La lección anterior se refería al dinero como el patrón con el cual Dios juzga nuestras vidas cristianas, esto da la pauta de que hay razones para dedicar el dinero del cristiano para el trabajo de Dios. De todos modos esta parte enumerará más razones y beneficios para ofrendar. De modo tal que si usted todavía no es un dador su corazón será persuadido a querer dar a Dios y para la extensión de su reino.
En el área de las ofrendas usted está entre dos situaciones, ofrendar fielmente de sus rentas ó ingresos todo el tiempo ( no encontré significado correcto) Consecuentemente como usted lee las razones y beneficios de ser un dador, deje que Dios le hable a su corazón para ver si usted está siendo obediente en su ofrendar ó si usted necesita comprometerse para ser un dador diligente y responsable todo el tiempo.
El mayor beneficio se radica en que cuando damos ponemos en funcionamientos las promesas que liberan las muchas y diferentes formas de bendiciones de Dios, de manera tal que estamos siempre en mejor posición para dar en el futuro. Por ejemplo tome una simple semilla de manzana y plántela, ésta producirá un árbol de manzana con 8 manzanas, cada manzana podría tener 5 semillas, así después de la semilla plantada inicialmente producirá 40 semillas más. Esas 40 semillas pueden ser plantadas y también producirían árboles con 5 manzanas con cuatro semillas dando un total de 800 semillas más. Esas 800 semillas podrían también ser plantadas y a su vez producirían árboles con 5 manzanas con 4 semillas dando un total de 16.000 semillas más para plantar.