La Antártida: El sexto Continente.
La Antártida (del griego ανταρκτικως «antarktikos», 'opuesto a ártico'), también denominado Continente Antártico o Antártica, es el continente sobre el cual se encuentra el Polo Sur.
La definición más común comprende como Antártida los territorios al sur del paralelo 60º S, que coincide con la zona bajo el Tratado Antártico.
Atendiendo más a la geografía física, el límite estaría en la Convergencia Antártica, incluyendo por ejemplo las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur (cerca del continente americano).
Tiene una forma casi circular de 4500 km de diámetro sobre la que sobresale una angosta península en forma de «S», proyectada hacia el extremo austral de Sudamérica.
Conocido también como sexto continente, es el más elevado de la Tierra, con una altitud promedio de 2000 msnm.
Alberga alrededor del 80% del agua dulce del planeta.
Es también el continente con el promedio de humedad más bajo de la Tierra y el de temperatura promedio más baja.
El punto más alto del continente es el Macizo Vinson, con 4900 msnm.
El monte Erebus es un volcán activo de la Antártida situado en la costa oriental de isla de Ross. Su elevación es de 3794 msnm.
Geografía
La Antártida es el cuarto continente más grande, después de Asia, América y África, con 14 000 000 km². Su forma es aproximadamente circular y se ubica casi completamente al sur del círculo polar antártico.
La Antártida es uno de los seis continentes de la Tierra. Está situada sobre el Polo Sur y representa casi el 9% de las tierras emergidas.
Su superficie real se encuentra rebasada por la indlandsis, la espesa capa de hielo que la cubre.
Se calcula que el volumen de la indlandsis llega a 20 millones de km3, y el espesor a 2000 m; por eso solo los picos más elevados sobresalen sobre la superficie helada.
Por su extensión, la cordillera más prolongada es la de los Montes Trasantárticos, aunque las mayores altitudes se registran en los Antartandes (*), especialmente en el ramal macizo Vinson.
(*) Antartandes es el nombre que recibe la cadena montañosa que sirve de eje a la península Antártica y que puede considerarse como una continuación de la cordillera de los Andes en el continente antártico.
Es el término de la cadena montañosa que nace en la frontera entre Colombia y Venezuela, se sumerge en el océano Atlántico al este de Tierra del Fuego formando la cordillera submarina llamada dorsal del Scotia y reapareciendo de a trechos en las islas Aurora, Georgias del Sur, Sandwich del Sur, Orcadas del Sur y Shetland del Sur, continuando luego en la península Antártica, llamada Tierra de O'Higgins en la toponimia de Chile y Tierra de San Martín en la toponimia de Argentina.
La altura máxima de los Antartandes es el monte Comán con 3.657 msnm, en el segmento cordillerano llamado montes de La Eternidad; se destaca también el monte Esperanza con 2.860 msnm.
Desde los Antartandes se extiende una ramificación hacia el suroeste conocida como montes Ellsworth, cordillera baja y en gran medida subglaciar que empalma a los Antartandes con la otra gran cordillera antártica: las Montañas Transantárticas. En estos, más exáctamente en el segmento llamado Cordillera Diamante, se ubica la mayor altitud de la Antártida Argentina, el nunatak monte Chiriguano con 3.660 msnm. Hacia el Polo Sur geográfico se encuentra la Meseta Polar.
Formación geológica
La Antártida es una masa continental que ocupa el Polo Sur geográfico de nuestro planeta. Hasta hace 160 millones de años la Antártida estuvo unida a la India, África, Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica, formando el supercontinente llamado Gondwana.
Al fragmentarse Gondwana, los continentes se fueron desplazando; durante mucho tiempo la Antártida y Australia estuvieron unidas y fueron desplazándose hacia el sur, hasta que la Antártida acabó separándose de Australia definitivamente hace unos 80 millones de años al derivar Australia hacia el norte, ubicándose en su posición actual y formándose lo que hoy es.
Hablar de geología supone hacerlo también de las posibles riquezas minerales de la Antártida: se han verificado la existencia de yacimientos de carbón, pero las condiciones climáticas, la gruesa capa de hielo, y las restricciones del Tratado Antártico mantienen muy limitadas las prospecciones, aunque se especula que existen yacimientos de petróleo e importantes yacimientos de otros minerales (hierro, oro, etc.).
El continente pulsante
Durante el verano, el continente antártico tiene una superficie de 14 millones de km².
Durante el invierno, el mar adyacente se congela, dando lugar a una banquisa, y su superficie aumenta hasta los 30 millones de km2.
Esta característica, que se repite año a año con el cambio de las estaciones, le ha valido a la Antártida el nombre de "Continente Pulsante".
Durante el verano austral (hacia enero) menos del 3% del territorio queda libre de hielos (este deshielo ocurre principalmente en la Península Antártica).
En promedio el inlandsis o calota glacial-nival de la Antártida tiene una extensión de 22 millones de km², lo cual supone el 90% de los hielos superficiales existentes en el planeta Tierra y el 70% del agua dulce de la Tierra. Si esta calota se derritiera el nivel de los océanos se elevaría entre 45 a 60 metros.
Por su parte, como en otros mares polares, el agua del Océano Glaciar Antártico puede mantenerse líquida a una temperatura de cerca de -2 °C porque el agua salada tiene un punto de solidificación (o congelación) inferior al agua pura.
En cuanto a las barreras de hielo (como la de Ross, Filchner, Larsen etc.), éstas han poseído discontinuidades en diversas épocas geológicas. Estas barreras (o plataformas) de hielos han desaparecido y reaparecido naturalmente según los ciclos de Milankovitch (pequeñas variaciones del eje del planeta Tierra que ocurren cada 20 000, 40 000, y 100 000 años).
Temperatura
Sobre casi toda la superficie del continente impera el clima polar, donde la temperatura promedio del mes más cálido no supera los 0 °C.
El clima llamado de tundra, donde el promedio del mes más cálido supera los 0 °C, se presenta sólo en las zonas costeras más septentrionales, como en la Península Antártica, islas adyacentes e islas subantárticas.
La temperatura media de esta región es de -17 °Celsius, y la más baja se registró en la estación antártica rusa de Vostok, el 21 de julio de 1983, cuando el termómetro marcó -89,3 °C, la menor temperatura registrada en la superficie de la Tierra.
Precipitación
Otra singularidad antártica es que se trata del continente más seco del mundo.
Aproximadamente el 90% de su territorio se trata de un desierto nival, esto es, un área fría con escasa presencia de vida y una aparentemente paradójica gran sequedad del aire; sequedad que llega a superar la de los desiertos cálidos.
Que la atmósfera tenga casi nula humedad en casi toda la Antártida y que en las áreas del Polo Sur geográfico casi nunca se registren precipitaciones (ni siquiera en forma de nieve) tiene una explicación evidente: debido a las bajísimas temperaturas constantes del interior antártico el agua se encuentra naturalmente en estado sólido, faltando por ello brumas, neblinas, nubes, lluvias o nieves. La Antártica presenta hoy una media aproximada de 166 mm de precipitación líquida al año.
Días y noches
En pleno verano austral (enero), los días en la Antártida tienen luz casi las 24 h del día, a medianoche el Sol "baja" hasta la línea del horizonte para luego volver a "subir" en un movimiento sinusoidal aparente (sólo existe desde la perspectiva), en el breve verano antártico las horas en que el sol está más próximo al horizonte son llamadas noches blancas, mientras que durante el extenso invierno los días permanecen en una prolongada penumbra.
Al sur del círculo polar antártico hay al menos un día en que no se pone completamente el sol (solsticio de verano) y al menos una noche en que no sale completamente el sol (solsticio de invierno).
En el polo sur geográfico el día dura 6 meses y la noche los otros 6 meses. Esto se debe a que el eje de rotación de la Tierra está inclinado con respecto al plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol.
Recursos mineros
La presencia de muchos recursos mineros ha sido revelada por estudios geológicos detallados.
Los Montes Transantárticos contienen parte de lo que puede ser el manto carbonífero más grande del mundo y existen grandes reservas de hierro en los montes Príncipe Carlos, cerca de la costa de la Antártida Oriental.
También se ha descubierto antimonio, cromo, oro, molibdeno, uranio y petróleo - éste en las zonas litorales de la Antártida Occidental; pero hasta el momento ha sido antieconómico explotarlos como también potencialmente dañino para el frágil medio ambiente.
En 1990 se acordó prohibir la explotación minera por 50 años.
Vida en la Antártida
Flora
En la actualidad, debido a las condiciones extremas del clima, en la Antártida existe poca vegetación, y de formas muy simples, como algas, musgos (como el Saniania uncinata), y líquenes (como el Xantonia elegans), sin embargo la zona costera septentrional de la Península Antártica y las Antillas del Sur poseen dos plantas autóctonas vasculares y fanerógamas: el clavel antártico y el pasto antártico, ambas plantas crecen formando tundras y (en las zonas más septentrionales de las islas) pequeños colchones de tussoks; la Deschampia antarctica se destaca por su resistencia a las radiaciones ultravioletas y, por los compuestos que sintetiza se estudia su uso terapéutico para distintos tipos de cáncer de piel.
(Clavel antartico)
(Pasto Antártico)
Aparte de la flora vegetal, que prospera principalmente en las islas y en las costas de la dicha península, también se pueden encontrar en la misma zona antártica especies del filo hongo (Deschapmsia, Cephalosporium balanoides, Acrostalagnus etc.).
Entre las bacterias llaman la atención las extremófilas del género Deinococcus capaces de resistir altos niveles de radiación.
Fauna
La fauna es muy escasa en el continente, pero en el océano que lo rodea, cuyas aguas están a una temperatura apenas por encima del punto de congelación del agua marina (es decir sobre los -1.8 °C), abunda en el estío la fauna marina, pues este ecosistema es muy propicio para la productividad biológica gracias a la mayor cantidad de horas de luz fruto de los largos "días" del verano polar. El leopardo marino, las focas de Weddell y los pingüinos son ejemplos de la fauna en la Antártida.
Llaman especialmente la atención peces adaptados a vivir bajo el 0 °C como los pertenecientes a la familia de los Nototheniidae y de esta particularmente las especies bacalao antártico, Trematomus bernacchii y Trematomus hansoni cuya sangre y demás humores poseen glicoproteínas anticongelantes.
También poseen estas cualidades los peces zoárcidos que viven a más de 550 metros de profundidad en zonas abisales del Mar de Bellingshausen entre los que se destaca el anguiliforme Gosztonyia antarctica.
Las aguas casi heladas que rodean a la Antártida son el hábitat del mayor de los animales conocidos de todas las épocas: la ballena azul, y también del mayor de los invertebrados conocido: el calamar colosal. Este calamar puede llegar a pesar unos 500 kg y tener (con los tentáculos) una longitud de más de 15 metros. Se suele llamar también calamar gigante o kraken.
En la Península Antártica, y también en las islas subantárticas, se encuentran las skúas, aves rapaces pertenecientes a dos especies distintas: el escúa pardo y el escúa antártico, ambos son depredadores de peces y de otras aves como los petreles.
Entre los cetáceos abundan las orcas, las ballenas francas australes, ballenas minkes, cachalotes, y la ballena azul.
(Orcas)
(Ballena Franca Austral)
(Cachalote)
Entre las aves podemos encontrar especies como el cormorán antártico, petreles como el petrel gigante y el blanco, albatros, la gaviota dominicana antártica, el gaviotín antártico, y la paloma antártica.
Las demás especies sólo ocupan la zona costera que se descubre de hielo en verano, a veces en forma de grandes colonias de varios miles de ejemplares, pero cuando empieza el invierno migran debido al casquete de hielo que se forma al congelarse el mar adyacente al continente. Algunas de estas especies son: pinnípedos como el lobo marino antártico, el leopardo marino, la foca de Weddell, la foca cangrejera, y la foca de Ross; aves voladoras, y aves no voladoras como los pingüinos de barbijo, el de vincha o papúa antártico, y el de ojo blanco o de Adelia.
El único representante de la fauna que pasa el invierno antártico sobre el hielo es el mayor de los pingüinos, el pingüino emperador, cuyos machos permanecen incubando los huevos puestos por las hembras, que vuelven al océano.
En las zonas continentales septentrionales de la Antártida el principal depredador es Raghidia gerlachei un ácaro que se alimenta de pequeños insectos colémbolos como el Criptopygus antarcticus y Friesea grisea o moscas no voladoras como la Paruchlis steineniis o la Belgica antarctica, mientras que el insecto más difundido es un pequeño mosquito no volador de solo 0,5 mm de longitud.
En el desierto nival de la zona polar interior el único animal autóctono conocido es un diminuto ácaro llamado Nanorchestes antarcticus.
Krill
Entre las especies que viven en el Océano Antártico, destaca el krill, un pequeño crustáceo de 4 cm de longitud que es la base de la cadena ecológica antártica y la fuente alimenticia original de casi todas las demás especies (lobos marinos, focas, ballenas, aves, pingüinos, etc).
Uno de los programas de investigación que se realizan es la evaluación de la abundancia del krill y su fauna asociada en los alrededores de las Islas Shetland del Sur, en el marco de un Programa Internacional para evaluar la abundancia del krill en el Océano Antártico.
Tratado Antártico
Fue firmado el 1 de diciembre de 1959 en Washington y entró en vigencia el 23 de junio de 1961. Establece el marco legal para la gestión de la Antártida, y su ejecución se administra a través de reuniones consultivas (bianuales hasta 1991, anuales desde entonces). El Tratado dispone que:
El área antártica sólo debe usarse con fines pacíficos.
Se prohíben las actividades militares, tales como las pruebas de armamento, pero se permite el uso de personal y equipo militar en apoyo de actividades científicas u otros propósitos pacíficos;
Continuará la libertad de investigación científica y la cooperación establecida en el Año Geofisico Internacional de 1957;
Se intercambiará de la forma más amplia posible información y personal para fomentar la cooperación y eficiencia entre los Estados firmantes y en cooperación con las Naciones Unidas y otros organismos internacionales;
No se disputan ni se afirman reclamaciones territoriales previas a la firma del Tratado, ni se admiten nuevas reclamaciones mientras el Tratado esté en vigencia;
Se prohíben las explosiones nucleares y el depósito de residuos radiactivos;
Se incluyen bajo la jurisdicción del Tratado todas las tierras y las barreras de hielo al sur de los 60°00' de latitud Sur, pero no el alta mar al sur de ese paralelo;
Los observadores de los Estados miembros tendrán libre acceso a cualquier área, incluyendo el derecho de observación aérea, y podrán inspeccionar todas las estaciones, instalaciones y equipo;
Se deberá notificar por anticipado toda actividad, así como la introducción de personal militar;
Los observadores, científicos de intercambio y personal de apoyo de estos quedan bajo la jurisdicción del Estado del cual son ciudadanos;
Se realizarán reuniones consultivas frecuentes entre los estados miembros, pero para enmendar el Tratado se requiere unanimidad;
Los Estados miembros desalentarán las actividades de cualquier país en la Antártida que sean contrarias a los objetivos del Tratado;
El Tratado quedará abierto a la adhesión de cualquier Estado que sea miembro de las Naciones Unidas, o de cualquier otro Estado que pueda ser invitado a adherirse al Tratado con el consentimiento de todas las Partes Contratantes;
Las disputas serán resueltas amistosamente por las partes involucradas y, en última instancia, por la Corte Internacional de Justicia.
Reclamaciones territoriales
Siete de los estados miembros consultivos del Tratado Antártico mantienen reclamaciones sobre sectores del territorio antártico.
Como consecuencia de la firma del tratado existe un virtual "congelamiento" de los litigios antárticos a causa de la prohibición de actividades militares no vinculadas con la investigación científica, lo que eliminó el peligro de incidentes y guerras, junto con el espíritu de cooperación y entendimiento.
Mientras esté en vigencia el tratado, las reclamaciones de soberanía territorial sobre la Antártida que fueron hechas valer antes de la firma del mismo mantendrán su vigencia, pero no pueden ser ampliadas ni se permiten nuevas reclamaciones de soberanía. El tratado las menciona pero no las reconoce ni las rechaza, conservándose los derechos de todas las partes.
Las reclamaciones territoriales, en general, no son reconocidas por otros países ni por las Naciones Unidas y algunas se apoyan en la Teoría de los Sectores Polares. Nueva Zelanda, Australia y el Reino Unido, se reconocen mutuamente sus reclamaciones antárticas. Argentina y Chile también se reconocen mutuamente sus derechos antárticos, sin establecer el límite común y denominan al conjunto de sus territorios antárticos como Antártida Sudamericana. Estados Unidos y Rusia rechazan cualquier reclamo territorial, pero al momento de firmar el tratado, se han reservado el derecho de hacerlo en caso de que otros estados intenten hacer efectivos los suyos.
Los países que mantienen reclamaciones de soberanía son:
Argentina (Antártida Argentina), es el territorio entre los 25°O y los 74°O al sur del los 60°S, forma uno de los 4 departamentos de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, excepto las islas Orcadas del Sur que integran el Departamento Islas del Atlántico Sur de esa provincia. La reclamación fue delimitada en 1942 y se superpone parcialmente con la chilena y totalmente con la británica;
Australia (Territorio Antártico Australiano, en inglés Australian Antarctic Territory), entre los 45°E y los 136°E y entre los 142°E y los 160°E, al sur de los 60°S, reclamo de 1933, uno de los 7 territorios externos de Australia;
Chile (Territorio Chileno Antártico), entre los 53°O y los 90°O, (sin límite norte) delimitado en 1940, corresponde a la Comuna Antártica, una de las dos comunas de la Provincia de la Antártica Chilena, XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Superpuesto parcialmente con la reclamación argentina y la británica;
Francia (Tierra Adelia, en francés Terre Adélie), entre los 136°E y los 142°E, al sur de los 60°S, reclamación de 1924, uno de los 4 distritos de las Tierras Australes y Antárticas Francesas;
Noruega (Tierra de la Reina Maud, en noruego Dronning Maud Land), entre los 20°O y los 45°E, (sin límites definidos en el norte ni en el sur, se entiende generalmente que sólo reclamó la costa para proteger sus derechos balleneros) reclamada en 1938, y la isla Pedro I (68°50'S 90°35'O), reclamación de 1929;
Nueva Zelanda (Dependencia Ross, en inglés Ross Dependency), entre los 150°O y los 160°E, al sur de los 60°S, reclamación de 1923, como un territorio dependiente neozelandés;
Reino Unido (Territorio Antártico Británico, en inglés British Antarctic Territory), entre los 20°O y los 80°O, al sur de los 60°S, reclamación de 1908 (con sus límites actuales fijados en 1962) como un territorio de ultramar, superpuesto totalmente con la reclamación argentina y parcialmente con la chilena.
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