9 de septiembre de 2009. Livermore, California. Un tipo pasea a un perro. El perro decide perseguir a un conejo, el tipo persigue al perro, y ambos caen en una madriguera. El hombre se pega un castañazo y queda inconsciente. Este hombre en cuestión dice llamarse James Richards, y tras quedar inconsciente despierta en una habitación conectado a varias máquinas. En la habitación hay un hombre llamado Jonas que le cuenta que ha sido transportado a una dimensión paralela, ya que cuando saltó a través del espacio-tiempo le encontró en una madriguera sin conocimiento y decidió ayudarle. Lo normal, vamos, ¿a quién no le ha pasado?
El tal Jonas se presenta como un astronauta que viaja de mundo en mundo y de dimensión en dimensión. Y en uno de estos viajes parece haberse topado con Richards, a quien socorre. Cuando Richards se recupera comienzan a hablar de física para expertos, viajes intergalácticos y, ya puestos, The Beatles. Porque resulta que en la Tierra paralela de Jonas, los Beatles siguen juntos. Y, como todo hijo de vecino hubiera hecho, Richards robó una cinta de cassette de ese mundo paralelo y la trajo al nuestro, en pos de compartirla con el resto de mortales en una cutre página web.
O eso es lo que nos quiere vender el amigo James Richards. ¿Que por qué aún no ha salido en Cuarto Milenio? No está muy claro del todo. ¿Que la historia se cae por su propio peso? Es posible, pero el ejercicio de música-ficción es divertido. Y para amantes de este género, más estimulante aún.
Pero lo verdaderamente loable, más allá de que este James Richards haya inventado toda una historia (que cada cual es libre de creer o no), la prueba fehaciente está en YouTube: Richards subió todas las canciones del casete, y tituló el conjunto de canciones como Everyday Chemistry. No pierda el tiempo, amigo lector, corra a YouTube a buscar alguna de las 11 canciones que los Fab Four ‘continúan tocando’ en directo en alguna de las Tierras paralelas.[/size
¿Dónde está el truco? Bien, les advierto que la magia pierde su gracia si se conoce el prestigio. Pero no hace falta ser un genio para descubrir el pastel. Los temas que James Richards subió a YouTube no son sino fusiones entre canciones de los cuatro de Liverpool en sus etapas post-Beatle. Así, la ‘nueva’ canción Anybody Else, por citar alguna, es un mix de Somedays, de Paul McCartney, y One Day (At A Time), de John Lennon.
Si usted ha escuchado a los cuatro liverpudlianos en solitario, quizá estas mezclas le chirríen, pues algunas letras quedan demasiado forzadas. Y, sin embargo, algunos de esos once temas suenan bien. En la línea de sus últimos álbums, las canciones desprenden un poderoso olor a Let It Be, incluso hay un par de ellos dignos de estar en cualquier lista de iPod, en los Destacados de Spotify o en el tablón de Facebook. Y tienen sonido Beatle. Pero es natural: ¿quién sino ellos iba a sonar a Beatle?