Hola a todos! Hoy les traigo un relato sobre lo que le pasó a un amigo cuando hacía las compras en un supermercado. A mi personalmente me hizo perder bastante mi fe en la humanidad.... Bien, empezamos... Éste es mi amigo. Se llama Leandro y tiene 19 años. Es estudiante de Economía en la UBA y vive en el partido de Pilar. Aca una foto de mi amigo (Yo pisteando como un campeón.. mi amigo con identidad reservada).. La historia ocurre el martes 23 de Diciembre de 2014 (si, si! Lees bien.. en vísperas del nacimiento de Santa). Mi amigo Leandro se dirige al Jumbo de Pilar, dentro de un complejo tipo shopping llamado "PALMAS DEL PILAR", alrededor de las 12 del mediodía... ... a comprar todo el escabio y la chatarrería típica de cualquier navidad. EL ESCABIO LA CHATARRA El padre de mi amigo tiene una empresa de purificadores de aires así que la levanta con pala.. Para ese día, el viejo de Leandro le había dado cerca de 5 mil pesos argentinos (alrededor de 500 dolares) para gastar en los víveres para esa noche.. Mi amigo Leandro estaba con una cara más o menos así.. Y ¿viste que cuando la gente está contenta, está onda amor y paz con todo el mundo? Bueno, a las 5 luquitas que le dieron para gastar se le sumaba que el viejo le había regalado una moto de agua para Navidad.. Acá la foto del modelo que le obsequió el barbudo de rojo y blanco... Ok, ahora que queda claro el grado de felicidad de mi amigo Leandro, les cuento la historia. Ese mediodía cuando ingresó a Jumbo, Leandro agarró dos carros (iba acompañado de la hermana) y empezaron a meter cuanta bebida alcoholica se les cruzara por el camino: cerveza, vino, vermouth, licores variados, whikies, fernet, vodka, Tía María, Oporto, Moscato bebidas energéticas y Frizze, entre otros .. Además de las fritangas: Papas fritas, chizitos, palitos salados, frituras varias, maníes, maní japonés (ese que los ponjas hacen con las patas) y cualquier cosa con un nivel de grasas superior al %200 que se les ocurran.. El pibe iba todo contento y cuando llegan a la fila, notan que había aldedor de 20 personas adelante de ellos.. Hasta las manos! La congestión en la caja Tras esperar 15 minutos, la hermana le dice que lo banque un segundo que tenía que ir al baño a hacer lo segundo (y de paso iba a echar un vistazo a los locales de ropa deL complejo Palmas de Pilar, una suerte de pequeño shopping).. Así que mi amigo Leandro queda solo en la caja, como un nabo esperando que la caja se descomprima.. En ese momento, y viendo que su hermana no volvía y que al celular se le acababa de terminar la batería, Leandro se pone a buscar lincesas con las cuales entretenerse y matar el tiempo hasta que llegara su turno.. Esto fue lo mejor que pudo avistar En ese instante (y en vista de lo improductiva que era la búsqueda), Leandro repara en la mujer que estaba justo delante de él. No era una lincesa, sino una mujer de alrededor de los 50 pirulos que por momentos lo miraba a él. Lo que le llamó la atención era que esta mujer estaba sollozando con la mirada cabizbaja cuando, cada breves momentos, lo volvía a mirar. Leandro, que no es ningún profeso buen samaritano pero que, como comenté antes, estaba feliz (y hace las cosas típicas que hace una persona cuando esta feliz), se anima y le pregunta que le pasaba. Acá, el dialogo: Leandro: Señora.. ¿está bien? Doña de 50 pirulos: Si, si.. No te preocupes (y moquea una vez más)... (Pausa. Mi amigo indeciso sobre si seguir insistiendo o no) Leandro: ¿Segura que está bien, señora? Se la nota triste.. Doña de 50 pirulos (con el llanto atragantado): Si... si.. (rompe a llorar, pero bastante bajo sin que ningún otra persona lo note demasiado) Leandro: (pone una mano sobre su hombro) ¿Puedo ayudarla en algo? Doña: ¿Sabes lo que me pasa? (le clava la mirada fija con sus ojos vidriosos) El mes pasado perdí a mi hijo... ¡Y era muy parecido a vos! (Pausa, se limpia las lágrimas con el puño de su camisa) ¡Lo extraño tanto! ¡Y vos me hacés acordar tanto a él! Leandro: (en modo "tragame tierra" ¡Uyyy..! Lo lamento mucho señora...! (Y se queda en silencio..) Doña: (Sigue gimoteando)¿Vos cómo te llamás? Leandro: Me llamo Leandro. Doña: (cesa un poco el llanto) ¿Leandro? ¿T puedo pedir un favor? (Quién en esa situación diría que no, ¿no?) Leandro: ¡Si, si! Claro.. Doña: (ya con la voz mas clara): Vos.. (duda)¿Podrías decirme "Chau, mamá" cuando me vaya? Leandro (¡imaginate la cara!): Ehh... Si, si.. Obvio... Doña: Gracias, hijo... Mi amigo Leandro se quedó perplejo ante el pedido pero entendió la situación difícil de la señora y no se negó en absoluto. Pasaron 15 minutos más. La señora lo miró un par de veces más y mi amigo le devolvió una sonrisa en cada ocasión. Entonces llega el turno de la señora. Cuando termina de pasar los productos le dice algo a la cajera y embolsa sus compras. Antes de irse, lo mira con cariño a mi amigo y le dice: Señora: Chau, Lean... Leandro, que no quería romperle el corazón a la señora (ni su promesa), le devuelve una sonrisa cariñosa y le dice Leandro: Chau, mamá... En eso llega la hermana de Leandro. Mi amigo tenía ganas de contarle la experiencia loquísma que le acaba de ocurrir pero decide esperar a pagar y hacerlo en el auto, de vuelta a su casa. En ese momento la cajera le habla: Cajera: ¿Ticket común? Leandro asiente. Cajera: ¿Abona con tarjeta o efectivo? Leandro: (con el tono más banana) Con cash.. Cajera: (Luego de pasar todos los productos) Bien. Son 6425,53 pesos (alrededor de 640 dolares) Leandro (todo confundido): ¿Cómo? No, no.. haceme la cuenta de nuevo.. ¿Vos controlaste, Vicky (la hermana, que venía con la calculadora del celu haciendo la cuenta para no pasarse de los 5 mil pesos)? Vicky: (media ofuscada) Si! Obvio! Gastamos más o menos 4700 pesos (alrededor de 470 dolares).. (La mira a la cajera) Estás sumando mal.. Cajera: No señorita. Todo esto que llevan acá suma 4750,32 pesos; pero 1675,21 (aprox. 160 dolares) corresponde a lo que se llevo su mamá.. Eso da un total de 6425,53 pesos.. Vicky: (con una cara más o menos así) Vicky: (con el tono agudo típico de mina, ese que te perfora el tímpano)¿"Mi mamá"? Leandro, muuy lentamente, va cayendo en la cuenta de lo que había pasado.. Vicky: (Descolocada completamente y mirando a Leandro) ¿Está mamá acá? Leandro: (se acaba de dar cuenta de todo y trata de salir de esta de la forma más profesional posible) Si, si... No pasa nada.. Haceme 5 mil en efectivo y el resto lo tarjeteo... Cuando terminan de pagar, salen con el chango lleno de escabio y porquería grasa para el 24. En el camino al auto, Leandro le cuenta la historia a la hermana que se queda indignadísima e insistía en ir a reclamar a Jumbo y que esto y que lo otro... Mientras guardan las cosas en el baúl de su auto, ven pasar en un Volkwagen Gol 1.6 modelo 2012 a la "mamá" de Leandro que les toca bocina y literalmente se mata de risa... ... No llegaron a ver la patente completa, pero comenzaba con JBL..... CONCLUSIÓN: NO SE PUEDE CONFIAR EN NADIE... NI SIQUIERA EN NAVIDAD. ALGUNAS YAPAS QUE DEJÓ ESTÁ HISTORIA Lo que dejó la hermana de Leandro en el baño de Jumbo Reacción de la cajera cuando se fueron Leandro y Vicky Estos dos que también se llevaban todo Éste que se estaba chafando unas salchichas Un comprador inusual (LO QUE ESPERABAS..!)La hermana de Leandro
No confíes en nadie! Esto le pasó a un amigo en navidad
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