Aburrido en mi casa me puse a escribir, espero que les guste:
Dos zorros caminaban contentos por el bosque, llenos por que volvían de cazar un sabroso conejo. Se acercaban a su madriguera cuando escucharon el ladrido de un perro y pasos acelerados. El macho empujo a su amada embarazada a unos arbustos, acto seguido se escucho un fuerte sonido, ella miro a través de los arbustos y vio a un cazador y su cuadrúpedo acompañante. La zorra vio como el cazador contento con su cuchillo desgarro la piel de su amado y padre de sus futuros hijos diciendo “que buena piel que conseguí” dejando el cadáver impregno de sangre y carne al rojo vivo. La zorra pensó y pensó pero nunca, ni cuando amanto a sus crías al borde de la muerte por la falta de comida, ni cuando les enseño a cazar, ni cuando bella, anciana y sabia se convirtió en ojo mas en la luna pudo entender por que el hombre, si ya tenia piel, mataba por otra tener.
Cuentan que por esa desgracia los zorros migraron de esa zona, dejando que los conejos crezcan en cantidad, y estos al no tener mas pasto tierno se comieron las cosechas de los hombres los cuales, sin poder subsistir murieron. Cuentan que si uno caminando por el bosque encuentra un pueblo humano habitado por zorros estos lo dejaran pasar, le invitaran algunas frutas y le regalaran un suave tapado de piel de cazador.
Dos zorros caminaban contentos por el bosque, llenos por que volvían de cazar un sabroso conejo. Se acercaban a su madriguera cuando escucharon el ladrido de un perro y pasos acelerados. El macho empujo a su amada embarazada a unos arbustos, acto seguido se escucho un fuerte sonido, ella miro a través de los arbustos y vio a un cazador y su cuadrúpedo acompañante. La zorra vio como el cazador contento con su cuchillo desgarro la piel de su amado y padre de sus futuros hijos diciendo “que buena piel que conseguí” dejando el cadáver impregno de sangre y carne al rojo vivo. La zorra pensó y pensó pero nunca, ni cuando amanto a sus crías al borde de la muerte por la falta de comida, ni cuando les enseño a cazar, ni cuando bella, anciana y sabia se convirtió en ojo mas en la luna pudo entender por que el hombre, si ya tenia piel, mataba por otra tener.
Cuentan que por esa desgracia los zorros migraron de esa zona, dejando que los conejos crezcan en cantidad, y estos al no tener mas pasto tierno se comieron las cosechas de los hombres los cuales, sin poder subsistir murieron. Cuentan que si uno caminando por el bosque encuentra un pueblo humano habitado por zorros estos lo dejaran pasar, le invitaran algunas frutas y le regalaran un suave tapado de piel de cazador.