Bienvenidos linces, lincesas, robertos, migueles, maquinolas,etc. Les traigo un cuento de un taringuero, espero que les guste.

Había una vez un taringuero gordo y feo

que se había enamorado (¿como no?)

de una lincesa hermosa y rubia…

Un día, la lincesa – vaya usted a saber por qué –
dio un beso al feo y gordo taringuero…
dio un beso al feo y gordo taringuero…

y, mágicamente, éste bajo de rango y se transformó
en un esbelto y apuesto Iniciado.
en un esbelto y apuesto Iniciado.

(Por lo menos, así lo veía ella…)

(Por lo menos, así se sentía el…)
Y todos se murieron
FIN!






FIN!





