Hola, les quería mostrar mi cuento que había escrito el otro día que estaba aburrido, abrí el word y esto fue lo que salió.
Bueno, espero que te guste...
Un tiempo atrás le había sucedió esto a Mateo, un chico de 14 años que vivía en Pinamar cerca de una playa no muy turística. Un día como cualquier otro se fue caminar por la orilla del mar, mientras cuando de repente se cruza con una “cosa” muy particular tipo un florero mutante rojo, con patas, pero muy amigable. Cuando se acerca , la cosa le tira una pelota por una abertura que tenía, entonces Mateo le tiro le pelota nuevamente y así estuvieron jugando todo la tarde, por largas horas...
Cuando se acercaba la noche y se hacía tarde, era inevitable pensar que la “cosa” no tenía dueño y que nadie vendría a recogerlo. Entonces ahí a Mateo , se le cruzo en la mente, que no podría dejarlo ahí y menos vagando por las calles, mucha gente se asustaría al ver algo así. Entonces tomo la decisión de llevarlo a su casa, pero como se imaginaran la reacción de sus padres no fue muy positiva; su madre se preocupaba por los olores que largaba y su padre por las enfermedades que podría ocasionar.
Entonces decide llevarlo al galpón de su casa, fue ahí cuando se dio cuenta que no podría tenerlo por siempre. Sus padres cuando irían a buscar un martillo o un tornillo, se darían cuenta de su presencia. Su mente en ese momento no paraba de buscar una solución, entonces decide ver un poco de televisión para distenderse, ahí justo en una propaganda ve un anuncio sobre cuidado de cosas perdidas “Agencia de recolección”. Al día siguiente se levantan temprano, para ir hacía allá, al llegar al establecimiento, era un lugar oscuro sin ventanas que producía un sensación de rechazo. Cuando se acerca a la secretaria, le pregunta como hacía el tramite y le responde simplemente llene el formulario A9, mientras lo iba firmar, justamente se le acerca una persona de limpieza y le dice por favor no deje esta cosa acá, si es que verdaderamente le interesa. Ahí fue la señal que le faltaba, para comprobar que su presentimiento no estaba confundido.
Al salir a la calle, se encuentra con un papel que era una flecha que apuntaba hacía izquierda entonces camina hacía el lugar indicado. Entonces se encuentra con un pequeño callejón, que al final del mismo había una puerta, cuando la “cosa” se acercó la puerta se abrió, y ese parecía ser el lugar indicado ya que solamente se respiraba felicidad solamente felicidad y muchas “cosas” de su especie. Finalmente el chico logro la misión de ayudar a la “cosa”, pese a las adversidades que tuvo, el simplemente uso lo que tenía al alcance sus manos y ahora en la actualidad hace lo mismo con todos sus objetivos que tiene.
Fin.
Bueno, espero que te guste...
Un tiempo atrás le había sucedió esto a Mateo, un chico de 14 años que vivía en Pinamar cerca de una playa no muy turística. Un día como cualquier otro se fue caminar por la orilla del mar, mientras cuando de repente se cruza con una “cosa” muy particular tipo un florero mutante rojo, con patas, pero muy amigable. Cuando se acerca , la cosa le tira una pelota por una abertura que tenía, entonces Mateo le tiro le pelota nuevamente y así estuvieron jugando todo la tarde, por largas horas...
Cuando se acercaba la noche y se hacía tarde, era inevitable pensar que la “cosa” no tenía dueño y que nadie vendría a recogerlo. Entonces ahí a Mateo , se le cruzo en la mente, que no podría dejarlo ahí y menos vagando por las calles, mucha gente se asustaría al ver algo así. Entonces tomo la decisión de llevarlo a su casa, pero como se imaginaran la reacción de sus padres no fue muy positiva; su madre se preocupaba por los olores que largaba y su padre por las enfermedades que podría ocasionar.
Entonces decide llevarlo al galpón de su casa, fue ahí cuando se dio cuenta que no podría tenerlo por siempre. Sus padres cuando irían a buscar un martillo o un tornillo, se darían cuenta de su presencia. Su mente en ese momento no paraba de buscar una solución, entonces decide ver un poco de televisión para distenderse, ahí justo en una propaganda ve un anuncio sobre cuidado de cosas perdidas “Agencia de recolección”. Al día siguiente se levantan temprano, para ir hacía allá, al llegar al establecimiento, era un lugar oscuro sin ventanas que producía un sensación de rechazo. Cuando se acerca a la secretaria, le pregunta como hacía el tramite y le responde simplemente llene el formulario A9, mientras lo iba firmar, justamente se le acerca una persona de limpieza y le dice por favor no deje esta cosa acá, si es que verdaderamente le interesa. Ahí fue la señal que le faltaba, para comprobar que su presentimiento no estaba confundido.
Al salir a la calle, se encuentra con un papel que era una flecha que apuntaba hacía izquierda entonces camina hacía el lugar indicado. Entonces se encuentra con un pequeño callejón, que al final del mismo había una puerta, cuando la “cosa” se acercó la puerta se abrió, y ese parecía ser el lugar indicado ya que solamente se respiraba felicidad solamente felicidad y muchas “cosas” de su especie. Finalmente el chico logro la misión de ayudar a la “cosa”, pese a las adversidades que tuvo, el simplemente uso lo que tenía al alcance sus manos y ahora en la actualidad hace lo mismo con todos sus objetivos que tiene.
Fin.