
Maggie M'Gill es el último tema del álbum Morrison Hotel,quinto álbum de estudio de la banda de rock estadounidense The Doors, publicado en 1970.
El álbum cierra con una canción enorme, “Maggie McGill”, un blues apocalíptico en el que el riff es tan demoledor como simple. Esta vez no es una figura únicamente de Robbie. El tremendo riff es una triple de combinación de instrumentos. El slide no sirve de nada sin ese brutal bajo marcado, y esa batería casi destructiva. Con su debida distancia, pero la sección rítmica me recuerda ese efecto arrasador que alcanzaría Led Zeppelin años después con “When the Levee Breaks”. Por lo demás, esta base rítmica permite que Robbie se desfase del riff inicial y comience a dar cátedra de blues, haciendo cualquier variedad posible del riff base, jugando con slides, vibrattos, haciendo chillar la guitarra metiéndole un poco de fuzz, regresando al wha, etc. El teclado es apenas un telón de fondo hasta después del coro, al 1:25, cuando Ray hace un solo más bien sencillo para lo que nos tiene acostumbrados, pero que combina bien con la furia simple de la rola. Luego todos se detienen y empiezan de nuevo con el destructivo riff armado deliciosamente. Jim se muestra además una gran plenitud como vocalista, madurez que ya había mostrado, pero en esta canción en particular, luce salvaje y logrando cada una las entonaciones que buscaba. Particularmente me encanta como logra esos “Really like to, GET IT ON”. La coda también es genial, con Jim casi rogando por la tal Maggie, y redondeando esa aura gris y carente de esperanza de toda la canción… En fin, con “Maggie McGill” regresan a los cierres de disco colosales, y demuestran que no necesariamente deben ser rolas épicas de más de 7 minutos para sonar colosales. A mi gusto, la canción más subestimada del grupo, una de las que nunca aparecen en las recopilaciones, ni siquiera en los discos en vivo.
El álbum cierra con una canción enorme, “Maggie McGill”, un blues apocalíptico en el que el riff es tan demoledor como simple. Esta vez no es una figura únicamente de Robbie. El tremendo riff es una triple de combinación de instrumentos. El slide no sirve de nada sin ese brutal bajo marcado, y esa batería casi destructiva. Con su debida distancia, pero la sección rítmica me recuerda ese efecto arrasador que alcanzaría Led Zeppelin años después con “When the Levee Breaks”. Por lo demás, esta base rítmica permite que Robbie se desfase del riff inicial y comience a dar cátedra de blues, haciendo cualquier variedad posible del riff base, jugando con slides, vibrattos, haciendo chillar la guitarra metiéndole un poco de fuzz, regresando al wha, etc. El teclado es apenas un telón de fondo hasta después del coro, al 1:25, cuando Ray hace un solo más bien sencillo para lo que nos tiene acostumbrados, pero que combina bien con la furia simple de la rola. Luego todos se detienen y empiezan de nuevo con el destructivo riff armado deliciosamente. Jim se muestra además una gran plenitud como vocalista, madurez que ya había mostrado, pero en esta canción en particular, luce salvaje y logrando cada una las entonaciones que buscaba. Particularmente me encanta como logra esos “Really like to, GET IT ON”. La coda también es genial, con Jim casi rogando por la tal Maggie, y redondeando esa aura gris y carente de esperanza de toda la canción… En fin, con “Maggie McGill” regresan a los cierres de disco colosales, y demuestran que no necesariamente deben ser rolas épicas de más de 7 minutos para sonar colosales. A mi gusto, la canción más subestimada del grupo, una de las que nunca aparecen en las recopilaciones, ni siquiera en los discos en vivo.

Versión de estudio
Versión subtitulada (el video es muy bueno)
Versión en vivo
Y como bonus fotos de Morrion Hotel

