InicioInfoTe acordas de Anteojito ?

Te acordas de Anteojito ?

Info3/9/2008
Te acordas de Anteojito ????


Su historia:

Anteojito es un famoso personaje argentino de historieta, creada por el dibujante Manuel García Ferré.Tenía una revista de su mismo nombre, famosísima editada durante los años 1964-2001. Llegó casi a tener 2000 números. A fines de los años sesenta logró vender más de 250.000 ejemplares todo un record para una revista infantil.



Anteojito era un niño de unos 8 años aproximadamente, que llevaba anteojos, (de donde saca su nombre), muy tranquilo e inteligente, que vivía con su tío Antifaz. Se decía que era primo de Hijitus y amigo de Calculín, todos personajes creados por el mismo dibujante. Además el personaje fue cambiando con los años, modernizándose. En sus inicios contaba con unos pocos pelos y un cuerpo pequeño. Luego, su aspecto fue más "real", es decir, dejó atrás los signos de caricatura para tomar dimensiones más estilizadas. Su cuerpo era más alto, usaba gorra y contaba con mucho cabello, mostrando un niño ya más grande. Particularmente Anteojito se destacó por su espectacular manera de cantar (interpretado en la voz por Marion Tiffemberg), llevando así decenas de canciones infantiles y propias de la cultura argentina a los niños, como "La Vaca Lechera", "Barrilito de Cerveza", "Mi Buenos Aires Querido" y muchos más.



Anteojito surgió como una campaña publicitaria durante comienzos de la década de 1960, a través de la pantalla de Canal 9 de Argentina. Recién en 1964, luego de varios años de incesantes años de emisiones de sus cortos publicitarios, García Ferré inició la publicación de su propia revista semanal, titulada con su nombre, "Anteojito". En sus páginas se trató siempre de enseñar y entretener, manteniendo siempre esa hermosa ilusión y magia que caracteriza a la niñez en donde las historietas, los cuentos, las leyendas y la enseñanza plasmaban semanalmente un placer que marcó a casi cinco generaciones completas de niños. La extraordinaria popularidad que logró cosechar la revista, motivó a García Ferré a realizar en 1972 un largometraje de dibujos animados con los personajes de su revista, llamada "Anteojito y Antifaz: Mil Intentos y Un Invento", convirtiéndose en el primer largometraje argentino de dibujos animados premiado internacionalmente. También, contó con numerosos cortos animados y programas propios de televisión, como "El Club de Anteojito y Antifaz" conducido por Berugo Carambula y Gachi Ferrari ,que a principios de los 80s tuvieron un enorme éxito y lo consagró como uno de los personajes más famosos y querido por los niños.



En 1964 salió a la venta la revista infantil Anteojito creada también por Manuel Garcia Ferré. A lo largo de las décadas mientras se publicó, compitió con éxito a otra de las revistas infantiles muy populares de Argentina, "Billiken". En algunas ocasiones comenzaron a publicarse otras revistas infantiles, pero ninguna logró superar el enorme éxito que cosechó durante muchos años "Anteojito". Recién, durante mediados de la década de 1990 comenzaron a lanzarse al mercado publicaciones infantiles que cambiaron completamente la temática de sus contenidos, orientadas mucho más hacia lo tecnológico y la informática, pero dejando atrás la ingenuidad, la inocencia y el encanto, junto con la ternura, de una niñez que marcó generaciones completas. Este es el caso por ejemplo de la revista del Grupo Clarín, "Genios" (actualmente vigente) que, a partir de 1998 comenzó a desplazar en cantidad de ejemplares a la Revista Anteojito. Finalmente, hacia fines de 2001, y luego de más de 1900 ejemplares, dejó de publicarse dando cierre a toda una época de la cultura infantil argentina.



Algunos personajes de la revista:

Anteojito y Antifaz: Se publicaron en dos formatos levemente distintos. El primero, viñetas numeradas sin globos de diálogos, con un texto inferior de dos líneas en verso, la viñeta final de este estilo de historieta, era siempre el "¡Intríngulis-Chíngulis! ¡Uh! ¡Uh! ¡Uh!", la historia concluía siempre en la viñeta 23; el segundo viñetas comúnes, con globos de diálogo, episodios continuados, solo el título era en verso.


Aventuras de Pi Pío: Reedición de las viejas sagas de Pi Pío (se caracterizaban por un dibujo paródico y por la esquematización comprensiva de ciertas escenas que describían ingenios de guerra, buques, aparatos varios, etc.). Un invitado usual eran Calculín. El caballo de Pi Pío era Ovidio. El enemigo usual contra quien debía luchar Pi Pío era Paco Pum.


Desventuras de Largirucho: Presentó además del "re-tonto" de Larguirucho, al pequeño Oaky. Largirucho tuvo durante un tiempo su propia revista, con un formato muy parecido a Condorito (tiras cómicas de una página que finalizaban casi siempre en un "Plop!".


Pelopincho y Cachirula: Son una creación de Geoffrey Foladori (Fola) quien nació y vivió hasta los once años en Inglaterra, pero su obra es inconfundiblemente uruguaya. Se hizo famoso con sus personajes en el Río de la Plata, de Pelopincho y Cachirula. Son dos niños-grandes, que son capaces de escribir libros, pintar cuadros, y de darse besos infantiles entre ellos. Pelopincho tiene un ingenio superior, Cachirula ("Cachita" para los amigos) es irascible y más de una vez termina en la última viñeta persiguiendo a Pelopincho para romperle un palo por la cabeza. Son uno de los pocos personajes de la revista que son concientes de su propia naturaleza de historieta. Sus rostros de tres cuartos de perfil tienen tres estadíos (enojados, descansado y alegres).

Don Fulgencio: Reedición del clásico personaje creado en los años '30 por Lino Palacios.


La Vaca Aurora: Invención de Mirco (Mirco Repetto), la publicó a partir de 1940 en la revista Cara Sucia. La Vaca Aurora fue reeditada en Anteojito durante años. Aurora era la vaca de un boticario, el Chief, que la utilizaba para diversos experimentos. El ayudante de la farmacia era el eterno joven Floripondio.

Los Terribles Ye-Yes: Eran una pandilla de niños (Silvestre, Inesita...) cuyas travesuras nunca llegaban a ser peligrosas y que solían ser presas de confusiones y diálogos de doble sentido.

¡Intríngulis-Chíngulis!: Más que una tira era una serie de tres viñetas con un gag supuestamente gracioso o con alguna alusión a una fecha patria o al día de la madre. Indefectiblemente terminaba con esta frase: "¡Intríngulis-Chíngulis! ¡Uh! ¡Uh! ¡Uh!"


La Pícara Sandrita: El personaje de Goyo Mazzeo aparecía publicada en la última página de la revista, en la sección "Los Chuf-Chuf de Anteojito"

Personajes publicitarios: Recordamos al Superchico Stiko, un alumno de primaria que se convertía en un superhéroe cuyas principales acciones eran arreglar con cinta adhesiva Stiko cualquier util o papel roto. Una firma de embutidos llamada Tres Cruces tenía una marca de salchichas, Vieníssima. El Misterioso País de Ali-Babandia presentó a tres perritas salchichas en una página de historietas ambientada en la Legión Extranjera. Las Aventuras de Febito era una tira protagonizada por un chico que calzaba zapatillas Febo.

Tiras de Aventuras: Steve Warson en Al Rugir de los Motores planteaba la historia de un corredor de Fórmula Uno, en un marco realista (en varias viñetas con escenas de carreras se nombraban a Lauda, Hunt, corredores de la vida real). Probablemente fue la tira más adulta de la revista, ya que incluía conflictos románticos y mostraba escenas de coches de carrera de gran calidad artística. Peligro en Fórmula Uno intentó atraer a niños crecidos que seguían Al Rugir de los Motores, aunque sus dibujos eran de menor calidad. Rinkel el Ballenero, de Tulio Lovato, relataban aventuras marítimas al estilo Nordhoff-Hall (Motín a Bordo). Espirú apareció a doble página, era una historieta de aventuras (se recuerda la saga "Espirú en Tora Torapa" con dibujos paródicos. Bernard Prince fue una interesante saga de aventuras en el Tibet, de gran calidad. No figuraba su autor. Aventuras en Alaska mostró el exótico panorama helado de Alaska como fondo de diversas aventuras. Cloro y Mínimo eran dos ratitas que tenían que luchar contra una serpiente hipnotizadora.

Adaptaciones clásicas: En Veinte Años Después Franz W. Guzmán adaptaba de una versión condensada, el clásico de Dumas. Era presentado en viñetas sin globos de diálogo con un cuadro de descripción y diálogo. Simbad el Marino presentó una adaptación del cuento de las Mil y Una Noches, en el mismo formato, viñetas sin globos de diálogo. Piel de Asno, en tanto, se volcaba hacia el ambiente de la Francia previa a la Revolución, con el mismo formato anterior.

Otras tiras: El Libro Encantado y La Casa del Bosque fueron historias de magia y fantasía para niños, en el mismo estilo de Simbad. Valentina Chiquilina era una tira que apuntaba a niñas y jovencitas.






Garcia Ferre:



A los 17 años, en 1947, migró hacia la Argentina, donde trabajó en agencias de publicidad, mientras estudiaba en la facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

En sus pocos momentos libres, recorría con su carpeta de dibujos bajo el brazo las redacciones de las revistas, así en 1952 el personaje Pi Pio fue aceptado nada menos que en la Revista Billiken, de Constancio Vigil. Pío Pío vivía en un pueblo llamado "Villa Leoncia", lugar donde aparecerían por primera vez otros personajes que se volverían famosos, Oaky e Hijitus.

Durante más de 30 años editó la revista infantil Anteojito, tomando como imagen central para la revista al personaje de Anteojito, el que se había hecho popular con anterioridad, protagonizando una serie de dibujos animados publicitarios para la televisión. Durante varias décadas (1970-2000) las revistas Billiken y Anteojito fueron las principales del público infantil.

En 1967 estrenó en televisión la serie de dibujos animados serie de dibujos animados Hijitus, que se transmitó diariamente por Canal 13 hasta 1974. Fue la primera serie televisiva de dibujos animados de la Argentina y la más exitosa de América Latina, en toda su historia.



A manera de prologo:

¿Cuál fue el secreto de García Ferré? Este planteo, que originalmente apuntaba a la trama del largometraje de Anteojito y Antifaz, sirve también para todo el universo García Ferré:

«Apelo más al sentimiento, a la ingenuidad y la bondad de los personajes. Trato de poner poca violencia, pero busco que se produzcan situaciones dramáticas, de contenido humano.»

Por supuesto esta filosofía ha tenido y tendrá detractores, desde quienes acusan de simplista a los personajes, a quienes lo tachan de contribuir al olvido del pasado reciente en favor de la tradicional y ajada mitología de los próceres (hace unos años la Defensoria Ciudadana de La Plata reclamó a García Ferré que incluyera en su calendario una referencia al Golpe de Estado de 1976, luego de una denuncia llevada a cabo por un padre que no halló la fecha de marzo del '76 en el calendario escolar; ), desde Uno de los últimos ejemplares de Anteojitoquienes consideran que Anteojito era una revista para infradotados hasta quienes pensaban que Hijitus era homosexual, Anteojito un afeminado y tío Antifaz un pederasta. Por sobre todo este cúmulo, Anteojito va a quedar en el inconciente colectivo de miles de personas maduras que en su infancia la tuvieron como dilecto elemento de lectura. Es que su mitología tradicionalista, basada en la ingenuidad y en una época en que la Argentina tenía otra idiosincracia, estaba apuntando a unos niños que no son los mismos de hoy en día.

En su momento de mayor éxito García Ferré fue el Walt Disney argentino, salvando distancias y épocas: con su firma salían revistas infantiles, comics, juguetes, alimentos, programas de tv y series de dibujos animados, largometrajes de animación... fue imposible que cientos de miles de niños de varias generaciones no crecieran rodeados de sus personajes. Las críticas actuales, usualmente asentadas sobre la incompatibilidad de los niños actuales (más apegados al animé, a los juegos de pc sangrientos y demás) con la mitología Trulalá, se debe entonces a la incapacidad de los críticos de tomar el fenómeno cultural de Anteojito solo como circunscripto a su época de esplendor. Anteojito es de la época que los niños eran ingenuos hasta, digamos, los 15 años, más o menos. Y si treinta años después seguía tratando a los niños de la misma manera es motivo de ternura y no de crítica. Anteojito fue, digamos, el "mainstream" de las revistas infantiles de los '70. Sí, la revista no se adaptó a los tiempos que cambiaron, pero su firme posición tradicionalista (mala o buena) es de por sí respetable.

Gracias Anteojito, muchos crecimos contigo y no te olvidamos !!!



Datos archivados del Taringa! original
0puntos
8,206visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

o
ottobenter🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts3
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.