El salto de pulgas recibe anti Nobel

Investigadores y científicos recibieron su galardón descubriendo cómo hacer que papas fritas rancias crujan igual que frescas, entre otras grandes extravagancias.
El estudio de los efectos de la ovulación en los ingresos de las strippers y de los armadillos en el curso de la historia; la comparación entre el salto de las pulgas de los perros y de los gatos, y una ley sobre la dignidad de las plantas fueron algunos de los proyectos premiados por los "Ig Nobel", una parodia de los Nobel tradicionales.

Entregados desde hace 18 años por la revista estadounidense "Anales de la Investigación Improbable", los galardones premian estudios rigurosamente científicos, pero dedicados a temas que "hacen reír y después pensar".
En una jocosa y tradicional ceremonia en la Universidad de Harvard, en Cambridge (Massachusetts), que incluyó una ópera y aviones de papel que planeaban sobre el escenario, el jurado anunció los premios en diez categorías.

En Biología, el galardón recayó sobre el trabajo de los franceses Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc, de la Escuela Veterinaria de Toulouse. Su "estudio comparativo entre el desempeño en el salto de la pulga del perro y la del gato" demuestra que las de los canes saltan más alto.
El anti Nobel de la Paz fue para el comité ético federal suizo para la biotecnología no-humana y los ciudadanos de ese país, por "haber adoptado el principio legal de que las plantas tienen dignidad".
Los brasileños Astolfo Mello y José Carlos Marcelino, de la Universidad de Sao Paulo, ganaron en la categoría Arqueología con su estudio acerca de cómo los armadillos pueden cambiar de lugar objetos en los sitios de excavación y confundir así las investigaciones.
La edición 2008 incluyó galardones de gusto variado. Geoffrey Miller, Josha Tybur y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México, estudiaron el impacto del ciclo de ovulación de una bailarina topless sobre las propinas que recibe. Y ganaron el premio de Economía.
Cansada de escuchar las leyendas urbanas acerca del poder espermicida de la Coca-Cola, Deborah J. Anderson se hizo acreedora del premio de Química por mostrar los efectos como espermicida de la bebida, en especial en su versión "diet". Ella compartió el reconocimiento con otro equipo de Taiwán, que llegó a la conclusión contraria.
En Nutrición ganó Massimiliano Zampini, de la Universidad de Trento, Italia, por su estudio acerca de la forma de modificar el sonido de las papas fritas para que sigan crujientes incluso al no ser frescas.
En el apartado Medicina, Harvard premió a Dan Ariely, de la Universidad Duke (Carolina del Norte), quien confirmando la sospecha de algunos psicoanalistas descubrió "que un falso remedio caro es más eficaz que uno barato".
Cinco investigadores japoneses y un húngaro midieron la capacidad de una ameba para "resolver un laberinto" y les valió un "antinobel" en Ciencias del Conocimiento.

Historia.
El nombre de Ig Nobel es un juego de palabras con la expresión inglesa ignoble, que equivale a algo vergonzoso o ridículo. Aunque los premios no son nada vergonzosos, ya que su presentación se convierte en un acto popular al que asisten destacados científicos e incluso premios Nobel.

En esta ocasión, los "antinobel" fueron entregados por dos verdaderos Premios Nobel, William Lipscomb (Química, 1976) y Frank Wilczec (Física 2004), en la jocosa ceremonia donde el motivo recurrente de las bromas fue "la redundancia". Como parte del espectáculo, la ópera Redundancia, otra vez contó la historia de dos empresarios que echan a cada miembro de su personal cuyo trabajo se superpone al de otro empleado.
La divertida gala concluyó con las palabras del organizador, Marc Abrahams, que deseó "mejor suerte" para el año que viene a los investigadores que se fueron con las manos vacías.
Veinticuatro segundos duró la conferencia sobre fractales que dio el famoso matemático de la Universidad de Yale, Benoit Mandelbrot, en la ceremonia de premiación de los Ig Nobel.

A pesar del nombre y la intención de la ceremonia de pasar un buen rato, las investigaciones que se premian son serias. No vale cualquier cosa.
En las categorías de ciencias, los trabajos tienen que haber pasado el riguroso examen del "peer review" -o revisión de pares-, es decir, que otros científicos expertos hayan comprobado que está bien hecho.
Entre las investigaciones agraciadas este año las hay publicadas en las renombradas revistas "Nature", "Proceedings of the Nacional Academy of Sciences" o "New England Journal of Medicine".

