“Billetera mata galán” son quizás las tres palabras seguidas más brillantes que han salido de las cuerdas vocales del mediático Jacobo Winograd ¡Cuanta verdad comprimida! Majestuoso.
En la actualidad casi todos los hombres necesitamos 2 cosas indispensables a la hora de salir de casa: Billetera y teléfono. Algunos le pueden sumar un pañuelo (más que nada si todavía viven con la vieja) y quedan pocos en pie que agregan un pequeño peine a su arsenal bolsillero. La idea de Google es que con el Smartphone podamos comprar cosas y pagar servicios.

Todavía recuerdo cuándo hace años se hablaba de “pagar con un smartphone” y parecía algo de ciencia ficción. Pero con el tiempo uno va entendiendo las capas superiores de esta tecnología, así que vamos a ver las básicas de esta magia.

La clave está en el protocolo NFC, que es un medio de transferencia de datos inalámbrico de alta frecuencia similar a Bluetooth pero con un rango de acción mucho menor (algo así como 20 centímetros máximo). Esto es adrede y funciona como una primera valla de seguridad ya que la idea es que el usuario acerque el Smartphone al cajero NFC para realizar la transacción. Además de esta limitación el protocolo admite capas de seguridad como la criptografía para asegurar los datos. Es probable que la “papa” de los hackers a partir del 2015 sea buscarle la vuelta a este protocolo…
El funcionamiento del sistema es muy simple, como toda tecnología diseñada para triunfar y para hacer un pago se requiere un teléfono que soporte NFC y un cajero NFC. El teléfono con NFC tendrá una aplicación llamada Google Wallet (supongo que con el tiempo aparecerán Nokia Pay, Microsoft Money y varias más) que permitirá agregar tarjetas de débito, de crédito y las “prepagas” o de saldo, como las conocen algunos (en el futuro las cargas virtuales no serán de crédito sino de dinero…).
Antes de seguir, veamos a George Constanza en un comercial de Google Wallet.
Cuándo en las Muy Interesante de principios de los ‘90 leía sobre el dinero electrónico parecía algo imposible que suceda y es increíble cómo vamos yendo hacia eso. Hoy homebanking es un término que usan todos y es probable que de acá a 10 años NFC se vaya integrando despacito en la cotidianeidad de nuestras vidas. Supongo que los próximos POSNET podrían venir compatibles con la tecnología ¡Que loco va a ser comprar una coca con el celular!
Sin dudas estamos ante la forma de pago del futuro. No sé si terminaremos pagando con el Smartphone o la tecnología mutará y nos pondermos un chip RFID indoloro y pagaremos pasando la mano y haciendo un movimiento único que usaremos como password. Lo cierto es que esta tecnología llegó para quedarse. Me quedo con la conclusión que leí en Techcrunch:
Google Wallet es genial, mágico, impresionante, y toda clase de adjetivos positivos. Pero el lanzamiento de hoy es sólo un pequeño, pero significativo, el primer paso. Pagar a través del móvil es algo que todo el mundo por unanimidad ha acordado que sería increíble, pero casi todos los avances hacia ella (por lo menos en los EE.UU.) no han sido lo suficientemente exitoso. Esta es la primera vez que el público realmente ha llegado a jugar con él – y al mismo tiempo también esto va a tomar unos cuantos años antes de que el sistema sea lo suficiente omnipresente para matar a tu billetera. Todo parece que Google piensa en el largo plazo.
En la actualidad casi todos los hombres necesitamos 2 cosas indispensables a la hora de salir de casa: Billetera y teléfono. Algunos le pueden sumar un pañuelo (más que nada si todavía viven con la vieja) y quedan pocos en pie que agregan un pequeño peine a su arsenal bolsillero. La idea de Google es que con el Smartphone podamos comprar cosas y pagar servicios.
Todavía recuerdo cuándo hace años se hablaba de “pagar con un smartphone” y parecía algo de ciencia ficción. Pero con el tiempo uno va entendiendo las capas superiores de esta tecnología, así que vamos a ver las básicas de esta magia.
La clave está en el protocolo NFC, que es un medio de transferencia de datos inalámbrico de alta frecuencia similar a Bluetooth pero con un rango de acción mucho menor (algo así como 20 centímetros máximo). Esto es adrede y funciona como una primera valla de seguridad ya que la idea es que el usuario acerque el Smartphone al cajero NFC para realizar la transacción. Además de esta limitación el protocolo admite capas de seguridad como la criptografía para asegurar los datos. Es probable que la “papa” de los hackers a partir del 2015 sea buscarle la vuelta a este protocolo…
El funcionamiento del sistema es muy simple, como toda tecnología diseñada para triunfar y para hacer un pago se requiere un teléfono que soporte NFC y un cajero NFC. El teléfono con NFC tendrá una aplicación llamada Google Wallet (supongo que con el tiempo aparecerán Nokia Pay, Microsoft Money y varias más) que permitirá agregar tarjetas de débito, de crédito y las “prepagas” o de saldo, como las conocen algunos (en el futuro las cargas virtuales no serán de crédito sino de dinero…).
Antes de seguir, veamos a George Constanza en un comercial de Google Wallet.
Cuándo en las Muy Interesante de principios de los ‘90 leía sobre el dinero electrónico parecía algo imposible que suceda y es increíble cómo vamos yendo hacia eso. Hoy homebanking es un término que usan todos y es probable que de acá a 10 años NFC se vaya integrando despacito en la cotidianeidad de nuestras vidas. Supongo que los próximos POSNET podrían venir compatibles con la tecnología ¡Que loco va a ser comprar una coca con el celular!
Sin dudas estamos ante la forma de pago del futuro. No sé si terminaremos pagando con el Smartphone o la tecnología mutará y nos pondermos un chip RFID indoloro y pagaremos pasando la mano y haciendo un movimiento único que usaremos como password. Lo cierto es que esta tecnología llegó para quedarse. Me quedo con la conclusión que leí en Techcrunch:
Google Wallet es genial, mágico, impresionante, y toda clase de adjetivos positivos. Pero el lanzamiento de hoy es sólo un pequeño, pero significativo, el primer paso. Pagar a través del móvil es algo que todo el mundo por unanimidad ha acordado que sería increíble, pero casi todos los avances hacia ella (por lo menos en los EE.UU.) no han sido lo suficientemente exitoso. Esta es la primera vez que el público realmente ha llegado a jugar con él – y al mismo tiempo también esto va a tomar unos cuantos años antes de que el sistema sea lo suficiente omnipresente para matar a tu billetera. Todo parece que Google piensa en el largo plazo.