¿Qué es la EPOC?
La EPOC abarca aquellas enfermedades respiratorias que cursan con obstrucción no totalmente reversible del flujo aéreo. La limitación es progresiva y está asociada a una respuesta inflamatoria. El diagnóstico de EPOC debe ser considerado en cualquier paciente que tenga síntomas crónicos de tos, expectoración, disnea, y/ó historia de exposición a factores de riesgo para la enfermedad. La definición es básicamente fisiológica, por lo que requiere para confirmar su diagnóstico un estudio espirométrico con FEV1 menor al 80% del valor teórico normal y una relación FEV1 / FVC menor al 70% sin respuesta o parcialmente reversible a la medicación broncodilatadora.
La Bronquitis Crónica, el Enfisema, el Asma, son EPOC; siempre que cumplan con el siguiente criterio diagnóstico:
FEV1 < al 80%
Relación FEV1 / FVC < 70%
Sin respuesta ó parcialmente reversible a la medicación broncodilatadora.
Descripciones del EPOC, realizadas por pacientes:
“… es una enfermedad que en principio te reclama que no te muevas,…”
“… te hace decidir dejar para después lo que tenés ganas de hacer ahora …”
“… cuando estoy en crisis, quiero recuperarme y no puedo, me desespero…”
“… me agito, me falta el aire, me late la sien, se que tengo que aspirar por la nariz y expirar por la boca, encima pierdo el control de esfínter, y …”
“… no estoy tranquila con la mochila, si se termina el oxigeno, si empieza a funcionar mal, …”
Diagnóstico de EPOC: Los síntomas y la importancia de la espirometria.
El diagnóstico de EPOC debe ser considerado en cualquier paciente que tenga síntomas crónicos de tos, expectoración, disnea, y/o historia de exposición a factores de riesgo para la enfermedad, como el TABAQUISMO.
La limitación al flujo aéreo que se produce en la EPOC puede avanzar sin ser detectada durante años si no se realiza una espirometría.
Los pacientes suelen presentar una larga historia de síntomas y signos antes de su primera consulta. Habitualmente son fumadores o ex fumadores durante aproximadamente 20 años o más, quienes presentan tos y expectoración. Estos síntomas suelen comenzar varios años después de iniciado, o aún abandonado, el tabaquismo. Más adelante presentan exacerbaciones caracterizadas por aumento de la tos y la expectoración, sibilancias y disnea. Estas exacerbaciones son causadas por infecciones de las vías aéreas o factores ambientales. Los cuadros son recurrentes, especialmente en época invernal, y prolongados extendiéndose a tres o cuatro semanas.
Con el paso de los años y la progresión de la enfermedad las exacerbaciones son cada vez más frecuentes y comienza la disnea de esfuerzo que es lentamente progresiva. Dado que este síntoma aparece en la edad media de la vida, el paciente suele disminuir su exigencia física, deportiva o aun aquellas actividades de la vida diaria reacomodándose y acostumbrándose a niveles menores pero sin decidirse todavía a abandonar al cigarrillo. La disnea progresa a niveles cada vez más grave, siendo recién entonces motivo de la primera consulta. La obstrucción al flujo aéreo suele ser entonces importante, presentando un FEV1 entre 0.8 y 1.5 litros, aunque a magnitud de la disnea no suele ser directamente proporcional al deterioro funcional, influyendo la percepción subjetiva del paciente. Episodios agudos, con características clínicas similares a las de una crisis asmática, pueden aparecer en el curso de la enfermedad, agravándola. En los estadíos más avanzados la disnea se produce con los menores movimientos y pueden aparecer síntomas secundarios a la hipercapnia como cefaleas matinales y episodios de desorientación o somnolencia, particularmente en las exacerbaciones. Algunos pacientes, especialmente aquellos que mantienen una ventilación minuto elevada sin hipercapnia, presentan pérdida de peso por disminución de la masa corporal y deterioro de su estado nutricional. La pérdida de capacidad física y de la aptitud laboral provocan con frecuencia un cuadro de depresión psíquica.
Tratamiento
1.Vacunas (gripe y neumonía)
2.Tratamiento agresivo de las infecciones pulmonares (antibiótico)
3.Broncodilatadores
4.Corticosteroides
5.Oxígeno suplementario
6.Programa de ejercicios supervisado
7.Apoyo psicológico/familiar. (Evitar el aislamiento)
8.Dieta. Planificar la alimentación para evitar tanto un sobrepeso como una desnutrición.
9.Cirugía
- Reducción del volumen del pulmón
- Trasplante de pulmón.
Rehabilitación
Reducir los síntomas
Mejorar la calidad de vida
Mejorar el rendimiento físico
Lograr la reinserción social de aquel paciente aislado por la enfermedad.
Este tratamiento cubre problemas no pulmonares que afectan a estos pacientes, como la falta de acondicionamiento físico, el aislamiento social, las alteraciones emocionales (en especial la depresión), la pérdida de masa muscular por desuso y posiblemente también por un defecto muscular particular de esta enfermedad que sería reversible con la RR.
Los pacientes con EPOC en todos sus estadíos son beneficiados con esta disciplina de tratamiento, mejorando la tolerancia al ejercicio, la disnea y la percepción del estado de salud (calidad de vida) medidos por instrumentos validados .
Datos controlados indican que el costo de atención de estos pacientes disminuye con la aplicación de este tratamiento
Los beneficios de la RR se mantienen luego de un período de entrenamiento formal en un programa. Asimismo, se han informado los beneficios de la RR en pacientes internados, ambulatorios y también en programas domiciliarios con menor nivel de complejidad y supervisión.
Esto último es particularmente importante en Argentina, donde programas ambulatorios y domiciliarios con baja complejidad y supervisión son más factibles de ser implementados. Por lo tanto, la creación de programas de baja complejidad es prioritaria para que estén disponibles en todo el país.
Educación :
“ El conocimiento es poder y el poder es la capacidad de hacer”
Como en toda enfermedad crónica la educación del paciente en la EPOC es esencial.
Componentes básicos de un programa de educación comprenden:
Información para dejar de fumar.
Información sobre los tratamientos disponibles y sus fundamentos.
Importancia de la vacuna Antigripal y Antineumocóccica.
Programa de ejercicios y asesoramiento en nutrición.
Uso de inhaladores.
Pautas para el manejo y prevención de las exacerbaciones con plan escrito.
Otras enfermedades pulmonares
¿Qué es el asma?
El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias caracterizada por una obstrucción generalizada y variable de las mismas, reversible de manera espontánea o después del tratamiento. Este proceso se asocia con la presencia de hiperrespuesta bronquial que produce episodios recurrentes de sibilancias (silbidos al respirar), disnea (dificultad para respirar o falta de aire), opresión torácica y tos, particularmente durante la noche o la madrugada. El asma afecta a personas de todas las edades, pero por lo general comienza en la infancia.
Las vías respiratorias son tubos que conducen el aire que entra y sale de los pulmones. Las personas que sufren de asma tienen vías respiratorias inflamadas. Esto hace que las vías respiratorias estén hinchadas y muy sensibles, y tiendan a reaccionar fuertemente a ciertas sustancias que se inhalan. Cuando las vías respiratorias reaccionan, los músculos que las rodean se contraen. Entonces las vías respiratorias se estrechan y llega menos aire a los pulmones. La hinchazón también puede empeorar y estrechar las vías respiratorias aún más. Las células de estas vías pueden producir más mucosidad que en condiciones normales. La mucosidad es un líquido pegajoso y espeso que puede estrechar más las vías respiratorias.
Esta reacción en cadena puede causar síntomas de asma. Cada vez que las vías respiratorias se irritan pueden presentarse síntomas. A veces los síntomas son leves y desaparecen espontáneamente o después de un tratamiento mínimo con una medicina para el asma. Otras veces siguen empeorando. Cuando los síntomas se vuelven más intensos o aparecen más síntomas, se dice que hay un ataque de asma. Los ataques de asma también se llaman crisis o exacerbaciones. Es importante tratar los síntomas en cuanto se presentan. Así se evita que empeoren y causen un ataque de asma grave.
¿Cuáles son las causas del asma?
No se sabe cuál es la causa exacta del asma. Los investigadores creen que se necesita una combinación de factores (los genes de la familia y ciertas exposiciones ambientales) para que el asma se presente, generalmente en los primeros años de vida. Estos factores son:
Una tendencia hereditaria a presentar alergias, que se llama atopía
Presencia de asma en el padre o la madre
Ciertas infecciones respiratorias durante la infancia
Contacto con alergenos (sustancias que pueden producir alergias) que se transportan por el aire o exposición a algunas infecciones virales en los primeros meses o años de vida, cuando el sistema inmunitario se está desarrollando
Los desencadenantes comunes de asma abarcan:
Animales (caspa o pelaje de mascotas)
Polvo
Cambios en el clima (con mayor frecuencia clima frío)
Químicos en el aire o en los alimentos
Ejercicio
Moho
Polen
Infecciones respiratorias, como el resfriado común
Emociones fuertes (estrés)
Humo del tabaco
El ácido acetilsalicílico (aspirina) y otros antiinflamatorios no esteroides (AINES) provocan asma en algunos pacientes. Muchas personas con asma tienen antecedentes personales o familiares de alergias, como la fiebre del heno (rinitis alérgica) o eccema, mientras que otros no tienen tales antecedentes.
¿Cuáles son los signos y síntomas del asma?
Los síntomas comunes del asma son:
Tos: Por lo general, la tos del asma es peor por la noche o en las primeras horas de la mañana, por lo cual impide un sueño tranquilo.
Sibilancias: Las Sibilancias son silbidos o chillidos que se producen al respirar.
Presión en el pecho: Esta presión se siente como si algo le estuviera apretando el pecho o alguien estuviera sentado en su pecho.
Dificultad para respirar: Algunas personas con asma dicen que les cuesta trabajo respirar o sienten como si les faltara el aliento. Usted puede sentir como si no pudiera sacar el aire de los pulmones.
No todas las personas que tienen asma presentan estos síntomas. Y el hecho de tener estos síntomas tampoco indica siempre la presencia de asma. La prueba de función pulmonar, junto con la historia clínica (en la que se incluyen el tipo y la frecuencia de los síntomas) y el examen médico, constituyen la mejor forma de diagnosticar el asma con seguridad.
El tipo de síntomas, la frecuencia con que ocurran y la gravedad de los mismos pueden variar con el tiempo. Es posible que a veces los síntomas sean apenas una incomodidad. Otras veces pueden ser lo suficientemente molestos como para limitar sus costumbres diarias. Los síntomas graves pueden poner en peligro la vida. Es fundamental tratarlos en cuanto los note para que no se agraven. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas no presentan síntomas ni de día ni de noche, y si lo hacen, los síntomas son pocos.
Exámenes
Las pruebas para alergias pueden ayudar a identificar los alergenos en los pacientes con asma persistente. Los alergenos comunes abarcan la caspa de mascotas, los ácaros del polvo, los alergenos de las cucarachas, los mohos y los pólenes. Los irritantes respiratorios comunes comprenden el humo del tabaco, la contaminación y los vapores provenientes de la combustión de madera o gasolina. El médico utilizará un estetoscopio para auscultar los pulmones, con lo cual se pueden escuchar los sonidos relacionados con el asma. Sin embargo, los ruidos pulmonares generalmente son normales entre episodios de asma.
Los exámenes pueden ser:
Gasometría arterial
Exámenes de sangre para medir cantidad de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) y de IgE (un tipo de proteína del sistema inmunitario llamada inmunoglobulina E).
Radiografía de tórax
Pruebas de la función pulmonar
Tratamiento
El objetivo del tratamiento del asma es controlar la enfermedad. El buen control del asma logrará lo siguiente:
Prevenir los síntomas crónicos y molestos, como la tos y la dificultad para respirar
Disminuir la necesidad de usar medicinas de alivio rápido (ver más adelante)
Ayudarle a mantener los pulmones en buen funcionamiento
Permitirle mantener sus niveles normales de actividad y dormir toda la noche
Prevenir ataques de asma que lo obliguen a ir al servicio de urgencias o lo hagan hospitalizarse para recibir tratamiento
Participar activamente en el control del asma implica colaborar con el médico y con otros profesionales que forman parte del equipo que lo atiende para crear y seguir un plan de acción contra el asma. Esto significa evitar los factores que puedan provocar el asma y tratar otros problemas de salud que puedan interferir con el control del asma.
El asma se trata con dos tipos de medicinas: medicinas de control a largo plazo y medicinas de alivio rápido. Las medicinas de control a largo plazo sirven para disminuir la inflamación de las vías respiratorias y prevenir los síntomas del asma. Las medicinas de alivio rápido o "de rescate" alivian los síntomas de asma que aparezcan.
El nivel de control del asma puede variar con el tiempo y depender de cambios en el medio ambiente de la casa, la escuela o el trabajo que puedan alterar la frecuencia a la que usted está expuesto a los factores que le empeoran el asma. Es posible que el médico necesite aumentarle la medicina si el asma no está controlada.
Las medicinas para el asma se pueden tomar en forma de pastillas, pero la mayoría de ellas se toman mediante un dispositivo llamado inhalador. El inhalador le permite a la medicina llegar directamente a los pulmones.
No todos los inhaladores se usan de la misma manera. Pida que su médico y otros profesionales del equipo que lo atiende le muestren la manera correcta de usar su inhalador. Pídales en cada consulta que comprueben cómo está usando usted el inhalador.
Medicinas de control a largo plazo
Corticosteroides inhalados:
Los corticoesteroides inhalados son las medicinas preferidas para el control del asma a largo plazo. Estas medicinas proporcionan el control más eficaz a largo plazo para aliviar la inflamación e hinchazón de las vías respiratorias que provoca la sensibilidad a ciertas sustancias que se inhalan.
Al reducir la inflamación se previene la reacción en cadena que causa los síntomas del asma. La mayoría de las personas que toman estas medicinas a diario dicen que tanto la intensidad como la frecuencia de los síntomas disminuyen considerablemente.
Por lo general, los corticoesteroides inhalados no son peligrosos si se toman según las indicaciones del médico, no son adictivos, aunque se tomen todos los días durante muchos años. Sin embargo, como muchas otras medicinas, producen efectos secundarios. La mayoría de los médicos están de acuerdo en que los beneficios de tomar corticoesteroides inhalados y prevenir los ataques de asma superan con mucho los riesgos de los efectos secundarios.
Uno de los efectos secundarios frecuentes de los corticoesteroides inhalados es una infección de la boca llamada candidiasis bucal o muguet. Usted puede usar un espaciador o inhalocámara para evitar la candidiasis bucal. El espaciador o inhalocámara se acopla con el inhalador al tomar la medicina para evitar que ésta caiga en la boca o en la parte posterior de la garganta.
Hable con el equipo de profesionales de salud que lo atiende si tiene preguntas sobre cómo usar el espaciador o la inhalocámara. Enjuagarse la boca con agua después de tomar los corticoesteroides inhalados también puede disminuir el riesgo de contraer candidiasis bucal.
Si su asma es grave, es posible que tenga que tomar corticoesteroides en forma líquida o de pastillas durante períodos cortos para controlar el asma.
El médico puede darle otra medicina de control del asma a largo plazo con el fin de bajarle la dosis de corticoesteroides. O es posible que le aconseje que tome calcio y vitamina D para proteger los huesos de la osteoporosis.
Medicinas de alivio rápido
Todas las personas que sufren asma necesitan una medicina de alivio rápido para aliviar los síntomas que se agudicen. Los agonistas beta2 inhalados de acción corta son la primera alternativa para el alivio rápido.
Estas medicinas actúan rápidamente para relajar los músculos tensos que rodean las vías respiratorias cuando esté teniendo una crisis. Así las vías respiratorias se despejan y el aire puede pasar por ellas.
Usted debe tomar su medicina de alivio rápido en cuanto note los síntomas del asma. Si usa esta medicina más de 2 días por semana, hable con el médico sobre qué tan bien controlada está el asma. Es posible que necesite hacer cambios en su plan de acción.
No debe usar las medicinas de alivio rápido en lugar de las medicinas de control a largo plazo que le recetaron. Las medicinas de alivio rápido no reducen la inflamación.
Vivir con asma
El tratamiento exitoso del asma exige que usted desempeñe un papel activo en su atención y siga el plan de acción que programó con su médico. La mayoría de las personas con asma pueden controlar exitosamente sus síntomas en casa al seguir su plan de acción y hacerse chequeos periódicos. Sin embargo, es importante saber cuándo buscar atención médica de urgencia. Si toma medicinas inhaladas debe practicar en el consultorio del médico cómo usar el inhalador. Si toma medicinas para control a largo plazo, tómelas todos los días como lo haya indicado el médico. Lleve un registro de los síntomas del asma para ver qué tan bien controlada está la enfermedad. Puede usar también un flujómetro (aparato que sirve para medir el aire espirado) y registrar qué tan bien funcionan sus pulmones.
Registrar sus síntomas y los resultados del flujómetro para mostrárselos a su médico le servirá a éste para decidir si es necesario ajustar el tratamiento.
Atención continúa
Vaya a chequeos periódicos del asma para que el médico pueda evaluar el grado de control del asma y hacer ajustes en el tratamiento si es necesario. Esté atento a los signos de que el asma está empeorando.
El asma puede estar empeorando si:
Los síntomas comienzan a presentarse con más frecuencia, son más intensos o lo incomodan por la noche y le interrumpen el sueño.
Usted está limitando sus actividades normales y faltando a la escuela o al trabajo a causa del asma.
Su valor de flujo máximo es bajo en comparación con el valor óptimo que ha tenido o varía mucho de un día a otro.
Parece que las medicinas para el asma ya no actúan bien.
Tiene que usar el inhalador de alivio rápido con más frecuencia. Si está usando la medicina de alivio rápido más de 2 días por semana, el asma no está bien controlada.
Usted debe ir al servicio de urgencias o al médico porque ha tenido un ataque de asma. Vaya al médico si tiene alguno de estos signos. Es posible que el médico tenga que cambiarle las medicinas o tomar otras medidas para controlarle el asma.
Colabore con el equipo de profesionales que lo atiende y participe activamente en su atención. Así podrá controlar el asma para que no interfiera con sus actividades ni le afecte la vida.
Bronquiectasias
Las bronquiectasias (BQ) son dilataciones anormales e irreversibles de los bronquios.
Si la afección está presente al nacer, se denomina bronquiectasia congénita.
Si se desarrolla posteriormente en la vida, se denomina bronquiectasia adquirida.
Si bien la bronquiectasia es una enfermedad rara, es una de las complicaciones más serias de algunas enfermedades como: infecciones pulmonares severas y recurrentes (neumonía, tuberculosis, infecciones micóticas), déficit de alfa-1, EPOC, cáncer y muchas otras.
Es muy importante la búsqueda sistemática de la causa, especialmente entre las enfermedades que tienen un tratamiento específico ya que tiene importantes implicaciones clínicas en el manejo y en el pronóstico.
Las causas que siempre hay que descartar ante unas BQ de etiología no conocida son las siguientes: inmunodeficiencias con déficit de producción de anticuerpos, reflujo gastroesofágico, infección por micobacterias, fibrosis quística, discinesia ciliar primaria y déficit de alfa- 1- antitripsina.
Sea cual sea su etiología, los pacientes con BQ son susceptibles de contraer infecciones bronquiales y desarrollar una respuesta inflamatoria que favorece la progresión de la lesión pulmonar.
Sintomas
A menudo se desarrollan gradualmente y se pueden presentar en meses o años después del hecho que causa la bronquiectasia. Dichos síntomas pueden abarcar:
Coloración azulada de la piel
Mal aliento
Tos crónica
Dedos de las manos en palillo de tambor
Expectoración con sangre
Tos que empeora al acostarse hacia un lado
Fatiga
Palidez
Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio
Pérdida de peso
Sibilancias
La enfermedad con la que mayoritariamente se la confunde es la enfermedad obstructiva crónica (EPOC).
Diagnostico
En primer lugar es preciso realizar una radiografía de tórax, aunque es posible que estos pacientes tengan una radiografía normal En la mayoría de los casos, para asegurar el diagnóstico de sospecha, es necesario realizar una tomografía axial computada (TAC) de alta resolución que es la técnica diagnóstica de elección y permite detectar, no sólo la localización y extensión de la enfermedad, sino también la presencia de tumores que obstruyen la luz bronquial, cuerpos extraños y otras lesiones obstructivas.
Cuando las bronquiectasias son localizadas, es necesario realizar una fibrobroncoscopia, técnica imprescindible, no para establecer el diagnóstico, pero si para descartar la presencia de una lesión obstructiva local de la vía aérea y, en determinados casos, para solucionarla (extraer tapones de moco, cuerpos extraños, etc.).
Tratamiento
El tratamiento de las bronquiectasias está condicionado por su etiología y comprende tres apartados claves:
Favorecer un adecuado drenaje bronquial de las secreciones.
Tratamiento de las infecciones asociadas.
Tratamiento de la insuficiencia respiratoria que acompaña a los estadios más avanzados.
Higiene Broncopulmonar
Aumentar la eliminación de secreciones respiratorias en pacientes con bronquiectasias es beneficioso, además del control de la tos, drenaje postural, la fisioterapia del pecho para aflojar las secreciones, la administración de un broncodilatador y de corticosteroides han formado parte de la terapia. Evitar la aspiración de vapores tóxicos, gases, humo (incluyendo tabaco) y polvos tóxicos (como la sílice o el talco) contribuyen a prevenir bronquiectasias o por lo menos a disminuir su gravedad.
Tratamiento Nutricional
Solicitar consejo dietético individualizado lo antes posible con el objetivo de mejorar la ingesta calórica, sobre todo en pacientes con enfermedad grave o mayor riesgo de desnutrición.
Rehabilitacion Respiratoria
Los pacientes deben entrar en programas de rehabilitación respiratoria dirigidos por profesionales especializados con el objetivo de facilitar la eliminación de secreciones y mejorar tanto la tolerancia física como la calidad de vida relacionada con la salud.
El ejercicio físico aeróbico (caminar, correr, ciclismo, natación) mejora la tolerancia física y la calidad de vida. Se recomienda a todos los pacientes practicar ejercicio moderado a intenso durante 30 minutos al día, de 3 a 4 veces por semana o, en su defecto, una actividad moderada todos los días, además de técnicas de fisioterapia.
Educacion Del Paciente
Las bronquiectasias son una enfermedad crónica cuyo manejo puede ser complejo. Se recomienda que los pacientes con una etiología susceptible de tratamiento especifico, con infección bronquial crónica y/ o con agudizaciones repetidas sean controlados en unidades especializadas que dispongan de neumonólogo, de enfermería y de rehabilitación especializados en su cuidado. Son importantes la educación y supervisión en: el reconocimiento de la agudización y su automanejo inicial, la administración de antibióticos, el mantenimiento y la limpieza de los equipos, la administración de otros tratamientos (oxigeno, vacunas, etc.), la nutrición, la fisioterapia y el cumplimiento del tratamiento.
Fibrosis Pulmonar
¿Qué es la fibrosis de pulmón ?
La fibrosis pulmonar es un tipo de enfermedad pulmonar caracterizada por una progresiva cicatrización de los pulmones que dificulta cada vez más la respiración. Se clasifica dentro de lo que se denominan enfermedades intersticiales del pulmón. Este tipo de enfermedad afecta el tejido situado entre los sacos alveolares del pulmón y la pared de los vasos sanguíneos. Esta zona se denomina intersticio pulmonar.
Algunas veces, la fibrosis pulmonar (FP) puede relacionarse con situaciones como: exposición a polvo metálico, polvo de madera, gases o humos; quimioterapia o radioterapia; infección residual; enfermedades del tejido conectivo, como lupus eritematoso sistémico o artritis reumatoide. Sin embargo, en la mayoría de casos de FP no puede establecerse una causa conocida. Cuando la fibrosis pulmonar no tiene causa conocida, se denomina “fibrosis pulmonar idiopática” (FPI). El termino “idiopático” significa “de causa desconocida”.
La fibrosis pulmonar idiopática (FPI) es la más común de las neumonías intersticiales idiopáticas y, de hecho, la más agresiva de todas las enfermedades pulmonares intersticiales difusas. Tiene una prevalencia estimada de 3 a 20 casos por 100.000 personas, afecta generalmente a mayores de 50 años y es más frecuente en varones y fumadores.
¿Cuáles son los síntomas?
Dificultad para respirar, especialmente cuando se hace esfuerzo
Pérdida de peso.
Tos seca que no produce flemas
Molestias en el pecho.
Cansancio y debilidad
Respiración laboriosa
¿Cómo se diagnostica la fibrosis pulmonar?
Los exámenes que ayudan a diagnosticar la fibrosis pulmonar son, entre otros, los siguientes:
Radiografía de tórax
TAC de tórax
Medición del nivel de oxígeno en la sangre
Pruebas de la función pulmonar
Biopsia pulmonar quirúrgica
Tratamiento
El tratamiento dependerá en todos los casos de la edad, el estado general del paciente, sus antecedentes, qué tan avanzada está la enfermedad y la tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
Los tratamientos pueden incluir:
Medicamentos tales como corticoides o inmunosupresores
Vacuna contra la influenza
Vacuna contra la neumonía
Ingreso a un programa de rehabilitación respiratoria
Oxigeno terapia
Trasplante de pulmón
Grupos de apoyo
El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo, en donde los miembros comparten experiencias y problemas en común.
¿Qué puede hacer usted?
Si le han diagnosticado FPI, hay una serie de cosas que puede hacer para colaborar en su propio tratamiento y ayudarse a sí mismo a permanecer en buen estado. Las personas al cuidado del paciente también pueden estar interesadas en la siguiente información, que ayudará al miembro de la familia diagnosticado de FPI.
Tome toda la medicación en la forma indicada por su médico.
Si fuma, es muy importante que lo deje lo antes posible. Pregunte a su médico o enfermera sobre los programas y productos que pueden ayudarle a dejar de fumar.
Mantenga una dieta equilibrada. Esto ayudará a mantener fuerte su cuerpo. Consulte con su medico o enfermera acerca de cualquier duda nutricional que pueda tener.
Coma durante el día en pequeñas cantidades y con mayor frecuencia. A muchos pacientes les resulta más fácil respirar cuando su estómago no está lleno completamente
Practique ejercicio moderado, como caminar o montar en bicicleta estática. Si ya practica ejercicio, siga con él. Esto ayudará a mantener fuerte su función pulmonar. Hable con su médico antes de iniciar un nuevo programa de ejercicio. Aquellos pacientes que lo requieran, pueden utilizar oxígeno durante el ejercicio.
Pida ingresar a un programa de rehabilitación pulmonar para ayudar a incrementar su resistencia, aprenda técnicas de respiración y amplíe su red social de apoyo. Pregunte a su médico o enfermera para más información.
Su médico puede haberle prescrito oxígeno suplementario que proporcionará a su cuerpo el oxígeno que necesita y que sus pulmones no pueden aportar. Algunos pacientes temen volverse adictos al oxígeno, pero esto no es cierto. El oxígeno suplementario le puede ayudar a sentirse con una mejor respiración y más energético.
Únase a un grupo de apoyo de su comunidad o forme uno. Es una buena manera de obtener el apoyo emocional que necesita.
Consulte con su médico cualquier duda que tenga acerca de su estado o del tratamiento. Llame inmediatamente a su médico en caso de que notara algo anormal en su estado o en los efectos de la medicación.
Recomendaciones para las personas al cuidado del paciente
Cuidar de alguien que tiene una enfermedad debilitante puede exigir implicarse tanto física como emocionalmente. Usted está haciendo todo lo posible para asegurar que su ser querido recibe el mejor cuidado, permaneciendo informado sobre las posibles opciones de tratamiento y procurando que en casa todas las necesidades del paciente queden cubiertas. Así pues, en este proceso, usted también deberá recordar la importancia de cuidar de sí mismo.
En esta situación usted y su ser querido pueden estar enfrentándose a gran estrés y ansiedad. Si usted ignora estos sentimientos, pueden tener un impacto negativo en su salud y bienestar. Para ayudar a reducir el estrés en su vida, practique ejercicio con regularidad y aprenda algunas técnicas de relajación. Pueden unirse a un grupo de apoyo o bien acudir a un asistente para que les ayude a enfrentarse a sus estados de ánimo. Lo importante para ambos es solicitar y obtener la ayuda que necesiten.
Cáncer De Pulmón
Su médico le ha dicho que Ud. o un familiar tiene cáncer de pulmón y quiere tener más información. Probablemente lo primero que quiera saber es qué es un cáncer y por qué se desarrolla. Nuestro cuerpo tiene muchos órganos formados por diferentes tejidos de acuerdo a su función. Normalmente las células que forman los tejidos pueden crecer y /o multiplicarse de acuerdo con las necesidades del mismo. Por ejemplo, durante el embarazo crecen las glándulas mamarias preparándose para alimentar al bebé. Algunas veces éste crecimiento no es normal y se producen células distintas, a las que no se les reconoce ninguna función; éstas células al agruparse forman lo que se conocen como tumores. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores malignos pueden invadir los tejidos vecinos y diseminarse a distancia (metástasis). Se llama cáncer a los tumores malignos. El cáncer de pulmón es un tumor muy frecuente en el mundo entero y está vinculado a varios factores que predisponen a su desarrollo.
Factores De Riesgo
Los médicos rara vez pueden explicar por qué el cáncer de pulmón se presenta en una persona, pero no en otra. Sin embargo, es claro que una persona con ciertos factores de riesgo puede tener más probabilidades que otras de padecer cáncer de pulmón. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.
Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo para cáncer de pulmón:
Humo de tabaco: El humo de tabaco causa la mayoría de los casos de cáncer de pulmón. Es sin duda el factor de riesgo más importante de cáncer de pulmón. Las sustancias nocivas del humo lesionan las células del pulmón. Es por eso que fumar cigarrillos, pipa o puros (o cigarros) puede causar cáncer de pulmón y la exposición al humo de tabaco en el ambiente puede causar cáncer de pulmón en personas que no fuman. Entre mayor sea la exposición al humo, mayor es el riesgo de cáncer de pulmón.
Radón: El radón es un gas radiactivo invisible, sin olor y sin sabor. Se forma en la tierra y en las rocas. Las personas que trabajan en las minas pueden estar expuestas al radón. En algunas partes del país, el radón se encuentra en las casas. El radón daña las células del pulmón, y las personas expuestas al radón tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. El riesgo de cáncer de pulmón por el radón es aún mayor en quienes fuman.
Asbesto y otras sustancias: Las personas que tienen ciertos trabajos (como quienes trabajan en las industrias de construcción y química) tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. La exposición al asbesto, arsénico, cromo, níquel, hollín, alquitrán y otras sustancias puede causar cáncer de pulmón. El riesgo es mayor para quienes tienen años de estar expuestos. El riesgo de cáncer de pulmón por exposición a estas sustancias es aún mayor en quienes fuman.
Contaminación del aire: La contaminación del aire puede aumentar levemente el riesgo de cáncer de pulmón. El riesgo por contaminación del aire es mayor para los fumadores.
Antecedentes familiares de cáncer de pulmón: Las personas con padre, madre, hermano o hermana que tuvo cáncer de pulmón pueden tener un ligero aumento en el riesgo de esta enfermedad, aunque no fumen.
Antecedentes personales de cáncer de pulmón: Las personas que ya han tenido cáncer de pulmón tienen mayor riesgo de padecer un segundo tumor de pulmón.
Edad mayor de 65 años: La mayoría de las personas tienen más de 65 años cuando se les diagnostica cáncer de pulmón.
Existen Distintos Tipos De Cancer De Pulmon
Hay varios tipos de cáncer de pulmón de acuerdo a la clase de células que lo forman. Se lo divide básicamente en dos grandes grupos: a) Carcinoma de células pequeñas y b) Carcinoma de células no pequeñas, el 90% de los tumores corresponden a éste segundo grupo que a su vez comprende tres subgrupos: 1) epidermoide 2) adenocarcinoma 3) células grandes. Estas divisiones se establecen porque los distintos tipos de tumor crecen y se propagan de forma diferente y responden también en forma diferente al tratamiento.
¿Por Qué Concurre El Paciente Al Medico?
Algunas veces el paciente va al médico para hacerse un control y se le encuentra en una radiografía de tórax una lesión que hace sospechar la presencia de un tumor. Otras veces consulta por alguno de los siguientes síntomas:
1-Tose mucho o distinto de lo habitual
2-Escupió con sangre
3-Tiene dolor de pecho
4-Tiene fatiga haciendo un esfuerzo o aún sin hacer nada
5-Le cambió la voz
6-Perdió peso
7-Ha tenido varios episodios de bronquitis
8-Está muy decaído
Diagnostico
Si usted tiene un síntoma que sugiere la presencia de cáncer de pulmón, su médico necesitará determinar si se debe al cáncer o a alguna otra causa. Es posible que su médico pregunte acerca de sus antecedentes médicos personales y familiares. Puede pedirle análisis de sangre y usted tendrá posiblemente algunas de las pruebas siguientes:
Examen físico: Su médico revisa los indicadores generales de salud, escucha su respiración y se fija si hay líquido en los pulmones. Puede buscar ganglios linfáticos inflamados y el hígado inflamado también.
Radiografía del pecho: Las imágenes de su radiografía del pecho pueden mostrar tumores o líquido anormal.
Tomografía computarizada: Los médicos suelen usar la tomografía computarizada para captar imágenes del tejido que se encuentra dentro del pecho. Una máquina de rayos X conectada a una computadora capta varias imágenes. Para una tomografía computarizada helicoidal, usted se acuesta en una mesa y el escáner del tomógrafo gira a su alrededor. La mesa pasa por el centro del escáner. Las imágenes pueden mostrar un tumor, líquido anormal o ganglios linfáticos inflamados.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de pulmón depende de muchos factores. Lo que primero debe considerarse es el estado general del paciente y después algunas características del tumor como el tipo celular, su tamaño y localización y la presencia o no de lesiones en otros órganos fuera del pulmón.
Cirugía
Cuando el tumor está circunscripto al tórax y el paciente no tiene contraindicaciones respiratorias, cardíacas o de otro tipo se puede extirpar la lesión quirúrgicamente.
El tipo de cirugía a realizarse va a depender del tamaño del tumor y de su localización.
Quimoterapia
Es la utilización de medicamentos que permiten destruir las células tumorales de todo el organismo, es decir que no actúan sólo localmente a nivel del tumor sino en otras células tumorales que pueden estar diseminadas en el cuerpo.
Este tratamiento se puede utilizar cuando el tumor no se puede operar por su tamaño o extensión o porque el paciente no puede tolerar la cirugía. En éste caso se puede asociar a otro tratamiento conocido como radioterapia. Otras veces la quimioterapia se puede utilizar para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía y facilitar de esa manera el procedimiento o para completar el tratamiento después de la cirugía.
El propósito de éste tratamiento es detener el crecimiento del tumor o aliviar los síntomas. Habitualmente los medicamentos se dan por vía endovenosa aunque también hay tratamientos por vía oral.
Radioterapia
Este método utiliza una fuente de alta energía para destruir las células tumorales; se aplica a un área limitada del cuerpo. Se puede utilizar para tratar el tumor o para aliviar síntomas producidos por el tumor. Se pueden utilizar tratamientos combinados con quimioterapia y también con cirugía.
Fuentes De Apoyo
Un diagnóstico de cáncer de pulmón puede cambiar su vida y las vidas de quienes están a su alrededor. Estos cambios pueden ser difíciles de manejar. Es común que usted, su familia y sus amigos tengan muchas emociones diferentes y a veces confusas.
Es posible que usted se preocupe de atender a su familia, de conservar su trabajo o de continuar con las actividades diarias. También es común que se preocupe del tratamiento, de los efectos secundarios, las estancias en el hospital y los gastos médicos.
Como la mayoría de las personas con cáncer de pulmón fueron fumadores, usted puede sentir que los médicos y otras personas piensan que usted es o era un fumador (aun cuando no lo era). Es posible que se sienta responsable de padecer cáncer (o que otros lo culpen). Para quienquiera que enfrenta una enfermedad grave, es normal sentir temor, culpa, ira o tristeza. Puede ayudar si comparte sus sentimientos con su familia, sus amigos, un miembro del equipo de atención médica u otra persona con cáncer.
Los grupos de apoyo también pueden ayudar. En estos grupos, los pacientes o sus familiares se reúnen con otros pacientes o sus familias para compartir lo que han aprendido sobre cómo hacer frente a la enfermedad y a los efectos del tratamiento. Los grupos pueden ofrecer apoyo en persona, por teléfono o por Internet. Usted puede preguntar a algún miembro de su equipo de atención médica cómo encontrar un grupo de apoyo.
Internet
El sitio Web del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) es un buen lugar para buscar más información. Ofrece información actual sobre prevención, exámenes selectivos de detección, diagnóstico, tratamiento y genética del cáncer, así como cuidados médicos de alivio y sobre estudios clínicos en curso. También proporciona información acerca de programas de investigación del Instituto Nacional del Cáncer, oportunidades de financiamiento y estadísticas del cáncer.
Sitio Web: http://www.cancer.gov/
Sitio Web en español: http://www.cancer.gov/espanol
Si usted no puede encontrar la información que necesita en el sitio Web, comuníquese con el personal del Instituto Nacional del Cáncer. Use el formulario de contacto disponible en Internet en http://www.cancer.gov/espanol/contactenos o envíe un correo electrónico [email protected]
Linfangioleiomiomatosis
La linfangioleiomiomatosis, comúnmente conocida como LAM, es una enfermedad pulmonar rara que afecta casi exclusivamente a las mujeres, habitualmente durante la edad fértil. Las personas que padecen LAM tienen un tipo infrecuente de célula muscular que prolifera en los tejidos de los pulmones. Aunque estas células no se consideran cancerosas, proliferan de modo incontrolable en los pulmones. Estas células musculares pueden bloquear los vasos linfáticos, los vasos sanguíneos y las vías respiratorias e impedir que los pulmones suministren oxigeno al resto del organismo.
¿Cuáles son los síntomas de la LAM?
Los síntomas iniciales de la LAM son parecidos a los de otras enfermedades pulmonares. Los síntomas comprenden:
Dificultad para respirar durante la actividad física
Tos
Dolor torácico
Colapso pulmonar
Tos con pequeñas cantidades de sangre
¿Cómo evoluciona la LAM?
La LAM evoluciona a un ritmo diferente en diferentes pacientes, de manera que aunque sabemos que la función pulmonar de un paciente empeorará con el tiempo, no podemos predecir con qué rapidez sucederá. Generalmente, la LAM "evoluciona lentamente", lo que significa que empeorará lentamente con el tiempo. A medida que la enfermedad avanza, puede producirse una mayor proliferación de células musculares por todo el pulmón y una filtración reiterada de líquido en la cavidad torácica (derrames pleurales). El bloqueo del tejido pulmonar puede provocar la formación de pequeños sacos (quistes) y el pulmón adquiere el aspecto de "panal" en las imágenes del tórax. Los quistes que se encuentran cerca de la superficie de los pulmones o en la misma superficie pueden romperse. Cuando se filtra aire de los pulmones a la cavidad torácica, el pulmón o parte del pulmón puede colapsarse. En algunos casos puede auto repararse y vuelve a expandirse.
¿Cómo se diagnostica la LAM?
Existe una serie de pruebas que el médico puede realizar para establecer el diagnóstico de LAM y comprobar su evolución. Estas pruebas comprenden:
Las radiografías de tórax pueden diagnosticar un pulmón colapsado (neumotórax) o la presencia de líquido en la cavidad torácica (derrame pleural). Con frecuencia, una radiografía de tórax habitual no puede detectar los quistes pulmonares cuando son pequeños.
Las pruebas de la función pulmonar pueden ayudar a poner de manifiesto cuánto ha afectado la LAM a la función pulmonar.
La tomografía computarizada (TC) proporciona múltiples imágenes bidimensionales del interior de los pulmones y el tórax. Se considera el estudio de imagen más útil para el diagnóstico de LAM. Una TC del tórax puede revelar la presencia de quistes en los pulmones. Una TC del abdomen revelará si una persona con LAM tiene un angiomiolipoma.
Tratamiento de LAM
Si bien actualmente no hay cura o tratamiento eficaz para linfangioleiomiomatosis (LAM), se están realizando investigaciones y estudios clínicos para encontrar tratamientos para detener o retrasar el desarrollo de la enfermedad. También hay una serie de tratamientos que pueden aliviar los síntomas o prevenir las complicaciones de la enfermedad.
Dado que LAM suele presentarse en mujeres jóvenes y puede exacerbarse con la toma de estrógenos y durante el embarazo, vienen usándose terapias antiestrógenos desde hace años. El uso de tamoxifeno y medroxiprogesterona no han demostrado hasta la fecha ser cuantitativamente efectivos.
En sólo 10 años, LAM Foundation ha reportado grandes avances, incluida la determinación de la base genética de la enfermedad. Estos esfuerzos de investigación han dado lugar a decenas de estudios de la enfermedad. Actualmente se está llevando a cabo un ensayo denominado Miles Trial que consiste en el uso de un fármaco llamado Rapamicina .esperándose los primeros resultados para mediados del año 2009.
Hay varias corrientes que consideran tratamientos paliativos. Es decir, que no tratan los mecanismos de acción de la enfermedad, pero tratan de aliviar los síntomas o prevenir complicaciones adicionales de la misma. . La respuesta al tratamiento varía de paciente a paciente. Tratamientos potenciales incluyen:
Medicamentos (por ejemplo, los diuréticos, la terapia hormonal, los broncodilatadores que relajan los sculos alrededor de las vías respiratorias)
La terapia de oxígeno - como la capacidad pulmonar disminuye puede ser necesario su uso.
Procedimientos para tratar complicaciones tales como neumotórax, quilotórax y angiomiolipomas.
El trasplante de pulmón - un procedimiento para sustituir a uno o ambos pulmones, esto debe ser considerado como un último recurso, debido al riesgo que implica.
Se deben considerar:
Abandonar el hábito tabáquico
Evitar tratamientos que contengan estrógenos (anticonceptivos y terapia de reemplazo hormonal)
Evaluar y considerar tratamiento para osteoporosis.
Vacunación contra la gripe y neumococo
Rehabilitación cardio- respiratoria y muscular periférica.
Papel de las hormonas
Dado que la enfermedad se produce casi exclusivamente en mujeres en edad reproductiva, los investigadores creen que los estrógenos podrían participar en el crecimiento anormal de células musculares que caracteriza a la enfermedad. Aunque no hay ninguna prueba directa de que existe una relación entre los estrógenos y la LAM, el tratamiento se ha centrado en la reducción de la producción o los efectos de los estrógenos. . Además, los médicos creen que el embarazo puede acelerar la progresión de la LAM. Mujer con LAM se le insta a consultar con su facultativo antes de decidir un embarazo.
¿Qué es la Sarcoidosis?
La Sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria, multisistémica, de origen desconocido. Afecta múltiples órganos del cuerpo especialmente los pulmones y los ganglios linfáticos. Los pacientes con sarcoidosis presentan en ciertos órganos "granulomas" (nódulos o masas anormales). Estos granulomas pueden alterar la estructura normal y posiblemente la función de los órganos afectados. Aparte de los pulmones y ganglios linfáticos, la sarcoidosis puede afectar piel, ojos, articulaciones, hígado, corazón y otros órganos y sistemas del cuerpo.
¿Quién tiene riesgo de desarrollar sarcoidosis?
Afecta predominantemente a adultos jóvenes y en la edad media de la vida. Generalmente ocurre entre los 20 y 40 años de edad, siendo más frecuente en mujeres.
¿Cuál es la causa de sarcoidosis?
Los síntomas varían bastante dependiendo de los órganos afectados. La mayoría de los pacientes se quejan al inicio de una tos seca, persistente, fatiga y falta de aire. Otro síntoma común son las sibilancias (silbidos en el pecho) por eso a veces se la confunde con asma. Algunos se quejan de dolor de pecho. Aún en personas cuya enfermedad afecta primariamente otros órganos, los pulmones también suelen estar afectados.
Tumoraciones o manchas rojizas dolorosas a nivel de la piel
Lagrimeo, enrojecimiento ocular y visión borrosa
Articulaciones dolorosas e inflamadas
Ganglios linfáticos dolorosos y aumentados de tamaño en el cuello, axilas e ingles
Agrandamiento de ganglios linfáticos en el tórax y alrededor de los pulmones
Endurecimiento nasal, ronquera
Dolor de manos, pies y otras áreas óseas debido a la formación de quistes (crecimientos anormales tipo saco) en los huesos
Formación de cálculos renales
Agrandamiento hepático
Arritmias, desarrollo de latidos anormales o ausentes, pericarditis (inflamación del pericardio - membrana cardíaca) o insuficiencia cardíaca
Efectos en el sistema nervioso incluyendo pérdida de la audición, meningitis, convulsiones o trastornos psiquiátricos (ejemplo demencia, depresión, sicosis)
En algunas personas, los síntomas pueden aparecer repentinamente y/o ser severos desapareciendo en un período corto de tiempo. Otras personas pueden no presentar síntomas a pesar de tener los órganos afectados, y en otras los síntomas pueden aparecer lenta y sutilmente pudiendo durar o recurrir a lo largo de un período extenso de tiempo.
¿Cómo se hace el diagnóstico de sarcoidosis?
La sarcoidosis generalmente se diagnostica por exclusión. Esto significa que se van excluyendo progresivamente otros trastornos de los pulmones que producen síntomas parecidos, con lo que se llega al diagnóstico de sarcoidosis.
Es por este motivo que su médico debe revisar su historial y examinarlo cuidadosamente para determinar si tiene sarcoidosis. Las herramientas más importantes que su médico utilizará en el diagnóstico incluyen:
Placa de tórax- buscando opacidades (infiltrados pulmonares ) o inflamación de ganglios linfáticos ( adenopatías )
Tomografía computada : para poder observar con más detalles los pulmones y ganglios linfáticos
Pruebas de capacidad pulmonar (pruebas respiratorias)- para evaluar como funcionan los pulmones
Broncoscopía- que involucra la introducción del broncoscopio (tubo pequeño) a través de la traquea y de los bronquios pulmonares. El objetivo de este estudio es inspeccionar los bronquios y extraer una muestra de tejido para biopsia en búsqueda de granulomas y obtener material para descartar infección.
¿Cómo se trata la sarcoidosis?
No hay cura para la sarcoidosis, pero la enfermedad puede mejorar sola con el transcurso del tiempo. Muchos de los pacientes pueden presentar síntomas leves que no requieren ningún tratamiento. Cuando el tratamiento es necesario se lo prescribe para disminuir los síntomas y mantener una función adecuada de los órganos afectados.
Los tratamientos pueden clasificarse en dos categorías: mantenimiento de las prácticas de buena salud y tratamiento médico-. Las prácticas para mantener una buena salud incluyen:
Visitar regularmente al médico
Mantener una dieta bien balanceada que incluya variedad de frutas y verduras frescas.
Beber 8 a 10 vasos de agua por día
Dormir de 6 a 8 horas cada noche
Hacer ejercicios en forma regular, controlar y mantener su peso
Dejar de fumar
Se utilizan tratamientos con medicamentos para aliviar síntomas y reducir la inflamación de los tejidos afectados. El tratamiento más utilizado es con corticosteroides orales. La fatiga y la tos persistente generalmente mejoran con este tratamiento. Si se prescriben esteroides, el paciente debe ir al médico en forma regular para que éste pueda controlar la enfermedad y los efectos indeseables del tratamiento. Otras opciones de tratamiento incluyen metotrexate, hidrocloroquina y otros medicamentos.
¿Qué sucede a medida que la enfermedad progresa?
En muchos pacientes con sarcoidosis, la enfermedad aparece rápidamente y desaparece sin que la persona se de cuenta. Entre el 20 y 30% de los pacientes presentan algún tipo de daño permanente en el pulmón. En un 10 a 15 % de los casos la sarcoidosis es crónica y en menor porcentaje puede ser fatal.
Fuentes:
http://my.clevelandclinic.org/
Bueno espero que este post les haya sido de utilidad
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muchas gracias por tu tiempo