La única manera de evitar tantas muerte de inocentes por embarazos no deseados, es la educación preventiva del embarazo.
El feto no es propiedad ni forma parte del cuerpo de la madre, la madre y el feto son dos seres individuales y cada uno tiene sus derechos. Si bien la mujer tiene el derecho sobre su propio cuerpo, no tiene derecho alguno a interrumpir la vida de su hijo solo porque lo tiene en su seno durante la gestación.
Solo ponerse a pensar que matas a tu propio hijo/a es escalofriante. Pensar en la crueldad del medico que lo efectúa.
Ya lo se... ustedes me dirán, y en el caso de una violación? Lo que pasa, si es una forma de sacarte parte de ese recuerdo de la mente, pero te eso te trae un recuerdo más: la muerte de tu HIJO.
Aqui les dejo varios testimonios para que comparen:
TESTIMONIOS DE PERSONAS QUE ABORTARON:
dijo:CASO 1: SRA. JACKIE BAKKER "Cuando tenía 19 años fui violada a punto de pistola, me sentí sucia, usada y robada de toda mi dignidad. Menos del uno por ciento de las mujeres que son violadas salen embarazadas, pero yo fui una de ellas. Primero me negaba a creerlo, pero mi cuerpo comenzó a sufrir cambios, y me di cuenta de que ya no podía ocultarlo por más tiempo: estaba embarazada. Pensé que tenía que haber un modo fácil para salir de eso. Recién me habían entrevistado para una posición en un trabajo, pero más que el riesgo de perder el trabajo, me preocupaba el tener que dar a luz al hijo del hombre que me había violado. Cuando mi hermana me sugirió el aborto me sonó como la solución perfecta. El aborto todavía era ilegal, pero mi hermana hizo los arreglos. Conocí a un hombre que me llevó a la oficina de un médico, pero éste me dijo que no me podía hacer el aborto porque tenía una infección tan fuerte en la garganta, que si me llegaba al útero podía morirme. Por lo tanto, me envió a mi casa y tuve que vivir con el hecho de que estaba embarazada y seguir adelante. Más tarde me encontré un médico que me ayudó a ver que la vida es valiosa. Comencé a sentir amor y aceptación por mi bebé, especialmente después que lo sentí moverse. Me alegré por la nueva vida que llevaba dentro de mí y casi me olvidé de cómo había comenzado. Cuando finalmente se lo dije a mis padres, mi papá se horrorizó de que estuviera embarazada, especialmente de un violador. Otro médico nos puso en contacto con la Paternidad Planificada (Institución Internacional Anti-Vida), donde me dijeron que el aborto era ´la única solución´ y no me ofrecieron alternativas. Les creí cuando me dijeron que mi pesadilla pronto acabaría y que podría continuar con mi vida después del aborto ´como si nada hubiera sucedido´- Mis padres me hicieron testificar ante el Fiscal sobre la violación para que pudiera tener un aborto legal, pero cuando éste fue aprobado ya yo tenía 22 semanas de embarazo y quería conservar a mi bebé. Sin embargo, sentí una terrible presión de todos, especialmente de mis padres, y al fin cedí. Me inyectaron una solución salina y 18 horas más tarde ... dí a luz a una pequeña bebita que estaba totalmente formada y era perfecta ... esperaba que comenzara a llorar y que estuviera viva. Sentí un vacío que nadie puede llenar al descubrir que los efectos del aborto continuaron, mucho tiempo después que los recuerdos de la violación. Por los próximos tres años experimenté horribles depresiones y pesadillas. Por el contrario de todo lo que me habían dicho, era mucho más difícil lidiar con el aborto que con la violación. La violación fue un crimen terrible contra mí, una víctima inocente, el aborto fue la matanza de mi hijo inocente, y yo participé voluntariamente. Traté de convencerme a mí misma de que tenía una buena razón para abortar, después de todo había sido violada, pero el dolor no me dejaba pensar sobre ésto".
dijo:CASO 2: "Hola, mi nombre es Julieta Pérez, tengo 32 años de edad y me alegra que haya personas que quieren hacer algo para detener esta masacre. Yo me uno a ustedes desde México, Distrito Federal. Yo aborté a mi bebé hace 13 años. Era un embarazo de 17 semanas. Soy una asesina. Estaba indecisa de hacerlo, pero desgraciadamente las personas que me rodeaban, me motivaron y convencieron de que era lo mejor para mí.(Claro que nunca pensamos en mi bebè). Fui egoísta y aunque dudosa, lo hice. Esa misma tarde, luego del asesinato, inicio mi infierno. Me arrepentí esa misma noche, pero ya era demasiado tarde. Hasta la fecha, me duele, me he confesado varias veces y aunque he obtenido la absolucion, en mi corazón, yo no me lo perdono. No hay día que deje de lamentarlo. Y pienso en la edad que tendría mi hijo y duele mucho. A veces tnego una ansiedad desesperante, casi enloquesedora, que quisiera volver el tiempo atrás para recibir a mi hijo con amor. Esta es mi confesion. Y por eso estoy comprometida no solo conmigo, sino con Dios, a luchar por la vida."
TESTIMONIO DE PERSONAS QUE SOBREVIVIERON AL ABORTO:
dijo:Sara Smith tiene 23 años y quiere vivir la vida a 100 por hora. Hacerlo todo dos veces, hacer que el día tenga, ojalá, 48 horas. Decidió vivir así cuando supo que su madre se había practicado un aborto estando embarazada de ella y de un hermano gemelo. Ese hermano no sobrevivió y Sara siente que es su deber compartir con él el increíble milagro de ser una sobreviviente del aborto. Sara: "Los dos estábamos en un útero pequeño que fue raspado de arriba a abajo. Le quitaron la vida y yo todavía seguía ahí dentro. Perdí casi todo el líquido amniótico, pero seguía viva. Varias semanas después pude patear el vientre de mi madre y ella me sintió y decidió no practicarse un segundo aborto, decidió darme la vida." Betty Smith, madre de Sara: "Todo lo que yo sabía es que había sentido a esa niña moverse, tal vez eran sus brazos o sus costillas, pero era una vida, estaba viva, era una persona viva. Y cuándo el médico se ofreció para abortarla, dije que no, con la misma fuerza con que la primera vez había dicho que sí. Estaba viva era una vida y nada iba a detenerla." Sara nació prematura, con las piernas cruzadas sobre el pecho y las caderas dislocadas, vivió en hospitales hasta los dos años y medio y antes de sus 14 años ya la habían operado treinta veces. Fueron los primeros capítulos de una historia increíble, vividos en el silencio inquietante que todavía inspiran en muchos médicos sus recuerdos y sus miradas. Sus ojos son de algún modo la mirada de 18 millones de niños que han muerto antes de nacer desde que se legalizó el aborto en los Estados Unidos. Su historia es la historia que para otros no pudo ser, en este país donde lamentablemente está permitido abortar desde los primeros días del embarazo hasta un minuto antes del parto. Un país de familias pequeñas, donde tener muchos hijos puede llegar a ser mal visto, donde un sexto embarazo, como el que afrontó la madre de Sara, puede llevar a una decisión que nunca antes pasó por su mente. La madre de Sara: "Me habían dicho que era muy egoísta, que era como una coneja, que maltrataba a mis hijos, que estaba quitándoles oportunidades a otros niños, que estaba desequilibrando al mundo por tener tantos hijos. Se burlaban de mí y cuando venían las esposas de otros amigos a la casa, y mis hijos se despertaban de la siesta, ellas decían: 'Miren, aquí vienen los conejitos saliendo de su madriguera', y eso me daba pena, y algo se desencadenó en mí esa noche. Todavía lo recuerdo y formulé un decidido voto: 'Nunca tendré otro niño'. Cuando le dije a mi esposo que quería practicarme un aborto, él no me respondió nada; fijé la cita, él me llevó al hospital y se fue a la casa. Yo pasé la noche allí y me practicaron el aborto al otro día. El aborto fue rápido, el médico reconoció los restos de un feto y dio por terminada su tarea, era el cuerpo del hermano de Sara, hoy lo recuerdan con una lápida sobre una tumba vacía. Sara: "Tuve la oportunidad de diseñar esa lápida, que dice su nombre completo 'Andrew James Smith, hermano gemelo de Sara'. Porque yo quería ver nuestros nombres allí. Porque pude haber sido yo, debí haber sido yo. Así que cada vez que voy, pienso en cuánto lo necesito, en que es parte de mi vida. Aunque nunca llegué realmente a conocerlo, pienso en cuánto ansío llegar a conocerlo, decirle todo lo que quiero decirle, cosas así." La madre de Sara: "Si tan sólo hubiera sabido que no era un puñado de células como yo creía, si tan sólo lo hubiera sabido, creo que no me habría hecho el aborto. Pero si usted me pregunta por qué yo creía eso habiendo tenido cinco niños, probablemente [hubiera respondido] porque eso es lo que yo quería creer. "A los nueve años, mucho antes de saber la verdad de lo ocurrido, Sara gastó sus ahorros en comprar estas dos figuras [de un niño y una niña]. Ella lo sabía, yo creo que en su subconsciente ella lo supo todo el tiempo." Sara: "Cuando lo supe fue para mì un trauma terrible. Pero aunque sonara espantoso, para mí tenía sentido, yo sentía que algo me faltaba; pienso que como gemelos podían separarnos físicamente, pero siempre sentiré su ausencia." Sara y su madre viven solas y viajan por todo el mundo en una constante campaña anti aborto que se ha ido convirtiendo en una especie de exorcismo para espantar a los fantasmas que aún permanecen entre ellas. Sara: "A veces la gente me pregunta si odio a mi madre o si estoy molesta con ella porque me arrebató a mi hermano. Y yo les digo que he visto el dolor por el que ella ha pasado; me ha dicho tantas veces: '¡Perdón Sara, perdón, Dios quería que tuvieses a tu hermano gemelo y yo lo impedí, y traté de quitarte a ti también del medio'. Yo no tengo derecho a cargarle más sentimiento de culpabilidad sobre sus espaldas." Así que Sara decidió quitarle tiempo al pasado y exprimir el máximo al presente. Con la urgencia que sólo conocen por la experiencia los que han llegado al límite de la supervivencia, cada minuto libre que le deja su carrera de medicina ya tiene un objetivo.
dijo:La madre biológica de Gianna Jensen intentó abortarla hace 17 años. Le inyectaron una mezcla especial en el útero capaz de abrasar al feto por dentro y por fuera. Gianna: "Se supone que después nace un bebé muerto, pero aparecí y dije '¡Hola!' y me llevaron a un hospital en ambulancia, aunque esto normalmente no suceda, porque si el bebé abortado nace vivo lo dejan morir, ya que de cualquier forma le han estado diciendo al resto del mundo que no es un bebé." Pesaba exactamente un kilo al nacer y tenía serios problemas neurológicos que han perdurado hasta hoy; hasta los tres años vivió en hogares temporales y seis meses después la adoptaron sus padres actuales. Nunca le hablaron de lo que había pasado hasta poco después de cumplir los doce años, cuando volvió a preguntarle a su madre cuál era la razón de su problema físico. Gianna: "Toda la vida me habían dicho que yo era así porque nací prematura y porque había tenido un parto traumático. Pero esta vez ella me dijo: '¿de veras quieres saberlo?' Yo le dije que sí. Me dijo que mi madre biológica tenía 17 años y un embarazo de siete meses y justo cuando me iba a descubrir esta tremenda verdad de mi vida, la miré y le dije: 'Ella me abortó, ¿verdad?' Lo supe antes de que me lo contase." Diana de Paul, madre adoptiva de Gianna: "Los médicos dicen que ella tenía una increíble deseo de vivir y que eso tuvo mucho que ver con que ella se salvara." Gianna: "Seamos o no sobreviviente de un aborto, yo creo que todos deberíamos tratar de sorprendernos por las pequeñas maravillas de todos los días y asombrarnos de que ocurran, estamos siempre tan ocupados que no nos cuenta." La madre adoptiva de Gianna: "Pienso que ella no da por sentada la vida como muchos jóvenes que creen que son inmortales, que no tienen el concepto de que la muerte es posible. "Cuando le conté a Gianna su verdadera historia, le dije que tenía que estar agradecida por tener la oportunidad de estar viva y creo que ella aprecia más la vida porque entiende lo cerca que ha estado de la muerte."
TESTIMONIOS DE PERSONAS QUE DECIDIERON NO ABORTAR:
dijo:Carta de Nancy... Yo viví mi embarazo de manera muy intensa, me lo detectaron hasta los cuatro meses, como los primeros analisis resultaron negativos, me diagnosticaron colitis y gastritis, por ello tome mucho medicamento que esta prohibido durante el ambarazo. Cuando cambie de médico, me hice otros analisis y resulto que estaba embarazada, me advirtieron que mi bebé podía ya presentar malformaciones físicas o mentales, que en mi caso el aborto erá legal y debía ser lo más pronto posible, mi médico me dijo que lo pensara bien, que podiamos hacer análisis para ver el estado actual del bebé, pero que cualquier problema se podría presentar después. Me hice todos los estudios y hasta ese momento el niño no presentaba problemas, pero también existia el problemas de que era un embarazo de alto riesgo por algunos problemas que tengo en la matriz. Me enfrente a un mundo tan encontrado de pensamientos, si mi bebé estaba mal al momento de nacer, si yo moría y lo dejaba sólo, y enfermo. Por otro lado si ese el único bebé que Dios me regalaba. Un día totalmente abrumada y confundida, estaba en mi cama recostada, y con lágrimas en los ojos decidi no tenerlo, cerre un momento los ojos, y ví a mi bebé que se elevaba al cielo y con manita me decía adios... en ese momento me aferré a él con todas mis fuerzas, y supe que lo tendría a pesar de todo y todos. Hoy tengo a mi Daniela conmigo, tiene 7 años y es la niña más hermosa del mundo, y sí, es hasta ahora mi única hija. He querido compartir mi experiencia porque me he encontrado con algunas jovencitas que están embarazadas y tienen la idea de abortar, antes había visto algunas imágenes y ya causan terror aún con dibujos; hoy ví imágenes reales de los distintos tipos de abortos, y realmente es tan triste que uno se pregunta ¿Cuándo llegó el ser humano a esto?... si la madre se encuentra confundida y sufre de todos los remordimientos posteriores. ¿Qué siente el "médico" que lo realiza? Yo no estaba casada cuando me embaracé, me casé cuando estaba embarazada, tal vez otras chicas no corran con la misma suerte, pero ojalá sientan la fuerza que una vida nos infunde a las mujeres. La vida es el regalo más grande de Dios, y que una mujer logre dar nueva vida, es realmente un milagro. Si decides que esta experiencia pueda ayudar a alguien a decir no abortar, será realmente otro milagro. Gracias
dijo:Carta de Gina... Hace veintisiete años, estaba en el cuarto mes de embarazo y me encontraba en un mal matrimonio. Sabia de un lugar donde podría obtener un aborto ilegal. Hice una cita y el día anterior al del aborto, creí sentir un movimiento y no fui a la cita. Estoy feliz de no haberlo hecho (sé que Dios nos quería a mi y a mis gemelos). Terminé dando a luz a gemelos, un niño y una niña. Bien, ahora la niña es mi mejor amiga y me ha bendecido con dos maravillosos nietos (un niño de 6 y una niña de 4). Oh como quiero a mis nietos! Su hermano gemelo es un pastor en una iglesia en Córdova, mi hijo también enseña en el colegio. Cuando mi hijo asistía a un curso de la Biblia, él cantaba en un cuarteto en la universidad y uno de los cantantes fue muerto en un choque de auto. En el funeral el ministro dijo a la congregación que justo unas semanas antes él había asistido a un concierto de ese cuarteto donde mi hijo había predicado haciendo que esa gente joven diera su vida a Cristo. Entonces pensé que si hace años hubiera tenido el aborto esta gente joven nunca hubiera conocido a Cristo. Ellos pudieron haber perdido su oportunidad. ¡Cuan agradecida me siento de nunca haber hecho esa cita! Gina

CASOS PARTICULARES:
dijo:Una niña nicaragüense de nueve años, embarazada tras ser violada en Costa Rica, abortó el jueves por la noche en una clinica de Managua y su estado de salud es buena. El abogado de los padres de la niña informó que los progenitores de la menor decidieron que su hija fuera sometida al aborto terapéutico y que la intervención fue practicada por tres médicos, que no identificó. Los progenitores afirmaron que el aborto lo decidieron asumiendo la responsabilidad emanada de la patria potestad y reiteraron que el estado de salud de la menor es excelente. La menor, que llevaba unas 15 semanas de gestación, ingresó de urgencia en una clinica privada de Managua con problemas de salud derivados de su embarazo. La niña fue violada presuntamente por un joven costarricense, cuando ayudaba a recolectar café a sus padres en una hacienda de Costa Rica. Tras ser atendida en dos hospitales de Costa Rica, se le detectó el embarazo y dos enfermedades de transmisión sexual, por lo que sus padres la repatriaron y solicitaron a las autoridades de Nicaragua que permitieran que se le practicara un aborto, solicitud que aún no habían obtenido respuesta.
Como se darán cuenta este fue un caso extremo que nadie puede entrar a cuestionar.
Se entiende que una niña de 9 años no esta preparada fisicamente ni psicologicamente para ser madre, en estos casos corre riesgo de vida tanto el bebe como la madre. Las enfermedades sexuales contaiadas, pudieron haber afectado el feto. Aqui solo los especialistas en ginecología, neonatología y psiquiatría pueden tomar carta en el asunto.
¡NO AL ABORTO, SI A LA VIDA!
Todas las personas que están al favor del aborto nacieron, ¿por qué deciden quitarle la vida a los demás?