
El Hombre Primitivo
Su Historia:
Hace alrededor de 50,000 años, el hombre ya conocía el fuego, y sabia que
era su mejor amigo y debía conservarlo. El hombre vivía en cavernas y se
cubría con pieles de animales. Se desayunaban con algunas larvas e insectos,
pero también comían nueces, fresas y huevos de aves salvajes.
Los niños se dedicaban a buscar leña, algunas mujeres recogían raíces y
frutos de plantas silvestres. Otras mujeres preferían quedarse a la par de
la fogata y trabajar con las pieles de los animales cazados por los hombres.
Unos pocos hombres permanecían junto al fuego trabajando trozos de pedernal,
dándoles lentamente forma de raspadores, hachas, clavos y otras
herramientas.
La ocupación principal de los hombre era la caza. Si se atrevían podían
cazar hasta mamuts, bisontes, renos, y caballos salvajes, pero como para
matar a su presa solo disponían de garrotes y lanzas de madera, generalmente
tenían que contentarse con piezas menores.
Solían comer en el mismo lugar donde cazaban al animal, pero aveces llevaban
lo que podían al campamento. Esta gente del campamento comía cruda la carne
y los huesos. Los huesos los quebraban alrededor del fuego y sorbían la
medula, Luego las mujeres machacaban los huesos con la ayuda de martillos de
madera y de piedra hasta convertirlos en una pasta que también les servia de
alimento.
era su mejor amigo y debía conservarlo. El hombre vivía en cavernas y se
cubría con pieles de animales. Se desayunaban con algunas larvas e insectos,
pero también comían nueces, fresas y huevos de aves salvajes.
Los niños se dedicaban a buscar leña, algunas mujeres recogían raíces y
frutos de plantas silvestres. Otras mujeres preferían quedarse a la par de
la fogata y trabajar con las pieles de los animales cazados por los hombres.
Unos pocos hombres permanecían junto al fuego trabajando trozos de pedernal,
dándoles lentamente forma de raspadores, hachas, clavos y otras
herramientas.
La ocupación principal de los hombre era la caza. Si se atrevían podían
cazar hasta mamuts, bisontes, renos, y caballos salvajes, pero como para
matar a su presa solo disponían de garrotes y lanzas de madera, generalmente
tenían que contentarse con piezas menores.
Solían comer en el mismo lugar donde cazaban al animal, pero aveces llevaban
lo que podían al campamento. Esta gente del campamento comía cruda la carne
y los huesos. Los huesos los quebraban alrededor del fuego y sorbían la
medula, Luego las mujeres machacaban los huesos con la ayuda de martillos de
madera y de piedra hasta convertirlos en una pasta que también les servia de
alimento.
El descubrimiento del fuego:
El Homo Erectus logro desarrollar la inteligencia, descubrió el fuego, y le
era muy útil. En los días en que la glaciación estaba reciente, pues se
calentaba. Al principio le temía pues hacía incendios, pero aprendió y logro
de él la luz y el calor. También aprendió a cocinar carne, y le parecía
menos desagradable el paladar.

El Homo Erectus logro desarrollar la inteligencia, descubrió el fuego, y le
era muy útil. En los días en que la glaciación estaba reciente, pues se
calentaba. Al principio le temía pues hacía incendios, pero aprendió y logro
de él la luz y el calor. También aprendió a cocinar carne, y le parecía
menos desagradable el paladar.

La cacería:
En las cuevas de Pekín se encontró un Homo Erectus. Estos homos cazaban
elefantes, rinocerontes, bisontes, caballos, camellos, entre otros. Tenían
que ser inteligentes pues era difícil este tipo de caza y así creció su
volumen craneal. Tuvieron que cazar en grupos y utilizaban: flechas, lanzas,
hachas, etc.

En las cuevas de Pekín se encontró un Homo Erectus. Estos homos cazaban
elefantes, rinocerontes, bisontes, caballos, camellos, entre otros. Tenían
que ser inteligentes pues era difícil este tipo de caza y así creció su
volumen craneal. Tuvieron que cazar en grupos y utilizaban: flechas, lanzas,
hachas, etc.


DOCUMENTAL