¡CÓMO HEMOS CAMBIADO!
Construcción del muro de Berlín en 1961
En octubre de 1990 se formalizó la reunificación alemana tras tres décadas separados por el Muro de Berlín. El mundo comenzaba una nueva era. Veinte años después, Alemania es una pieza clave para la estabilidad de Europa, pero la crisis ha venido a recordar que todavía quedan «muros» económicos y mentales por derribar dentro del propio país. Echamos una mirada al pasado para poder apreciar el presente.
El muro de Berlín antes
¿CIUDADANOS DE SEGUNDA?
Antes de que las autoridades de la RDA decidieran alzar el Muro, unos 3,5 millones de personas lograron huir a Alemania occidental, frente a las escasas 5.000 que lograron escapar en las casi tres décadas en que estuvo en pie. Desde 1989, más de dos millones de personas han abandonado la región oriental, donde la renta per cápita es, aún hoy, un 30 por ciento más baja. Las encuestas revelan, de hecho, que muchos se siguen considerando discriminados: el 42 por ciento de los habitantes de la antigua RDA se declara «decepcionado» o «muy decepcionado» con el sistema en el que viven y el 41 por ciento afirma apreciar tendencias xenófobas en sus «nuevos» compatriotas.
El muro de Berlín después
ADIÓS A LAS CLASES... DE RELIGIÓN
El estado federal de Berlín es el único lugar de Alemania donde no hay clase de religión obligatoria. El año pasado se organizó un referéndum para evaluar la opción de cambiar las cosas, pero un 51 por ciento optó por dejar la asignatura fuera del programa académico. Aunque Berlín tiene la mayor comunidad musulmana del país, el 65 por ciento de la población asegura en las encuestas no tener creencias religiosas.
El parlamento antes
EL PRECIO DE LOS «PAIAJES FLORECIENTES»
Fue una de las promesas que Helmut Kohl hizo a sus nuevos compatriotas del Este: que, con la unificación, llegarían «paisajes florecientes». La frase fue célebre y resume el espíritu positivo que lo llevó hasta la Presidencia en las primeras elecciones de la Alemania unificada. Pero el precio que hay que pagar por cumplir con los buenos augurios no es bajo: 30.000 millones de euros anuales sufragados en parte por el llamado «impuesto de la solidaridad». Muchos han criticado la forma en que se ha realizado ese transvase de fondos, sin construir un verdadero tejido empresarial en el Este: de las 30 empresas que encabezan la Bolsa de Fráncfort, ninguna tiene su sede en lo que un día fuera la RDA.
El parlamento después
TESTIGO, A SU PESAR
El puente Oberbaumbrücke ha sido un accidentado testigo de la historia de Berlín. En 1945, los nazis lo bombardearon para impedir el paso del Ejército Rojo. Tras la guerra se convirtió en frontera entre el sector americano y el soviético.
Puente Oberbaumbrücke antes
Puente Oberbaumbrücke despues
Fuente:Xl Semanal.com