Aca les dejo pasos como hacer un buen asado.
El asado es, ya se sabe, una de las principales instituciones gastronómicas y sociales de los argentinos.
Es inevitable en el week-end, en los ranchos de las regiones más humildes o en los lujosos y exclusivos restaurantes. En cada barra de amigos, en cada pueblo, estancia u oficina, siempre se destaca alguien por su fama de "buen asador".
Sin embargo, y pese a semejante despliegue, son muy pocos los porteños que realmente saben cocinar un pedazo de carne o los correspondientes chorizos, mollejas o riñoncitos.
El verdadero asado es aquel que se toma como centro de una reunión social. "Usar el asado sólo para saciar el hambre es una guarangada"
Más explícito, Enrique Rodríguez Long,: "El asado criollo tiene un sentido de fiesta; reuniéndose en torno de él, los gauchos, con típico ingenio, se cambiaban frases de escondida altanería, dejando sentir discretas compadradas. La damajuana de vino pasaba de boca en boca, no sin antes hecharse una relación, quedando por graciosa la que más risas causaba. Esto duraba largas horas, hasta que, saciados los apetitos, los hombres se sentaban sobre el talón haciendo jugar una pajita en la boca. Comenzaba entonces el porrón de ginebra a levantar los ánimos hasta que aparecía la guitarra y el cantor con sus lamentos enmudecía a sus oyentes, provocando un ambiente de solemnidad".
Cómo organizar el asado
Las compras: se debe calcular un chorizo por persona, una morcilla para dos y trescientos gramos de carne por persona. Si se ofrecen, además, achuras, se recomienda disminuir la cantidad de carne. Por supuesto, hay que calcular también las ensaladas, los postres y el vino.
Cómo se sirve un asado
Es el detalle que denuncia al buen asador. Los invitados deben sentarse a la mesa sólo cuando se les pueda servir a cada uno un chorizo, vino y algunas rodajas de cantimpalo, longaniza o chorizo candelario. Sin apuro y aguantando las habituales y pesadas bromas, se servirán luego las achuras, desoyendo a los apurados que quieren la carne a toda costa. Esta se servirá al final, sólo cuando esté bien a punto, cortada en porciones por el propio parrillero.
Elección y cocción
El costillar o tira de asado
La mayoría de los expertos, aconsejan empezar a fuego muy lento y del lado del hueso por un cuarto de hora. Luego sin mover la carne, aumentar el fuego hasta que por abajo haya un lindo color dorado y la parte de arriba esté bien templada. Entonces se da vuelta y se cocina a fuego más bien lento o mediano, hasta que se haya derretido casi toda la grasa. Este proceso puede durar una hora más, aproximadamente.
La gran polémica gira en torno al momento exacto de ponerle sal a la carne: mientras algunos dicen que las carnes con grasa deben condimentarse antes de ponerlas al fuego y las flacas después, otros aseguran que en todos los casos deben salarse recién cuando se da vuelta el costillar.
El vacío tarda entre media hora y cuarenta minutos y conviene condimentarlo antes de ponerlas al fuego.
Los chorizos
¿Deben pincharse?
La verdad es la siguiente: es preferible que los novatos lo hagan, para evitar reventones; los expertos, en cambio, pueden dejar que la propia grasa del chorizo, al cocinarse a fuego lento, vaya humedeciendo la tripa y evite la bochornosa explosión. Se deben cocinar a fuego lento, durante quince minutos, dándolos vuelta cada tanto. Así, sin estar crudos, quedan jugosos.
La morcilla
Se coloca solo unos 15 minutos antes de comerlas. De hecho es la única achura precocida.
Los chinchulines
Varias versiones:
1) Lavarlos y escurrirlos bien. Cocinarlos a fuego moderado hasta que están doraditos y crocantes. Salar al final.
2) La mayoría de los conocedores los prefiere sin trenzar. Conviene recordar que es uno de los elementos que más tarda en cocinarse: una hora y media a fuego lento y media hora más con fuego mediano. Se debe rematar la cocción con fuego fuerte, un rato de cada lado, hasta que estén crocantes y sin elasticidad.
Mollejas
-Lavarlas y escurrirlas bien.
-Se ponen a la parrilla caliente hasta apenas dorarlas.
-Se cortan en tajadas de 1 1/2 cm.
-Dorar de ambos lados a fuego lento y sostenido.
-Agregar sal a gusto.
Riñones
-Quitar la grasa y la piel y cortar en rodajas de 1 centímetro (a veces ya vienen con este proceso realizado).
-Macerar estos bifecitos de riñón en un mezcla de un toque de vinagre + vino blanco o rosado o jerez+ agua+sal entrefina durante media hora.
-Poner directamente a la parrilla con brasas vivas, asándolos rápidamente.
-Al servirlos condimentar con chimichurri o con otro aliño, como provenzal que le viene muy bien (perejil picado, ajo y aceite de oliva).
Provoletta
-Consiste en un queso semiduro derivado del provolone y sabor algo picante.
-Cortado en rodaja el día anterior, enharinarlo y dejarlo fuera de la heladera 2 hs antes de la cocción.
-Calentarlo a la parrilla a fuego fuerte y una vez ablandado se adereza con pimienta, orégano y aceite de oliva. Se lo presenta como entrada,
Chimichurri
A mediados del siglo XIX llegó al país un comerciante inglés, llamado Jimmy Curry interesado en importar carne al Reino Unido. Para agasajarlo lo llevaron a una estancia cercana a Cañuelas y le prepararon un asado criollo. Consultó el hombre con qué se acompañaba esa carne, le dijeron que con nada y que simplemente se la salaba. El señor Curry entonces, y a modo de agradecimiento a la comida que se estaba preparando en su honor, pidió algunos ingredientes (ajíes, morrones, tomates, cebollas y ajos), algunas especias (como orégano, romero y tomillo) y algunos condimentos (ají molido, sal y pimienta) y en una base de agua hervida preparó un aliño o un adobo para saborizar y perfumar esa exquisita carne asada. Y si bien la peonada recordaba cómo se había hecho ese verdadero manjar, no les había quedado muy claro el nombre y apellido del "gringo". Por deformación, entonces, de Jimmy Curry pasaron al Chimichurri que "sonaba" parecido.
Es inevitable en el week-end, en los ranchos de las regiones más humildes o en los lujosos y exclusivos restaurantes. En cada barra de amigos, en cada pueblo, estancia u oficina, siempre se destaca alguien por su fama de "buen asador".
Sin embargo, y pese a semejante despliegue, son muy pocos los porteños que realmente saben cocinar un pedazo de carne o los correspondientes chorizos, mollejas o riñoncitos.
El verdadero asado es aquel que se toma como centro de una reunión social. "Usar el asado sólo para saciar el hambre es una guarangada"
Más explícito, Enrique Rodríguez Long,: "El asado criollo tiene un sentido de fiesta; reuniéndose en torno de él, los gauchos, con típico ingenio, se cambiaban frases de escondida altanería, dejando sentir discretas compadradas. La damajuana de vino pasaba de boca en boca, no sin antes hecharse una relación, quedando por graciosa la que más risas causaba. Esto duraba largas horas, hasta que, saciados los apetitos, los hombres se sentaban sobre el talón haciendo jugar una pajita en la boca. Comenzaba entonces el porrón de ginebra a levantar los ánimos hasta que aparecía la guitarra y el cantor con sus lamentos enmudecía a sus oyentes, provocando un ambiente de solemnidad".
Cómo organizar el asado
Las compras: se debe calcular un chorizo por persona, una morcilla para dos y trescientos gramos de carne por persona. Si se ofrecen, además, achuras, se recomienda disminuir la cantidad de carne. Por supuesto, hay que calcular también las ensaladas, los postres y el vino.
Cómo se sirve un asado
Es el detalle que denuncia al buen asador. Los invitados deben sentarse a la mesa sólo cuando se les pueda servir a cada uno un chorizo, vino y algunas rodajas de cantimpalo, longaniza o chorizo candelario. Sin apuro y aguantando las habituales y pesadas bromas, se servirán luego las achuras, desoyendo a los apurados que quieren la carne a toda costa. Esta se servirá al final, sólo cuando esté bien a punto, cortada en porciones por el propio parrillero.
Elección y cocción
El costillar o tira de asado
La mayoría de los expertos, aconsejan empezar a fuego muy lento y del lado del hueso por un cuarto de hora. Luego sin mover la carne, aumentar el fuego hasta que por abajo haya un lindo color dorado y la parte de arriba esté bien templada. Entonces se da vuelta y se cocina a fuego más bien lento o mediano, hasta que se haya derretido casi toda la grasa. Este proceso puede durar una hora más, aproximadamente.
La gran polémica gira en torno al momento exacto de ponerle sal a la carne: mientras algunos dicen que las carnes con grasa deben condimentarse antes de ponerlas al fuego y las flacas después, otros aseguran que en todos los casos deben salarse recién cuando se da vuelta el costillar.
El vacío tarda entre media hora y cuarenta minutos y conviene condimentarlo antes de ponerlas al fuego.
Los chorizos
¿Deben pincharse?
La verdad es la siguiente: es preferible que los novatos lo hagan, para evitar reventones; los expertos, en cambio, pueden dejar que la propia grasa del chorizo, al cocinarse a fuego lento, vaya humedeciendo la tripa y evite la bochornosa explosión. Se deben cocinar a fuego lento, durante quince minutos, dándolos vuelta cada tanto. Así, sin estar crudos, quedan jugosos.
La morcilla
Se coloca solo unos 15 minutos antes de comerlas. De hecho es la única achura precocida.
Los chinchulines
Varias versiones:
1) Lavarlos y escurrirlos bien. Cocinarlos a fuego moderado hasta que están doraditos y crocantes. Salar al final.
2) La mayoría de los conocedores los prefiere sin trenzar. Conviene recordar que es uno de los elementos que más tarda en cocinarse: una hora y media a fuego lento y media hora más con fuego mediano. Se debe rematar la cocción con fuego fuerte, un rato de cada lado, hasta que estén crocantes y sin elasticidad.
Mollejas
-Lavarlas y escurrirlas bien.
-Se ponen a la parrilla caliente hasta apenas dorarlas.
-Se cortan en tajadas de 1 1/2 cm.
-Dorar de ambos lados a fuego lento y sostenido.
-Agregar sal a gusto.
Riñones
-Quitar la grasa y la piel y cortar en rodajas de 1 centímetro (a veces ya vienen con este proceso realizado).
-Macerar estos bifecitos de riñón en un mezcla de un toque de vinagre + vino blanco o rosado o jerez+ agua+sal entrefina durante media hora.
-Poner directamente a la parrilla con brasas vivas, asándolos rápidamente.
-Al servirlos condimentar con chimichurri o con otro aliño, como provenzal que le viene muy bien (perejil picado, ajo y aceite de oliva).
Provoletta
-Consiste en un queso semiduro derivado del provolone y sabor algo picante.
-Cortado en rodaja el día anterior, enharinarlo y dejarlo fuera de la heladera 2 hs antes de la cocción.
-Calentarlo a la parrilla a fuego fuerte y una vez ablandado se adereza con pimienta, orégano y aceite de oliva. Se lo presenta como entrada,
Chimichurri
A mediados del siglo XIX llegó al país un comerciante inglés, llamado Jimmy Curry interesado en importar carne al Reino Unido. Para agasajarlo lo llevaron a una estancia cercana a Cañuelas y le prepararon un asado criollo. Consultó el hombre con qué se acompañaba esa carne, le dijeron que con nada y que simplemente se la salaba. El señor Curry entonces, y a modo de agradecimiento a la comida que se estaba preparando en su honor, pidió algunos ingredientes (ajíes, morrones, tomates, cebollas y ajos), algunas especias (como orégano, romero y tomillo) y algunos condimentos (ají molido, sal y pimienta) y en una base de agua hervida preparó un aliño o un adobo para saborizar y perfumar esa exquisita carne asada. Y si bien la peonada recordaba cómo se había hecho ese verdadero manjar, no les había quedado muy claro el nombre y apellido del "gringo". Por deformación, entonces, de Jimmy Curry pasaron al Chimichurri que "sonaba" parecido.