CURESE LA AMIGDALITIS REBELDE
La amigdalitis es un tormento muy grande para quienes la padecen, y con frecuencia, se convierte en una enfermedad incapacitante. Los gérmenes que dentro de ellas se cultivan viajan por la sangre y pueden producir fiebre reumática o dañar las válvulas del corazón. Hay personitas que de una manera recurrente tienen que ser inyectadas cada mes que les aparecen las consabidas fiebres producidas por las amígdalas inflamadas. Hay casos de personas adultas que las amígdalas les supuran pus ya que se han vuelto crípticas, es decir, las bacterias tienen invadidas las amígdalas y como el antibiótico que se aplica no llega en las cantidades requeridas para acabar con el problema entonces la amigdalitis se torna en una enfermedad crónica que puede derivar en problemas muy serios como la instalación de marcapasos, etc.
Hay un remedio muy simple y muy efectivo que logra curar la amigdalitis. No controlarla sino curarla de raíz y se ha demostrado superior a cualquier medicina sintética.
Tome unas 6 cañas de cebolla junca o de rama y córtele la parte blanca del tallo en trocitos de 1 centímetro. Sé que consumir cebolla encrespa a más de uno pero el remedio bien vale el sacrificio. Masque durante el día la mayor cantidad de tallitos que pueda hasta que se conviertan en papilla. Tráguelos y no se lave la boca. Este remedio es ideal para un fin de semana ya que el olor a cebolla espanta a más de una persona.
Para antes de acostarse lave su dentadura en forma normal y después masque unos 5 trocitos bien masticados y acuéstese sin lavar su boca para que se impregne al máximo. Normalmente para una amigdalitis simple con un solo día basta y para las amigdalitis crónicas con tres días basta o puede prolongarse el tratamiento cuanto se necesite.
OVIDIO CARDONA BOTERO
http://herejesyblasfemos.blogspot.com/