MiG-27 a escala 1/144
Decidido a entretenerme un rato, me puse a desempolvar varias maquetas que tenía guardadas y me tope con una caja vieja con un MiG-23 de Academy a escala 1/144, y de repente me dieron ganas de armarlo. Mirando abundante material fotográfico llegue a la conclusión que la maqueta era una mierda, llena de errores y omisiones, y lo que es peor, se parecía más a un MiG-27 que a un MiG-23, así que, me dedique a darle forma a este pobre bicho para asemejarlo lo más posible al avión real.
Para los que no tengan la más pálida idea de lo que es el MiG-27, se trata de un avión supersónico especializado en misiones de ataque al suelo, diseñado por la oficina Mikoyan-Gurevich y derivado directo del caza MiG-23, aunque dotado de una estructura reforzada, blindaje y difusores de admisión simplificados. La poa aplastada, carece de radar de intercepción aérea, pero incorpora un designador laser y un sistema de TV para la adquisición de objetivos y el guiado de armas, además de un pequeño radar telemétrico. El MiG-27 apareció en 1975, se lo construyó en cinco versiones diferentes, y fue exportado a la India, Kazajistán, Sri Lanka y Siria. En Rusia fue retirado del servicio a principios de los noventa.
Ahora sí, así fue el montaje de esta maqueta:
Lo primero fue separar y eliminar las rebabas de todas las piezas que forman el fuselaje y el ala, en total seis piezas.
Fuselaje parcialmente montado junto con las alas, que al igual que en el avión real, son de geometría variable. También limpié los difusores de admisión y las placas separadoras de la capa límite.
Fuselaje completamente montado, ya tiene forma.
El rádomo original era de forma cónica, típico de las versiones MiG-23, pero como yo iba a armar un MiG-27, tuve que descartar la pieza original y reemplazarla por otra lo más parecida posible. Encontré un rádomo de un F-16 al que solo hay que darle forma con limas y masilla.
La proa recibió su clásica forma aplastada luego de ser trabajada con lima. Luego me puse a rellenar con masilla todas las zonas donde hubiese aberturas indeseables e imperfecciones.
La maqueta es de tan mala calidad que hasta omitieron las tapas de las fosas del tren de aterrizaje. Como mi intención es simular que el avión se encuentra en vuelo no me preocupa y me dedique a tapar las fosas con masilla.
Una vez lijado el exceso de masilla, continué con el montaje de las piezas faltantes: derivas horizontales, planos verticales y tobera de escape de gases del motor.
Ya está terminado el modelo tal cual salió de la caja, ahora sigo con otros elementos propios del MiG-27. Sobre la parte baja de la proa coloque el carenado designador laser y en la parte superior el carenado del radar telemétrico. Todas estas piezas están realizadas con pequeños trocitos de plástico estirado.
Otro detalle del MiG-27 es la instalación para un cañón de seis bocas Gryasev-Shipunov GSh-6-30, todo el conjunto se construye a partir de plástico estirado de diferentes grosores.
Una de las diferencias entre el MiG-23 y el MiG-27 son las pequeñas extensiones en las raíces alares (LEX), como la maqueta representa un MiG-23, esas extensiones fueron omitidas. Para el caso se fabricaron a partir de plástico estirado y se refinaron con masilla.
Como voy a simular que el avión se encuentra en vuelo, fabrico con madera y plástico estirado un soporte.
El modelo y el soporte terminados, solo falta la pintura.
La parte baja del fuselaje va pintada de color celeste grisáceo claro, color estándar durante los 70, 80 y principios de los 90 para los aviones tácticos de la Aviación Frontal soviética. Para los curiosos, yo utilizó Model Master “Russian Topside Blue F 2126”, es el que mejor se ajusta. De paso, pinto el modelo en su totalidad ya que también lo uso de base.
Terminado el primer color, me dedico a enmascarar con cinta de papel la parte baja para cubrir todas las zonas donde quiero conservar el color base.
Sobre la parte superior aplico el segundo color, en este caso color tierra. Para los aviones rusos se utiliza Molak 1119.
Luego de dejar secar durante 24hs, procedía a enmascarar las zonas donde deseaba preservar el color tierra utilizando masa para modelaje. Esto me permite lograr un aspecto difumado entre colores.
El segundo color aplicado es un verde pálido, puntualmente Molak 1120.
Luego de otras 24hs de secado, procedí a enmascarar nuevamente, ahora para conservar el verde pálido. El cuarto color que apliqué es verde claro Molak 1105.
Otras 24hs, nuevas máscaras, y por fin el último color de camuflaje, en este caso marrón oscuro Humbrol 160.
Terminado el proceso de pintura retiro todas las máscaras. Ahora a pincel, pinto la parte trasera del fuselaje, puntualmente las placas de aislación térmica del motor y la tobera de escape de gases en color acero. Para finalizar el trabajo, se pintan en las derivas verticales las zonas donde van embutidos los sensores UHF/VHF, para ello se utiliza Humbrol 125.
Detalle general de cómo va quedando el modelo, nótese el difumado entre colores. La apariencia de desgaste de los colores se logra “jugando” con la dilución de la pintura y con la boquilla del aerógrafo. Estos efectos los realice teniendo en cuenta que los rusos nunca fueron muy cuidadosos con la preservación de los colores debido a que las unidades de la Aviación Frontal operaban desde aeródromos dispersos y muy rudimentarios, equipados solo con las comodidades básicas por lo que muchas veces, cuando la pintura original se desgastaba en demasía, aplicaban por encima el primer color que tenían a mano, y lo que es peor, a veces a pincel, ni siquiera a pistola.
Luego de finalizar con la pintura, le aplique una pasada de barniz lúcido. Esto sirve para dos cosas, para proteger la pintura y para facilitar la colocación de las calcomanías.
Ahora, coloqué la cúpula y apliqué una pasada de barniz mate. Listo, modelo terminado.
Gracias por pasar