Producción sustentable y Consumo Responsable
Reciclan, separan y consumen a conciencia.
una historia real:
Tienen una huerta y comen alimentos orgánicos. Pero también limpian su casa con artículos amigables con el ambiente y hace tres años que no van a un supermercado.
Cómo vive una familia sustentable, hoy
Alejados del consumo masivo, Mariángeles, Paulinho y sus tres hijos desayunan alimentos orgánicos en vasos reciclados.
Los residuos orgánicos irán a parar a un compost y la vajilla o la ropa sucia sólo se lava con artículos biodegradables.
algunos datos de interés:
"Presta especial atención sobre las certificaciones orgánicas ya que por ej. hay en tigre una junta que dicen ser organicos y han visto camionetas que dicen ser orgánicas y verdes y compran las verduras y frutas en el mercado central, o sea el mismo producto contaminado pero te lo venden como orgánico a precio orgánico y tiene los mismo pesticidas y agrotoxicos que todos los demas!
http://www.scielo.org.ar/pdf/ava/n10/n10a05.pdf
COOPERATIVA DE TRABAJO IRIARTE VERDE LTDA.
Días y horarios de la entrega a domicilio
Iriarte Verde entrega en la Ciudad de Buenos Aires los días jueves y sábados. En algunos partidos de la provincia de Buenos Aires, entrega sólo los sábados después del mediodía.
Existen zonas de Capital y Provincia que tienen un adicional por envío de $16. Consultar.-
Para las entregas de los días jueves, podés hacer tu pedido hasta el martes anterior a las 20 hs. Para las entregas de los días sábados, podés hacer tu pedido hasta el jueves anterior a las 20 hs.
Los pedidos podes hacerlos a través de la página web, e-mail
El canasto de hortalizas es predeterminado, es decir, lo integran las variedades que se encuentran en óptimo estado de desarrollo. Se cosechan el día anterior a la entrega, se realiza un prelavado, se acondicionan y se colocan en bolsas microperforadas para su mejor conservación.
Recordá que no proveemos de bolsas de polietileno. Cuando nos recibas en tu domicilio, hacelo con tu chango o bolsa de compras.
El 24 de Marzo de 2011 [¿querés saber qué pasó el 24 de Marzo en nuestro país?], Iriarte Verde, abrió las puertas de su ALMACÉN AGROECOLOÓGICO en el Barrio de Barracas (Río Limay 1233 entre Alvarado y California) [Encontranos en Google maps].
En este espacio encontrarás alimentos sin agrotóxicos, orgánicos y artesanales.
Te esperamos los jueves de 10 a 19 hs y los sábados de 10 a 16 hs.-
(Atención telefónica: Martes, miércoles y viernes de 10 a 20hs, jueves de 9 a 20hs y sábados de 9 a 17:30hs.)
Recorda que Iriarte Verde no utiliza bolsas de polietileno, por lo que si te interesa adquirir productos en el almacén, acércate con tu chango o bolsa de compras.
Mapa de entrega a domicilio
E reparto se realiza en la Ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Vicente López.
Los límites (viniendo de capital) son:
- Por San Isidro, hasta la Av. Unidad Nacional y Av. Fondo de la Legua.
- Por Tres de Febrero, hasta la Av. Gaona.
- Por La Matanza: el límite rodea a la Av. Gaona, Av. de Mayo, Av. Mosconi, Av. Gral San Martín, Av. Ricchieri y Av. Gral. Paz.
¿Cómo nace?
Una vez, el socio fundador de Organic Orchard tuvo una revelación. Algo que había permanecido dormido durante tantos años, de pronto descorrió su velo. En el apellido del socio fundador, el Sr. Borchardt, se hallaba oculta la palabra “huerta” en el idioma inglés, o sea, “orchard”. Tan sólo quitando la B del inicio y la T del final, su apellido se reducía a “huerta” en inglés. Durante toda su existencia, esta palabra se halló allí mismo, en el exacto lugar donde fue encontrada para sólo desenvolverse en el momento oportuno. ¿Casualidad?
Allá por mediados de 2010, el socio fundador se encontraba ejerciendo su profesión manteniendo a la huerta orgánica como un hobby, como una actividad de esparcimiento de fin de semana, en la que plasmar su perenne pasión por la naturaleza.
¿Cómo crece?
La huerta orgánica comenzó a germinar y al probar sus productos, el socio fundador y sus familiares notaron el evidente manjar que brotaba de sus tierras. Las verduras tenían mejor color, formas naturales y sabores más intensos. Los beneficios de la huerta orgánica ya se empezaban a vislumbrar. A partir de este éxito mínimo y ante la frondosidad de la producción, naturalmente se empezó a regalar a amigos y conocidos cuya devolución siempre arrojaba mensajes alentadores, que invitaban a más. A partir de allí, y con el objetivo de llevar salud envasada en forma de verduras y frutas a la mayor cantidad de mesas posibles, nace Organic Orchard, o simplemente, huerta orgánica. Nutrido de nuestro propia producción y complementando con proveedores orgánicos cuidadosamente seleccionados, entregamos productos saludables, naturales, nobles; cosechados, administrados y entregados por verdaderos amantes de lo orgánico, lo natural, lo verdadero.
¿Cómo se desarrolla?
Se sembró una idea y se cosechó una empresa. Seguramente así sucede tantas veces que la pasión se mezcla con el esfuerzo y el amor. La huerta orgánica crece día a día, ampliando su zonas de entrega, su variedad de productos, el personal y la cantidad de metros cuadrados cultivados.
Las hortalizas de Organic Orchard no sólo se siembran, cuidan y cosechan de un modo orgánico. También lo hacemos con el incentivo de que estamos aportando alimentos saludables y mejorando la calidad de vida de quienes los consumen. Esta impronta es fundamental dentro de nuestra estructura y forma de trabajar.
Por eso, además de ser orgánico, de no utilizar hormonas ni agroquímicos en ninguna fase del cultivo de nuestras hortalizas, tenemos el agregado que Organic Orchard es manejado por sus dueños, quienes viven la cultura orgánica, consumen productos orgánicos hace años y llevan adelante la empresa con un sentido de responsabilidad, dedicación y amor.
El resultado son los alimentos saludables, ricos en vitaminas y minerales, sabrosos y tiernos que cosechamos día a día en la huerta y que compartimos con todos nuestros clientes.
Para asegurar la calidad y transparencia de producción hemos tramitado y obtenido la certificación orgánica en transición por parte de OIA (Organización Internacional Agropecuaria).
Envíos: Entregamos en domicilios, hogares, negocios, oficinas, restaurantes, almacenes, entre otros, todas las semanas.
Zonas de entrega: en toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en toda la Zona Norte del GBA, desde Vicente López hasta Pilar, por Ruta 8, y hasta Zárate, por Ruta 9.
Días de entrega: Martes y jueves.
Costo de envío: a determinar en base al lugar de entrega.
Los pedidos se toman hasta las 9 am del día anterior a la entrega. Una vez realizado el pedido, el cliente recibirá una confirmación vía email por parte de Organic Orchard.
http://www.talloverde.com/
Tallo Verde es una huerta orgánica certificada con una propuesta que potencia todas las virtudes de lo orgánico. Cultiva verduras orgánicas, frutas orgánicas y aromáticas orgánicas de estación y cosecha tu pedido minutos antes de entregártelo. También desarrollamos diversas líneas de productos orgánicos elaborados, tales como aceite, mermeladas, miel, quesos, entre otros.
Las ventajas de cuidar que los alimentos que elegiste lleguen a destino con su verdadero sabor y que los puedas mantener frescos por más tiempo, permite que tus platos auténticamente naturales cautiven a quién los pruebe.
Como vos, Tallo Verde cuida al planeta y a quienes lo habitamos.
Certificación Orgánica
En Tallo Verde todos los productos se cultivan libres de químicos, con procesos naturales y sustentables. Contamos con la certificación de la OIA (Organización Internacional Agropecuaria), entidad que garantiza al consumidor el origen, la identidad e integridad del producto orgánico.
¿Qué son los alimentos orgánicos?
La agricultura orgánica es un sistema de producción que utiliza insumos naturales y está libre de pesticidas y fertilizantes de síntesis química; favoreciendo así la sustentabilidad de los sistemas y el cuidado de los recursos naturales.Ecológico o biológico son sinónimos de Orgánico y sólo los productos certificados orgánicos pueden comercializarse o identificarse como tales.
¿Por qué consumir productos orgánicos?
Porque son más sabrosos, nutritivos y saludables que los alimentos convencionales.
Porque mantienen sus propiedades naturales, vitaminas, minerales y demás nutrientes sin utilizar contaminantes ni conservantes.
Porque no tienen colorantes ni aditivos que modifiquen su sabor original, y su producción misma logra realzar su aroma natural.
Porque su producción es sostenible, y mejora y aumenta los recursos que se utilizan en su producción.
Porque una alimentación con vegetales y frutas de estación orgánicos nos aportan todos los nutrientes que necesitamos para vivir sanamente.
Una huerta orgánica de principio a fin
En nuestras tierras cultivamos de manera ecológica frutas, verduras y aromáticas. Esto se logra a través del uso racional de los recursos naturales, la no utilización de productos de síntesis química, el incremento de la fertilidad a través del compost y rotaciones de cultivos, y el incremento de la biodiversidad. Tallo Verde produce sus propias semillas y plantines.
OIA: Certificación garantizada
Tallo Verde certifica sus productos orgánicos a través de OIA, líder en certificación orgánica. Su sello garantiza nuestros procesos de producción y te otorga la información, confianza y veracidad respecto de lo que elegís consumir.
Trazabilidad
Tallo Verde registra desde el día de la siembra, hasta el día de la cosecha y elaboración todos los datos de producción. Cumpliendo con la normativa orgánica, implementamos un sistema mediante el cual se puede rastrear la historia del producto a lo largo de la cadena alimenticia, desde su origen hasta su utilización y localización. Por medio de los números de lote registrados en tu remito y en las etiquetas de los productos elaborados, podemos disponer rápidamente de toda la información del alimento, sus materias primas, cuando y cómo fueron elaborados o cosechados.
pedile como hice yo a tu verdulero amigo.. que tenga la opción de Orgánico certificado!
Reciclan, separan y consumen a conciencia.
una historia real:
Tienen una huerta y comen alimentos orgánicos. Pero también limpian su casa con artículos amigables con el ambiente y hace tres años que no van a un supermercado.
Cómo vive una familia sustentable, hoy
Alejados del consumo masivo, Mariángeles, Paulinho y sus tres hijos desayunan alimentos orgánicos en vasos reciclados.
Los residuos orgánicos irán a parar a un compost y la vajilla o la ropa sucia sólo se lava con artículos biodegradables.
algunos datos de interés:
"Presta especial atención sobre las certificaciones orgánicas ya que por ej. hay en tigre una junta que dicen ser organicos y han visto camionetas que dicen ser orgánicas y verdes y compran las verduras y frutas en el mercado central, o sea el mismo producto contaminado pero te lo venden como orgánico a precio orgánico y tiene los mismo pesticidas y agrotoxicos que todos los demas!
Univ. De Bs.As, Fac.Agronomía
“HACIA SISTEMAS HORTÍCOLAS SUSTENTABLES:
El caso de los productores del Parque Pereyra Iraola”
Esta experiencia que implica el tránsito hacia la producción hortícola orgánica,
esta siendo realizada por los quinteros del Parque Provincial Pereyra Iraola (PPI),
Partido de Berazategui y La Plata, Provincia de Buenos Aires, que conforman
actualmente grupos de trabajo de Cambio Rural Bonaerense, con el
acompañamiento de Ingenieros Agrónomos, integrantes de la Cátedra de
Horticultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Estos productores, que ocupan las quintas desde la “expropiación para reserva
forestal y fomento de la agricultura” realizada en el año 1949, durante el gobierno
del presidente Perón, no son propietarios de las tierras porque nunca se les
entregó el título de tenencia. Las familias que se instalaron inicialmente, formaron
parte de la migración europea de italianos, portugueses y españoles. A mediados
de 1960, hay un nuevo crecimiento que se relaciona con una nueva migración, en
este caso interna, de las provincias del norte argentino. Es en las décadas del 70 y
80 cuando comienza a aumentar la afluencia de medieros y esta forma de trabajo
se relaciona con otro grupo de familias también migrantes, en su mayoría
bolivianos, que ingresa a la zona en las últimas dos décadas. Las superficies
ocupadas se encuentran en el orden de las 3 a 6 hectáreas por familia. Los
productores rurales hortícolas que habitan en este parque provincial comenzaron a
organizarse colectivamente ante la amenaza de perder “sus” tierras en el año
1998.
Como ocupan tierras de un Parque Provincial promovidos por el Estado, se les
imponen condiciones que los diferencian de otros productores. Este factor es el
que los impulsa, en esta etapa, hacia una producción sin uso de agrotóxicos, ya
que la permanencia de ellos en el lugar depende, de su reconversión a la
Producción Orgánica. Por ello comenzaron a participar en el Programa de
Reconversión para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria y
Agroalimentaria de Cambio Rural Bonaerense del Ministerio de Asuntos Agrarios
de la Provincia de Buenos Aires.
Esta experiencia creemos es innovadora porque a) surge a partir de la
organización y la decisión de los propios productores, que se acercan a la
Universidad a solicitar colaboración, en la búsqueda de un asesoramiento técnico;
b) porque intenta incluir a la totalidad de los ocupantes de hecho de dicho parque,
productores, medieros y trabajadores rurales, que se encuentran dispuestos a
organizarse para responder a este nuevo requisito impuesto por el estado, y c)
porque busca a través de la participación la forma de transitar el camino hacia un
cambio de sistema de producción, en un proceso de desarrollo rural local. En este
esfuerzo también colaboraron los promotores asesores de Cambio Rural
Bonaerense y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Antecedentes
La experiencia se inició con la participación inicial de un grupo de productores
que se encontraban agrupados en la “Cooperativa Parque Pereyra” a partir del
año 2003, y continúa hasta la actualidad con la inclusión de más de 35
productores del PPI, Provincia de Buenos Aires. Estos actualmente conforman tres
grupos de trabajo del programa Cambio Rural Bonaerense, dependiente del
Ministerio de Asuntos Agrarios, con la colaboración de integrantes de la Cátedra
de Horticultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
El Parque Pereyra Iraola, propiedad del estado provincial, es un espacio verde,
recreativo y a la vez productivo, con una superficie total aproximada de 10.250 has. Su origen fue la expropiación realizada en el año 1949 por el Estado Provincial, durante el gobierno del Presidente Perón. Se encuentra ubicado a 50 Km de la ciudad de Buenos Aires y
a 15 Km de la ciudad de La Plata, es de jurisdicción de varios municipios de la provincia de Buenos Aires. El mismo decreto de expropiación tuvo como objetivo el fomento de la agricultura y la protección de los pequeños productores de la zona, y estableció un área de 1200
has para la producción hortícola dentro del mismo. En el mencionado decreto se
hace explícita mención que la masa forestal del Parque debe preservarse para
generar un microclima adecuado para que los quinteros produzcan alimentos para
el mercado consumidor de Buenos Aires. De esta forma se instalaron pobladores
con un rol específico asignado por el estado: la producción de alimentos para la
ciudad. El Parque es un espacio rural, con competencia estatal, entre dos grandes
conglomerados urbanos (La Plata Norte y el Conurbano Sur Bonaerense), lo que
determina la potencialidad de constituirse en un modelo de innovación de
desarrollo local para otros territorios nacionales, en especial los cordones
hortícolas de las grandes ciudades.
Los productores ubicados en el Parque realizan actualmente tres tipos de
producción: convencional; de bajos insumos externos; y orgánica sin certificación.
En el lugar hay alrededor de 90 a 100 productores.
La superficie asignada por parcela es de 6 hectáreas, sin embargo hay
casos en los que varias familias comparten dicha superficie en la quinta, y otros
que poseen más de una parcela. Esto último, generalmente coincide con suelos
de baja aptitud agrícola.
Para permanecer en el Parque las familias de productores que inicialmente
fueron asignados debían pagar un canon anual al Estado Provincial. Sin embargo
desde 1992 se manifiestan irregularidades administrativas, en el cobro de los
mismos y un aumento desproporcionado de la alícuota por parte de las autoridades provinciales, que tuvo como consecuencia una creciente inestabilidad en la tenencia de la tierra. Se suma a ello la crisis del sector hortícola en Argentina durante la década del 90. Es en este contexto donde, desde las autoridades de turno “se inicia en el año 1998 acciones de desalojo públicos y con gran despliegue de fuerzas policiales desde la provincia” sobre los quinteros, y por otro lado aparecen diferentes artículos en periódicos “acusándolos a los productores de ocupantes ilegales” y de “contaminar y deteriorar el parque público” (Morey,
2003)
Morey, Moccia y Oberti en 2004, presentaron un trabajo cuyo objetivo fue
evaluar el proceso de reconversión productiva de los quinteros que habitan en el
Parque Pereyra Iraola y su cruce con variables sociales y económicas. En el
mismo se determinó que una de las características que distingue a estos
quinteros, de las otras organizaciones rurales, es que al estar en pleno conurbano,
tienen contacto con otras organizaciones similares pero de carácter urbano. En los
resultados preliminares se determinó la existencia de: 1) una gran heterogeneidad
de sistemas de producción, que va desde una alta adopción de técnicas de
manejo orgánico (producción “independiente” del mercado de insumos
agroindustriales) hasta sistemas de producción de altos insumos externos; 2)
tendencia a la identificación y diferenciación de la producción con apertura a
nuevos canales (ferias ecológicas, bolsones domiciliarios, comedores, etc.); 3)
búsqueda de formas cooperativas para la comercialización y el uso de
herramientas e insumos y 4) una tendencia al aumento de la biodiversidad.
Los problemas de la mayor parte de estos productores familiares, además de
la elección propia y/o la exigencia de organismos del estado de reemplazar la
producción convencional por sistemas más sustentables, poseen otros que
aparecerían como prioritarios y que fueron enumerados y jerarquizados por ellos
mismos de la siguiente manera:
1. Sistema de tenencia de la Tierra
2. Vías de acceso: Caminos intransitables por falta de mantenimiento de los
mismos dentro del parque.
3. Falta y/o altos costos que hacen difícil el acceso a energía eléctrica, gas
natural y agua potable y para riego.
4. Escasa disponibilidad de maquinaria agrícola para las labores primarias.
5. Cantidad de deshechos y residuos que se dejan dentro de la superficie del
Parque.
6. Falta de seguridad y de sala de primeros auxilios.
7. Dificultades para la comercialización de los productos convencionales, que
se incrementa en el caso de los productos en tránsito a la producción
orgánica.
8. Necesidad de capacitación para la conversión a producción orgánica.
Como muestra esta enumeración realizada por ellos en las reuniones de
trabajo participativo los problemas, necesidades y demandas básicas y
diferenciadas, exigen cierta flexibilidad para adoptar los programas de desarrollo a
la realidad, que muestra prioridades en los problemas económico sociales. Estos
fueron transmitidos a las autoridades del Programa y del Parque.
Por otro lado la Cooperativa, a través de reiteradas gestiones, y un gran
esfuerzo personal de su presidente, la Sra. Delia Serdiuk, buscaron resolver parte
de los problemas enumerados, como:
Con el objetivo de disponer de maquinaria agrícola para las labores
primarias
1. La Cooperativa adquirió con fondos propios obtenidos de la
comercialización un tractor, un arado de dos cuerpos y una rastra.
2. Compra de una camioneta con el objetivo de unificar carga, para que los
pequeños productores que no disponen de movilidad propia lleguen con
sus productos a los diversos canales de comercialización abiertos.
Para mejorar las dificultades en la comercialización de los productos
convencionales y en tránsito a la producción orgánica.
3. Venta a Comedores de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA)
4. Venta de bolsones a particulares
5. Adquisición y venta de la producción en un puesto que la Cooperativa
alquiló en el Mercado Centralizador de La Plata.
Otros logros de la cooperativa
6. Obtención de donaciones de semillas para todos los productores
integrantes de la misma.
7. Compra de abono (estiércol de ave) para alguno de los productores.
8. Organización de reuniones de capacitación.
9. Compra de delantales para todos los alumnos de la salita de preescolar
recién creada en una escuela dentro del PPI.
10. Distribución de calzado donado para los integrantes de la Cooperativa
En esta primer etapa que podemos llamar de funcionamiento colectivo a
través de la Cooperativa como organización, se logró una rápida expansión y se
basó en la búsqueda de una alternativa independiente de la existente y que
permitiera avanzar en la solución de alguno de los múltiples y complejos
problemas, y por otro lado se intentó trabajar en el fortalecimiento de la confianza.
PRODUCCIÓN y COMERCIALIZACIÓN
- Intercambiar experiencia técnica y realizar diagnóstico, para determinar las
dificultades y poder avanzar.
- Planificar diferentes acciones que hagan posible el proceso de
reconversión.
- Diferenciar los productos obtenidos por su forma de producción y su
calidad.
- Acercar el productor al consumidor.
ASOCIATIVISMO
- Planificación de Compras Colectivas de abonos y semillas.
- Planificación de la producción colectiva de plantines que permitan aumentar
la diversidad.
- Realización de gestiones con el objetivo de disponer de maquinaria y
herramientas de uso colectivo: Arado, Rastra y Tractor.
- Presentación de Proyectos Colectivos: Insumos y herramientas.
- Mejorar la organización para acceder a mercados diferenciados: Ferias
Francas, Bolsones de Verduras y Ventas a Comedores
- Optimizar el funcionamiento de la Cooperativa Agropecuaria Productores
del Parque Pereyra Iraola.
INFORMACION Y CAPACITACIÓN
- Participar de reuniones para intercambiar información y experiencias que
nos permitan mejorar las condiciones de vida y de trabajo.
- Acceder a información sobre formas de producción, precios de insumos y
de productos
- Planificación de encuentros, charlas y cursos con especialistas en temas
requeridos.
Dentro de los logros obtenidos se puede enumerar:
Entrega de “Certificados de Ocupación” como un avance hacia el
reconocimiento de los quinteros que les permite realizar trámites de
solicitud de energía eléctrica u otros.
Capacitación y alfabetización de productores: realización de cursos y
designación de un maestro para alfabetización de adultos.
Con respecto a nuevos canales de comercialización, se pone en
marcha una “Feria” a realizarse en el Parque, todos los domingos para
la venta directa al público. Se restringe la participación a los
productores que no utilizan agroquímicos, esto provoca nuevos
conflictos y nuevas desconfianzas, porque parte de los grupos recién
integrados no pudieron participar.
Se siguen realizando reclamos por la luz, los caminos, la seguridad y
la salita de primeros auxilios.
Es importante remarcar que una parte de los productores del PPI posee
una estructura de producción de altos insumos externos, y que deberán lograr
tomar conciencia de la necesidad de este cambio, y que los mismos deberían ser
paulatinos. Los productores convencionales necesitan desaprender el camino
recorrido, que sobre todo en la última década del siglo pasado dominó en
Argentina y se basó en la utilización de altos insumos externos, con introducción
de modelos o paquetes tecnológicos importados. Esto se logrará solo con el
trabajo participativo que permita tomar conciencia de la necesidad, y de las
nuevas oportunidades que este cambio les brinda. No es a partir de la marginación
de los mismos del programa, que se los va a incorporar. “El apoyo a un proyecto
puede conseguirse asegurándose desde el comienzo que los beneficiarios
desarrollen una relación de propiedad con el mismo” (Citado por Feito, 2001 de
CEDEAL, 1997)
Los beneficios de la experiencia fueron de crecimiento colectivo, de
organización, y de diagnóstico, aunque la distribución concreta de los mismos fue
desigual. Los beneficiarios con respecto al empleo, fueron parte de los integrantes
de la Cooperativa; algunos beneficios económicos como la entrega de semilla y
abono sin costo fue para la totalidad de los integrantes de la Cooperativa; en la
comercialización para aquellos que pudieron acceder al mercado a través de los
nuevos canales; y con respecto a la maquinaria de roturación primaria con
mínimos costos, en general fue para los productores de menores recursos, que no
poseen herramientas propias.
Desde el punto de vista del impacto ambiental, se consiguió avanzar en el
diagnóstico y en el conocimiento sobre el manejo de suelo orgánico, sin
fertilización química o con una mínima intervención, y la posibilidad de determinar
su estado a través de indicadores físicos y químicos de suelo.
En cuanto al desarrollo del capital social y humano, permitió construir espacios
de encuentro entre familias, hombres y mujeres sencillos, con diferente grado de
compromiso social, con los que pudimos intercambiar ideas en forma democrática,
para tratar de identificar los problemas, analizar sus causas y elaborar posibles
alternativas de solución. Esta experiencia nos enriqueció mutuamente y pudimos
luego de muchas gestiones, integrar a los productores al Programa de Cambio
Rural Bonaerense, que permitirá avanzar en el abordaje de una parte de los
problemas (Técnicos y Agronómicos). Este hecho implicó un reconocimiento para
los productores hortícolas desde el estado, sin embargo, somos concientes que
las necesidades superan ese programa y deberemos avanzar, desde otros
ámbitos, como la Universidad, en la conformación de equipos interdisciplinarios
que aborden los complejos problemas del sector.
6. Lecciones aprendidas, conclusiones y recomendaciones.
La complejidad de los problemas de este grupo de productores se relaciona
con la precariedad en la tenencia de la tierra asociada a los otros factores
vinculados con la persistencia de la pobreza. Estos factores son: la falta de
infraestructura y servicios, la retracción general en la demanda que empuja hacia
abajo los precios de los productos hortícolas tradicionales, los altos costos en la
comercialización y el transporte, la falta de acceso a la información, el aumento de
los insumos en relación directa con el aumento del dólar (semillas, gasoil,
agroquímicos, etc.), la dificultad para lograr y mantener formas organizativas
colectivas, el individualismo y la desconfianza, las dificultades para implementar
otras formas de comercialización, la falta de capacitación, mano de obra y capital
para optar o convertirse a otro sistema productivo, sumado al bajo nivel de
ingresos que no les permite capitalizarse, y la imposibilidad de acceder al crédito
por no ser propietarios de la tierra que ocupan y trabajan.
Las reflexiónes y aprendizajes que surgen del trabajo realizado en esta
experiencia, son las siguientes:
Los problemas de falta de infraestructura y servicios (caminos transitables,
la luz eléctrica, el gas, las comunicaciones, la seguridad y la atención
médico sanitaria) deben ser resueltos desde el estado, y a través de las
autoridades del PPI.
Los proyectos de desarrollo local deberían encararse en forma integral para
que puedan dar respuestas a los problemas complejos, para lo cual es
importante el abordaje interdisciplinario, y la articulación formal desde el
estado y otras instituciones (Universidades, Ministerios, INTA, ONG, etc.).
La situación de pobreza se expresa también a partir de la discriminación, el
desinterés, el clientelismo político y el individualismo en todos los ámbitos.
Los programas deben tener en cuenta los tiempos propios y las
particularidades de los integrantes de los mismos, para lograr la
participación del conjunto de los actores (productores, medieros,
trabajadores rurales y ocupantes). Solo con la integración, el aprendizaje
compartido, la disminución de la profunda y creciente desconfianza y el 22
individualismo, se podrá avanzar en este tipo de proyectos de desarrollo
local.
Es necesario seguir buscando espacios de construcción colectiva,
modificando los procesos de poder que puedan fragmentarlos, favoreciendo
el desarrollo de los aspectos facilitadores de los procesos de cambio.
En situaciones como la presentada, dar señales claras hacia la tenencia
definitiva de la tierra redundará en compromiso, participación y
fortalecimiento de la confianza en el otro, y en las instituciones.
Por último, consideramos que la protección ecológica requiere y necesita de
una voluntad y acciones políticas, económicas y sociales; no es posible la
protección de los ecosistemas naturales, sociales, históricos y culturales sin
eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin garantizar la educación, la
cultura y la salud de la población. En muchos países y regiones, se concibe
la protección ambiental, como un proceso para la conservación solamente
de los recursos naturales, y no se ha logrado incorporar la atención y
protección del hombre, y su calidad de vida, dentro de la protección
ambiental. Se debe reconocer que estamos en presencia de una crisis que
necesita ser abordada desde la reflexión y también desde la revisión de los
valores y modelos que inspiran nuestra gestión de los bienes comunes.
El desafío es, en consecuencia, encontrar nuevos modelos de relación
sociedad–medio ambiente, en el marco de relaciones sociales más
equitativas.
7. Bibliografía y material utilizado en el documento
BENENCIA, R.; CATTÁNEO, C.; DURAND, P.; SOUZA CASADINHO, J.;
FERNÁNDEZ, R.; FEITO, M. 1997. Área Hortícola Bonaerense. Cambios en la
producción y su incidencia en los sectores sociales. Ed. La Colmena. Buenos
Aires. Argentina. 280 p.
BATISTA, J.; SANTOS S. 1998. Calidad y sustentabilidad en la producción de
alimentos frutihortícolas. Actas del XXIº Congreso Argentino de Horticultura,
205 p.
FEITO, M. C. 2001. Evaluación de la implementación del programa Cambio Rural
en el Área Hortícola Bonaerense: operatoria, logros obtenidos y cuestiones
pendientes”. Ponencia presentada a las Segundas Jornadas
Interdisciplinarias de Estudios Agrarios y Agroindustriales. Facultad de
Ciencias Económicas. Universidad de Buenos Aires. 7-9 de Noviembre. 22 p.
GUZMÁN CASADO, G.; GONZÁLEZ DE MOLINA; M.; SEVILLA GUZMÄN, E.
2000. Introducción a la Agroecología como desarrollo rural sostenible.
Ediciones Mundi- Prensa. España. 533 p.
JACOBSEN, B.T. 1999. Organic farming. Sutcliffe L. (ed.). Organic food and
beverages: World supply and major european markets. International Trade
Centre. Génova. Pp.6-7.
MOREY, E. M. T. 2003. Aquí están estos son... Los quinteros del Parque Pereyra
Iraola y su lucha por la tierra. Tesis de grado para optar al título de
Licenciada en Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras.
Universidad de Buenos Aires. 129 p.
MOREY, E.; MOCCIA, S.; OBERTI ARNAUDO A. 2004. Hacia sistemas de
producción Orgánica: El caso de los quinteros en el Parque Pereyra Iraola.
Trabajo presentado al XXVII Congreso Argentino de Horticultura realizado en
V°Merlo, San Luis, Argentina, entre el 21-24 de Setiembre.
SARANDÓN, S.J. 2000. La Agricultura sustentable. Jornada de Actualización
sobre Manejo Integrado de Plagas en Horticultura. EEA-INTA San Pedro, pp.
2-9.
SORIA F. 2000. Sustentabilidad de los sistemas de producción orgánica según
distintas motivaciones. Revista Facultad de Agronomía. 20 (3): 317-326.
U.B.A.C.Y T. 01/G009. 2001-2002-2003. “Sistemas Hortícolas Sustentables:
Tecnología de Producción e Indicadores”. Plan de Investigación Subsidiado.
Unidades Ejecutoras: Cátedras de Horticultura, Fertilidad y Fertilizantes,
Zoología Agrícola y Terapéutica Vegetal. Facultad de Agronomía, U.B.A.
Director: Dr. Ing. Angel Chiesa, Codirector: Ing. Silva Moccia.
UNIDL, 2005. Proyectos de conocimiento aplicado para el desarrollo local de la
Secretaría de Políticas Universitarias. Hacia sistemas de producción
sustentables. El caso de los productores hortícolas del Parque Pereyra Iraola.
Director del área académica: Ing. Silva Moccia. Presentado y en evaluación.
Organicas CERTIFICADAS!
“HACIA SISTEMAS HORTÍCOLAS SUSTENTABLES:
El caso de los productores del Parque Pereyra Iraola”
Esta experiencia que implica el tránsito hacia la producción hortícola orgánica,
esta siendo realizada por los quinteros del Parque Provincial Pereyra Iraola (PPI),
Partido de Berazategui y La Plata, Provincia de Buenos Aires, que conforman
actualmente grupos de trabajo de Cambio Rural Bonaerense, con el
acompañamiento de Ingenieros Agrónomos, integrantes de la Cátedra de
Horticultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Estos productores, que ocupan las quintas desde la “expropiación para reserva
forestal y fomento de la agricultura” realizada en el año 1949, durante el gobierno
del presidente Perón, no son propietarios de las tierras porque nunca se les
entregó el título de tenencia. Las familias que se instalaron inicialmente, formaron
parte de la migración europea de italianos, portugueses y españoles. A mediados
de 1960, hay un nuevo crecimiento que se relaciona con una nueva migración, en
este caso interna, de las provincias del norte argentino. Es en las décadas del 70 y
80 cuando comienza a aumentar la afluencia de medieros y esta forma de trabajo
se relaciona con otro grupo de familias también migrantes, en su mayoría
bolivianos, que ingresa a la zona en las últimas dos décadas. Las superficies
ocupadas se encuentran en el orden de las 3 a 6 hectáreas por familia. Los
productores rurales hortícolas que habitan en este parque provincial comenzaron a
organizarse colectivamente ante la amenaza de perder “sus” tierras en el año
1998.
Como ocupan tierras de un Parque Provincial promovidos por el Estado, se les
imponen condiciones que los diferencian de otros productores. Este factor es el
que los impulsa, en esta etapa, hacia una producción sin uso de agrotóxicos, ya
que la permanencia de ellos en el lugar depende, de su reconversión a la
Producción Orgánica. Por ello comenzaron a participar en el Programa de
Reconversión para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria y
Agroalimentaria de Cambio Rural Bonaerense del Ministerio de Asuntos Agrarios
de la Provincia de Buenos Aires.
Esta experiencia creemos es innovadora porque a) surge a partir de la
organización y la decisión de los propios productores, que se acercan a la
Universidad a solicitar colaboración, en la búsqueda de un asesoramiento técnico;
b) porque intenta incluir a la totalidad de los ocupantes de hecho de dicho parque,
productores, medieros y trabajadores rurales, que se encuentran dispuestos a
organizarse para responder a este nuevo requisito impuesto por el estado, y c)
porque busca a través de la participación la forma de transitar el camino hacia un
cambio de sistema de producción, en un proceso de desarrollo rural local. En este
esfuerzo también colaboraron los promotores asesores de Cambio Rural
Bonaerense y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Antecedentes
La experiencia se inició con la participación inicial de un grupo de productores
que se encontraban agrupados en la “Cooperativa Parque Pereyra” a partir del
año 2003, y continúa hasta la actualidad con la inclusión de más de 35
productores del PPI, Provincia de Buenos Aires. Estos actualmente conforman tres
grupos de trabajo del programa Cambio Rural Bonaerense, dependiente del
Ministerio de Asuntos Agrarios, con la colaboración de integrantes de la Cátedra
de Horticultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
El Parque Pereyra Iraola, propiedad del estado provincial, es un espacio verde,
recreativo y a la vez productivo, con una superficie total aproximada de 10.250 has. Su origen fue la expropiación realizada en el año 1949 por el Estado Provincial, durante el gobierno del Presidente Perón. Se encuentra ubicado a 50 Km de la ciudad de Buenos Aires y
a 15 Km de la ciudad de La Plata, es de jurisdicción de varios municipios de la provincia de Buenos Aires. El mismo decreto de expropiación tuvo como objetivo el fomento de la agricultura y la protección de los pequeños productores de la zona, y estableció un área de 1200
has para la producción hortícola dentro del mismo. En el mencionado decreto se
hace explícita mención que la masa forestal del Parque debe preservarse para
generar un microclima adecuado para que los quinteros produzcan alimentos para
el mercado consumidor de Buenos Aires. De esta forma se instalaron pobladores
con un rol específico asignado por el estado: la producción de alimentos para la
ciudad. El Parque es un espacio rural, con competencia estatal, entre dos grandes
conglomerados urbanos (La Plata Norte y el Conurbano Sur Bonaerense), lo que
determina la potencialidad de constituirse en un modelo de innovación de
desarrollo local para otros territorios nacionales, en especial los cordones
hortícolas de las grandes ciudades.
Los productores ubicados en el Parque realizan actualmente tres tipos de
producción: convencional; de bajos insumos externos; y orgánica sin certificación.
En el lugar hay alrededor de 90 a 100 productores.
La superficie asignada por parcela es de 6 hectáreas, sin embargo hay
casos en los que varias familias comparten dicha superficie en la quinta, y otros
que poseen más de una parcela. Esto último, generalmente coincide con suelos
de baja aptitud agrícola.
Para permanecer en el Parque las familias de productores que inicialmente
fueron asignados debían pagar un canon anual al Estado Provincial. Sin embargo
desde 1992 se manifiestan irregularidades administrativas, en el cobro de los
mismos y un aumento desproporcionado de la alícuota por parte de las autoridades provinciales, que tuvo como consecuencia una creciente inestabilidad en la tenencia de la tierra. Se suma a ello la crisis del sector hortícola en Argentina durante la década del 90. Es en este contexto donde, desde las autoridades de turno “se inicia en el año 1998 acciones de desalojo públicos y con gran despliegue de fuerzas policiales desde la provincia” sobre los quinteros, y por otro lado aparecen diferentes artículos en periódicos “acusándolos a los productores de ocupantes ilegales” y de “contaminar y deteriorar el parque público” (Morey,
2003)
Morey, Moccia y Oberti en 2004, presentaron un trabajo cuyo objetivo fue
evaluar el proceso de reconversión productiva de los quinteros que habitan en el
Parque Pereyra Iraola y su cruce con variables sociales y económicas. En el
mismo se determinó que una de las características que distingue a estos
quinteros, de las otras organizaciones rurales, es que al estar en pleno conurbano,
tienen contacto con otras organizaciones similares pero de carácter urbano. En los
resultados preliminares se determinó la existencia de: 1) una gran heterogeneidad
de sistemas de producción, que va desde una alta adopción de técnicas de
manejo orgánico (producción “independiente” del mercado de insumos
agroindustriales) hasta sistemas de producción de altos insumos externos; 2)
tendencia a la identificación y diferenciación de la producción con apertura a
nuevos canales (ferias ecológicas, bolsones domiciliarios, comedores, etc.); 3)
búsqueda de formas cooperativas para la comercialización y el uso de
herramientas e insumos y 4) una tendencia al aumento de la biodiversidad.
Los problemas de la mayor parte de estos productores familiares, además de
la elección propia y/o la exigencia de organismos del estado de reemplazar la
producción convencional por sistemas más sustentables, poseen otros que
aparecerían como prioritarios y que fueron enumerados y jerarquizados por ellos
mismos de la siguiente manera:
1. Sistema de tenencia de la Tierra
2. Vías de acceso: Caminos intransitables por falta de mantenimiento de los
mismos dentro del parque.
3. Falta y/o altos costos que hacen difícil el acceso a energía eléctrica, gas
natural y agua potable y para riego.
4. Escasa disponibilidad de maquinaria agrícola para las labores primarias.
5. Cantidad de deshechos y residuos que se dejan dentro de la superficie del
Parque.
6. Falta de seguridad y de sala de primeros auxilios.
7. Dificultades para la comercialización de los productos convencionales, que
se incrementa en el caso de los productos en tránsito a la producción
orgánica.
8. Necesidad de capacitación para la conversión a producción orgánica.
Como muestra esta enumeración realizada por ellos en las reuniones de
trabajo participativo los problemas, necesidades y demandas básicas y
diferenciadas, exigen cierta flexibilidad para adoptar los programas de desarrollo a
la realidad, que muestra prioridades en los problemas económico sociales. Estos
fueron transmitidos a las autoridades del Programa y del Parque.
Por otro lado la Cooperativa, a través de reiteradas gestiones, y un gran
esfuerzo personal de su presidente, la Sra. Delia Serdiuk, buscaron resolver parte
de los problemas enumerados, como:
Con el objetivo de disponer de maquinaria agrícola para las labores
primarias
1. La Cooperativa adquirió con fondos propios obtenidos de la
comercialización un tractor, un arado de dos cuerpos y una rastra.
2. Compra de una camioneta con el objetivo de unificar carga, para que los
pequeños productores que no disponen de movilidad propia lleguen con
sus productos a los diversos canales de comercialización abiertos.
Para mejorar las dificultades en la comercialización de los productos
convencionales y en tránsito a la producción orgánica.
3. Venta a Comedores de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA)
4. Venta de bolsones a particulares
5. Adquisición y venta de la producción en un puesto que la Cooperativa
alquiló en el Mercado Centralizador de La Plata.
Otros logros de la cooperativa
6. Obtención de donaciones de semillas para todos los productores
integrantes de la misma.
7. Compra de abono (estiércol de ave) para alguno de los productores.
8. Organización de reuniones de capacitación.
9. Compra de delantales para todos los alumnos de la salita de preescolar
recién creada en una escuela dentro del PPI.
10. Distribución de calzado donado para los integrantes de la Cooperativa
En esta primer etapa que podemos llamar de funcionamiento colectivo a
través de la Cooperativa como organización, se logró una rápida expansión y se
basó en la búsqueda de una alternativa independiente de la existente y que
permitiera avanzar en la solución de alguno de los múltiples y complejos
problemas, y por otro lado se intentó trabajar en el fortalecimiento de la confianza.
PRODUCCIÓN y COMERCIALIZACIÓN
- Intercambiar experiencia técnica y realizar diagnóstico, para determinar las
dificultades y poder avanzar.
- Planificar diferentes acciones que hagan posible el proceso de
reconversión.
- Diferenciar los productos obtenidos por su forma de producción y su
calidad.
- Acercar el productor al consumidor.
ASOCIATIVISMO
- Planificación de Compras Colectivas de abonos y semillas.
- Planificación de la producción colectiva de plantines que permitan aumentar
la diversidad.
- Realización de gestiones con el objetivo de disponer de maquinaria y
herramientas de uso colectivo: Arado, Rastra y Tractor.
- Presentación de Proyectos Colectivos: Insumos y herramientas.
- Mejorar la organización para acceder a mercados diferenciados: Ferias
Francas, Bolsones de Verduras y Ventas a Comedores
- Optimizar el funcionamiento de la Cooperativa Agropecuaria Productores
del Parque Pereyra Iraola.
INFORMACION Y CAPACITACIÓN
- Participar de reuniones para intercambiar información y experiencias que
nos permitan mejorar las condiciones de vida y de trabajo.
- Acceder a información sobre formas de producción, precios de insumos y
de productos
- Planificación de encuentros, charlas y cursos con especialistas en temas
requeridos.
Dentro de los logros obtenidos se puede enumerar:
Entrega de “Certificados de Ocupación” como un avance hacia el
reconocimiento de los quinteros que les permite realizar trámites de
solicitud de energía eléctrica u otros.
Capacitación y alfabetización de productores: realización de cursos y
designación de un maestro para alfabetización de adultos.
Con respecto a nuevos canales de comercialización, se pone en
marcha una “Feria” a realizarse en el Parque, todos los domingos para
la venta directa al público. Se restringe la participación a los
productores que no utilizan agroquímicos, esto provoca nuevos
conflictos y nuevas desconfianzas, porque parte de los grupos recién
integrados no pudieron participar.
Se siguen realizando reclamos por la luz, los caminos, la seguridad y
la salita de primeros auxilios.
Es importante remarcar que una parte de los productores del PPI posee
una estructura de producción de altos insumos externos, y que deberán lograr
tomar conciencia de la necesidad de este cambio, y que los mismos deberían ser
paulatinos. Los productores convencionales necesitan desaprender el camino
recorrido, que sobre todo en la última década del siglo pasado dominó en
Argentina y se basó en la utilización de altos insumos externos, con introducción
de modelos o paquetes tecnológicos importados. Esto se logrará solo con el
trabajo participativo que permita tomar conciencia de la necesidad, y de las
nuevas oportunidades que este cambio les brinda. No es a partir de la marginación
de los mismos del programa, que se los va a incorporar. “El apoyo a un proyecto
puede conseguirse asegurándose desde el comienzo que los beneficiarios
desarrollen una relación de propiedad con el mismo” (Citado por Feito, 2001 de
CEDEAL, 1997)
Los beneficios de la experiencia fueron de crecimiento colectivo, de
organización, y de diagnóstico, aunque la distribución concreta de los mismos fue
desigual. Los beneficiarios con respecto al empleo, fueron parte de los integrantes
de la Cooperativa; algunos beneficios económicos como la entrega de semilla y
abono sin costo fue para la totalidad de los integrantes de la Cooperativa; en la
comercialización para aquellos que pudieron acceder al mercado a través de los
nuevos canales; y con respecto a la maquinaria de roturación primaria con
mínimos costos, en general fue para los productores de menores recursos, que no
poseen herramientas propias.
Desde el punto de vista del impacto ambiental, se consiguió avanzar en el
diagnóstico y en el conocimiento sobre el manejo de suelo orgánico, sin
fertilización química o con una mínima intervención, y la posibilidad de determinar
su estado a través de indicadores físicos y químicos de suelo.
En cuanto al desarrollo del capital social y humano, permitió construir espacios
de encuentro entre familias, hombres y mujeres sencillos, con diferente grado de
compromiso social, con los que pudimos intercambiar ideas en forma democrática,
para tratar de identificar los problemas, analizar sus causas y elaborar posibles
alternativas de solución. Esta experiencia nos enriqueció mutuamente y pudimos
luego de muchas gestiones, integrar a los productores al Programa de Cambio
Rural Bonaerense, que permitirá avanzar en el abordaje de una parte de los
problemas (Técnicos y Agronómicos). Este hecho implicó un reconocimiento para
los productores hortícolas desde el estado, sin embargo, somos concientes que
las necesidades superan ese programa y deberemos avanzar, desde otros
ámbitos, como la Universidad, en la conformación de equipos interdisciplinarios
que aborden los complejos problemas del sector.
6. Lecciones aprendidas, conclusiones y recomendaciones.
La complejidad de los problemas de este grupo de productores se relaciona
con la precariedad en la tenencia de la tierra asociada a los otros factores
vinculados con la persistencia de la pobreza. Estos factores son: la falta de
infraestructura y servicios, la retracción general en la demanda que empuja hacia
abajo los precios de los productos hortícolas tradicionales, los altos costos en la
comercialización y el transporte, la falta de acceso a la información, el aumento de
los insumos en relación directa con el aumento del dólar (semillas, gasoil,
agroquímicos, etc.), la dificultad para lograr y mantener formas organizativas
colectivas, el individualismo y la desconfianza, las dificultades para implementar
otras formas de comercialización, la falta de capacitación, mano de obra y capital
para optar o convertirse a otro sistema productivo, sumado al bajo nivel de
ingresos que no les permite capitalizarse, y la imposibilidad de acceder al crédito
por no ser propietarios de la tierra que ocupan y trabajan.
Las reflexiónes y aprendizajes que surgen del trabajo realizado en esta
experiencia, son las siguientes:
Los problemas de falta de infraestructura y servicios (caminos transitables,
la luz eléctrica, el gas, las comunicaciones, la seguridad y la atención
médico sanitaria) deben ser resueltos desde el estado, y a través de las
autoridades del PPI.
Los proyectos de desarrollo local deberían encararse en forma integral para
que puedan dar respuestas a los problemas complejos, para lo cual es
importante el abordaje interdisciplinario, y la articulación formal desde el
estado y otras instituciones (Universidades, Ministerios, INTA, ONG, etc.).
La situación de pobreza se expresa también a partir de la discriminación, el
desinterés, el clientelismo político y el individualismo en todos los ámbitos.
Los programas deben tener en cuenta los tiempos propios y las
particularidades de los integrantes de los mismos, para lograr la
participación del conjunto de los actores (productores, medieros,
trabajadores rurales y ocupantes). Solo con la integración, el aprendizaje
compartido, la disminución de la profunda y creciente desconfianza y el 22
individualismo, se podrá avanzar en este tipo de proyectos de desarrollo
local.
Es necesario seguir buscando espacios de construcción colectiva,
modificando los procesos de poder que puedan fragmentarlos, favoreciendo
el desarrollo de los aspectos facilitadores de los procesos de cambio.
En situaciones como la presentada, dar señales claras hacia la tenencia
definitiva de la tierra redundará en compromiso, participación y
fortalecimiento de la confianza en el otro, y en las instituciones.
Por último, consideramos que la protección ecológica requiere y necesita de
una voluntad y acciones políticas, económicas y sociales; no es posible la
protección de los ecosistemas naturales, sociales, históricos y culturales sin
eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin garantizar la educación, la
cultura y la salud de la población. En muchos países y regiones, se concibe
la protección ambiental, como un proceso para la conservación solamente
de los recursos naturales, y no se ha logrado incorporar la atención y
protección del hombre, y su calidad de vida, dentro de la protección
ambiental. Se debe reconocer que estamos en presencia de una crisis que
necesita ser abordada desde la reflexión y también desde la revisión de los
valores y modelos que inspiran nuestra gestión de los bienes comunes.
El desafío es, en consecuencia, encontrar nuevos modelos de relación
sociedad–medio ambiente, en el marco de relaciones sociales más
equitativas.
7. Bibliografía y material utilizado en el documento
BENENCIA, R.; CATTÁNEO, C.; DURAND, P.; SOUZA CASADINHO, J.;
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producción y su incidencia en los sectores sociales. Ed. La Colmena. Buenos
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BATISTA, J.; SANTOS S. 1998. Calidad y sustentabilidad en la producción de
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205 p.
FEITO, M. C. 2001. Evaluación de la implementación del programa Cambio Rural
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Ciencias Económicas. Universidad de Buenos Aires. 7-9 de Noviembre. 22 p.
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MOREY, E. M. T. 2003. Aquí están estos son... Los quinteros del Parque Pereyra
Iraola y su lucha por la tierra. Tesis de grado para optar al título de
Licenciada en Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras.
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V°Merlo, San Luis, Argentina, entre el 21-24 de Setiembre.
SARANDÓN, S.J. 2000. La Agricultura sustentable. Jornada de Actualización
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U.B.A.C.Y T. 01/G009. 2001-2002-2003. “Sistemas Hortícolas Sustentables:
Tecnología de Producción e Indicadores”. Plan de Investigación Subsidiado.
Unidades Ejecutoras: Cátedras de Horticultura, Fertilidad y Fertilizantes,
Zoología Agrícola y Terapéutica Vegetal. Facultad de Agronomía, U.B.A.
Director: Dr. Ing. Angel Chiesa, Codirector: Ing. Silva Moccia.
UNIDL, 2005. Proyectos de conocimiento aplicado para el desarrollo local de la
Secretaría de Políticas Universitarias. Hacia sistemas de producción
sustentables. El caso de los productores hortícolas del Parque Pereyra Iraola.
Director del área académica: Ing. Silva Moccia. Presentado y en evaluación.
Organicas CERTIFICADAS!
http://www.scielo.org.ar/pdf/ava/n10/n10a05.pdf
COOPERATIVA DE TRABAJO IRIARTE VERDE LTDA.
Días y horarios de la entrega a domicilio
Iriarte Verde entrega en la Ciudad de Buenos Aires los días jueves y sábados. En algunos partidos de la provincia de Buenos Aires, entrega sólo los sábados después del mediodía.
Existen zonas de Capital y Provincia que tienen un adicional por envío de $16. Consultar.-
Para las entregas de los días jueves, podés hacer tu pedido hasta el martes anterior a las 20 hs. Para las entregas de los días sábados, podés hacer tu pedido hasta el jueves anterior a las 20 hs.
Los pedidos podes hacerlos a través de la página web, e-mail
El canasto de hortalizas es predeterminado, es decir, lo integran las variedades que se encuentran en óptimo estado de desarrollo. Se cosechan el día anterior a la entrega, se realiza un prelavado, se acondicionan y se colocan en bolsas microperforadas para su mejor conservación.
Recordá que no proveemos de bolsas de polietileno. Cuando nos recibas en tu domicilio, hacelo con tu chango o bolsa de compras.
El 24 de Marzo de 2011 [¿querés saber qué pasó el 24 de Marzo en nuestro país?], Iriarte Verde, abrió las puertas de su ALMACÉN AGROECOLOÓGICO en el Barrio de Barracas (Río Limay 1233 entre Alvarado y California) [Encontranos en Google maps].
En este espacio encontrarás alimentos sin agrotóxicos, orgánicos y artesanales.
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(Atención telefónica: Martes, miércoles y viernes de 10 a 20hs, jueves de 9 a 20hs y sábados de 9 a 17:30hs.)
Recorda que Iriarte Verde no utiliza bolsas de polietileno, por lo que si te interesa adquirir productos en el almacén, acércate con tu chango o bolsa de compras.
Mapa de entrega a domicilio
E reparto se realiza en la Ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Vicente López.
Los límites (viniendo de capital) son:
- Por San Isidro, hasta la Av. Unidad Nacional y Av. Fondo de la Legua.
- Por Tres de Febrero, hasta la Av. Gaona.
- Por La Matanza: el límite rodea a la Av. Gaona, Av. de Mayo, Av. Mosconi, Av. Gral San Martín, Av. Ricchieri y Av. Gral. Paz.
¿Cómo nace?
Una vez, el socio fundador de Organic Orchard tuvo una revelación. Algo que había permanecido dormido durante tantos años, de pronto descorrió su velo. En el apellido del socio fundador, el Sr. Borchardt, se hallaba oculta la palabra “huerta” en el idioma inglés, o sea, “orchard”. Tan sólo quitando la B del inicio y la T del final, su apellido se reducía a “huerta” en inglés. Durante toda su existencia, esta palabra se halló allí mismo, en el exacto lugar donde fue encontrada para sólo desenvolverse en el momento oportuno. ¿Casualidad?
Allá por mediados de 2010, el socio fundador se encontraba ejerciendo su profesión manteniendo a la huerta orgánica como un hobby, como una actividad de esparcimiento de fin de semana, en la que plasmar su perenne pasión por la naturaleza.
¿Cómo crece?
La huerta orgánica comenzó a germinar y al probar sus productos, el socio fundador y sus familiares notaron el evidente manjar que brotaba de sus tierras. Las verduras tenían mejor color, formas naturales y sabores más intensos. Los beneficios de la huerta orgánica ya se empezaban a vislumbrar. A partir de este éxito mínimo y ante la frondosidad de la producción, naturalmente se empezó a regalar a amigos y conocidos cuya devolución siempre arrojaba mensajes alentadores, que invitaban a más. A partir de allí, y con el objetivo de llevar salud envasada en forma de verduras y frutas a la mayor cantidad de mesas posibles, nace Organic Orchard, o simplemente, huerta orgánica. Nutrido de nuestro propia producción y complementando con proveedores orgánicos cuidadosamente seleccionados, entregamos productos saludables, naturales, nobles; cosechados, administrados y entregados por verdaderos amantes de lo orgánico, lo natural, lo verdadero.
¿Cómo se desarrolla?
Se sembró una idea y se cosechó una empresa. Seguramente así sucede tantas veces que la pasión se mezcla con el esfuerzo y el amor. La huerta orgánica crece día a día, ampliando su zonas de entrega, su variedad de productos, el personal y la cantidad de metros cuadrados cultivados.
Las hortalizas de Organic Orchard no sólo se siembran, cuidan y cosechan de un modo orgánico. También lo hacemos con el incentivo de que estamos aportando alimentos saludables y mejorando la calidad de vida de quienes los consumen. Esta impronta es fundamental dentro de nuestra estructura y forma de trabajar.
Por eso, además de ser orgánico, de no utilizar hormonas ni agroquímicos en ninguna fase del cultivo de nuestras hortalizas, tenemos el agregado que Organic Orchard es manejado por sus dueños, quienes viven la cultura orgánica, consumen productos orgánicos hace años y llevan adelante la empresa con un sentido de responsabilidad, dedicación y amor.
El resultado son los alimentos saludables, ricos en vitaminas y minerales, sabrosos y tiernos que cosechamos día a día en la huerta y que compartimos con todos nuestros clientes.
Para asegurar la calidad y transparencia de producción hemos tramitado y obtenido la certificación orgánica en transición por parte de OIA (Organización Internacional Agropecuaria).
Envíos: Entregamos en domicilios, hogares, negocios, oficinas, restaurantes, almacenes, entre otros, todas las semanas.
Zonas de entrega: en toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en toda la Zona Norte del GBA, desde Vicente López hasta Pilar, por Ruta 8, y hasta Zárate, por Ruta 9.
Días de entrega: Martes y jueves.
Costo de envío: a determinar en base al lugar de entrega.
Los pedidos se toman hasta las 9 am del día anterior a la entrega. Una vez realizado el pedido, el cliente recibirá una confirmación vía email por parte de Organic Orchard.
http://www.talloverde.com/
Tallo Verde es una huerta orgánica certificada con una propuesta que potencia todas las virtudes de lo orgánico. Cultiva verduras orgánicas, frutas orgánicas y aromáticas orgánicas de estación y cosecha tu pedido minutos antes de entregártelo. También desarrollamos diversas líneas de productos orgánicos elaborados, tales como aceite, mermeladas, miel, quesos, entre otros.
Las ventajas de cuidar que los alimentos que elegiste lleguen a destino con su verdadero sabor y que los puedas mantener frescos por más tiempo, permite que tus platos auténticamente naturales cautiven a quién los pruebe.
Como vos, Tallo Verde cuida al planeta y a quienes lo habitamos.
Certificación Orgánica
En Tallo Verde todos los productos se cultivan libres de químicos, con procesos naturales y sustentables. Contamos con la certificación de la OIA (Organización Internacional Agropecuaria), entidad que garantiza al consumidor el origen, la identidad e integridad del producto orgánico.
¿Qué son los alimentos orgánicos?
La agricultura orgánica es un sistema de producción que utiliza insumos naturales y está libre de pesticidas y fertilizantes de síntesis química; favoreciendo así la sustentabilidad de los sistemas y el cuidado de los recursos naturales.Ecológico o biológico son sinónimos de Orgánico y sólo los productos certificados orgánicos pueden comercializarse o identificarse como tales.
¿Por qué consumir productos orgánicos?
Porque son más sabrosos, nutritivos y saludables que los alimentos convencionales.
Porque mantienen sus propiedades naturales, vitaminas, minerales y demás nutrientes sin utilizar contaminantes ni conservantes.
Porque no tienen colorantes ni aditivos que modifiquen su sabor original, y su producción misma logra realzar su aroma natural.
Porque su producción es sostenible, y mejora y aumenta los recursos que se utilizan en su producción.
Porque una alimentación con vegetales y frutas de estación orgánicos nos aportan todos los nutrientes que necesitamos para vivir sanamente.
Una huerta orgánica de principio a fin
En nuestras tierras cultivamos de manera ecológica frutas, verduras y aromáticas. Esto se logra a través del uso racional de los recursos naturales, la no utilización de productos de síntesis química, el incremento de la fertilidad a través del compost y rotaciones de cultivos, y el incremento de la biodiversidad. Tallo Verde produce sus propias semillas y plantines.
OIA: Certificación garantizada
Tallo Verde certifica sus productos orgánicos a través de OIA, líder en certificación orgánica. Su sello garantiza nuestros procesos de producción y te otorga la información, confianza y veracidad respecto de lo que elegís consumir.
Trazabilidad
Tallo Verde registra desde el día de la siembra, hasta el día de la cosecha y elaboración todos los datos de producción. Cumpliendo con la normativa orgánica, implementamos un sistema mediante el cual se puede rastrear la historia del producto a lo largo de la cadena alimenticia, desde su origen hasta su utilización y localización. Por medio de los números de lote registrados en tu remito y en las etiquetas de los productos elaborados, podemos disponer rápidamente de toda la información del alimento, sus materias primas, cuando y cómo fueron elaborados o cosechados.
pedile como hice yo a tu verdulero amigo.. que tenga la opción de Orgánico certificado!