Bueno quien no se ha preguntado como sera la tierra en el futuro, bueno, aca les dejo un post para que se informen y para que refleccionen
El cambio climático parece irreversible. Debido a la gran estabilidad química del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, los niveles actuales permanecerán elevados (y seguirán aumentando) durante los próximos 1.000 años. Por lo tanto, a menos que detengamos de manera inmediata sus emisiones (algo que parece muy poco realista), tendremos que prepararnos para lo que viene. Para el año 2100 se espera que la temperatura promedio de nuestro planeta se eleve en por lo menos 4 ºC. Esto traerá como consecuencia la completa desaparición de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, lo que hará que el nivel de los mares suba varios metros. Desaparecerán las ciudades costeras en todo el mundo, por lo que lugares como Nueva York o Cartagena sólo podrán ser visitados por los buceadores.
Los modelos también predicen la formación de dos cinturones latitudinales secos, lugares donde sería casi imposible vivir. Uno de ellos cruzaría por América Central, el sur de Europa y norte de África, el sur de Asia y Japón. El otro pasaría por el sur de África, las islas del Pacífico y la mayor parte de Chile y Australia. La Selva Amazónica se convertirá en un desierto y el Desierto del Sahara se extenderá hasta Europa Central, pero irónicamente al sur del mismo, la región conocida como el Sahel podría reverdecer debido a que se intensificarían las lluvias asociadas con el monzón africano. Los sobrevivientes de la raza humana, que para entonces deberían ser mucho menos que los 7 mil millones ahora existentes (quizás unos pocos millones), tendrían que mudarse a esta zona o hacia regiones como el norte de Canadá, Siberia, Alaska o Groenlandia, ya totalmente desprovistas de hielo, pues la Tierra se convertirá en un gran desierto con unos pocos oasis.
Esta foto muestra el lecho seco de un río que alguna vez corrió por lo que ahora es el Desierto del Sahara
Los mares se acidificarán debido a los altos niveles de CO2, lo que hará muy difícil la supervivencia de la mayoría de las especies de peces y moluscos. La tierra cultivable será tan escasa que la ganadería simplemente desaparecerá, quizás demasiado tarde, pues el ganado es uno de las causantes del efecto invernadero (por su gran aporte de metano, un gas cuyo efecto invernadero es 15 veces mayor que el del CO2), aunque sobrevivirán algunas cabras en las zonas semidesérticas. Tal vez tendremos que obtener las vitales proteínas a partir de algas cultivadas en los áridos océanos. Y el petróleo, ahora extinguido (de nuevo demasiado tarde por ser éste el principal responsable de la catástrofe climática), será reemplazado como fuente de energía por gigantescos recolectores de energía solar, pero también por energía eólica, nuclear, y por energía obtenida a partir de las mareas.
Este ya es un escenario muy grave, pero algunos expertos predicen que un incremento de apenas 4 ºC en las temperaturas globales podría incluso llevarnos a un efecto invernadero desbocado y por lo tanto incontrolable, con temperaturas tan elevadas que serían incompatibles con la supervivencia humana, lo que significaría el fin de nuestra especie. Tal parece que aprenderemos demasiado tarde y a un costo demasiado grande.
Espero que refleccionemos y que me den muchos puntos
El cambio climático parece irreversible. Debido a la gran estabilidad química del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, los niveles actuales permanecerán elevados (y seguirán aumentando) durante los próximos 1.000 años. Por lo tanto, a menos que detengamos de manera inmediata sus emisiones (algo que parece muy poco realista), tendremos que prepararnos para lo que viene. Para el año 2100 se espera que la temperatura promedio de nuestro planeta se eleve en por lo menos 4 ºC. Esto traerá como consecuencia la completa desaparición de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, lo que hará que el nivel de los mares suba varios metros. Desaparecerán las ciudades costeras en todo el mundo, por lo que lugares como Nueva York o Cartagena sólo podrán ser visitados por los buceadores.
Los modelos también predicen la formación de dos cinturones latitudinales secos, lugares donde sería casi imposible vivir. Uno de ellos cruzaría por América Central, el sur de Europa y norte de África, el sur de Asia y Japón. El otro pasaría por el sur de África, las islas del Pacífico y la mayor parte de Chile y Australia. La Selva Amazónica se convertirá en un desierto y el Desierto del Sahara se extenderá hasta Europa Central, pero irónicamente al sur del mismo, la región conocida como el Sahel podría reverdecer debido a que se intensificarían las lluvias asociadas con el monzón africano. Los sobrevivientes de la raza humana, que para entonces deberían ser mucho menos que los 7 mil millones ahora existentes (quizás unos pocos millones), tendrían que mudarse a esta zona o hacia regiones como el norte de Canadá, Siberia, Alaska o Groenlandia, ya totalmente desprovistas de hielo, pues la Tierra se convertirá en un gran desierto con unos pocos oasis.
Esta foto muestra el lecho seco de un río que alguna vez corrió por lo que ahora es el Desierto del Sahara
Los mares se acidificarán debido a los altos niveles de CO2, lo que hará muy difícil la supervivencia de la mayoría de las especies de peces y moluscos. La tierra cultivable será tan escasa que la ganadería simplemente desaparecerá, quizás demasiado tarde, pues el ganado es uno de las causantes del efecto invernadero (por su gran aporte de metano, un gas cuyo efecto invernadero es 15 veces mayor que el del CO2), aunque sobrevivirán algunas cabras en las zonas semidesérticas. Tal vez tendremos que obtener las vitales proteínas a partir de algas cultivadas en los áridos océanos. Y el petróleo, ahora extinguido (de nuevo demasiado tarde por ser éste el principal responsable de la catástrofe climática), será reemplazado como fuente de energía por gigantescos recolectores de energía solar, pero también por energía eólica, nuclear, y por energía obtenida a partir de las mareas.
Este ya es un escenario muy grave, pero algunos expertos predicen que un incremento de apenas 4 ºC en las temperaturas globales podría incluso llevarnos a un efecto invernadero desbocado y por lo tanto incontrolable, con temperaturas tan elevadas que serían incompatibles con la supervivencia humana, lo que significaría el fin de nuestra especie. Tal parece que aprenderemos demasiado tarde y a un costo demasiado grande.
Espero que refleccionemos y que me den muchos puntos

