Con el término “depuración del organismo” se describe un procedimiento médico por el cual se procede a realizar una limpieza del organismo, a efectos de eliminar toxinas acumuladas en el mismo, causantes de enfermedades crónicas en la mayoría de los casos
Este procedimiento data de muchísimos años. Ya Hipócrates, en la época pre-cristiana, señalaba las ventajas de alimentarse con verduras y frutas para mejorar el funcionamiento orgánico.Una buena forma de iniciar un proceso de depuración del organismo consiste en evitar el consumo de productos generadores de toxinas: exceso de café, bebidas gaseosas, alcohol, tabaco, medicamentos, aditivos alimentarios, chacinados, frituras, exceso de carnes rojas, etc. Este tipo de productos genera un entorpecimiento en el sistema emuntorial propio del organismo (piel, riñones, colon, hígado, pulmones) evitando sus funciones de eliminación de toxinas.
Cuando queremos mejorar este sistema de eliminación de tóxicos, más allá del sano consejo de alimentarnos con una dieta de tipo vegetariana por un determinado lapso de tiempo, podemos ayudarnos mediante la suplementación con algas marinas.
Hierbas y algas
Entre las algas marinas sobresale la Chlorella (Chlorella pyrenoidosa). El nombre Chlorella proviene del griego chloros: verde; y del sufijo diminutivo latino -ella: “pequeño”. El bioquímico alemán Otto Heinrich Warburg recibió el Premio Nobel en Fisiología, de Medicina en 1931 por su estudio de la fotosíntesis en la Chlorella. Como posible fuente alimentaria resulta también (en principio) atractiva por su alta proporción de proteína y otros nutrientes esenciales para el ser humano; en seco contiene cerca de 45% de proteína de excelente calidad, 20% grasa, 20% carbohidratos, 5% fibra, 10% minerales y vitaminas.
Entre las plantas que mejoren el funcionamiento filtrador del riñón, debemos recomendar a la Zarzaparrilla. Esta planta, al igual que la Cola de Caballo, es una rica fuente de minerales, que lejos de expoliarlos (como hacen los diuréticos sintéticos), los reponen.
A nivel hepático, disponemos de especies muy útiles para mejorar la función detoxificante de este órgano. Entre esas especies sobresalen el Cardo Mariano (Sylibum marianum), la Cúrcuma (Curcuma longa), y la Bardana (Arctium lappa). Estas especies no solo son hepatoprotectoras, sino que a través de la estimulación del sistema de catalasas hepáticas (un sistema antioxidante por excelencia), logran desactivar gran cantidad de toxinas y elementos bacterianos que ingresen al organismo.
De esta forma, cuando se desee realizar un abordaje fitoterápico en procesos crónicos, no habrá de olvidarse de estas especies, que garantizarán el éxito del tratamiento en el corto-mediano plazo.