Un deportivo de culto
Manejamos en Estoril la última edición de este "fierro" que cultiva su mito desde la década del 70.
Cada cuatro años, Nissan juega su propio "mundial". Organiza para toda la prensa internacional el "Nissan 360", un evento que le sirve a la marca para mostrar todos sus productos, su actualidad financiera y sus proyectos. Este año la convención fue en Portugal, y allí estuvimos. Pero además de enterarnos del presente de Nissan, tuvimos la posibilidad de manejar en el autódromo de Estoril este verdadero "purasangre", el GT-R, que desde la década del 70 viene cautivando a los fierreros de todo el mundo, que lo convirtieron en un deportivo de culto.
Esta última edición, que se presentó en Japón a fines de 2007 y acaba de ponerse a la venta en Europa (aunque la entrega a los clientes será recién en marzo de 2009), tiene un nivel tecnológico que lo posiciona entre los mejores deportivos de la actualidad. Su motor es un V6 de 3.8 litros, biturbo, que desarrolla 480 CV y tiene un torque de 588 Nm entre las 3.200 y las 5.200 revoluciones por minuto. Ese torque es lo que le da un empuje escalofriante, que lo sentimos al salir acelerando después de cada curva del circuito. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, el mismo tiempo que registra la mejor de las Ferrari de calle, y uno mejor que el de las máquinas más encumbradas del momento, como el Chevrolet Corvette Z06, el Lamborghini Gallardo o el Mercedes SLR McLaren. La velocidad máxima es de 310 km/h, pero el circuito estaba preparado con conos en puntos estratégicos para no poder alcanzar esa velocidad (había que cuidar a los periodistas que se creen pilotos). Sí disfrutamos de la aceleración y de la seguridad que transmiten sus trenes de rodaje, sus frenos Brembo de 15 pulgadas y su precisa dirección.
Ayuda también a conseguir una óptima estabilidad y maniobrabilidad, que tenga tracción en las cuatro ruedas y toda la electrónica aplicada, como los controles de tracción y estabilidad y la regulación de la dureza de los amortiguadores. Estos controles pueden desactivarse desde la consola central, pero sin "ayuda", es mejor que el piloto sea experimentado. Desde la misma consola también pueden modificarse las relaciones de caja, de acuerdo a las necesidades del circuito. Es casi un auto de carrera; incluso cuenta con una pantalla con informaciones insólitas para un auto de serie, como la aceleración lateral y longitudinal, el ángulo de giro del volante, la presión ejercida sobre el pedal del freno, la apertura de la mariposa de admisión, la presión de sobrealimentación y el reparto de fuerza entre el eje delantero y trasero.
En síntesis, sentimos la emoción de acelerar, frenar y doblar a fondo con uno de los deportivos más deseados del planeta.
Ficha técnica
Precio en Europa80 mil euros
MotorV6, biturbo
Cilindrada3.799 cm3
Potencia480 CV
Torque588 Nm a 3.200 rpm
TracciónIntegral
CajaAutomática, 6 vel.
Peso1.815 kilos
Velocidad máxima310 km/h
Aceleración 0-1003,6 seg.
Consumo promedio8 km/l
Tanque de nafta71 litros
Disculpen si no salen las fotos, soy novato, de a poco aprendemos
Manejamos en Estoril la última edición de este "fierro" que cultiva su mito desde la década del 70.
Cada cuatro años, Nissan juega su propio "mundial". Organiza para toda la prensa internacional el "Nissan 360", un evento que le sirve a la marca para mostrar todos sus productos, su actualidad financiera y sus proyectos. Este año la convención fue en Portugal, y allí estuvimos. Pero además de enterarnos del presente de Nissan, tuvimos la posibilidad de manejar en el autódromo de Estoril este verdadero "purasangre", el GT-R, que desde la década del 70 viene cautivando a los fierreros de todo el mundo, que lo convirtieron en un deportivo de culto.
Esta última edición, que se presentó en Japón a fines de 2007 y acaba de ponerse a la venta en Europa (aunque la entrega a los clientes será recién en marzo de 2009), tiene un nivel tecnológico que lo posiciona entre los mejores deportivos de la actualidad. Su motor es un V6 de 3.8 litros, biturbo, que desarrolla 480 CV y tiene un torque de 588 Nm entre las 3.200 y las 5.200 revoluciones por minuto. Ese torque es lo que le da un empuje escalofriante, que lo sentimos al salir acelerando después de cada curva del circuito. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, el mismo tiempo que registra la mejor de las Ferrari de calle, y uno mejor que el de las máquinas más encumbradas del momento, como el Chevrolet Corvette Z06, el Lamborghini Gallardo o el Mercedes SLR McLaren. La velocidad máxima es de 310 km/h, pero el circuito estaba preparado con conos en puntos estratégicos para no poder alcanzar esa velocidad (había que cuidar a los periodistas que se creen pilotos). Sí disfrutamos de la aceleración y de la seguridad que transmiten sus trenes de rodaje, sus frenos Brembo de 15 pulgadas y su precisa dirección.
Ayuda también a conseguir una óptima estabilidad y maniobrabilidad, que tenga tracción en las cuatro ruedas y toda la electrónica aplicada, como los controles de tracción y estabilidad y la regulación de la dureza de los amortiguadores. Estos controles pueden desactivarse desde la consola central, pero sin "ayuda", es mejor que el piloto sea experimentado. Desde la misma consola también pueden modificarse las relaciones de caja, de acuerdo a las necesidades del circuito. Es casi un auto de carrera; incluso cuenta con una pantalla con informaciones insólitas para un auto de serie, como la aceleración lateral y longitudinal, el ángulo de giro del volante, la presión ejercida sobre el pedal del freno, la apertura de la mariposa de admisión, la presión de sobrealimentación y el reparto de fuerza entre el eje delantero y trasero.
En síntesis, sentimos la emoción de acelerar, frenar y doblar a fondo con uno de los deportivos más deseados del planeta.
Ficha técnica
Precio en Europa80 mil euros
MotorV6, biturbo
Cilindrada3.799 cm3
Potencia480 CV
Torque588 Nm a 3.200 rpm
TracciónIntegral
CajaAutomática, 6 vel.
Peso1.815 kilos
Velocidad máxima310 km/h
Aceleración 0-1003,6 seg.
Consumo promedio8 km/l
Tanque de nafta71 litros
Disculpen si no salen las fotos, soy novato, de a poco aprendemos