La mejor forma de ahorrar energía es tomar conciencia de sus malos efectos en el ambiente.
Sembrar conciencia desde temprana edad es la base del éxito, es decir si logramos que los jóvenes sean los agentes multiplicadores de los malos efectos que produce la contaminación cuándo se transforman las fuentes de energía en electricidad.
Así que de esta forma, mis alumnos encararon esta problemática y decidieron hacer videos sobre el tema. Les dejo uno de ellos. El trabajo de los jóvenes es muy importante, tanto como el mensaje que nos dejan.