El énfasis de BMW en sustituir plástico y metal con paneles reforzados con fibra de carbono tiene un nuevo exponente. Su nombre es M3 CRT, y las siglas no le vienen de los rayos catódicos que acostumbraban a usar los antiguos monitores, sino de Carbon Racing Technologies; una denominación que prácticamente se explica ella sola.
Aunque la táctica de perder peso y ganar potencia lo acerca al M3 GTS, nos encontramos ante un coche muy distinto del M3 presentado el año pasado. Así como el GTS es un deportivo de carreras puro y duro, el nuevo CRT ha sido pensado para sacarlo a pasear a la calle, y como tal, no se olvida del navegador GPS, el equipo de sonido ni la segunda fila de asientos, caso sea que quieras compartir el bramido de su motor V8 de 4.360 cc y 450 caballos con el resto de la familia. Para embridarlos, BMW ha montado unos discos de 378 x 32 y 380 x 28 mm, mordidos por unas pastillas de seis pistones hechas con un material más ligero.
En cualquier caso, lo más llamativo del CRT no es el motor ni su caja de cambios de DCT de siete marchas, sino el uso de fibra de carbono en la estructura de los asientos delanteros y el capó. Según indica BMW, estos componentes son los encargados de estrenar el nuevo proceso de producción de plástico reforzado que más tarde se usará para fabricar los chasis de la gama i.