- ¿Te estás apurando?: La obsesión con llegar al climax le resta atención e importancia al juego previo, como reporta el diario Huffington Post. Una orgasmo como resultado de una exitación lenta y prolongada es mucho más intenso que el producto de una relación sexual rápida.
- Tus manos son la mejor herramienta para la estimulación: Permíteles controlar la intensidad y el ritmo. Sé creativo con tus manos desde el comienzo.
- Aumenta tu capacidad de comunicación compartiendo tus fantasías con tu pareja: Quizá te sorprenda con una respuesta muy positiva. No lo pienses mucho, tampoco.
- No tengas miedo de experimentar y aprender nuevas maneras de darse placer el uno al otro: Mantener la intimidad viva es saludable, pero la rutina y el aburrimiento hacen daño a tu relación.
- Ahuyenta pensamientos que te distraen cuando estés con tu pareja: El mundo debe quedarse fuera del cuarto.
- Asegúrate de que tu cuarto invite a la intimidad: Una gran proporción de tu vida amorosa se da en tu habitación, así que invierte en sábanas de alta calidad y luz que ayuden a crear un ambiente romántico.
- Practica diferentes formas de estimulación: Varía las caricias de muy suaves a intensas y llévalas en direcciones distintas. Aprovecha para recoger información sobre qué le gusta a tu pareja.
- Tienes que estar atento a las respuestas y reacciones de tu pareja: Cuidado con hacer cosas que podrían molestarle. No a todos les gusta el lenguaje sucio en una relación sexual, por ejemplo.
- El sexo en la ducha se ve interesante, pero en verdad puede ser muy dificultoso: La fricción que el agua crea, puede ser incómoda.
- Sé generoso con el cariño: Y piensa en todo el cuerpo de tu pareja, no solo las zonas obviamente erógenas. La idea es que encuentren sus propios puntos de placer.