El día que Michael Schumacher ganaba por primera vez en Barcelona como piloto de Ferrari
La 24ª edición del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Montmeló (Barcelona) no es un Gran Premio más para Ferrari, y no porque en Maranello esperen que mejoren de forma notoria las prestaciones del F14T Fernando Alonso y Kimi Räikkönen, que también, sino porque un lejano 2 de junio de 1996 Michael Schumacher conseguía su primera victoria como piloto de Ferrari después de una carrera sensacional.
Nadie en Ferrari es ajeno a esta efeméride, empezando por el presidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemelo, que desde el Circuit de Catalunya tenía estas palabras hacia el 'kaiser': "La de este fin de semana es una carrera especial porque en 1996 Michael (Schumacher) logró su primera victoria como piloto de Ferrari en Montmeló. Está luchando muy fuerte y queremos estar muy cerca de él y de su familia".
Rumbo a sus 91 victorias
La de Barcelona 1996 era su victoria numero 20 (cuando MSC llego a Ferrari ya había conseguido 19 victorias en el Mundial de F1, una de ellas, el triste y lamentable día que murió Ayrton Senna) de los 91 triunfos totales que atesora Michael Schumacher en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 -muy, muy lejos del segundo piloto, Prost con 51; siendo Vettel y Alonso los únicos pilotos de la actual parrilla que le siguen, pero de lejos, con 39 y 32 triunfos, respectivamente-, que le sirvieron para conquistar sus siete títulos después de disputar 307 Grandes Premios.
Un currículum -68 poles, 155 podios...- que siempre tendrá como primer apéndice su incontestable triunfo de 1996 en Montmeló. La carrera de entonces parecía que iba a ser un monólogo de los Williams, pero el maestro Schumacher impartiría una de sus primeras lecciones como piloto de Ferrari. En una carrera marcada por la lluvia, Schumacher pasó por la primera curva en séptima posición. 'Schumi' fue de menos a más y nadie, bueno, casi nadie fue capaz de seguirle. De hecho, dobló a todos sus rivales, a excepción de Alesi (Benetton) y Villeneuve (Williams), segundo y tercero respectivamente, a más de 40 segundos ambos. En apenas siete carreras Schumacher hizo competitivo a un Ferrari al que antes de la llegada de Michael estaba muy lejos del poderío que entonces, como hoy ocurre con los Mercedes, ejercían los Williams de Hill y Villeneuve. Una mejoría que, de hecho, fue insuficiente, ya que en 1996 el británico se proclamaba campeón del mundo.
Schumacher, que además hizo la vuelta rápida de la carrera,reconocía al finalizar la prueba lo trabajada que había sido esta victoria. "Sentí miedo y pánico porque no veía nada. Tuve suerte que nadie me golpeara por detrás. La verdad es que podía haber pasado de todo porque de repente hubo golpes, ruedas saltando y coches adelantándome".
Pese a esta gran carrera, Schumacher acabaría la temporada en tercera posición y tendría que esperar hasta el 2000 para conquistar el primero de sus cinco títulos Mundiales que conseguiría con Ferrari, que se sumarían a los dos que conquistó en 1994 y 1995 con Benetton.
GP de España 1996: Schumacher comienza su leyenda en Ferrari
Lo que hizo Michael Schumacher aquel 2 de junio de 1996 con un Ferrari por aquel entonces muy inferior al equipo Williams, bajo la intensa lluvia en Montmeló, fue espectacular. Al principio los cálculos fallaron, pero remontó y acabó marcando un ritmo 4 segundos más rápido por vuelta que los coches que le seguían.
El piloto alemán Michael Schumacher, doble Campeón del Mundo de Fórmula 1 por 1996, demostró ante el mundo bajo la intensa lluvia en Montmeló que sus dos títulos anteriores no fueron un regalo. En el circuito catalán, soportando el diluvio, dejó bien claro al mundo quién era el número uno. La victoria lograda en España fue muy importante, pero lo fue mucho más teniendo en cuenta que la logró al volante de un Ferrari, un vehículo considerado hasta entonces como poco competitivo. Schumacher supo llegar al equipo italiano y hacer cambiar todos sus esquemas. hasta el punto de necesitar solo siete carreras para tener un coche competitivo con el que ganar, incluso con facilidad.
Por todo ello, a partir de entonces Damon Hill y el equipo Williams no lo tuvieron tan fácil. Les acababa de salir un hueso duro de roer que se llamaba de nombre Schumacher y de apellido Ferrari. Un tándem que dio mucho que hablar en las temporadas posteriores. Leyendas vivas de este deporte.
La historia de la primera
Cambió de equipo, de Benetton a Ferrari, y todos pensaron que no lo conseguiría. Pero la victoria llegó para el bicampeón del mundo, y muy pronto. Schumacher volvió a ganar un Gran Premio, el que hizo el vigésimo de su carrera, pero esta vez en el seno del equipo Ferrari. El alemán compartió el podio con el francés Alesi (Benetton Renault) y con Villeneuve (Williams Renault). Los tres recibieron el trofeo de manos del Rey de España, bajo una intensa lluvia.
El Gran Premio de España recordó desde el primer momento al que se disputó tan sólo dos semanas atrás en el circuito urbano de Mónaco. Lluvia desde el principio hasta el fin de la carrera, abandonos en masa, accidentes, salidas de pista y, sobre todo, pocos pilotos clasificados.
Todos estos ingredientes se mezclaron entre sí, y dieron de nuevo una carrera con un final inesperado, o al menos imprevisible. A pesar de la lluvia, el público no dejó de acudir al circuito, que registró unos 53.000 espectadores según los datos de la organización.
Accidentada salida
La salida ya se cobró algunas víctimas antes casi de que el espectador pudiese sentarse, como la del piloto portugués Pedro Lamy (Minardi Ford), el brasileño de Footwork Riccardo Rosset o el británico David Coulthard (McLaren Mercedes). Villeneuve estuvo muy listo y se supo hacer con la primera plaza en la salida, seguido muy de cerca por el Benetton de Alesi y por su compañero de equipo Hill, que partía como favorito pero se quedó tercero.
Berger (Benetton Renault), se situó cuarto, por delante del Ferrari de Irvine, mientras que Schumacher, que salía en tercera posición de parrilla, tuvo de nuevo problemas con el embrague en el momento en que las cinco luces rojas del semáforo que controla la salida se apagaron, y bajó hasta el sexto lugar, por delante del brasileño del equipo Jordan Peugeot, y futuro compañero de escudería, Rubens Barrichello.
Después de la primera vuelta los abandonos continuaron con Fisichella (Minardi Ford), Panis (Ligier Mugen Honda) e Irvine (Ferrari). Después de las primeras vueltas tan solo quedaban en pista 14 monoplazas de los 20 que tomaron la salida. La carrera de Montmeló iba a ser, por ello, una repetición de la de Mónaco.
Schumacher empezó a alejarse de sus seguidores, y comenzó así a batir vueltas rápidas por delante de Alesi y Hill, aunque este último hizo un trompo que le sacó de la pista. Al regresar a ella, Schumacher y Berger ya le habían adelantado.
El piloto alemán adelantó a Berger y se situó tercero, para comenzar después a atacar a Alesi. Mientras, Hill seguía haciendo de las suyas, cometiendo varios errores de pilotaje y volviendo a salirse de la pista, hasta que abandonó dos vueltas más tarde.
Schumacher consiguió hacerse con la segunda posición tras adelantar a Alesi, y poco después, con la primera adelantando a Villeneuve. Schumacher ya se vio solo, y en pocas vueltas se hizo con una ventaja tan amplia -más de treinta segundos- que pudo ir a boxes a hacer el repostaje y el cambio de neumáticos sin perder el liderato en la carrera. En esta operación el alemán invirtió un tiempo de 7,2 segundos, lo que demuestra que las cosas ya han cambiado en Ferrari.
Alesi lo hizo poco después, seguido de su compañero de equipo, Berger, Frentzen y Diniz. Las posiciones en la clasificación fueron cambiando, y después de los primeros repostajes, tan sólo eran nueve los pilotos que quedaban rodando en la pista, siempre con Schumacher a la cabeza. Allí apareció la madera de campeón del alemán en una carrera tan dramática que sólo finalizaron 6 pilotos, la segunda carrera con más abandonos de la historia. Sin ninguna duda, el Gran Premio de España de 1996 fue no sólo la primera victoria de Michael Schumacher, sino una de las mejores carreras de la historia del Káiser.
El cielo decidió aliarse con el más grande de la Fórmula 1, ya que tras ese 2 de junio de 1996, no ha vuelto a llover más en una carrera de un Gran Premio de España, y ya van 18 años de ese triunfo mágico de Schumacher.
Schumacher, más de 4 meses en el hospital de Grenoble
El pasado 30 de abril se cumplieron 4 meses del triste accidente de Michael Schumacher el pasado 29 de diciembre esquiando en Mëribel. En estos 4 meses, han habido dos intervenciones y mucho sufrimiento por parte del entorno del piloto. Han habido muchos rumores desde entonces sobre su salida del coma inducido y el reconocimiento a su mujer, y cada día aparece uno nuevo. Hace pocos días surgió el rumor, que en caso que Schumacher saliera del coma, tendría que volver a aprender a hablar, escribir y caminar. Todo son simples conjeturas, más allá de los comunicados médicos que pueda sacar Sabine Kehm, la mánager de Schumacher. Lo único que puedo hacer ahora es mandar mucha fuerza y ánimo a Schumacher para que siga luchando para salir del coma, como lo que es: un gran campeón y el mejor piloto que ha pasado nunca por la Fórmula 1.
Acordándonos de Michael
Reunidos alrededor de un tablero especialmente preparado para la ocasión, la Scuderia Ferrari ha querido recordar la primera victoria de Michael Schumacher al volante de un monoplaza del Cavallino Rampante, conquistada en 1996 aquí, en el circuito de Montmeló, bajo un diluvio. Este mensaje especial se une al del presidente Luca di Montezemolo quien, el pasado viernes, a su llegada a la pista catalana, quiso recordar la gran carrera del campeón alemán, como una forma de “estar cerca de su familia y repasar todas las cosas buenas que Michael ha hecho en el pasado”.
Saludos
La 24ª edición del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Montmeló (Barcelona) no es un Gran Premio más para Ferrari, y no porque en Maranello esperen que mejoren de forma notoria las prestaciones del F14T Fernando Alonso y Kimi Räikkönen, que también, sino porque un lejano 2 de junio de 1996 Michael Schumacher conseguía su primera victoria como piloto de Ferrari después de una carrera sensacional.
Nadie en Ferrari es ajeno a esta efeméride, empezando por el presidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemelo, que desde el Circuit de Catalunya tenía estas palabras hacia el 'kaiser': "La de este fin de semana es una carrera especial porque en 1996 Michael (Schumacher) logró su primera victoria como piloto de Ferrari en Montmeló. Está luchando muy fuerte y queremos estar muy cerca de él y de su familia".
Rumbo a sus 91 victorias
La de Barcelona 1996 era su victoria numero 20 (cuando MSC llego a Ferrari ya había conseguido 19 victorias en el Mundial de F1, una de ellas, el triste y lamentable día que murió Ayrton Senna) de los 91 triunfos totales que atesora Michael Schumacher en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 -muy, muy lejos del segundo piloto, Prost con 51; siendo Vettel y Alonso los únicos pilotos de la actual parrilla que le siguen, pero de lejos, con 39 y 32 triunfos, respectivamente-, que le sirvieron para conquistar sus siete títulos después de disputar 307 Grandes Premios.
Un currículum -68 poles, 155 podios...- que siempre tendrá como primer apéndice su incontestable triunfo de 1996 en Montmeló. La carrera de entonces parecía que iba a ser un monólogo de los Williams, pero el maestro Schumacher impartiría una de sus primeras lecciones como piloto de Ferrari. En una carrera marcada por la lluvia, Schumacher pasó por la primera curva en séptima posición. 'Schumi' fue de menos a más y nadie, bueno, casi nadie fue capaz de seguirle. De hecho, dobló a todos sus rivales, a excepción de Alesi (Benetton) y Villeneuve (Williams), segundo y tercero respectivamente, a más de 40 segundos ambos. En apenas siete carreras Schumacher hizo competitivo a un Ferrari al que antes de la llegada de Michael estaba muy lejos del poderío que entonces, como hoy ocurre con los Mercedes, ejercían los Williams de Hill y Villeneuve. Una mejoría que, de hecho, fue insuficiente, ya que en 1996 el británico se proclamaba campeón del mundo.
Schumacher, que además hizo la vuelta rápida de la carrera,reconocía al finalizar la prueba lo trabajada que había sido esta victoria. "Sentí miedo y pánico porque no veía nada. Tuve suerte que nadie me golpeara por detrás. La verdad es que podía haber pasado de todo porque de repente hubo golpes, ruedas saltando y coches adelantándome".
Pese a esta gran carrera, Schumacher acabaría la temporada en tercera posición y tendría que esperar hasta el 2000 para conquistar el primero de sus cinco títulos Mundiales que conseguiría con Ferrari, que se sumarían a los dos que conquistó en 1994 y 1995 con Benetton.
GP de España 1996: Schumacher comienza su leyenda en Ferrari
Lo que hizo Michael Schumacher aquel 2 de junio de 1996 con un Ferrari por aquel entonces muy inferior al equipo Williams, bajo la intensa lluvia en Montmeló, fue espectacular. Al principio los cálculos fallaron, pero remontó y acabó marcando un ritmo 4 segundos más rápido por vuelta que los coches que le seguían.
El piloto alemán Michael Schumacher, doble Campeón del Mundo de Fórmula 1 por 1996, demostró ante el mundo bajo la intensa lluvia en Montmeló que sus dos títulos anteriores no fueron un regalo. En el circuito catalán, soportando el diluvio, dejó bien claro al mundo quién era el número uno. La victoria lograda en España fue muy importante, pero lo fue mucho más teniendo en cuenta que la logró al volante de un Ferrari, un vehículo considerado hasta entonces como poco competitivo. Schumacher supo llegar al equipo italiano y hacer cambiar todos sus esquemas. hasta el punto de necesitar solo siete carreras para tener un coche competitivo con el que ganar, incluso con facilidad.
Por todo ello, a partir de entonces Damon Hill y el equipo Williams no lo tuvieron tan fácil. Les acababa de salir un hueso duro de roer que se llamaba de nombre Schumacher y de apellido Ferrari. Un tándem que dio mucho que hablar en las temporadas posteriores. Leyendas vivas de este deporte.
La historia de la primera
Cambió de equipo, de Benetton a Ferrari, y todos pensaron que no lo conseguiría. Pero la victoria llegó para el bicampeón del mundo, y muy pronto. Schumacher volvió a ganar un Gran Premio, el que hizo el vigésimo de su carrera, pero esta vez en el seno del equipo Ferrari. El alemán compartió el podio con el francés Alesi (Benetton Renault) y con Villeneuve (Williams Renault). Los tres recibieron el trofeo de manos del Rey de España, bajo una intensa lluvia.
El Gran Premio de España recordó desde el primer momento al que se disputó tan sólo dos semanas atrás en el circuito urbano de Mónaco. Lluvia desde el principio hasta el fin de la carrera, abandonos en masa, accidentes, salidas de pista y, sobre todo, pocos pilotos clasificados.
Todos estos ingredientes se mezclaron entre sí, y dieron de nuevo una carrera con un final inesperado, o al menos imprevisible. A pesar de la lluvia, el público no dejó de acudir al circuito, que registró unos 53.000 espectadores según los datos de la organización.
Accidentada salida
La salida ya se cobró algunas víctimas antes casi de que el espectador pudiese sentarse, como la del piloto portugués Pedro Lamy (Minardi Ford), el brasileño de Footwork Riccardo Rosset o el británico David Coulthard (McLaren Mercedes). Villeneuve estuvo muy listo y se supo hacer con la primera plaza en la salida, seguido muy de cerca por el Benetton de Alesi y por su compañero de equipo Hill, que partía como favorito pero se quedó tercero.
Berger (Benetton Renault), se situó cuarto, por delante del Ferrari de Irvine, mientras que Schumacher, que salía en tercera posición de parrilla, tuvo de nuevo problemas con el embrague en el momento en que las cinco luces rojas del semáforo que controla la salida se apagaron, y bajó hasta el sexto lugar, por delante del brasileño del equipo Jordan Peugeot, y futuro compañero de escudería, Rubens Barrichello.
Después de la primera vuelta los abandonos continuaron con Fisichella (Minardi Ford), Panis (Ligier Mugen Honda) e Irvine (Ferrari). Después de las primeras vueltas tan solo quedaban en pista 14 monoplazas de los 20 que tomaron la salida. La carrera de Montmeló iba a ser, por ello, una repetición de la de Mónaco.
Schumacher empezó a alejarse de sus seguidores, y comenzó así a batir vueltas rápidas por delante de Alesi y Hill, aunque este último hizo un trompo que le sacó de la pista. Al regresar a ella, Schumacher y Berger ya le habían adelantado.
El piloto alemán adelantó a Berger y se situó tercero, para comenzar después a atacar a Alesi. Mientras, Hill seguía haciendo de las suyas, cometiendo varios errores de pilotaje y volviendo a salirse de la pista, hasta que abandonó dos vueltas más tarde.
Schumacher consiguió hacerse con la segunda posición tras adelantar a Alesi, y poco después, con la primera adelantando a Villeneuve. Schumacher ya se vio solo, y en pocas vueltas se hizo con una ventaja tan amplia -más de treinta segundos- que pudo ir a boxes a hacer el repostaje y el cambio de neumáticos sin perder el liderato en la carrera. En esta operación el alemán invirtió un tiempo de 7,2 segundos, lo que demuestra que las cosas ya han cambiado en Ferrari.
Alesi lo hizo poco después, seguido de su compañero de equipo, Berger, Frentzen y Diniz. Las posiciones en la clasificación fueron cambiando, y después de los primeros repostajes, tan sólo eran nueve los pilotos que quedaban rodando en la pista, siempre con Schumacher a la cabeza. Allí apareció la madera de campeón del alemán en una carrera tan dramática que sólo finalizaron 6 pilotos, la segunda carrera con más abandonos de la historia. Sin ninguna duda, el Gran Premio de España de 1996 fue no sólo la primera victoria de Michael Schumacher, sino una de las mejores carreras de la historia del Káiser.
El cielo decidió aliarse con el más grande de la Fórmula 1, ya que tras ese 2 de junio de 1996, no ha vuelto a llover más en una carrera de un Gran Premio de España, y ya van 18 años de ese triunfo mágico de Schumacher.
Schumacher, más de 4 meses en el hospital de Grenoble
El pasado 30 de abril se cumplieron 4 meses del triste accidente de Michael Schumacher el pasado 29 de diciembre esquiando en Mëribel. En estos 4 meses, han habido dos intervenciones y mucho sufrimiento por parte del entorno del piloto. Han habido muchos rumores desde entonces sobre su salida del coma inducido y el reconocimiento a su mujer, y cada día aparece uno nuevo. Hace pocos días surgió el rumor, que en caso que Schumacher saliera del coma, tendría que volver a aprender a hablar, escribir y caminar. Todo son simples conjeturas, más allá de los comunicados médicos que pueda sacar Sabine Kehm, la mánager de Schumacher. Lo único que puedo hacer ahora es mandar mucha fuerza y ánimo a Schumacher para que siga luchando para salir del coma, como lo que es: un gran campeón y el mejor piloto que ha pasado nunca por la Fórmula 1.
Acordándonos de Michael
Reunidos alrededor de un tablero especialmente preparado para la ocasión, la Scuderia Ferrari ha querido recordar la primera victoria de Michael Schumacher al volante de un monoplaza del Cavallino Rampante, conquistada en 1996 aquí, en el circuito de Montmeló, bajo un diluvio. Este mensaje especial se une al del presidente Luca di Montezemolo quien, el pasado viernes, a su llegada a la pista catalana, quiso recordar la gran carrera del campeón alemán, como una forma de “estar cerca de su familia y repasar todas las cosas buenas que Michael ha hecho en el pasado”.
Saludos