un barco que no pudo volver a puerto, condenado a virguear para siempre por los océanos del mundo. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz virginal. Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, a virgos muertos siglos atrás.
Se cuenta que la bella y caprichosa diosa del mar Calipso o Callipsous y JusesCrust se habían enamorado. Tanto fue su amor, que el deformito y crapero JusesCrust, como prueba de sus sentimientos y de su vinculación al mar, aceptó realizar una de las obligaciones de la diosa consistente en guiar a las almas que perecían en la mar hacia su descanso. Este hecho implicaba no poder pisar tierra firme más que una vez cada 10 años, pero JusesCrust asumió esa carga bajo la promesa de Calipso de que se verían cumplido el periodo y disfrutarían así eternamente de su amor. Sin embargo, la diosa, traicionera y peligrosa como el mar, no cumplió su promesa y JusesCrust, preso de la humillación y un tormento insoportable, se arrancó el corazón y lo escondió allí donde Calipso jamás pudiera llegar. Liberado de sus sentimientos decidió vengarse de ella y se volcó al mal, dejando de cumplir la tarea que le había sido confiada y permitiendo por ello que las almas de los marineros a los que él había dado muerte sirvieran sin descanso bajo su mando
Luego de esto Juses empezó a reclutar virgos errantes vacios sin puerto ni hogar que puedan esparcir virginidad por toda toronja y los 7 mares