Hola, hola amigos y lectores míos. Lamento tanto la tardanza, pero he estado en época de exámenes y cosas de la escuela, ustedes saben, pero después de tantas semanas de retraso. Les traigo la primera parte de mi nueva historia de zombies, espero sea de su agrado. Cualquier comentario, duda, sugerencia será tomado en cuenta. Comentarios negativos o carentes de sentido alguno, serán eliminados. Si les gusta, síganme y/o dejen puntos si quieren. Sin nada más que decir, esta es mi historia:
Día 1.
Se ha impuesto toques de queda masivos por el país. Todas las escuelas han cerrado y se aconseja a los alumnos de estas instituciones que no salgan de su casa bajo ninguna circunstancia. Esto aplica también para la población en general. Quédese en casa y no salga por ninguna razón. Regule sus horarios de trabajo. Entre otras noticas se desconoce cómo es que el virus llegó a nuestro país. Se cree que la paciente 0, la primera persona en ser portadora fue la Primera Dama. Ella cayó inconsciente después de su venida de su viaje de Estados Unidos. Poco después aparentemente se recuperó y atacó al personal de seguridad de la mansión presidencial, infectándolos. La Primera Dama murió después de haber recibido varios tiros por parte del personal. El personal fue trasladado al hospital más cercano padeciendo fiebre, convulsiones y dolores corporales. Poco después el hospital fue puesto en cuarentena y para el final del día, toda la capital estaba aislada del resto del país. Pero ya era muy tarde y empezó a haber más casos en otras ciudades como Puebla, Monterrey y Guadalajara. Esa fue toda la información que le podemos brindar sobre el virus. En otros acontecimientos…
-Vaya esto sí que se está poniendo feo. Bueno tan siquiera no tengo que ir a la escuela y puedo flojear sin parar en mi casa. Bueno ya son las 2 de la tarde y es hora de comer. Espero que mamá ya haya hecho la comida.
-¡Lucio, baja a comer!
-¡Ya voy! Bueno, ya es hora de comer. Estoy hambriento.
-Un favor hijo, pon los cubiertos.
-Está bien.
Después de comer, Lucio subió de vuelta a su habitación y se durmió. Se despertó alrededor de las 7 de la tarde al escuchar unos sonidos de disparos provenientes de la calle. Bajó rápido a las escaleras y salió a la calle solo para encontrar que todo el vecindario, incluyendo a su familia, había salido para ver qué pasaba.
-Luis, ¿qué pasa?
-No sé, creo que hay un operativo por parte de los estatales, al parecer hubo unos infectados a una cuadra de aquí y fueron matados.
-A ok.
¡Atención a todos! –Sonó por el altavoz de la policía.- ¡Todos vuelvan a su casa, no pasa nada, la amenaza ya fue neutralizada. No hay nada que ver. Vuelvan a sus hogares o serán arrestados!
-Malnacidos, ya que, de vuelta a casa.
Ya dentro de la casa, todos volvieron a lo que hacían. Luis, el hermano de Lucio, seguía jugando con la computadora. Sus padres veían las noticias y cenaban. Mientras Lucio jugaba videojuegos. Así pasaron las horas y los hermanos Gutiérrez seguían jugando. Dio la 1 la madrugada y subieron a dormir. Esta quizás sería probablemente la última vez que Lucio vea a su familia, ojala que lo haya disfrutado.
Día 2.
Lucio se despertó, eran las 11 de la mañana y sus padres se habían ido junto con su hermano a trabajar en la veterinaria. Se levantó de la cama y se dirigió a desayunar. Prendió la televisión y se puso a ver una película de zombies que estaban pasando. Trataba sobre un joven que se quedaba solo en medio del apocalipsis zombie y tenía que sobrevivir por cuenta sin contar con la ayuda de nadie. Se la pasó el resto de la mañana viendo ese filme. Dieron la 1 de la mañana y se puso a jugar en la computadora. Checo su correo, hablo con algunos amigos por el Facebook y vio su cuenta en Taringa! para ver si había algo nuevo. Ya dieron las 2 y media de la tarde y su familia no llegaba.
-Rayos, ¿dónde estarán? Ya es hora de comer y estoy hambriento. Los esperaré un rato más.
Pasó una media hora y dieron las 3 de la tarde y aún no llegaban.
-Ya que, veré si hay algo en la cocina para comer. A ver creo que me haré un emparedado, es todo.
Se hizo de comer y terminando de digerir fue a por su celular para llamar a su padre.
-Carajo, no contestan. Mejor iré a la tienda y veré si siguen ahí.
Lucio se abrigó y fue a la calle para ver si seguían ahí. Se le hizo raro que todas las calles estaban desoladas, no había ruidos, pareciera que ahí no vivía nadie. Llegó al fin a la veterinaria –la cual quedaba cerca de su casa por suerte- y estaba abierto, pero no había nadie al igual que en el resto del vecindario. Entró a investigar.
-¡Hola, ¿hay alguien ahí?!- Sin respuestas. Se adentró más en el local. -¡Papá, mamá, Luis, están aquí?- Sin escuchar nada más que el eco de sus gritos, hasta que escuchó ruidos provenientes de la calle, como gemidos.
-¿Qué carajos? ¿Hola, me escuchas?
La “persona” volteó y se dirigió a Lucio.
-Oh, gracias a Dios, al fin encuentro a alguien. ¿Oye me podrías decir que pasó?
Cuando se acercaba ese ser, Lucio pudo ver que no era una persona normal, era un no muerto.
-¡Oh mierda!- Y corrió para refugiarse en la veterinaria y encontrar algo con lo que defenderse. Encontró el estante en donde estaban los cuchillos de cocina para vender. Saco uno de su bolsa y se dirigió contra el no muerto. Lo derrumba y le entierra el cuchillo en el cráneo. Se levantó y dijo:
-¿Qué acabo de hacer? ¡Oh mi Dios, maté a un hombre! No, no, no, pero este no era un hombre, era un, un zombie. Eso es, no tengo por qué arrepentirme por lo que acabo de hacer. Fue en defensa propia, pero estoy seguro que este no será el último de muchos. Tengo que volver a casa, armarme y prepararme para lo que sea. Antes de irse Lucio tomó los otros 2 cuchillos del estante y le arrancó al no muerto el otro que le clavó en la cabeza, pero antes lo limpió. Lamentablemente se habían llevado las otras 2 camionetas de su familia y solo le quedaba una Ford Lobo, pero era grande, justo lo que necesitaba. Y corrió, hasta llegar a su casa, abrió la puerta del garaje y luego la de la casa y entró. Fue a por las armas que su familia tenía para el tiro al blanco. Lamentablemente su padre había cerrado el armero, así que tuvo que agarrar los cuchillos y romperlo, pero estaba hecho de madera pero era gruesa, así que tardó como 1 hora en romperla hasta poder acceder a las armas que contenían. Lucio hizo un rápido inventario: 10 armas y una muy considerable cantidad de munición. Escopetas, rifles y pistolas, lo necesario para sobrevivir.
-Muy bien, creo que con esto bastará por el momento. Ahora necesito ir por comida y agua, que es lo más importante. A ver que tenemos en la cocina. Varias latas, muchas botellas de agua. Bueno ya que tengo solucionado el problema de las provisiones y la defensa, ahora necesito ropas, mucha ropa. Veré que tengo limpio.
Y así se pasó el día entero organizando todas sus provisiones, armas y municiones. Qué bueno que él, su padre y su hermano eran tiradores. Como decía, el día pasó muy rápidamente en lo que organizaba.
-Qué bueno que aún hay luz y agua, creo que mejor me bañaré. Hay que aprovechar lo que hay, mientras dure. Quizás mañana sean cortadas, no sé, pero mejor duermo y cierro todas las puertas y ventanas, no vaya a ser las de malas que se metan zombies en la casa y me agarren dormido.
Paso media hora en lo que se bañaba y se cambiaba cuando escucho ruidos provenientes del exterior y agarró una escopeta, la cargó y salió con una linterna a pesar de que aún había alumbrado público. En medio de la calle pudo ver a una pareja de zombies, parecían ser policías, los reconoció por la forma de sus uniformes. Se les acercó y ellos también se acercaron a él. Cuando los tuvo a unos 5 metros les disparó a ambos en la cabeza.
-Tomen eso malnacidos. Vaya, sí que apestan, veré si puedo sacarles algo.
Examino los cuerpos, solo pudo encontrar algunas balas 9 mm.
-Carajo, ya que, tendré que conformarme con esto.
Se alejo, entró a su casa y se puso a dormir. Pero no sin antes poner seguros por todas las ventanas y puertas de la casa. Y se aseguró de que si el ruido de la escopeta no hubiera atraído a más zombies. Dieron la medianoche y ya empezaba a tambalear hasta que al final sucumbió al sueño.
Día 3.
-¿Qué demonios pasó? Rayos, creo que me quedé dormido. Bueno sigo vivo, eso es bueno. Mejor voy a por algo de comer y busco algo productivo que hacer.
Bajo las escaleras, se sirvió un tazón de cereal con leche y prendió la televisión. Pero no había nada en el cable, así que fue a los canales básicos, ya saben, noticias. Pero tampoco había nada. Hasta que al final encontró algo en el canal de emergencia.
Ciudadanos veracruzanos, lamento informarles que el estado de Veracruz ha sido declarado en alerta roja y toda la población ha sido evacuada al estado de Puebla de manera temporal, para trasladarlas y repartirlas por distintos estados del país. Estas son órdenes por parte del presidente de la República Mexicana. Si usted sigue en el estado y no fue evacuado, busque rutas de escape alternativas. Evite cualquier contacto con los infectados o con cualquier persona que sufra los síntomas de la enfermedad. El centro de refugiados está en Tehuacán, Puebla, la gente será trasladada en una semana… Ciudadanos veracruzanos…
-Rayos, tengo una semana para irme de este lugar. Pero no puedo irme sin antes tener suficientes suministros: comida, agua y gasolina. Esta última es la más importante, ya que sin ella no podré moverme. Creo que hay un par de gasolineras a un par de kilómetros de aquí. Podría ir hoy o mañana. Sacar todo el combustible a las máquinas y largarme de este condenado lugar. Pero antes tendría que prepararme, empacar munición, armas, para buscar esa gasolina. Solo espero que los soldados no se la hayan llevado. Aún así, tendré que arriesgarme a salir. No puedo quedarme aquí por siempre.
Así que Lucio preparó algunas armas y provisiones. Pero ya era muy tarde así que tuvo que dormir y recargar energías para la mañana siguiente.
Eso es todo, espero que les haya gustado. Nos vemos en una semana... o menos. ¡Hasta la próxima!
Día 1.
Se ha impuesto toques de queda masivos por el país. Todas las escuelas han cerrado y se aconseja a los alumnos de estas instituciones que no salgan de su casa bajo ninguna circunstancia. Esto aplica también para la población en general. Quédese en casa y no salga por ninguna razón. Regule sus horarios de trabajo. Entre otras noticas se desconoce cómo es que el virus llegó a nuestro país. Se cree que la paciente 0, la primera persona en ser portadora fue la Primera Dama. Ella cayó inconsciente después de su venida de su viaje de Estados Unidos. Poco después aparentemente se recuperó y atacó al personal de seguridad de la mansión presidencial, infectándolos. La Primera Dama murió después de haber recibido varios tiros por parte del personal. El personal fue trasladado al hospital más cercano padeciendo fiebre, convulsiones y dolores corporales. Poco después el hospital fue puesto en cuarentena y para el final del día, toda la capital estaba aislada del resto del país. Pero ya era muy tarde y empezó a haber más casos en otras ciudades como Puebla, Monterrey y Guadalajara. Esa fue toda la información que le podemos brindar sobre el virus. En otros acontecimientos…
-Vaya esto sí que se está poniendo feo. Bueno tan siquiera no tengo que ir a la escuela y puedo flojear sin parar en mi casa. Bueno ya son las 2 de la tarde y es hora de comer. Espero que mamá ya haya hecho la comida.
-¡Lucio, baja a comer!
-¡Ya voy! Bueno, ya es hora de comer. Estoy hambriento.
-Un favor hijo, pon los cubiertos.
-Está bien.
Después de comer, Lucio subió de vuelta a su habitación y se durmió. Se despertó alrededor de las 7 de la tarde al escuchar unos sonidos de disparos provenientes de la calle. Bajó rápido a las escaleras y salió a la calle solo para encontrar que todo el vecindario, incluyendo a su familia, había salido para ver qué pasaba.
-Luis, ¿qué pasa?
-No sé, creo que hay un operativo por parte de los estatales, al parecer hubo unos infectados a una cuadra de aquí y fueron matados.
-A ok.
¡Atención a todos! –Sonó por el altavoz de la policía.- ¡Todos vuelvan a su casa, no pasa nada, la amenaza ya fue neutralizada. No hay nada que ver. Vuelvan a sus hogares o serán arrestados!
-Malnacidos, ya que, de vuelta a casa.
Ya dentro de la casa, todos volvieron a lo que hacían. Luis, el hermano de Lucio, seguía jugando con la computadora. Sus padres veían las noticias y cenaban. Mientras Lucio jugaba videojuegos. Así pasaron las horas y los hermanos Gutiérrez seguían jugando. Dio la 1 la madrugada y subieron a dormir. Esta quizás sería probablemente la última vez que Lucio vea a su familia, ojala que lo haya disfrutado.
Día 2.
Lucio se despertó, eran las 11 de la mañana y sus padres se habían ido junto con su hermano a trabajar en la veterinaria. Se levantó de la cama y se dirigió a desayunar. Prendió la televisión y se puso a ver una película de zombies que estaban pasando. Trataba sobre un joven que se quedaba solo en medio del apocalipsis zombie y tenía que sobrevivir por cuenta sin contar con la ayuda de nadie. Se la pasó el resto de la mañana viendo ese filme. Dieron la 1 de la mañana y se puso a jugar en la computadora. Checo su correo, hablo con algunos amigos por el Facebook y vio su cuenta en Taringa! para ver si había algo nuevo. Ya dieron las 2 y media de la tarde y su familia no llegaba.
-Rayos, ¿dónde estarán? Ya es hora de comer y estoy hambriento. Los esperaré un rato más.
Pasó una media hora y dieron las 3 de la tarde y aún no llegaban.
-Ya que, veré si hay algo en la cocina para comer. A ver creo que me haré un emparedado, es todo.
Se hizo de comer y terminando de digerir fue a por su celular para llamar a su padre.
-Carajo, no contestan. Mejor iré a la tienda y veré si siguen ahí.
Lucio se abrigó y fue a la calle para ver si seguían ahí. Se le hizo raro que todas las calles estaban desoladas, no había ruidos, pareciera que ahí no vivía nadie. Llegó al fin a la veterinaria –la cual quedaba cerca de su casa por suerte- y estaba abierto, pero no había nadie al igual que en el resto del vecindario. Entró a investigar.
-¡Hola, ¿hay alguien ahí?!- Sin respuestas. Se adentró más en el local. -¡Papá, mamá, Luis, están aquí?- Sin escuchar nada más que el eco de sus gritos, hasta que escuchó ruidos provenientes de la calle, como gemidos.
-¿Qué carajos? ¿Hola, me escuchas?
La “persona” volteó y se dirigió a Lucio.
-Oh, gracias a Dios, al fin encuentro a alguien. ¿Oye me podrías decir que pasó?
Cuando se acercaba ese ser, Lucio pudo ver que no era una persona normal, era un no muerto.
-¡Oh mierda!- Y corrió para refugiarse en la veterinaria y encontrar algo con lo que defenderse. Encontró el estante en donde estaban los cuchillos de cocina para vender. Saco uno de su bolsa y se dirigió contra el no muerto. Lo derrumba y le entierra el cuchillo en el cráneo. Se levantó y dijo:
-¿Qué acabo de hacer? ¡Oh mi Dios, maté a un hombre! No, no, no, pero este no era un hombre, era un, un zombie. Eso es, no tengo por qué arrepentirme por lo que acabo de hacer. Fue en defensa propia, pero estoy seguro que este no será el último de muchos. Tengo que volver a casa, armarme y prepararme para lo que sea. Antes de irse Lucio tomó los otros 2 cuchillos del estante y le arrancó al no muerto el otro que le clavó en la cabeza, pero antes lo limpió. Lamentablemente se habían llevado las otras 2 camionetas de su familia y solo le quedaba una Ford Lobo, pero era grande, justo lo que necesitaba. Y corrió, hasta llegar a su casa, abrió la puerta del garaje y luego la de la casa y entró. Fue a por las armas que su familia tenía para el tiro al blanco. Lamentablemente su padre había cerrado el armero, así que tuvo que agarrar los cuchillos y romperlo, pero estaba hecho de madera pero era gruesa, así que tardó como 1 hora en romperla hasta poder acceder a las armas que contenían. Lucio hizo un rápido inventario: 10 armas y una muy considerable cantidad de munición. Escopetas, rifles y pistolas, lo necesario para sobrevivir.
-Muy bien, creo que con esto bastará por el momento. Ahora necesito ir por comida y agua, que es lo más importante. A ver que tenemos en la cocina. Varias latas, muchas botellas de agua. Bueno ya que tengo solucionado el problema de las provisiones y la defensa, ahora necesito ropas, mucha ropa. Veré que tengo limpio.
Y así se pasó el día entero organizando todas sus provisiones, armas y municiones. Qué bueno que él, su padre y su hermano eran tiradores. Como decía, el día pasó muy rápidamente en lo que organizaba.
-Qué bueno que aún hay luz y agua, creo que mejor me bañaré. Hay que aprovechar lo que hay, mientras dure. Quizás mañana sean cortadas, no sé, pero mejor duermo y cierro todas las puertas y ventanas, no vaya a ser las de malas que se metan zombies en la casa y me agarren dormido.
Paso media hora en lo que se bañaba y se cambiaba cuando escucho ruidos provenientes del exterior y agarró una escopeta, la cargó y salió con una linterna a pesar de que aún había alumbrado público. En medio de la calle pudo ver a una pareja de zombies, parecían ser policías, los reconoció por la forma de sus uniformes. Se les acercó y ellos también se acercaron a él. Cuando los tuvo a unos 5 metros les disparó a ambos en la cabeza.
-Tomen eso malnacidos. Vaya, sí que apestan, veré si puedo sacarles algo.
Examino los cuerpos, solo pudo encontrar algunas balas 9 mm.
-Carajo, ya que, tendré que conformarme con esto.
Se alejo, entró a su casa y se puso a dormir. Pero no sin antes poner seguros por todas las ventanas y puertas de la casa. Y se aseguró de que si el ruido de la escopeta no hubiera atraído a más zombies. Dieron la medianoche y ya empezaba a tambalear hasta que al final sucumbió al sueño.
Día 3.
-¿Qué demonios pasó? Rayos, creo que me quedé dormido. Bueno sigo vivo, eso es bueno. Mejor voy a por algo de comer y busco algo productivo que hacer.
Bajo las escaleras, se sirvió un tazón de cereal con leche y prendió la televisión. Pero no había nada en el cable, así que fue a los canales básicos, ya saben, noticias. Pero tampoco había nada. Hasta que al final encontró algo en el canal de emergencia.
Ciudadanos veracruzanos, lamento informarles que el estado de Veracruz ha sido declarado en alerta roja y toda la población ha sido evacuada al estado de Puebla de manera temporal, para trasladarlas y repartirlas por distintos estados del país. Estas son órdenes por parte del presidente de la República Mexicana. Si usted sigue en el estado y no fue evacuado, busque rutas de escape alternativas. Evite cualquier contacto con los infectados o con cualquier persona que sufra los síntomas de la enfermedad. El centro de refugiados está en Tehuacán, Puebla, la gente será trasladada en una semana… Ciudadanos veracruzanos…
-Rayos, tengo una semana para irme de este lugar. Pero no puedo irme sin antes tener suficientes suministros: comida, agua y gasolina. Esta última es la más importante, ya que sin ella no podré moverme. Creo que hay un par de gasolineras a un par de kilómetros de aquí. Podría ir hoy o mañana. Sacar todo el combustible a las máquinas y largarme de este condenado lugar. Pero antes tendría que prepararme, empacar munición, armas, para buscar esa gasolina. Solo espero que los soldados no se la hayan llevado. Aún así, tendré que arriesgarme a salir. No puedo quedarme aquí por siempre.
Así que Lucio preparó algunas armas y provisiones. Pero ya era muy tarde así que tuvo que dormir y recargar energías para la mañana siguiente.
Eso es todo, espero que les haya gustado. Nos vemos en una semana... o menos. ¡Hasta la próxima!