Hola gente de T! hoy les traigo un post de algunos consejos o ideas para que te sientas inspirado o sepas como empezar con tu obra maestra.
Personalmente intente escribir muchas veces, pero siempre termina en algo morboso o medio gore y lo dejo porque nose a quien mostrárselo para ver que opinan
Cualquier persona que tenga una historia que contar puede escribir un libro, ya sea por pura diversión o para publicarlo y que todos puedan verlo (y con suerte comprarlo). Si tienes ideas creativas en tu cabeza mientras lees tus novelas favoritas o estás relajado en el parque, considera la posibilidad de escribir tus historias. Si bien puede parecer abrumador, aún puedes hacerlo.
Compra un cuaderno (o varios). Si bien es posible que quieras escribir tu novela directamente en una computadora, no siempre es posible estar cerca de una en el momento en el que llega la inspiración. Así que es mejor llevar los clásicos lápiz y papel sin importar a donde vayas. Además, muchos escritores creen ciegamente en la conexión que hay entre la mente, la mano, el bolígrafo y el papel, así que al menos dale una oportunidad antes de descartarlo como una opción para ayudar a aumentar tu experiencia como escritor.
Comienza a pensar en lo que escribirás. Ahora que tienes un cuaderno, es momento de acabar con el fantasma tradicional de todos los escritores: esa primera página vacía. Utiliza las primeras páginas para anotar ideas para las historias. Una vez que sientas que has escrito suficientes ideas, léelas dos veces. Luego, muéstraselas a alguien para que te diga su opinión. Decide con que idea comenzarás y asegúrate de que no se parezca a nada publicado recientemente. Luego, espera algunos días, vuelve a leer la idea para estar seguro y prosigue con el siguiente paso.
Crea el resumen de tu historia en el que incluyas una descripción general, notas sobre los personajes (posibles nombres, descripciones, “trasfondos”, etc.), lugares, época y todas las demás cosas propias de una gran historia.
Existen varias ventajas que te brinda este enfoque general, las cuales son:
Te dará ideas nuevas para la historia a medida que describes las diferentes partes que la componen (¡anótalas!).
Nada se desperdicia. Por ejemplo, podrías describir a un personaje que nunca aparece directamente en la historia pero que influye en algún otro.
Arma una tabla o una gráfica en la que escribas a todos los personajes que tengan un significado especial en la historia. Utiliza tu cuaderno para escribir mucho más acerca de ellos. Incluso puedes crear una historia de fondo para un par de ellos. Esto te ayudará a visualizar, a pensar e incluso a aprender más sobre ellos.
Siempre podrás tener algo a lo que recurrir cuando te quedes sin ideas.
Crea una descripción general. Una descripción general te ayudará a definir el arco de la narrativa, como el principio, el desarrollo de la trama y de los personajes, la formación de todos los eventos que conducen al gran conflicto clímax y por último la resolución y el final.
Generalmente, el principio de la historia es la parte más difícil si quieres que así sea. Lo mejor que puedes hacer es comenzar con algo que sea lo más amplio posible. Por ejemplo, supongamos que quieres escribir una novela de misterio y eres un fanático de la Segunda Guerra Mundial. Escribe: misterio, Segunda Guerra Mundial. Lo bello de esto es que ambas categorías son muy amplias, pero el solo hecho de unirlas reduce instantáneamente el campo de las posibilidades. Ahora tienes por lo menos un periodo de tiempo y un foco de atención. Algo misterioso ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Trata de concentrarte un poco más.
¿Se trata de algo personal o es más general? La Segunda Guerra Mundial sin duda abarcó ambos. Pero en este ejemplo digamos que es personal, como la historia de un soldado.
¿Cuándo se lleva a cabo la historia? Como es obvio, durante la Segunda Guerra Mundial, puesto que se trata de la historia de un soldado que participó en esta guerra, ¿no es así? Este es uno de los puntos decisivos que deberás determinar de inmediato. Supongamos que la historia en realidad se lleva a cabo en el presente, lo que conlleva a la siguiente pregunta “¿Cómo ahora?”. Para proseguir, determina el escenario inicial: el personaje principal encuentra un diario, el de su abuelo quien participó en la Segunda Guerra Mundial. Esta es una revelación porque el abuelo nunca llegó a casa tras la guerra, pero nadie sabe lo que sucedió. Tal vez en este diario tu héroe descubra la verdad.
Ahora has respondido a varias preguntas claves: quién: tu héroe, cuándo: en el pasado y en el presente; qué: un diario y el misterio de una persona desaparecida. Aún no conoces el “porqué”. Esa es una de las cosas que deberás descubrir. ¿Cómo? Una vez más, al hacerte preguntas.
Continúa este proceso de creación del arco, pero en este punto podrías considerar un final tentativo: el joven descubre la razón por la que el abuelo nunca volvió a casa y cómo sí lo hizo su diario. ¡Luego todo lo que necesitas es escribir la historia intermedia!
Edita sin piedad. Si notas que la trama no va a ningún lugar y no hay nada que puedes hacer para solucionarlo, retrocede hasta el punto en el que tenía sentido y prueba algo más. No es necesario que tu historia siga al pie de la letra todo lo que pusiste en la descripción general. En ocasiones, puedes tener otras ideas hacia dónde quieras llevar la historia. Sin importar en qué parte del proceso te encuentres, la inspiración puede llevarte a recorrer otros lugares. Síguela, ya que eso es parte de lo divertido que es escribir.
Busca opiniones diferentes a la tuya. Deja que otras personas lean el manuscrito. Ellas podrán darte algunos comentarios valiosos y quizás incluso ayudarte a medida que sigues escribiendo.
No pienses en abandonar si estas decidido a hacerlo!
Personalmente intente escribir muchas veces, pero siempre termina en algo morboso o medio gore y lo dejo porque nose a quien mostrárselo para ver que opinan

Cualquier persona que tenga una historia que contar puede escribir un libro, ya sea por pura diversión o para publicarlo y que todos puedan verlo (y con suerte comprarlo). Si tienes ideas creativas en tu cabeza mientras lees tus novelas favoritas o estás relajado en el parque, considera la posibilidad de escribir tus historias. Si bien puede parecer abrumador, aún puedes hacerlo.
Compra un cuaderno (o varios). Si bien es posible que quieras escribir tu novela directamente en una computadora, no siempre es posible estar cerca de una en el momento en el que llega la inspiración. Así que es mejor llevar los clásicos lápiz y papel sin importar a donde vayas. Además, muchos escritores creen ciegamente en la conexión que hay entre la mente, la mano, el bolígrafo y el papel, así que al menos dale una oportunidad antes de descartarlo como una opción para ayudar a aumentar tu experiencia como escritor.
Comienza a pensar en lo que escribirás. Ahora que tienes un cuaderno, es momento de acabar con el fantasma tradicional de todos los escritores: esa primera página vacía. Utiliza las primeras páginas para anotar ideas para las historias. Una vez que sientas que has escrito suficientes ideas, léelas dos veces. Luego, muéstraselas a alguien para que te diga su opinión. Decide con que idea comenzarás y asegúrate de que no se parezca a nada publicado recientemente. Luego, espera algunos días, vuelve a leer la idea para estar seguro y prosigue con el siguiente paso.
Crea el resumen de tu historia en el que incluyas una descripción general, notas sobre los personajes (posibles nombres, descripciones, “trasfondos”, etc.), lugares, época y todas las demás cosas propias de una gran historia.
Existen varias ventajas que te brinda este enfoque general, las cuales son:
Te dará ideas nuevas para la historia a medida que describes las diferentes partes que la componen (¡anótalas!).
Nada se desperdicia. Por ejemplo, podrías describir a un personaje que nunca aparece directamente en la historia pero que influye en algún otro.
Arma una tabla o una gráfica en la que escribas a todos los personajes que tengan un significado especial en la historia. Utiliza tu cuaderno para escribir mucho más acerca de ellos. Incluso puedes crear una historia de fondo para un par de ellos. Esto te ayudará a visualizar, a pensar e incluso a aprender más sobre ellos.
Siempre podrás tener algo a lo que recurrir cuando te quedes sin ideas.
Crea una descripción general. Una descripción general te ayudará a definir el arco de la narrativa, como el principio, el desarrollo de la trama y de los personajes, la formación de todos los eventos que conducen al gran conflicto clímax y por último la resolución y el final.
Generalmente, el principio de la historia es la parte más difícil si quieres que así sea. Lo mejor que puedes hacer es comenzar con algo que sea lo más amplio posible. Por ejemplo, supongamos que quieres escribir una novela de misterio y eres un fanático de la Segunda Guerra Mundial. Escribe: misterio, Segunda Guerra Mundial. Lo bello de esto es que ambas categorías son muy amplias, pero el solo hecho de unirlas reduce instantáneamente el campo de las posibilidades. Ahora tienes por lo menos un periodo de tiempo y un foco de atención. Algo misterioso ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Trata de concentrarte un poco más.
¿Se trata de algo personal o es más general? La Segunda Guerra Mundial sin duda abarcó ambos. Pero en este ejemplo digamos que es personal, como la historia de un soldado.
¿Cuándo se lleva a cabo la historia? Como es obvio, durante la Segunda Guerra Mundial, puesto que se trata de la historia de un soldado que participó en esta guerra, ¿no es así? Este es uno de los puntos decisivos que deberás determinar de inmediato. Supongamos que la historia en realidad se lleva a cabo en el presente, lo que conlleva a la siguiente pregunta “¿Cómo ahora?”. Para proseguir, determina el escenario inicial: el personaje principal encuentra un diario, el de su abuelo quien participó en la Segunda Guerra Mundial. Esta es una revelación porque el abuelo nunca llegó a casa tras la guerra, pero nadie sabe lo que sucedió. Tal vez en este diario tu héroe descubra la verdad.
Ahora has respondido a varias preguntas claves: quién: tu héroe, cuándo: en el pasado y en el presente; qué: un diario y el misterio de una persona desaparecida. Aún no conoces el “porqué”. Esa es una de las cosas que deberás descubrir. ¿Cómo? Una vez más, al hacerte preguntas.
Continúa este proceso de creación del arco, pero en este punto podrías considerar un final tentativo: el joven descubre la razón por la que el abuelo nunca volvió a casa y cómo sí lo hizo su diario. ¡Luego todo lo que necesitas es escribir la historia intermedia!
Edita sin piedad. Si notas que la trama no va a ningún lugar y no hay nada que puedes hacer para solucionarlo, retrocede hasta el punto en el que tenía sentido y prueba algo más. No es necesario que tu historia siga al pie de la letra todo lo que pusiste en la descripción general. En ocasiones, puedes tener otras ideas hacia dónde quieras llevar la historia. Sin importar en qué parte del proceso te encuentres, la inspiración puede llevarte a recorrer otros lugares. Síguela, ya que eso es parte de lo divertido que es escribir.
Busca opiniones diferentes a la tuya. Deja que otras personas lean el manuscrito. Ellas podrán darte algunos comentarios valiosos y quizás incluso ayudarte a medida que sigues escribiendo.
No pienses en abandonar si estas decidido a hacerlo!
