Muchas personas viven obsesionadas con cargar sus lentes de sol a todos lados; hay quienes incluso las utilizan cuando no hay rayos UV de los cuales cubrirse, sin embargo quienes cargan a todos lados con ellos hacen mejor que quienes los dejan en descanso o sencillamente no tienen. Se ha comprobado que no usar lentes de sol cuando es necesario puede provocar envejecimiento rápido del globo ocular y manchas que dificultan la vista, por lo que traer siempre un buen par de lentes es la mejor opción.
Este accesorio tiene más historia de la que pensábamos, pues gracias a recientes descubrimientos se sabe que incluso los esquimales de hace 12 mil años fabricaron los primeros artefactos para evitar la entrada de tanta luz solar a sus ojos ya sea con piezas de madera o huesos de animales, muy distintos a los que encontramos hoy en las opticas . Esto principalmente porque en paisajes con nieve el reflejo es doble pues el brillo no solamente viene del cielo, sino del piso blanco.
Pero ¿qué más nos ocultan estos emblemáticos accesorios?
En el siglo XIII óptico inglés que se dedicaba casi exclusivamente a la fabricación de microscopios, experimentó con los colores de la lente normal tiñéndolas de azul o verde, esto para el tratamiento de ciertos problemas de visión.
Se cree que en el siglo XV, los jueces chinos utilizaban la técnica de ahumado para ocultar sus expresiones, sin embargo se cree que ya desde el siglo XII se utilizaba esta técnica para obscurecer los cuarzos.
También se cree que fueron utilizados para los pacientes con sífilis en el siglo XIX, pues quienes padecen esta enfermedad tienen una gran sensibilidad a la luz.
Sin embargo fue hasta 1929 que Sam Foster empezó con los lentes de sol como mero accesorio de protección ocular para quien los quisiera comprar en las playas del Este de E.U.
Más tarde aparecieron los “ray banner” a petición de los aviadores que se quejaban de los fuertes rayos del sol directamente en la cara que les impedían hacer sus maniobras. Más tarde adoptaron el nombre comercial de “Ray Ban” con una de las armazones de lentes más famosas: los lentes tipo aviador.
Al principio las gafas de sol eran demasiado caras para que cualquier persona pudiera usarlas, por eso se pensaba que solamente las personas ricas o famosas podían usarlos.
Los lentes de sol se popularizaron en los 60's en los que era común ver a cualquier persona con ellos puestos a cualquier hora del día; fue en este momento también cuando empezaron los tintes de diferentes colores.
Los lentes de sol más caros de la historia son los de John Lennon, por los cuales un británico pagó dos millones de dólares.
Así es, los lentes de sol van más allá de un pequeño accesorio que cabe en nuestras bolsas; cuando tienen protección UV nos ayudan tanto como un buen bloqueador solar a proteger a nuestros ojos del envejecimiento prematuro.
Este accesorio tiene más historia de la que pensábamos, pues gracias a recientes descubrimientos se sabe que incluso los esquimales de hace 12 mil años fabricaron los primeros artefactos para evitar la entrada de tanta luz solar a sus ojos ya sea con piezas de madera o huesos de animales, muy distintos a los que encontramos hoy en las opticas . Esto principalmente porque en paisajes con nieve el reflejo es doble pues el brillo no solamente viene del cielo, sino del piso blanco.
Pero ¿qué más nos ocultan estos emblemáticos accesorios?
En el siglo XIII óptico inglés que se dedicaba casi exclusivamente a la fabricación de microscopios, experimentó con los colores de la lente normal tiñéndolas de azul o verde, esto para el tratamiento de ciertos problemas de visión.
Se cree que en el siglo XV, los jueces chinos utilizaban la técnica de ahumado para ocultar sus expresiones, sin embargo se cree que ya desde el siglo XII se utilizaba esta técnica para obscurecer los cuarzos.
También se cree que fueron utilizados para los pacientes con sífilis en el siglo XIX, pues quienes padecen esta enfermedad tienen una gran sensibilidad a la luz.
Sin embargo fue hasta 1929 que Sam Foster empezó con los lentes de sol como mero accesorio de protección ocular para quien los quisiera comprar en las playas del Este de E.U.
Más tarde aparecieron los “ray banner” a petición de los aviadores que se quejaban de los fuertes rayos del sol directamente en la cara que les impedían hacer sus maniobras. Más tarde adoptaron el nombre comercial de “Ray Ban” con una de las armazones de lentes más famosas: los lentes tipo aviador.
Al principio las gafas de sol eran demasiado caras para que cualquier persona pudiera usarlas, por eso se pensaba que solamente las personas ricas o famosas podían usarlos.
Los lentes de sol se popularizaron en los 60's en los que era común ver a cualquier persona con ellos puestos a cualquier hora del día; fue en este momento también cuando empezaron los tintes de diferentes colores.
Los lentes de sol más caros de la historia son los de John Lennon, por los cuales un británico pagó dos millones de dólares.
Así es, los lentes de sol van más allá de un pequeño accesorio que cabe en nuestras bolsas; cuando tienen protección UV nos ayudan tanto como un buen bloqueador solar a proteger a nuestros ojos del envejecimiento prematuro.