INGREDIENTES
1 pollo troceado
50 g. de manteca
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla picada
6 tomates pelados y picados
1 zanahoria y 1 rama de apio
75 ml de vino blanco
75 ml de agua o caldo de pollo
Perejil fresco picado
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
1 pollo troceado
50 g. de manteca
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla picada
6 tomates pelados y picados
1 zanahoria y 1 rama de apio
75 ml de vino blanco
75 ml de agua o caldo de pollo
Perejil fresco picado
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
El pollo tiene que estar troceado, podemos hacerlo nosotros mismos o le pedimos a nuestro carnicero que nos lo trocee.
Los tomates tendrán que ir pelados y picados. se recomienda hacerloal principio, de esta forma estarán preparados cuando haya que añadirlos. Para conseguir que el tomate quede bien pelado lo ideal es darle unos cortes en la piel y escaldarlos un par de minutos. Así la piel sale prácticamente sola y de este modo no encontraremos restos en la salsa. Pelamos, picamos y reservamos.
Calentamos la manteca y el aceite en una sartén o en una cazuela refractaria.
Mientras se calienta aprovechamos para ir picando la cebolla. No hace falta que los trozos sea muy pequeños.
Cuando la manteca se haya derretido le añadimos la cebolla, la rehogamos ligeramente y a continuación colocamos los trozos de pollo. Iremos removiéndolo y dándole vueltas con frecuencia, hasta que tome un ligero color dorado.
Mientras vigilamos el pollo vamos picando la zanahoria y la rama de apio. En algunas regiones se añade más cantidad de apio y zanahoria. También se pueden incluir champiñones en la salsa.
Cuando el pollo presente un color doradito y la cebolla esté pochada, echamos el tomate, la zanahoria y el apio. Añadimos el vino blanco, dejamos que alcance un hervor y seguidamente vertemos el caldo de pollo (así quedará más sabroso que simplemente utilizando agua).
Tapamos la cazuela y lo cocemos todo a fuego lento durante 45 minutos hasta que el pollo esté hecho por dentro. Cuando lleve aproximadamente la mitad del tiempo esparcimos perejil y salpimentamos al gusto. Una vez finalizado el tiempo de cocción dejamos que repose unos minutos y servimos caliente.
Como casi todos los guisos si dejamos que asiente la salsa estará más sabroso, ya que se intensifican los sabores. Lo podemos acompañar con cualquier tipo de pasta o con arroz blanco.
Espero que les sirva , Hasta la proxima.