
Cuando pensamos en un iceberg, siempre imaginamos una inmensa montaña de hielo flotando en mitad del oceano. Y la mayoría de las personas siempre lo imaginamos "blancos", con una blancura nuclear y deslumbrante que contrasta con el color del cielo y el mar. Sin embargo la realidad es otra y al igual que en el mundo de las cebras, los icebergs también presentan diferentes colores y tonalidades, incluso los hay que tienen hasta rayas.

El hielo de los icebergs se forma con agua dulce. Y no con agua marina porque el hielo que se forma en la superficie de los Océanos polares nunca llega a tener un gran espesor, ya que la presión que recibe el agua a varios metros de profundidad es lo suficientemente grande para impedir que se congele.

El hielo es menos denso que el agua, por eso flota, y por esa razón no puede formarse hielo a cierta profundidad. Los icebergs de la Antártida a veces también tienen rayas, formadas por las capas de nieve que reaccionan a condiciones diferentes.
Una posible explicación de la rayas en el iceberg sería que las más claras son cristales de hielo con diferentes densidades de sal y las más oscuras estarían compuestas por cenizas volcánicas, demostrando la existencia de actividad volcánica miles de años atrás.

Las rayas azules a menudo se crean cuando una grieta en la lámina de hielo se llena con agua líquida y se congela tan rápidamente que no se forma ninguna burbuja.

Cuando un iceberg se cae en el mar, una capa de agua de mar, salada puede congelarse del lado de abajo. Si esa parte es rica en algas, se pueden formar algunas franjas verdes.

Líneas marrones, negras y amarillas son causadas por el sedimento, recogidos cuando la lámina de hielo muele el terreno en el descenso hacia el mar.Algunas de las fotos de estos bellos icebergs rayados flotando a la deriva han sido tomadas por el marinero noruego Oyvind Tangen, a unas 1.700 millas al sur de Cape Town (Sudafrica).
