Los comités de diseño de las automotrices produjeron autos tan desabridos como el Cadillac Cimarron y el tan atrevidamente estúpido Pontiac Aztek. Aunque la determinación del éxito o el fracaso de un vehículo no es una ciencia exacta, la formulación de prototipos ayuda a conocer qué funciona y qué no
Para hacer alarde de sus aptitudes creativas en las exhibiciones, las compañías dejan a sus departamentos de diseño seguir libremente sus instintos y experimentar nuevas estéticas. Llamamos a esas creaciones autos conceptuales o prototipos. La historia del prototipo se remonta a fines de los años '30 cuando el legendario diseñador de General Motors Harley Earl creó el Buick Y-Job, una expresión magnífica del amor de un hombre por los guardabarros. El Y-Job influenció el estilo de Buick durante los años siguientes y disparó también una sana competencia de ideas entre fabricantes, que daría prototipos tan extravagantes como el Ford Nucleon 1958 que, como su nombre lo sugiere, fue diseñado para ser un vehículo con propulsión nuclear o tan emblemáticos como el GM XP-755 Mako Shark.
Ni el Nucleon ni el Mako Shark tuvieron final feliz, es decir ninguno fue producido. Pero eso no significa que hayan sido fracasos. Un prototipo permite que el fabricante ponga a prueba conceptos sin hacer la enorme apuesta económica de producir el auto masivamente. Por ejemplo, puede ser que el tremendamente popular Mako Shark no haya visto las luces del salón de ventas, pero tuvo influencia directa en el diseño del Corvette Sting Ray 1963, un ícono de la industria.
Por cada prototipo que pega en el público, no obstante, hay otros a los que les va muy pero muy mal. Este artículo hace honores a estos últimos, los prototipos destinados a la vía muerta. Aunque los vehículos que se presentan aquí son la expresión del genio de algunos creativos, de hecho llevaron al público asistente a las exhibiciones a estados paroxísticos de repulsa o provocaron ataques de perplejidad facial. Nuestro rol no es reprender a los equipos de diseño por tratar de hacer algo nuevo, sino solo hacerles saber lo que ni sus amigos ni sus colegas se atreverían a decirles, esto es, que el auto que diseñaron con tanto esmero es un fracaso. Y que es tiempo de intentar algo nuevo.
Presentado en World Expo 2010, Shanghai
No un concepto sino tres, estos prototipos-vaina pretenden demostrarnos que, en el futuro, viajaremos en asientos de bar encapsulados en huevos de vidrio. GM asegura que es una evolución de la reciente asociación GM-Segway Puma, que mecánicamente funcionó, pero parece más la la próxima generación de la silla de ruedas que la del auto. El concepto tras el EN-V supone una combinación de control humano y conducción autónoma gracias a comunicaciones GPS y entre vehículos. Los autos auto-conducidos pueden ser la solución a largo plazo a la congestión de tránsito. Pero dado que todas las imágenes del EN-V lo muestran desplazándose entre veredas y paseos para peatones, se infiere que estos vehículos controlados por computadora no saben cómo mantenerse en el camino o en el futuro los nudos de tráfico se producirán en las mismas veredas.
Para hacer alarde de sus aptitudes creativas en las exhibiciones, las compañías dejan a sus departamentos de diseño seguir libremente sus instintos y experimentar nuevas estéticas. Llamamos a esas creaciones autos conceptuales o prototipos. La historia del prototipo se remonta a fines de los años '30 cuando el legendario diseñador de General Motors Harley Earl creó el Buick Y-Job, una expresión magnífica del amor de un hombre por los guardabarros. El Y-Job influenció el estilo de Buick durante los años siguientes y disparó también una sana competencia de ideas entre fabricantes, que daría prototipos tan extravagantes como el Ford Nucleon 1958 que, como su nombre lo sugiere, fue diseñado para ser un vehículo con propulsión nuclear o tan emblemáticos como el GM XP-755 Mako Shark.
Ni el Nucleon ni el Mako Shark tuvieron final feliz, es decir ninguno fue producido. Pero eso no significa que hayan sido fracasos. Un prototipo permite que el fabricante ponga a prueba conceptos sin hacer la enorme apuesta económica de producir el auto masivamente. Por ejemplo, puede ser que el tremendamente popular Mako Shark no haya visto las luces del salón de ventas, pero tuvo influencia directa en el diseño del Corvette Sting Ray 1963, un ícono de la industria.
Por cada prototipo que pega en el público, no obstante, hay otros a los que les va muy pero muy mal. Este artículo hace honores a estos últimos, los prototipos destinados a la vía muerta. Aunque los vehículos que se presentan aquí son la expresión del genio de algunos creativos, de hecho llevaron al público asistente a las exhibiciones a estados paroxísticos de repulsa o provocaron ataques de perplejidad facial. Nuestro rol no es reprender a los equipos de diseño por tratar de hacer algo nuevo, sino solo hacerles saber lo que ni sus amigos ni sus colegas se atreverían a decirles, esto es, que el auto que diseñaron con tanto esmero es un fracaso. Y que es tiempo de intentar algo nuevo.
Presentado en World Expo 2010, Shanghai
No un concepto sino tres, estos prototipos-vaina pretenden demostrarnos que, en el futuro, viajaremos en asientos de bar encapsulados en huevos de vidrio. GM asegura que es una evolución de la reciente asociación GM-Segway Puma, que mecánicamente funcionó, pero parece más la la próxima generación de la silla de ruedas que la del auto. El concepto tras el EN-V supone una combinación de control humano y conducción autónoma gracias a comunicaciones GPS y entre vehículos. Los autos auto-conducidos pueden ser la solución a largo plazo a la congestión de tránsito. Pero dado que todas las imágenes del EN-V lo muestran desplazándose entre veredas y paseos para peatones, se infiere que estos vehículos controlados por computadora no saben cómo mantenerse en el camino o en el futuro los nudos de tráfico se producirán en las mismas veredas.