Era un hermoso día como todos los demás, un 20 de octubre del 2020, mi cumpleaños… Estábamos con toda mi familia: Hermanos, padres, tíos, sobrinos, primos y unos cuantos amigos que desde hacía años los había considerado como hermanos ya. Menos mi novia que había desaparecido trágicamente diez años atrás… me habían regalado un hermoso Camaro de modelo reciente de un color azul tornasolado con negro, era una perfecta distracción para no sentirme mal por mi amada prometida. Horas después de baile, entretenimiento y hasta peleas en la gran fiesta, decidí dar por terminada con el acto de estrenar el potente deportivo. Me subo, y cuando doy arranque siento que la adrenalina me recorría el cuerpo completamente como si hubiera reemplazado a la sangre misma. Cierro la puerta y todas las personas a mi alrededor observaban con una especie de envidia mi precioso regalo que todavía no me habían dicho quien me lo había regalado. Minutos después de salir del pueblo sentí un tipo de escalofrío que hizo que los bellos de mi nuca se me erizaran bruscamente, no le di mucha importancia. Algo me decía que sucedería algún hecho que no me agradaría mucho… Horas después de pasear sin cesar, pasando de pueblo en pueblo, ciudad en ciudad; decidí tomar un pequeño descanso. Mientras estoy parado en una estación de servicio se me acerca un anciano con aspecto de muerto y me dice. Chico si quieres tener una buena noche por tu cumpleaños te recomiendo que te deshagas de él. Y desaparece… Me sentí un poco asustado pero pensé que solo era parte de mi imaginación por el cansancio de la noche de fiesta. Me bajo del vehículo y me dirijo hacia el baño para lavarme la cara, tome un café y posterior a eso vuelvo al auto. Comienzo a manejar ya no feliz y ansiosamente como antes sino que seria y concentradamente, como que algo me preocupara y no sabía lo que era. Me acordaba de esos buenos momentos que pasaba con mi novia, cuando nos conocimos, sus quince años, nuestro aniversario… esas ideas no salían de mi cabeza y por momento me distraía mucho. Pongo la radio, solo se escuchaban canciones melancólicas que no hacían nada más que hacerme acordar a ella, mi chica. Conduje toda la noche, eran las 8 de la mañana y me detuve a cargar combustible cuando observo no a un anciano sino a una anciana que tenía el mismo aspecto al anciano que vi horas atrás. Esta vez no se acerco al auto sino que desapareció apenas la mire. Empecé a ponerme nervioso y lleve a máxima velocidad a mi “bestia”, cuando veo que a unos 50mt una chica me hacía señas para que la levantara, primero paro y antes de abrir la puerta la miro por los vidrios polarizados. No la conocía o mejor dicho no la “reconocía”. Apenas sube me pregunta: Alex, como estas? A lo que le respondo: Quien sos? No me responde… Horas después de conocernos o mejor dicho “reconocernos” siento la misma sensación de escalofrío que había sentido antes. No sabía lo que era, entonces me pregunta: Alex, te acordás de mi? A lo que le respondo: No. Quien sos? Y me responde… Leila Mikaela Larrea Niz, tu ex novia. Muchas cosas me vinieron a la cabeza. Malos y buenos recuerdos y pensamientos. Me maree, hice una mala maniobra y volqué… Fue un accidente muy duro, dimos unas vueltas sobre el asfalto. El vehículo cayó bien. Solo un poco aboyado ya que en ese año ya venían reforzados. Cuando logro despertarme veo sangre, sangre por todas partes… volteo y ella ya no estaba, por un momento me sentí un asesino y cuando levanto la mirada la veo tirada en el suelo a unos 15mt de distancia. No podía levantarme del dolor. Tenía una pierna y el hombro derecho rotos. Además sangraba mucho en el abdomen ya que un vidrio me hiso un corte de unos 20cm desde el pecho hasta llegando a la cintura. Hice el esfuerzo y me levante. Fue el amor y el deber lo que me motivo a dar mi último esfuerzo. Logre abrir la puerta y salí rengueando y sangrando hasta donde yacía su cuerpo. Me largué a llorar y cuando me apoyo en su pecho siento un suspiro y unos leves latidos que me daban esperanza. La cargue en mi hombro aunque lo tenía roto, la adrenalina y la furia me hicieron olvidar el dolor, ya que nada me dolía más en ese momento que el corazón por casi matar a mi novia o mejor dicho ex novia. La puse lo más suavemente posible en el asiento del acompañante y herido como estaba iba por la ruta, íbamos muy rápido, me dirigía hacia el hospital. No recuerdo bien la velocidad pero sé que íbamos alrededor de los 250 km/h. Me había olvidado de los policías, me empezaron a seguir. Afortunadamente no duro mucho la persecución ya que logre evadirlos. Llegué al hospital entre corriendo al mismo. Directamente a la sala de operaciones. Afortunadamente la atendieron rápidamente, no me quería separar de ella y los doctores querían curarme a mí también ya que tenía una herida de muerte en el abdomen. Mientras que intento resistirme siento que me daba sueño y me desmayé. Me habían sedado… Me desperté y tenía un brazo y ya pierna enyesados. Observe a mi alrededor y estaba en una habitación que pertenecía a un hospital desconocido. Baje de la camilla y empecé a caminar aunque un poco dolorido intentaba observar todo lo que me llamaba la atención, observe primero un par de cadáveres putrefactos tirados por los pasillos. Mi corazón se aceleró. Por un momento pensé en ella, en como estaría en ese momento. Comencé a buscar rastros de ella, encontré en el cadáver de un doctor una nota que decía que dicha paciente se encontraba en la habitación 404. Estaba en el piso numero 4. El hospital era increíblemente grande, comencé a buscar, la mayoría de las puertas estaban cerradas. Encontré otra nota que decía que había un paciente que todas las noches hablaba dormido diciendo: algún día os matare a todos. Pensaban que estaba loco. Pensé que eso pasó. Que mato a todos. Me asuste mucho. Horas después de buscar vi una escalera que conducía al piso dos, luego subí al tres y posterior a eso llegue al cuarto piso… vi manchas de sangre en el suelo y paredes. Como que alguien o algo los hubiera arrastrado por los mismos. Mi corazón latía violentamente. Observe más adelante la habitación 400, seguí y vi la 401, 402 y 403. Seguí para encontrarme con Leila y extrañamente observe la habitación 405. No existía la 404, o bien porque los que construyeron el hospital se equivocaron o bien porque algo paranormal había hecho desaparecer esa habitación. Todas mis esperanzas se vinieron abajo, de repente encuentro una nota pegada con cinta en un pizarrón que decía que los pacientes: Jorge López, Alejandro Gómez y Leila Larrea se encontraba en el último piso, el número diez, en las habitaciones… (El resto del mensaje era ilegible por la sangre). Cuando subí al piso cinco sentí una leve brisa por mi cuello, sentía que la muerte me perseguía. Por momentos tenía una visión de nosotros con dos niños, una niña u un niño, jugando y corriendo a nuestro alrededor, detrás de nosotros había una gran casa. Nuestra casa… Pero nunca sucedería eso, o por lo menos por ahora no. Seguí buscando habitación por habitación. En una de ellas encontré un hacha incrustada en la cabeza de un paciente, fue una imagen muy fuerte, el estomago se me revolvió completamente. No entendía que hacia un hacha en un hospital. Logre sacar el hacha del cadáver y la deje a un lado. Continúe mi camino y subí al siguiente piso, el 6. Mi cuerpo ya no daba más, mi brazo me dolía increíblemente. Use el hacha para romper mi yeso. Extrañamente mi brazo y pierna se habían curado pero seguía con un poco de dolor. Llegue, por fin, al piso 10. Fui pasillo por pasillo, habitación por habitación y en cada una había un cadáver o dos. Después de unos treinta minutos de caminar sin cesar veo que las manchas de sangre del pasillo y paredes desaparecían en un punto. Como que desde ese lugar se había limpiado a fondo todo, ni siquiera polvo había. Estaba todo tan reluciente. En ese sector del hospital había 5 habitaciones, entre en las primeras cuatro y había enfermeras cuidando a sus respectivos pacientes. Como que nada pasara. Cuando llego a la última habitación veo que en su puerta tenía un cartel que decía 404, muchas cosas pasaron por mi cabeza. Fui corriendo y vi que en esa habitación estaba mi novia con 2 enfermeras que me hacían señas que no haga ruido. Solté el hacha y golpeo fuertemente el suelo, las enfermeras me sacaron de la habitación porque no sabían quien yo era. Cuando le dije quien era me dejaron entrar inmediatamente. Cuando entre, me senté en la cama y la bese en la frente. Ella me miro a los ojos y me dijo que me amaba y que nunca iba a dejar de hacerlo, tal y como me lo decía en la infancia. Traje una silla y me senté a su lado a esperar que pueda curarse y así continuar nuestra vida. Necesitaba saber cómo y dónde había estado estos últimos diez años. Años y años de larga espera, y yo tuve que lastimarla hasta casi la muerte. Me dormí… Casi tres horas después me desperté y cuando observo a mi lado ella ya no estaba. Ya habitación estaba arreglada y solo me encontraba yo en su interior, al salir de la misma un doctor me dice que ella se encontraba afuera del hospital esperándome en el interior del vehículo. Me dijo que lo habían arreglado x cortesía del hospital, y me dijo también que lo hicieron porque no habían visto a nadie hacer tal sacrificio por una chica y menos si no se veían desde hace diez años. Baje al piso nueve y ansiosa y rápidamente al ocho. Cuando intento bajar al séptimo piso me resbalo y caigo, pero eso no me detiene. Cuando finalmente llegué a la planta baja un doctor me llamó. Quería que le firmara la baja de ella y la mía. Una vez firmada las mismas salgo corriendo del hospital. Y… efectivamente estaba ella esperándome, sentada en el asiento delantero entro en el vehículo y noto que no tengo mis llaves. Las tenía ella pero no me las quería dar, dijo que no me las iba a dar si no le daba un beso. Recuerdos malos pasaron por mi cabeza pero también muchos buenos. Hacían diez años que no la veía y no habíamos hablado mucho. Sin pensar mucho la bese… la bese como nunca antes lo había hecho. Minutos después me da las llaves y un papel que era el testamento de un tio que no conocía. El testamento decía que me heredaba toda su riqueza sus estancias que hoy valen millones y una casa a las afueras de la ciudad. Mientras llegaba a la casa ella recibió una llamada y se larga a llorar, me dijo que su mama había muerto de un ataque cardiaco cuando se entero que ella se había accidentado conmigo. Llegue y vi la misma casa de la visión que tuve en el hospital, era una casa enorme de unos cuatro pisos de alto. Su interior era inmenso y los bordes de los cuadros las barandas de las escaleras eran de oro al igual que un montón de estatuillas. Y, una nota en el medio que era la copia legal del testamento y una carta que decía que el sótano tenía una sorpresa para nosotros. Al parecer sabia que tenia novia. Con esa pequeña nota había una llave. Fui con leila al sotano y estaba lleno de reliquias de oro y plata. Mi tio nunca me conoció y me había regalado todo esto, parecía un poco extraño. Nada me importo en ese momento, abraze a mi novia y la lleve a la primera habitación que encontré. Fue una noche de pasión. Siete años después revivi mi visión que tuve en el hospital. Dos hermosos niños una niña y un niño correteaban a nuestro alrededor mientras nosotros nos besábamos y eramos una familia feliz los 4 juntos. Un poco extraño no? Por favor comenten y den puntos me costo soñar eso. me tomo casi 5 meses ya que lo soñe por partes y tuve que pagar un psicologo para dejar de soñarlo Gracias
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