El ilusionismo, vulgarmente denominado magia, es un arte escénica , subjetiva, narrativa y espectáculo de habilidad e ingenio, que consiste en producir artificialmente efectos en apariencia maravillosos e inexplicables mientras se desconoce la causa que los produce. Estos efectos (desapariciones, transformaciones, uniones, lecturas de la mente, etc), que fingidamente hacen parecer realidad lo imposible, se conocen como efectos, juegos de magia, ilusiones y vulgarmente como trucos de magia.
Dentro de la magia caben diversas especialidades: fantasistas, prestidigitadores, prestímanos, cartománticos, escamoteadores y reyes de la evasión con o sin ataduras, que protegen sus trucos con el compromiso del secreto profesional.
Trucos de ilusionismo
El ilusionismo es un arte, consiste precisamente en crear la ilusión de que ocurre algo imposible. Los trucos de ilusionismo por lo general son de apariciones, desapariciones, transformaciones, uniones, lectura de la mente, y otros fenómenos que rompen con las leyes de la física y la lógica.
El ilusionista es la persona que crea ilusiones haciendo que lo imposible se convierta en realidad. Para lograrlo, apela a uno o más sentidos (vista, oído, tacto, etc), y también a la mente. Es en el siglo XVIII, que la profesión de ilusionista toma auge, estando sometida a las modas, hasta llegar a la actualidad, donde es una forma de entretenimiento muy popular.
Algunos trucos de ilusionismo
Los trucos de ilusionismo consisten en hacer creer al público que hemos logrado vencer las leyes de la naturaleza.
Clavo que se dobla:
Este truco requiere de un clavo especial, que puede adquirirse en las tiendas de magia.
Efecto:
El mago afirma que puede doblar un clavo con el poder de su mente y lo hace ante los presentes. Sin realizar movimiento extraños. Se lo muestra a los espectadores para que verifiquen que es verdadero y de paso si pueden doblarlo más o enderezarlo.
Materiales:
Clavo trucado. Es un clavo que tiene una rosca en la mitad, para separarlo. Otro clavo de apariencia similar, pero común. Este lo debemos doblar 90º. Por lo general, en las casas de magia venden juntos el clavo normal y el trucado.
Secreto:
Comienza comentando tus habilidades mentales, y mostrando el clavo trucado, pero sin permitir que el público lo examine muy de cerca o lo toque. A continuación, mientras conversas con los presentes sobre telekinesis , y desarmas el clavo con una mano, sin que lo noten. Al comenzar el truco, solo debe verse la parte de arriba del clavo, para que no noten que está desarmado. Con la otra mano, tomar disimuladamente el otro clavo del bolsillo o donde esté oculto. Se sujeta el clavo doblado con tres dedos, de forma que solo se vea la punta del clavo y no la cabeza. Se pasas el clavo doblado a la otra mano, de modo que quede expuesta la cabeza. Ahora se comienza el “doblado”. Entonces debes dejar en alguna parte la cabeza del clavo trucado.
A continuación, deja caer el clavo doblado al suelo y pide a un espectador que lo tome y examine.
Sobre copión:
Efecto:
Se trata de un sobre diseñado para hacer predicciones.
Secreto:
Se emplea un sobre de papel, grueso, y en su interior colocamos un trozo de papel carbónico, con la cara que copia hacia el lado de las solapas. Se cortan dos trozos de papel iguales, colocamos uno dentro del sobre, antes de comenzar el truco. Luego, colocamos el sobre en posición, y apoyamos el otro trozo de papel encima. Escribiremos un mensaje en él, o pediremos a alguien del público que lo haga. Sin mostrarnos lo que dice. Le pedimos que guarde el mensaje.
Y entonces abrimos el sobre y extraemos el papel que debió copiar el mensaje. Debemos cuidar que no se vea el carbónico al retirar el papel. Este truco puede realizarse con varios sobres, unos dentro de otros, y colocamos el carbónico en el sobre que deseemos, para que sea un sobre en especial el que tenga el mensaje.
FUNDAMENTOS DEL ILUSIONISMO
CAPÍTULO III
Aprenda Usted Magia
El ilusionismo «hace ver lo que no es». Es decir, «ilusiona» los sentidos de los espectadores. Para ello se vale de medios naturales. Es algo sabido; lo que no es tan conocido es cuáles son y en qué consisten estos medios de los que se vale el mago para conseguir la emoción mágica o emoción del misterio.
Es creencia corriente que el mago es un hombre que posee, y utiliza, una gran habilidad manual y digital y unos aparatos trucados (generalmente de «doble fondo»). Sin embargo, lo primero y más importante a decir y dejar aclarado es que la habilidad no es ni lo más importante ni tan siquiera necesaria para el ilusionismo, salvo la especialidad de Manipulación (Capítulo I).
En efecto, lo más importante para la magia es: talento. Talento específico-mágico y arte. El talento mágico se basa en tres aspectos primordiales: Psicología, Ingenio creativo y Personalidad en la presentación.
Estudiémoslo sucintamente.
a. Psicología.
Es sin duda, el aspecto más importante, esencial incluso y sin el cual es prácticamente imposible ser un buen mago. Me refiero al conocimiento (intuitivo o adquirido) de los mecanismos psicológicos de la mente del espectador. En conocer, a fondo, qué fallos tienen los mecanismos de percepción, atención y memoria. En saber cuándo y cómo se puede conseguir ilusionar a los sentidos, y hacer percibir cosas que no son. En estudiar cómo se desarrolla y oscila la atención del espectador, utilizando los momentos en los que su atención es mínima para realizar el movimiento tramposo. En saber manipular la mente del espectador para provocarle caídas de atención en los momentos precisos de juego. En saber desviar (física o psicológicamente) su atención, del lugar donde se produce la trampa, o de la idea que llevarle al conocimiento de dicha trampa. En, finalmente, conocer (en lo posible) el funcionamiento de la memoria, en saber cómo provocar lagunas en la memoria de los espectadores para hacerles olvidar lo que nosotros deseemos para el efecto mágico, o hacerles creer recordar cosas que en realidad no existieron.
Como todo ello es algo abstracto pondré algunos ejemplos:
1- Para disminuirle la atención: el mago hace desaparecer un pañuelo, va a realizar ahora la reaparición del mismo y necesita para ello un movimiento tramposo. La atención de los espectadores es grande. El mago, una vez ha terminado la aparición, muestra sus manos vacías, relaja su cuerpo e inicia un saludo. Los espectadores creen que ha terminado el efecto, relajan su atención y aplauden. El mago aprovecha esta bajada de atención (provocada por él) y realiza el movimiento tramposo: Se apodera del pañuelo y lo guarda oculto en su mano, de repente mira a su izquierda, al aire. La atención crece de nuevo, el mago hace como que coge el pañuelo del aire y lo hace aparecer en su mano.
El buen mago ha provocado, por tanto, una disminución de la atención del espectador cuando ha querido y con una finalidad mágica.
Creo que queda así clara la diferencia entre esta técnica, utilizada por el buen mago, y la mítica habilidad. No se trata pues de hacer nada muy deprisa (la mano más rápida que la vista) ni con una gran pericia, sino de provocar un proceso psicológico conveniente.
2- Para desviar la atención (en el argot mágico se denomina MISDIRECTION a este proceso).
Un mago ha hecho desaparecer una bola roja; va a apoderarse de ella para hacerla reaparecer. Necesita realizar un movimiento tramposo. El mago pregunta a los espectadores: Todos recuerdan el tamaño y color de la bola...?. Los espectadores, que tenían su atención concentrada en los movimientos del mago, siguen mirándolo PERO su mente, su atención se divide: por un lado vigilan las manos del mago, por otro piensan en el tamaño y color de la bola....
Así pues ha disminuido la atención prestada al movimiento de sus manos.... El mago realiza el movimiento tramposo, se apodera de la bola y la hace reaparecer en sus dedos mientra dice... "¿era así, verdad?". En otros casos, la atención se desvía por completo del gesto tramposo o de la idea del verdadero secreto1.
3- Respecto a la memoria: el mago entrega un sobre a un espectador para que lo examine. Le entrega una baraja para que mezcle y le entrega también un lápiz para que marque el sobre. Mientras el espectador marca el sobre con el lápiz, el mago (para ayudarle) coge la baraja en sus manos.
Inmediatamente se la devuelve al espectador (que ha hecho ya la marca en el sobre). El mago se aleja un paso o dos y pide que el espectador coja la carta superior de la baraja y la guarde en el sobre, y lo cierre. Al final del juego la carta del interior del sobre (libremente elegida) coincide con una predicción hecha por el mago antes de empezar el efecto.
El secreto se basa en que el mago añadió (secretamente) una carta sobre la baraja cuando la tuvo en sus manos para ayudar al espectador a que pudiese marcar el sobre. No tratamos en este ejemplo de ver como enmascarar mejor el momento de añadir esta carta, sino de conseguir que el espectador OLVIDE que el mago tocó la baraja, después de que él mismo la mezcló.
Es decir, que piense que la elección de la carta (carta superior de una baraja mezclada) fue libre, o mejor, debida al azar. Con ello el efecto de la predicción será realmente incomprensible. Pues bien.... si pasado un cierto tiempo y habiendo ocurrido ciertas vicisitudes (colgar el sobre de un hilo «para aislarlo», etc), el mago dice: "Resumiendo:
Ud. examinó el sobre, mezcló la baraja, y guardó la carta que quedó sobre ella dentro del sobre, que Ud. mismo había firmado..., por tanto la carta está elegida con plena libertad, sin posibilidad de cambio o manipulación por mi parte, que he permanecido siempre a distancia".... Con toda seguridad olvidarán que el mago cogió, por unos segundos, la baraja y el efecto será un verdadero misterio mágico....
Valgan estas líneas como un simple apuntar el tema de la trascendental y primordial importancia de la psicología, su estudio y su adecuada utilización, tiene en la magia-ilusionismo.
Tanto es así que yo me atrevería a decir que el secreto de la buena magia está aquí. Con una acertada técnica psicológica se pueden ya conseguir excelentes efectos mágicos. Sin ella, es imposible hacer buena magia. Después, y además de ella, serán importantes, necesarias a veces, las dos cualidades que estudiamos a continuación.
b. Ingenio creativo y habilidad técnica.
El ingenio creativo es importante para crear nuevos efectos, para inventar nuevas técnicas, pases, manipulaciones, encadenamientos, así como diseñar nuevos trucajes en los aparatos. Es lo que caracteriza al mago original, el que presenta efectos personales, novedosos, el que sorprende continuamente, el que consigue ilusionar alos espectadores más suspicaces, a los «sabiondos», a los profanos y a los iniciados; es, en fin, lo que hace avanzar al Ilusionismo.
La habilidad técnica y manipulativa es, en algunos juegos y sólo en algunos juegos, importante para realizar con la máxima limpieza los pases y movimientos tramposos necesarios. En cualquier caso, señalamos una vez más que no es necesario, en absoluto, poseer dotes especiales de habilidad para ser un buen mago. No tenga miedo el lector que quiera iniciarse en el Ilusionismo, a una supuesta (o real) falta de habilidad. Si es hábil de manos,estupendo; si no lo es, no importa.
Únicamente algunos juegos y manipulaciones le estarán vedados, pero el Ilusionismo es, como hemos visto, muy amplio y una gran mayoría de los efectos son accesibles para la persona que sea de habilidad manual normal y media. Piense el lector que existen magos como el americano Mc Donald que son excelentes magos, de reputación mundial, y que sin embargo... ¡¡¡les falta un brazo!!!....
c. Presentación y Personalidad.
Un mago debe presentar bien los efectos que realiza. «Bien», quiero decir aquí: «adecuadamente». Es decir, debe presentar lo sjuegos, adecuadamente al tipo de efecto que realiza (mental, cómico, visual...), al tipo de espectadores que tiene ante él (público adulto o infantil, grado de cultura que posee el público...), al tipo de marco en que lo realiza (un teatro, una sala de fiestas, la televisión, un salón, una habitación,...), a las circunstancias (en plan profesional, en una fiesta infantil, en un sanatorio, de sobremesa entre amigos...) y, finalmente, con una presentación adecuada a su personalidad.
No es necesario que el mago sea elegante, ni alto, ni guapo (o alta, o guapa). No es necesario que sea divertido, ni dinámico. Hay infinitas variantes de presentación. Pero muy pocas (o quizá, quizá exagerando: una sola) adecuadas a la personalidad de cada mago. Y en el conocimiento de cómo se es y de cuál es la faceta más característica de cada uno, es en donde ha de basarse el mago para presentar un juego.
Si tiene gracia natural es muy probable que una presentación simpática, amable y salpicada de bromas y gags le vaya muy bien.
Si no la tiene es absurdo que intente ser un Carabias; pero quizás pueda ser un magnífico mago con una presentación estilo pseudo-científica, o enigmática.... (desgraciadamente vemos, a menudo, muchos magos que se parecen unos a otros o que intentan parecerse todos ellos a un modelo que no casa con su personalidad y que, por tanto, no atraen, ni consiguen llegar a los espectadores.
En resumen:
Es fácil observar cómo los magos que hacen sentir verdaderamente la emoción mágica, los magos que llegan a los espectadores, los auténticos magos que HACEN MAGIA son los que utilizan la psicología para enmascarar, la creatividad para ser originales y una presentación adecuada a su personalidad para transmitirnos esa pequeña obra de arte que es un buen, misterioso, incomprensible y bello EFECTO MÁGICO.
NOTA
Muchas de las ideas expuestas en este capítulo así como las expuestas en otros capítulos teóricos de este librito son fruto de un grupo-equipo que trabaja precisamente en este campo de investigaciones teóricas y teórico-prácticas dentro del Ilusionismo. Se trata de un grupo de magos que siguen una tendencia característica dentro del Ilusionismo, que pertenecen pues a una -escuela, que tienen un modo similar de entender la Magia.
Fue creada en 1971, siendo su primera expresión pública la publicación de un MANIFIESTO MÁGICO de fuerte y polémico impacto entre los magos. Posteriormente ha hecho presentación de sus teorías y sus resultados en diferentes congresos y certámenes nacionales e internacionales, así como ha realizado diversos cursos y conferencias en Madrid, Paris, Lausana, Turín, Milán, Bologna, Niza, Bruselas, etc.
A esta Escuela, abierta a todos los que entienden la Magia en forma similar, se han adherido, entre otros, el prestigioso editor de Magia, Ricardo Marre, los premios internacionales A.de Ascanio, Camilo Vazquez, Toni Cachadiña y el autor de este librito, los conocidos magos M. Tena, R. Varela, J. Antón, T. Goyenechea, Luis Garcia Soutullo, Pedro Ruiz, y el bibliófilo y cinéfilo Jose Puchol, gran impulsor de la magia y cuya extraordinaria biblioteca mágica (más de medio centenar de películas) son ayuda inestimable para los objetivos del grupo.