InicioInfoTodo sobre el Aborto
El aborto ¿Qué es? El aborto es la extracción de tejido del embarazo, productos de la concepción o el feto y la placenta (secundinas) del útero. Generalmente, los términos feto y placenta se utilizan después de las ocho semanas de embarazo, mientras que los otros términos describen el tejido producido por la unión de un óvulo y un espermatozoide antes de las ocho semanas. Aproximadamente 1.200.000 mujeres en Estados Unidos deciden interrumpir un embarazo cada año. Otros nombres para un aborto incluyen aborto electivo, aborto inducido, interrupción del embarazo y aborto terapéutico. Para qué se utiliza En Estados Unidos, el aborto se utiliza casi siempre para terminar un embarazo no planeado. Los embarazos no planeados suceden cuando no se utilizan métodos para el control de la natalidad, se les utiliza incorrectamente o éstos fallan en la prevención de un embarazo. El aborto también se utiliza para terminar un embarazo cuando las pruebas revelan que el feto es anormal, mientras que el aborto terapéutico se refiere al que se recomienda cuando la salud de la madre está en peligro. Aproximadamente la mitad de todos los abortos se realizan durante las primeras 8 semanas de embarazo y alrededor del 88% durante las primeras 12 semanas. Preparación Su médico le preguntará sobre su historia clínica y la examinará. Aunque haya utilizado una prueba de embarazo casera, frecuentemente es necesario hacer otra prueba para confirmar que está embarazada. En algunos casos, necesitará un ultrasonido para determinar cuántas semanas de embarazo tiene y el tamaño del feto, y para asegurarse de que no se trata de un embarazo ectópico. Un embarazo ectópico el que se desarrolla por fuera del útero. Generalmente, ocurre en el tubo que transporta el óvulo desde el ovario hasta el útero (Trompa de Falopio) y comúnmente se lo denomina embarazo tubárico. Un examen de sangre determinará su tipo de sangre y si es Rh positivo o negativo. La proteína Rh es producida por los glóbulos rojos de la mayoría de las mujeres. Estas células sanguíneas se consideran Rh positivas. Algunas mujeres tienen glóbulos rojos que no producen proteína Rh. Estas células sanguíneas se consideran Rh negativas. Las mujeres embarazadas que tienen sangre Rh negativa corren riesgo de reaccionar contra la sangre del feto que es Rh positiva. Debido a que una reacción puede dañar los embarazos futuros, las mujeres con sangre Rh negativa reciben por lo general una inyección de inmunoglobulina Rh (RhIg) para prevenir problemas relacionados con el factor Rh después de un aborto espontáneo o inducido. Cómo se lleva a cabo Los médicos pueden utilizar medicamentos, cirugía o una combinación de ambos para terminar un embarazo. El método depende de qué tan avanzado esté su embarazo, de su historia clínica y sus preferencias. Los abortos durante el embarazo temprano, antes de las 9 semanas, pueden realizarse de manera segura sin medicamentos. Por lo general, los abortos entre las 9 y las 14 semanas se hacen mediante cirugía, aunque pueden utilizarse medicamentos para ayudar a ablandar y a abrir el cuello uterino. Después de las 14 semanas, se pueden realizar abortos mediante el uso de medicamentos inductores que causan contracciones uterinas o mediante la combinación de estos medicamentos con la cirugía. Abortos médicos. Los abortos mediante medicinas, denominados abortos médicos, se realizan dentro de los 49 días del inicio del embarazo. El embarazo generalmente comienza dos semanas después del primer día del período menstrual, de manera que esto corresponde a nueve semanas desde el último período menstrual. Los medicamentos utilizados para inducir el aborto incluyen: Mifepristona (Mifeprex): Conocida como RU-486, la mifepristona es un pastilla tomada (por vía oral, se traga). Aprobado para su uso en Estados Unidos en el año 2000, este medicamento contrarresta el efecto de la progesterona, una hormona necesaria para el embarazo. Más de 3.000.000 de mujeres en Europa y China han recibido este medicamento durante el embarazo. Lo efectos secundarios son náuseas, vómitos, sangrado vaginal y dolor pélvico. Por lo general, estos síntomas pueden tratarse con medicamentos. En raras ocasiones puede haber sangrado intenso. En este caso, usted podría ser admitida a un hospital y para recibir transfusiones de sangre. La mifepristona es más efectiva cuando otros medicamentos, como el misoprostol (Cytotec), se toma 48 horas después. Esto hace que el útero se contraiga. Entre el 92 y el 97% de las mujeres que reciben mifepristona en combinación con, o seguida de, misoprostol tienen un aborto completo en el transcurso de 2 semanas. Misoprostol (Cytotec): El misoprostol, solo o seguido de la mifepristona, puede inducir el aborto. El misoprostol es un medicamento parecido a la prostaglandina que hace que el útero se contraiga. Una de las formas de administración es tomado por boca. La otra es insertado en la vagina. Con la forma vaginal hay menos probabilidades de que se produzcan efectos secundarios y es tan efectiva como la forma oral (tomado por boca). Los efectos secundarios incluyen diarrea, náuseas, vómitos y sangrado vaginal. Metotrexato: El metotrexato se utiliza con menor frecuencia desde que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos aprobó la mifepristona. Si embargo, el metotrexato puede utilizarse en mujeres alérgicas a la mifrepristona o cuando ésta no se encuentra disponible. El metotrexato se inyecta generalmente en un músculo. Entre el 68 y el 81% de los embarazos abortan en el transcurso de 2 semanas; entre el 89 y el 91% después de los 45 días. El metotrexato es el medicamento utilizado con mayor frecuencia para tratar embarazos ectópicos, que se implantan fuera del útero. Este medicamento mata el tejido de crecimiento rápido de los embarazos ectópicos. Cuando los médicos recetan metotrexato para tratar estos embarazos, se deben controlar los niveles de hormonas del embarazo hasta que no se los detecte más en la sangre de la mujer. Este monitoreo no es necesario cuando se utiliza metotrexato para abortos médicos, donde se sabe que el embarazo está implantado en el útero. En raras ocasiones, cuando un embarazo continúa luego del uso de estos medicamentos, hay riesgo de que el bebé nazca deformado. El riesgo es mayor con el uso de misoprostol. Si el tejido del embarazo no se expulsa completamente del cuerpo dentro de las dos semanas de un aborto médico, o si la mujer sangra mucho, entonces es posible que sea necesaria una intervención quirúrgica para completar el aborto. Aproximadamente entre el 2 y el 3% de las mujeres que tienen un aborto médico necesitarán una intervención quirúrgica, generalmente dilatación y legrado por succión (D y L), también llamada aspiración al vacío. Una mujer no debe realizarse un aborto médico si: tiene más de 49 días de embarazo tiene problemas de sangrado o toma medicamentos anticoagulantes tiene insuficiencia suprarrenal crónica o toma ciertos medicamentos esteroides no puede asistir a las consultas médicas necesarias para asegurarse de que el aborto se ha completado no tiene acceso a cuidados de emergencia tiene convulsiones que no están controladas (en el caso de misoprostol) padece de enfermedad inflamatoria intestinal aguda (en el caso de misoprostol) Aborto quirúrgico Aspiración menstrual: Este procedimiento, también llamado extracción menstrual o aspiración al vacío manual, se lleva a cabo una o tres semanas después de que se pierde un período menstrual. Este método también puede utilizarse para extraer el tejido que ha quedado de un aborto (también denominado aborto espontáneo). Un médico introduce un tubo flexible pequeño en el útero a través del cuello uterino y utiliza una jeringa portátil para succionar el material de embarazo del interior del útero. Generalmente, se aplica anestesia local en el cuello uterino para atenuar el dolor de la dilatación del mismo. La anestesia local adormece sólo el área inyectada y usted permanece consciente. La medicación aplicada por vía intravenosa (en la vena) puede disminuir la ansiedad y la respuesta general del cuerpo al dolor. La aspiración menstrual dura aproximadamente 15 minutos o menos. Succión o aborto por aspiración: Denominado a veces D y L por succión (por dilatación y legrado), este procedimiento puede llevarse a cabo hasta 13 semanas después del primer día del último período menstrual. La D y L por succión es el procedimiento utilizado con mayor frecuencia para terminar un embarazo. Se dilata el cuello uterino (ensancha) y se introduce un tubo hueco rígido dentro del útero. Una bomba eléctrica succiona el contenido del útero. El proceso toma aproximadamente 15 minutos. Generalmente, se aplica anestesia local en el cuello uterino para disminuir el dolor al dilatarlo. La medicación aplicada por vía intravenosa (en las venas) puede ayudar a disminuir la ansiedad y aliviar el dolor. Dilatación y legrado (D y L): En un procedimiento de dilatación y legrado, el cuello uterino se dilata y se utilizan instrumentos con bordes filosos, conocidos como legras, para extraer el tejido del embarazo. A menudo, la succión se realiza para asegurarse de que se extraigan todos los contenidos del útero. Cuanto antes se realice este procedimiento en el embarazo, menos se debe dilatar el cuello uterino, lo que hace que este procedimiento sea más fácil y sencillo. Dilatación y evacuación (D y E): Este es el procedimiento más común para interrumpir un embarazo entre las 14 y 21 semanas. Es similar a una D y L por succión pero con instrumentos más grandes. El cuello uterino debe dilatarse o abrirse y estirarse hasta un tamaño mayor al necesario para una D y L. La succión se utiliza junto con el fórceps u otros instrumentos especiales para asegurar que se extraiga todo el tejido del embarazo. Este procedimiento de aborto lleva más tiempo que otros. Histerectomía abdominal. Esta es una operación muy importante para extraer el feto del útero a través de una incisión en el abdomen. Es poco frecuente, pero puede ser necesaria si no se puede realizar una D y E. La anestesia la mantendrá inconsciente durante esta cirugía. Inducción del parto. Después de la semana 14 de embarazo, se puede realizar el aborto dando medicamentos que hacen que la mujer entre en trabajo de parto y expulse el feto y la placenta. Generalmente, el procedimiento requiere hospitalización por más de un día ya que implica el trabajo de parto y el parto en sí. A veces, es necesario realizar la dilatación y evacuación para extraer completamente la placenta. El parto puede ser inducido mediante una de las siguientes tres formas: Invasiva. Inyección de medicamentos inductores del parto mediante la introducción de una aguja en el abdomen y el útero, generalmente dentro de la bolsa amniótica No invasiva. Dando medicamentos inductores tomados (por boca), intravenosos (en la vena), a través de una inyección en los músculos o insertados en la vagina Una combinación de técnicas invasivas y no invasivas. Generalmente es necesaria cuando se realiza un aborto a finales del segundo trimestre, antes de la semana 24. Seguimiento En el caso de un aborto médico de un embarazo temprano, por lo general son necesarias tres o más consultas para recibir medicamentos para aborto y asegurarse de que haya desaparecido todo el tejido del embarazo. El sangrado relacionado con el aborto puede durar hasta dos semanas. Generalmente puede reanudar la mayoría de sus actividades diarias en cuestión de horas después de un aborto quirúrgico para el cual se utiliza anestesia local entre las semanas 9 a 14, siempre que no se hayan utilizado sedantes. Si recibió sedantes o estuvo inconsciente, como en el caso de la anestesia general, no conduzca o utilice maquinaria peligrosa durante al menos 24 horas. En ambos casos, evite las relaciones sexuales durante 2 semanas para evitar infecciones y permitir que el cuello uterino y el útero vuelvan a su forma y tamaño normales. Se recomienda a la mayoría de las mujeres que realicen un seguimiento en el consultorio del médico aproximadamente a las 2 semanas del procedimiento. Por lo general, puede reanudar la mayoría de sus actividades diarias entre unos días y un par de semanas después de un aborto realizado a finales del segundo trimestre, dependiendo de qué tan avanzado haya estado su embarazo y si hubo complicaciones. Es probable que necesite evitar las relaciones sexuales durante dos o seis semanas después del procedimiento. En general, debe consultar a su médico aproximadamente dos semanas después del procedimiento. Su médico le dará recomendaciones específicas acerca de cuándo reanudar las actividades diarias y el trabajo, según su situación. Los cólicos pueden tratarse con acetaminofeno (Tylenol) o ibuprofeno (Advil y otros). Los cólicos pueden ser más dolorosos después de un aborto realizado a finales del segundo trimestre. Luego de un aborto médico o quirúrgico, es probable que le indiquen no utilizar tampones o duchas vaginales, y no tener relaciones sexuales durante al menos dos semanas. Esto ayudará a disminuir el riesgo de una infección en el útero. El goteo o sangrado vaginal es común durante algunos días hasta una o dos semanas después del aborto quirúrgico, dependiendo de qué tan avanzado haya estado el embarazo al momento del aborto. Riesgos Los riesgos de un aborto médico incluyen infección, sangrado y aborto incompleto, lo que significa que queden restos de tejido del embarazo. Estos problemas son raros y pueden tratarse. Un aborto incompleto se trata repitiendo la dosis de los medicamentos para interrumpir un embarazo o realizando una D y L por succión. Una infección puede tratarse con antibióticos. El sangrado excesivo se trata con medicamentos y posiblemente con dilatación y legrado. En raras ocasiones, podría ser necesaria una transfusión de sangre si el sangrado es extraordinariamente intenso. Los riesgos de un aborto quirúrgico son bastantes bajos. Los riesgos principales de la D y L, y D y E son sangrado continuo, infección del útero (endometritis), extracción incompleta del tejido del embarazo y hacer un agujero en la matriz (perforación del útero) durante la intervención quirúrgica (la operación). Es probable que se necesite una segunda intervención quirúrgica para sacar el tejido que no se extrajo durante la primera vez o para reparar el útero perforado. Rara vez las mujeres se vuelven infértiles después de un aborto sin complicaciones. Sin embargo, puede producirse infertilidad cuando un aborto quirúrgico causa endometritis o se complica debido a sangrado intenso, a perforación o a extracción incompleta del tejido del embarazo. Cuándo llamar a un profesional Comuníquese con su médico ante cualquiera de los siguientes problemas: fiebre de 100.4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius) sangrado más intenso que en un período menstrual normal, una o más almohadillas empapadas por hora, o si nota grandes coágulos de sangre dolor abdominal o de espalda severo flujo vaginal diferente o con mal olor si no tiene sangrado dentro de las 24 horas posteriores al aborto médico de un embarazo temprano
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
335visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

S
Usuario
Puntos0
Posts9
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.