Para absorber los gases que se emanan hay quien enciende una vela junto al área en el que va a hacer el corte y hay quienes encienden la campana extractora de humos para que recoja las emanaciones antes de que nos irriten. Este tipo de métodos, — más utilizados de lo que parece — pueden funcionar, pero como veremos, hay mejores maneras de prevenir las lágrimas.
Lo primero que tenemos que entender que es muy importante contar con un buen cuchillo, ya que si hacemos un corte fino y preciso desgarraremos menos capas de cebolla que si usamos uno poco afilado que al cortar machaque, desgarre o aplaste la capa que corta.
Para “neutralizar el propanotial“ hay mucha gente que unta el filo del cuchillo con un poco de vinagre. A mí esta técnica no me gusta porque introducimos un poco de sabor en la cebolla que vamos a cortar, aunque muchas personas dicen que la técnica de humedecer el cuchillo con un algodón con vinagre es muy efectiva.
Otra forma de evitar las lágrimas es mojar tanto las cebollas peladas como el cuchillo en agua repetidas veces según se va cortando. Al mojar las cebollas, se elimina parte del propanotial y se llora bastante menos. Pero es un método malo si tienes que pelar una buena cantidad de cebollas y tienes el corte ya como un movimiento automatizado.