InicioEcologiaEnergía Nuclear: Oscura, Peligrosa, Insostenible...

Energía Nuclear: Oscura, Peligrosa, Insostenible...

Ecologia10/5/2011

El siguiente es un extracto del trabajo realizado por Carlos Bravo Villa y Anna Rosa Martínez Prat de la organización internacional

ENERGÍA NUCLEAR: OSCURA, PELIGROSA E INSOSTENIBLE


La energía nuclear ha demostrado ser un fracaso económico, tecnológico, medioambiental y
social
, que ha causado ya graves problemas a la salud pública y al medio ambiente: accidentes
nucleares, como la catástrofe de Chernóbil, y la generación de residuos radiactivos con los que no
se sabe qué hacer. La industria nuclear (amparada por el organismo regulador, el Consejo de
Seguridad Nuclear, cuya independencia real y efectiva se persigue por medio de reformas
legales) se refugia en el secretismo para tratar de evitar que la sociedad sea conocedora de sus
problemas de seguridad y de su negativo impacto ambiental.
La energía nuclear no es una alternativa a la crisis energética: es una de sus causas.

Un claro ejemplo del oscurantismo nuclear
El secretismo es algo consustancial a la industria nuclear. Esta industria, que se presenta a sí
misma como segura, no puede reconocer al tiempo la intrínseca peligrosidad de su tecnología.
Hacerlo sería lo honesto, pero no les facilitaría vender centrales nucleares. Cuando la prioridad es
superar el declive mundial en el número de encargos de reactores, la industria nuclear es capaz
de minimizar, hasta lo esperpéntico, la gravedad de catástrofes como el accidente de Chernóbil.
El escape al medio ambiente de partículas calientes de Cobalto-60 (Co-60) y otras sustancias
radiactivas provocado por la central nuclear de Ascó-1 (Tarragona) no es sólo una nueva
demostración de la política obscurantista y secretista de la industria nuclear y del Consejo de
Seguridad Nuclear (CSN, organismo oficial supuestamente responsable de asegurar nuestra
protección radiológica), sino que también es una prueba más de la inaceptable peligrosidad de la
energía atómica.




Greenpeace es contraria a la utilización de la energía nuclear para generar electricidad por ser
una fuente de energía cara, peligrosa y no sostenible. Pero Greenpeace también es sabedor de
que la energía nuclear no desparecerá de forma inmediata y de que, en todo caso, permanecerá
la herencia de sus residuos radiactivos. También de que la industria radiactiva, para usos médicos
e industriales, probablemente permanecerá entre nosotros para siempre. Por ello, siendo
consecuente con sus principios, Greenpeace es la principal interesada en apoyar sin reservas al
organismo de control de la seguridad de estas peligrosas instalaciones, claro está, siempre que
éste ejerza sus funciones de manera creíble, transparente, imparcial, participativa y eficaz.
Precisamente este es un reto en el está empeñado Greenpeace.

La insosteniblidad de la energía nuclear
Actualmente, la energía nuclear proporciona cerca de un 6% de la energía primaria que se
consume en el mundo, un porcentaje que lleva décadas disminuyendo paulatinamente. A pesar
de esa escasa participación a nivel global, su utilización ha provocado ya una serie de graves
problemas medioambientales, sociales y económicos de trascendencia internacional. La evolución
de los acontecimientos en las últimas décadas ha demostrado que la energía nuclear es un
rotundo fracaso social, económico, medioambiental y tecnológico. Las razones de este fracaso
son bien conocidas.

En primer lugar, la energía nuclear es peligrosa: la tragedia de Chernóbil puso punto final al
debate sobre la seguridad de las centrales nucleares. Este accidente evidenció la potencialidad
catastrófica de la energía nuclear, y de hecho ha generado un grave daño a la salud pública, al
medioambiente y a la economía de las regiones afectadas.
El 26 de abril de 1986, el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil (Ucrania) sufrió una
fusión del núcleo del reactor. Se liberaron al medio ambiente toneladas de material altamente
radiactivo (iodo 131, cesio 134 y 137, estroncio 90 y plutonio 239). El accidente causó una nube
radiactiva que afectó a grandes áreas de la antigua URSS y Asia y a la mayor parte de Europa,
alcanzando España, especialmente Cataluña y Baleares. Quedó así demostrado que los riesgos
de la energía nuclear suponen una amenaza que no conoce fronteras, ya que en caso de
accidente, la radiactividad liberada se puede extender a miles de kilómetros de las centrales,
dejando en evidencia la ineficacia de los planes de emergencia nuclear.




Estudios recientes, entre ellos de la Academia de Ciencias Rusa, estiman el coste actual en vidas
humanas en más de 200.000 en las tres repúblicas ex-soviéticas más afectadas.
La posibilidad de sufrir un accidente nuclear grave se ha incrementado en los últimos años, según
análisis de especialistas en la materia, debido a la confluencia de una serie de factores que
afectan negativamente a la seguridad. Así, a los fallos inherentes a una tecnología
intrínsecamente peligrosa como es la fisión nuclear, hay que sumar el acusado envejecimiento de
los reactores y la cada vez menor cultura de seguridad de los operadores como consecuencia de
la falta de competitividad de la energía nuclear en un mercado eléctrico liberalizado. Diversos
sucesos recientes (Vandellós-2, 2004; Ascó-1, 2007,...) demuestran que los propietarios de
centrales nucleares tratan de maximizar beneficios a costa de reducir los márgenes de seguridad,
lo que redunda inevitablemente en un aumento del riesgo de sufrir un accidente grave.

Por otro lado, es una energía muy sucia: la industria nuclear no ha sido capaz de encontrar una
solución técnica satisfactoria al inmenso problema que suponen los residuos radiactivos que
genera, cuya peligrosidad permanecerá durante decenas de miles de años. Simplemente por
esto, los residuos radiactivos son la prueba más clara de la insostenibilidad de la energía nuclear.

Además, en su funcionamiento rutinario, las centrales nucleares emiten al medio ambiente
radiactividad: efluentes gaseosos radiactivos mediante la chimenea dedicada al efecto y efluentes
líquidos radiactivos al mar, al embalse o al río del que depende para su refrigeración.

Es una energía muy cara. La energía nuclear sólo ha sido capaz de sobrevivir en los países,
como España, donde ha contado con fuertes subsidios estatales y con apoyo político cuando
surgían los problemas financieros. El caso más obvio de ello es Francia donde la industria nuclear
es de titularidad estatal.

Un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts de 2003 concluyó que, en las condiciones
actuales, la energía eléctrica de origen nuclear no es competitiva. Para que lo fuera los gastos de
construcción deberían disminuir en un 25%; los plazos de construcción de las centrales acortarse
a cuatro años (el tiempo medio de construcción de los reactores nucleares terminados entre 1995
y 2000 fue de 116 meses, es decir cerca de 10 años); que se redujeran los costes de operación y
mantenimiento en un 8%,.... Lo que difícilmente se logrará, entre otras cosas, porque tanto los
costes de construcción como los precios del combustible nuclear son muy dependientes de la
evolución de los precios del petróleo.

En Europa, aparte de Finlandia, sólo Francia está construyendo actualmente un reactor, en
estado aún incipiente. Por otro lado, Alemania y Suecia tienen programas activos de abandono de
la energía nuclear
. Otros 12 países no apostaron por la nuclear en su mix energético o la
abandonaron hace tiempo (como Italia o Austria). Lituania, Rumania, Eslovaquia y Bulgaria,
tienen planeado construir alguna otra; Gordon Brown, en el Reino Unido, y Berlusconi, en Italia,
han anunciado recientemente su simpatía por esta energía. Los demás países mantienen una
moratoria o han anunciado la intención de cerrar su parque nuclear.

Desde el punto de vista socio-laboral, la nuclear es la fuente de energía que menos empleo
genera por unidad de energía producida
. En cambio, las renovables generan mucho más. Según
datos de Comisiones Obreras, en un informe de febrero de 2008, en España el sector de las
energías renovables genera 89.000 empleos directos (y 99.681 indirectos). Las 8 centrales
nucleares en funcionamiento en España generan unos 7.000 empleos directos.




Conclusión
El concepto de Desarrollo Sostenible define el modelo de desarrollo que sería deseable conseguir
para cualquier sociedad que pretenda vivir en armonía con su entorno, social y medioambiental.
El Desarrollo Sostenible se fundamenta en tres premisas: debe ser 1) económicamente eficaz
(más calidad de vida y bienestar, proporcionar beneficios al menor coste, incluyendo en el cálculo
las externalidades medioambientales), 2) socialmente equitativo (ahora y en el futuro, y para
todos), y 3) medioambientalmente aceptable (al menor impacto ambiental posible, con el menor
uso de recursos y degradación ambiental).

En cuanto a la energía nuclear, los hechos han demostrado palpablemente que esta energía,
además de no ser rentable económicamente, ha producido ya buen número de problemas al
medio ambiente: contaminación radiactiva asociada a la actividad normal en todas las fases del
ciclo nuclear; numerosos accidentes nucleares, como la catástrofe de Chernóbil, con graves
daños a la salud pública, al medio ambiente y a la economía de las zonas afectadas; elevadas
cantidades de peligrosos residuos radiactivos con los que no se sabe qué hacer... De hecho, la
energía nuclear no es una alternativa a la crisis energética: es un elemento capaz de potenciar tal
crisis, ni que sea solamente como sumidero de inversiones que generan un importantísimo coste
de oportunidad.

La energía nuclear es la herencia civil de la proliferación nuclear. Es el paradigma de la
insostenibilidad. Y, con las tecnologías y estrategias disponibles, podemos concluir que, si no
existiera la energía nuclear, no necesitaríamos inventarla.





Para los que quieran leer el texto completo, sólo deben solicitarmelo por MP
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
208visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

i
infosp🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts19
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.