Amigos,
Vengo a compartir con ustedes, 3 capitulos de Los proverbios del " Rey Salomon"
Amonestaciones de la Sabiduría
Capitulo 1
1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;
1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.
1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.
1:11 Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;
1:12 Los tragaremos vivos como el Sol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;
1:13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;
1:14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa,
1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,
1:16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.
1:17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;
1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.
1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
La cual quita la vida de sus poseedores.
1:20 La sabiduría clama en las calles,
Alza su voz en las plazas;
1:21 Clama en los principales lugares de reunión;
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
Y los burladores desearán el burlar,
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
1:23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
Y os haré saber mis palabras.
1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,
1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
1:28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,
1:30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,
1:31 Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.
1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Capitulo 2
Excelencias de la sabiduría
2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia,
2:3 Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz;
2:4 Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros,
2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios.
2:6 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
2:7 El provee de sana sabiduría a los rectos;
Es escudo a los que caminan rectamente.
2:8 Es el que guarda las veredas del juicio,
Y preserva el camino de sus santos.
2:9 Entonces entenderás justicia, juicio
Y equidad, y todo buen camino.
2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
Y la ciencia fuere grata a tu alma,
2:11 La discreción te guardará;
Te preservará la inteligencia,
2:12 Para librarte del mal camino,
De los hombres que hablan perversidades,
2:13 Que dejan los caminos derechos,
Para andar por sendas tenebrosas;
2:14 Que se alegran haciendo el mal,
Que se huelgan en las perversidades del vicio;
2:15 Cuyas veredas son torcidas,
Y torcidos sus caminos.
2:16 Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras,
2:17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Y se olvida del pacto de su Dios.
2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y sus veredas hacia los muertos;
2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
2:20 Así andarás por el camino de los buenos,
Y seguirás las veredas de los justos;
2:21 Porque los rectos habitarán la tierra,
Y los perfectos permanecerán en ella,
2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,
Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.
Capitulo 3
Exhortación a la obediencia
3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y tu corazón guarde mis mandamientos;
3:2 Porque largura de días y años de vida
Y paz te aumentarán.
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
Atalas a tu cuello,
Escríbelas en la tabla de tu corazón;
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión
Ante los ojos de Dios y de los hombres.
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal;
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y refrigerio para tus huesos.
3:9 Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,
Ni te fatigues de su corrección;
3:12 Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
Y que obtiene la inteligencia;
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
Y sus frutos más que el oro fino.
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas;
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
3:16 Largura de días está en su mano derecha;
En su izquierda, riquezas y honra.
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos,
Y todas sus veredas paz.
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,
Y bienaventurados son los que la retienen.
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra;
Afirmó los cielos con inteligencia.
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos,
Y destilan rocío los cielos.
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;
Guarda la ley y el consejo,
3:22 Y serán vida a tu alma,
Y gracia a tu cuello.
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente,
Y tu pie no tropezará.
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor,
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
3:25 No tendrás temor de pavor repentino,
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere,
3:26 Porque Jehová será tu confianza,
Y él preservará tu pie de quedar preso.
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido,
Cuando tuvieres poder para hacerlo.
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,
Y mañana te daré,
Cuando tienes contigo qué darle.
3:29 No intentes mal contra tu prójimo
Que habita confiado junto a ti.
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón,
Si no te han hecho agravio.
3:31 No envidies al hombre injusto,
Ni escojas ninguno de sus caminos.
3:32 Porque Jehová abomina al perverso;
Mas su comunión íntima es con los justos.
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío,
Pero bendecirá la morada de los justos.
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,
Y a los humildes dará gracia.
3:35 Los sabios heredarán honra,
Mas los necios llevarán ignominia.