Por primera vez, presentan un atlas de la sexualidad mundial
Lo realizaron geógrafos franceses. Japón es el país con mayor insatisfacción e Islandia el de mayor precocidad, mientras que los griegos ostentan el récord de frecuencia. La infidelidad, promovida para que la pareja dure.
Dónde se encuentra la gente más infiel del planeta? ¿Quiénes tienen más relaciones sexuales al mes? ¿Dónde nacen las personas más fogosas del planeta? ¿Qué países gastan más en consoladores y demás juguetes entre la panoplia del sexo masturbatorio o compartido? ¿Qué países violan o abusan más de sus niños y niñas?
Acaba de publicarse en Francia un Atlas de la sexualidad que promete convertirse en una de las investigaciones más importantes realizadas sobre el sexo en todo el mundo, acaso comparable al famoso Informe Kinsey que se publicó en Estados Unidos a finales de la década de 1940. El carácter anónimo de una y otra investigación hizo que la gente sea más auténtica, más sincera a la hora de hablar sobre cosas que no lo harían en un restorán. Por eso, el atlas hecho en Francia para el mundo "debería enorgullecer a algunos países y avergonzar a otros", como dice a Tiempo Argentino la responsable de este atlas, la doctora Nadine Cattan, Directora de Investigación en Geografía en el Centro Nacional de la Investigación Científica de París.
Atlas mondial des sexualités: Libertés, plaisirs et interdits, tal el título de la obra en francés, es el producto de 18 meses de investigación e incluye mapas, nutridos gráficos que muestran la evolución de los comportamientos sexuales en el mundo. Entre estos varios aspectos, está "la transición sexual y amorosa" en curso en Europa, que va unida al fuerte crecimiento de la infidelidad. O el capítulo "sobre las parejas", donde se exploran los hábitos sexuales, es decir su frecuencia, y los grados de satisfacción a los que arriban. Pero también recopila estadísticas sobre la cara más sombría del deseo, como la prostitución, la violencia sexual, las discriminaciones y los abusos a menores.
Son más de 120 mapas e infografías que muestran un panorama de las leyes y prácticas sexuales en el mundo, y grandes temas como "Ley y justicia", "La prostitución y el turismo sexual", "La poligamia denunciada en Europa, pero la 'infidelidad promovida para que dure la pareja", porque, como dice su autora, "son temas que importan porque la sexualidad no es solo un affaire de vida privada y afectiva, es también una gran cuestión de sociedad".
En Suecia, el país de la presunta igualdad entre los sexos, se registra el mayor número denuncias por violación en el mundo –53,2 por cada 100 mil habitantes– aunque eso se deba al hecho de que la definición jurídica de "violación" es mucho más amplia que en otras partes del mundo. En Europa, sólo el 14% de las denuncias por violación terminan con una condena, según la oficina de Naciones Unidas para las drogas y los crímenes. En Irlanda del Norte se alcanzó en 2008 el récord de abusos sexuales a menores, según esa misma fuente.
Pero, ¿cómo nació la idea de semejante obra? "Porque el sexo y la sexualidad son una de las cosas más importantes para los seres humanos –como dijo desde París la propia Cattan–. Además, la sexualidad está allí, por todas partes, en las pintadas de las paredes, en las pantallas de televisión o internet. La razón mayor fue realizar un estudio mundial acerca de los comportamientos sexuales que no existía, así es que el atlas es el primero. Luego, ya que la sexualidad está presente en todos lados en nuestras sociedades, sin embargo está muy poco analizada. Como geógrafos, hemos querido responder a la siguiente pregunta: ‘decí dónde vivís y te diré cómo tenés sexo y además cómo son tus derechos, tus libertades y tus prohibiciones en términos de sexualidad’. La idea es mostrar que el lugar, que es un condensado de normas y de legislaciones, de factores culturales, sociales, religiosos y simbólicos, condiciona o tiene influencia sobre los comportamientos y las representaciones ligados a la sexualidad. De hecho, el atlas tiene como ambición preguntar sobre los discursos dominantes sobre la mundialización y sus consecuencias acerca de la homogeneización de los modos de vida."
Según la obra, los griegos, por ejemplo, tienen el récord en el número de relaciones sexuales al mes; Islandia es el país más precoz para perder la virginidad, con una media de quince años. Los italianos, a los 18, lo que pone en tela de juicio la irreprimible fogosidad con que muchas veces se presentan ante el mundo italianos e italianas. En el ranking de países de gente más insatisfecha sexualmente, Japón gana (o pierde), seguido de China, Malasia y Corea del Sur le pisan los talones.
UN ATLAS MUY PENSADO. El atlas fue pensado desde muchos ángulos, y apelando a variadas fuentes. Por ejemplo a los cinco países europeos que suman un millón y medio de usuarios que utilizan la plataforma Gleeden —usuarios que se dicen casados y quieren aventuras sexuales. París es la ciudad donde se amontonan los infieles de ambos sexos. Y lo que añade el atlas es que la buena educación (recibirse en universidades) envalentona, al parecer, la infidelidad. Un 22 % de los infieles son empresarios, o trabajan en empresas, bancos y compañías financieras como ejecutivos. La causa mayoritaria de por qué esta gente es infiel es para "sentir el poder de seducción" que ejercen sobre los otros, siempre según el atlas.
En Grecia, Polonia y Brasil, casi el 80 % de la población está convencida de que el sexo es muy importante es sus vidas. En Tailandia y Japón, solo piensa eso un 38% de gente incluida en el estudio.
"Desde luego el Informe Kinsey es una obra pionera en el asunto –continúa diciendo Cattan– pero no podemos inscribir el atlas en la línea de ese trabajo por muchas razones: nuestra metodología es un censo y una compilación de un gran número de informes de organismos internacionales y de organismos nacionales de investigación. Nuestro enfoque es muy englobante y completo y cubre todos los aspectos de la vida amorosa y sexual (5 partes en el atlas cubren: derecho y legislación en el mundo, la evolución de la pareja como modelo de sociedad, el sexo y el dinero, el sexo y la violencia, (las minorías sexuales). Nuestros desarrollos y conclusiones son muy pragmáticos como son por otra parte los nuevos códigos amorosos."
PRÓXIMA PARADA, PROSTITUCIÓN. Los autores del libro dedican un interés particular a la prostitución y a la pornografía. El 98% de la pornografía viene de Estados Unidos y Rusia, mientras que Hungría y la República Checa comparten el resto de este mercado. El comercio del sexo tiene a veces consecuencias no esperadas, como por ejemplo los daños a la biodiversidad debido a la fabricación de afrodisíacos con elementos naturales.
Cattan asegura una primera constatación "unívoca es que a principios del siglo XXI no es posible vivir siempre su sexualidad libre y serenamente, en todas partes en el mundo. El planeta está dividido en dos partes, con sociedades contemporáneas que evolucionan, ambas, muy prontamente. Por un lado, países occidentales permisivas donde los hombres y las mujeres son libres, o casi, de elegir casarse, de tener hijos, de programar el momento de su nacimiento y expresar públicamente sus orientaciones sexuales. Por otra parte, países en desarrollo represivos donde las prácticas sexuales se encuentran muy controladas, donde algunas categorías de la población, como los y las homosexuales, están probadas de relaciones mientras que las otras, quedan prohibidas de integrar el marco de los matrimonios precoces, por ejemplo.
Una segunda constatación se impone: son siempre las mujeres presas de leyes restrictivas o falta de legislación en materia de sexualidad. Son millones en el mundo que están privadas de información en términos de educación sexual (80 millones de embarazos no deseados), en países donde el aborto está prohibido (22 millones de abortos peligrosos), donde es difícil o está prohibido recurrir a medios de contracepción modernos (222 millones), a casarse por obligación cuando tiene menos de 18 años (50 millones)." ¿Qué ocurre en Occidente? ¿Los países de este lado del planeta viven más libremente el sexo y la sexualidad? Según Cattan, "en las sociedades contemporáneas donde la pareja no es muy bien vista, porque prima la rapidez de las relaciones, o donde lo virtual invade lo cotidiano, o se elige vivir solo, amor y sexualidad se conjugan en un plural. El culto de la expansión de la individualidad pone a distancia las normas del modelo dominado por la imagen de la pareja tradicional.El amor moderno es una diversidad de experiencias que comienzan a vivirse cada vez más. Entre un pragmatismo sentimental, una extroversión del placer sexual, una adicción a la novedad, las mujeres y los hombres del siglo XXI inventan los códigos amorosos del mañana. Vivimos una transición sexual y amorosa y el amor para siempre ya no es un ideal compartido". «
Avances argentinos
Argentina tiene una presencia indudable en todos los mapas mundiales del Atlas, y le dedico una frase muy explícita que tiene que ver con el modo en cómo se trato el tema del matrimonio igualitario. En relación a las legislaciones acerca de los y las homosexuales y el reconocimiento de las parejas del mismo sexo, se dice en el volumen: "Los avances constatados en Sudáfrica o en la Argentina, la unicidad es única, cuando en otros países como Italia rechazan toda evolución del derecho, trastacando la oposición clásica entre países desarrollados y países emergentes o en vías de desarrollo."
El escándalo del informe kinsey
El Informe Kinsey fue el resultado de un estudio científico publicado en dos libros, Comportamiento sexual del hombre (1948) y Comportamiento sexual de la mujer (1953), por Alfred Kinsey, quien entrevistó a unos 20 mil hombres y mujeres, los que respondieron a un cuestionario anónimo.
Los datos generaron escándalo porque ampliaba la sexualidad a límites nunca antes vistos en la sociedad norteamericana.
Ayudó a desterrar mitos, ya que conductas que hasta entonces la mayoría consideraba marginales, o incluso inmorales, eran practicadas por un porcentaje considerable de la población, como fue el caso de la masturbación femenina o la homosexualidad. Entre la homosexualidad y la heterosexualidad se estableció un gris que muchos tomaron como ofensivo.
En el estudio se estableció una escala de siete grados que van desde la absoluta heterosexualidad hasta la homosexualidad completa, pasando por cinco grados de bisexualidad, donde se afirmaba además que gran parte de la población era en algún grado bisexual, indicando sus porcentajes. Se definió, por ejemplo, que el 60% de los hombres y el 33% de las mujeres había participado al menos en una práctica homosexual desde los 16 años de edad y que al menos un tercio de los hombres había alcanzado el orgasmo en prácticas homosexuales.
Kinsey murió a los 62 años, dejando el Kinsey Institute for Sex Research como un legado a la investigación sexual.