El siguiente es un pequeño homenaje a dos íconos de nuestra cultura
argentina: Los Chalchaleros y Les Luthiers.
Cuando se carguen las imágenes, denle al Play y..., espero se
diviertan como yo!
(y vayan tranquilos, siguiendo la letra sin adelantarse!!)

argentina: Los Chalchaleros y Les Luthiers.
Cuando se carguen las imágenes, denle al Play y..., espero se
diviertan como yo!
(y vayan tranquilos, siguiendo la letra sin adelantarse!!)


La zamba Añoralgias ha sido recopilada por un gran investigador de
nuestro folklore, un hombre nacido en el norte: el noruego Sven
Kundsen…, el “Payo” Kundsen. A él debemos entre otras iniciativas
el simposio interdisciplinario que reunió a folkloristas y ginecólogos.
El tema era “La relación entre el examen de mama y el alazán de
tata”. Fue en un pueblito de Salta donde Kundsen oyó por primera vez
la zamba ”Añoralgias”, cantada por una anciana de 108 años, a la que
había encontrado en una de sus excavaciones arqueológicas. Dice
Kundsen en sus memorias “la venerable mujer parecía confundirse
con el paisaje, me dijo: ‘Observe ese algarrobo’ señalando un
guanaco…”, en efecto se confundía con el paisaje.
Cuando terminó de canturrear la zamba -sigue diciendo
Kundsen- le pregunté si la había aprendido de sus abuelos.
Ella me contestó: “Esta zamba la aprendí en un compact
que me mandaron de Buenos Aires”.
Y ahora la zamba "Añoralgias"
Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor
gredosa y reseca de sol calcinante
recordando esa tierra quemante
resuena mi grito que calor
Como te recuerdo mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
pobladas de magia de encanto infinito
y el cantar de tu fresco arrollito
salvo en los diez meses de la sequía
Siempre fue muy calmo
mi pueblo adorado
salvo aquella vez
que pasó el huracán
viejos pagos que lejos están
mi tierra querida, mi dulce poblado
tengo miedo que hayas cambiado
despues de la última erupción del volcán
Tierra que hasta ayer
mi niñez cobijabas
siempre te recuerdo con el corazón
aunque aquel arroyito dulzón
hoy sea un hirviente
torrente de lava
que por suerte aveces se apaga
cuando llega el tiempo
de la inundación
Los hambrientos lobos
aullando estremecen
cuando son mordidos
por fieros mosquitos
no se puede dormir por los gritos
de miles de buitres
que el cielo oscurecen
siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos
Y si a mi pueblito volver yo pudiera
a mi viejo pueblo al que no he regresado
si pudiera volver al poblado
que siempre me llama, que siempre me espera
si a mi pueblo volver yo pudiera
No lo haría ni mamado.
nuestro folklore, un hombre nacido en el norte: el noruego Sven
Kundsen…, el “Payo” Kundsen. A él debemos entre otras iniciativas
el simposio interdisciplinario que reunió a folkloristas y ginecólogos.
El tema era “La relación entre el examen de mama y el alazán de
tata”. Fue en un pueblito de Salta donde Kundsen oyó por primera vez
la zamba ”Añoralgias”, cantada por una anciana de 108 años, a la que
había encontrado en una de sus excavaciones arqueológicas. Dice
Kundsen en sus memorias “la venerable mujer parecía confundirse
con el paisaje, me dijo: ‘Observe ese algarrobo’ señalando un
guanaco…”, en efecto se confundía con el paisaje.
Cuando terminó de canturrear la zamba -sigue diciendo
Kundsen- le pregunté si la había aprendido de sus abuelos.
Ella me contestó: “Esta zamba la aprendí en un compact
que me mandaron de Buenos Aires”.
Y ahora la zamba "Añoralgias"
Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor
gredosa y reseca de sol calcinante
recordando esa tierra quemante
resuena mi grito que calor
Como te recuerdo mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
pobladas de magia de encanto infinito
y el cantar de tu fresco arrollito
salvo en los diez meses de la sequía
Siempre fue muy calmo
mi pueblo adorado
salvo aquella vez
que pasó el huracán
viejos pagos que lejos están
mi tierra querida, mi dulce poblado
tengo miedo que hayas cambiado
despues de la última erupción del volcán
Tierra que hasta ayer
mi niñez cobijabas
siempre te recuerdo con el corazón
aunque aquel arroyito dulzón
hoy sea un hirviente
torrente de lava
que por suerte aveces se apaga
cuando llega el tiempo
de la inundación
Los hambrientos lobos
aullando estremecen
cuando son mordidos
por fieros mosquitos
no se puede dormir por los gritos
de miles de buitres
que el cielo oscurecen
siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos
Y si a mi pueblito volver yo pudiera
a mi viejo pueblo al que no he regresado
si pudiera volver al poblado
que siempre me llama, que siempre me espera
si a mi pueblo volver yo pudiera
No lo haría ni mamado.