El ajedrez es un juego de dos personas. Eso nadie me lo discute (bueno, capaz que sí, pero no se atrevan
).
El problema se presenta cuando, por alguna razón (por ejemplo, que seamos muy hijos de p… nuestros amigos estén ocupados), no podemos jugar con nadie, pero las ganas de pensar y medirnos ¿intelectualmente? frente a alguien nos superan.
Es obvio que no vamos a salir a la calle a rogarle al primero que encontremos, para que juegue con nosotros al ajedrez (que de por sí, para muchas personas, es un juego aburrido). Así que tenemos que encontrar la forma de manejar la situación, es decir, de jugar al ajedrez, pero sin rogar ni esperar a nadie…
buena idea