Los anfibios son el reflejo de un gran paso evolutivo de los vertebrados para conquistar el medio terrestre. Derivan de los peces ripidistios, como lo muestran los restos evidenciales pertenecientes a los géneros fósiles Osteolepis y Gyroptychius; y dieron lugar a los primeros reptiles. Por ello se los considera intermediarios entre ambos grupos. Si bien son animales básicamente terrestres, ellos siguen ligados al agua por sus mecanismos de reproducción y desarrollo, para así poder completar eficazmente su ciclo de vida. Pero, se observa en éstos una tendencia a independizarse del medio acuático, evidenciada por la evolución morfológica en el miembro quiridio (extremidades), las cinturas pélvica y pectoral como caracteres relevantes. El origen de la clase Amphibia se da en el Devónico (Era Paleozoica) hace aproximadamente 350 millones de años, con una gran diversidad durante los períodos siguientes, Carbonífero y Pérmico (fines de la Era Paleozoica), incluyendo los antepasados de los anfibios vivientes y la radiación que dará origen más tarde a los reptiles; y por tanto, a los otros grupos de vertebrado tetrápodos (aves y mamíferos). El más antiguo de los anfibios conocidos pertenece al género Ichthyostega. Aún cuando su cráneo muestra caracteres transicionales muy notorios e incuestionables respecto a su posición intermedia entre los crosopterigios ripidistios (peces de aletas carnosas) y los típicos laberintodontes (primeros anfibios), la constitución anatómica de las extremidades y de las cinturas pélvica y pectoral es ya típica de un anfibio. Los anfibios cumplen un rol fundamental en los ecosistemas, debido al transporte de energía y nutrientes desde el medio acuático al terrestre. Las lluvias y los cursos de agua arrastran los nutrientes de los suelos hacia los cuerpos de agua, donde se reproducirán los anfibios. Pero dichos nutrientes favorecerán el desarrollo del plancton animal y vegetal (microorganísmos acuáticos), además de la vegetación acuática mayor que servirá de alimento a las larvas de anfibios. Éstas, al finalizar su desarrollo y abandonar el medio acuático, llevarán al medio terrestre las sustancias elaboradas por la fotosíntesis de las plantas acuáticas, abonadas por los nutrientes originalmente lavados de los suelos, donde los dejarán al morir o al ser consumidos por los depredadores. Los adultos son grandes consumidores de artrópodos terrestres, principalmente insectos; con lo que contribuyen a regular las poblaciones de éstos, pero también se alimentan de otros invertebrados como moluscos (caracoles y babosas), anélidos (lombrices de tierra) y de otros vertebrados como anfibios, para ello se orientan con su canto, reptiles, aves, en especial pichones, pequeños roedores y sólo accidentalmente ingieren vegetales (por ejemplo la carga que transportan las hormigas o flores en movimiento al caer). Clase AMPHIBIA Linnaeus 1758 Con vértebras acéntricas (con persistencia de cuerda dorsal); pseudocéntricas (con escudo óseo delgado rodeando la cuerda dorsal, con suturas en la parte lateral de la vértebra); o notocéntrica (con el cuerpo vertebral formado a partir del interdorsal). Cráneo articulado con la vértebra atlas por dos cóndilos (algunos fósiles con un solo cóndilo). Oído medio con columela y estapes (en contacto con la ventana oval). Con cuatro extremidades de tipo pentadáctilo (tetrápodos). Sangre con glóbulos rojos nucleados, biconvexos y ovales. Corazón con dos aurículas y un ventrículo, además de un cono arterial con válvula. Dos arcos aórticos simétricos. Branquias (tres pares) presentes en los primeros estadios del desarrollo (a veces persistentes). Riñones con nefrostomas y corpúsculos de Malpighi (mesonefros). Órganos de los sentidos de las líneas laterales presentes durante el desarrollo larval. Diez pares de nervios craneales, el último es el vago. Aletas impares, cuando están presentes no presentan radios de sostén. Costillas cortas (porción vertebral) y generalmente soldadas a las apófisis transversas vertebrales. Esternón derivado de la cintura escapular. Con cloaca; macho con órgano copulador generalmente ausente. Desarrollo embrionario sin amnios ni alantoides. Esta clase, tomando en cuenta como caracter diagnóstico más importante la forma de las vértebras, se considera dividida en tres subclases: Labyrinthodontia, Lepospondyli y Lissamphibia; sólo la última tiene representantes vivientes, encontrándose registros desde el Triásico (Era Mesozoica), hace aproximadamente 170 millones de años. Correspondiendo las otras dos, a los anfibios fósiles de fines de la Era Paleozoica (Devónico) hasta principios de la Mesozoica (Triásico). De éstos dos últimos grupos, ya extintos hace millones de años, los Labyrinthodontia fueron quienes dieron lugar a los primeros reptiles durante el Carbonífero (Era Paleozoica) hace aproximadamente 250 millones de años. Subclase LISSAMPHIBIA Anfibios sin armadura dérmica. Dientes con corona y pedicelo, separados ambos por una zona no calcificada o fibrosa que permite la flexión del diente hacia el interior de la boca, mecanismo que facilita la entrada de la presa pero dificulta su salida. Opérculo ubicado en la región del cuello, lámina ósea perforada por la ventana oval, comunicación del oído medio con el interno; sobre la ventana oval se inserta el estapes, formación ósea relacionada con la columela que a su vez se inserta en el tímpano. El opérculo se relaciona con un músculo que a su vez se inserta en la escápula y trasmite vibraciones del suelo. Papila amphibiorum, área sensorial especial del oído interno (laberinto membranoso). Además de los conos y bastones de los otros vertebrados, poseen, en la retina, los llamados bastones verdes que facilitan la visión con poca intensidad lumínica. Glándulas cutáneas de dos tipos: granulosas y mucosas que mantienen húmeda la piel y segregan sustancias ponzoñosas con función defensiva. Vascularización de la piel en función de la respiración cutánea. Esta subclase se divide en cuatro superórdenes: Gradientia (Urodelos), anfibios reptantes con la región caudal desarrollada; Gymnophiona o Apoda, anfibios sin extremidades pares, ojos reducidos y cola corta; Salientia, anfibios con patas traseras desarrolladas en función del salto y con reducción de la región caudal; y Trachystomata, anfibios acuáticos, larvas permanentes y con desarrollo de algunos caracteres de adultos, con ojos pequeños, patas delanteras pequeñas, las traseras totalmente perdidas, ambas mandíbulas recubiertas por un pico córneo, con órgano de Jacobson, pulmón y tres pares de branquias externas (con una sola familia, Sirenidae, de América del Norte y norte de Méjico). Los superórdenes Trachystomata y Gradientia no poseen representantes en nuestro país. Respecto de Gradientia, Berg (1896) y Serié (1935) lo mencionan, basados en dos ejemplares de Ensatina platensis, la "salamandra argentina"; coleccionados por Jiménez de la Espada (1875) a orillas del río de La Plata (Montevideo). Cei (1980) se refiere a esa cita diciendo que probablemente esos ejemplares correspondan a la localidad de California (EE.UU.). El superorden Gymnophiona está representado en la batracofauna argentina con cinco especies comprendidas en dos familias. Los Caeciliidae con: Siphonops annulatus (Misiones) y Siphonops paulensis (noreste argentino). Los Typhlonectidae con: Chthonerpeton hellmichi (Punta Lara, Buenos Aires), Chthonerpeton indistinctum (noreste de Buenos Aires y sur de Entre Ríos) y Nectocaecilia fasciata (un solo registro sin localidad de colección para Buenos Aires). El superorden Salientia se divide en tres órdenes: Eoanura, Proanura y Anura, los dos primeros son fósiles. En cambio, Anura aparece a principios de la Era Mesozoica, hace aproximadamente 60 millones de años, comprendiendo un grupo de anfibios de gran éxito biológico hasta el presente, con gran número de especies y una gran distribución geográfica cubriendo variados hábitats. El primer registro fósil de este orden en la provincia de La Pampa corresponde al género Pipa, que corresponde a la formación Bacamahuida, encontrado en sedimentos lacustres (de laguna), que datan de aproximadamente 40 millones de años; revelando la presencia de ranas, condiciones ambientales muy diferentes a las que predominan en la actualidad. Superorden Salientia Laurenti, 1768 Orden ANURA Rafinesque, 1815 Con reducido número de vértebras presacrales (máximo 9; mínimo 5). Vértebras caudales fusionadas entre sí formando el urostilo. Con una vértebra sacral. Diapófisis sacrales dilatadas o cilíndricas. Cintura escapular arcífera o firmisternia. Con costillas reducidas. Con dientes maxilares, premaxilares y vomerianos. Con párpados móviles y glándulas oculares que mantienen húmeda la superficie del ojo. Con oído medio y caja timpánica cerrada por un tímpano, generalmente visible. Con lengua especializada en la captura de presas (generalmente insectos). Son capaces de emitir sonidos mediante cuerdas vocales ubicadas en la cámara laringo-traqueal. Amplexo inguinal o axilar. Pueden ser ovulíparos, de fecundación externa, u ovovivíparos como en algunas especies africanas. En la mayoría hay metamorfosis, con larvas acuáticas con tres pares de branquias externas que luego son reemplazadas por tres pares de branquias internas. Este orden esta representado en la anfibiofauna argentina por un total de 147 taxa comprendidos en ocho familias: 1) Microhylidae con: Dermatonotus muelleri y Elachistocleis bicolor; 2) Bufonidae con: Bufo variegatus, B. achalensis, B. rubropunctatus, B. spinulosus papillosus, B. spinulosus spinulosus, B. arenarum, B. rufus, B. ictericus, B. paracnemis, B. dorbignyi, B. fernandezae, B. granulosus major, B. crucifer, B. gnustae, Melanophryniscus rubriventris rubriventris, M. rubriventris subconcolor, M. rubriventris toldosensis, M. stelzneri fulvoguttatus, M. stelzneri montevidensis, M. stelzneri spegazzinii, M. stelzneri stelzneri y M. tumifrons; 3) Rhinodermatidae con: Rhinoderma darwini; 4) Ceratophryidae con: Ceratophrys cranwelli, C. ornata, Chacophrys pierottii, Lepidobatrachus asper, L. laevis y L. llanensis; 5) Leptodactylidae con: Crossodactylus dispar, C. schmidti, Adenomera marmorata, Leptodactylus bufonius, L. elenae, L. fuscus, L. geminus, L. gracilis, L. latinasus anceps, L. latinasus latinasus, L. mystacinus, L. podicipinus, L. chaquensis, L. ocellatus, L. labyrinthicus, L. laticeps, Physalaemus biligonigerus, P. fuscumaculatus, P. nattereri, P. santafecinus, P. albifrons, P. albonotatus, P. cuvieri, P. fernandezae, P. gracilis, P. henseli, P. riograndensis, Pleurodema borellii, P. cinerea, P. kriegi, P. thaul, P. bufonina, P. guayapae, P. nebulosa, P. tucumana, P. marmorata marmorata, Pseudopaludicola ameghini, P. falcipes, Alsodes gargola gargola, A. gargola neuquensis, A. pehuenche, A. monticola, A. verrucosus, A. nodosus, Atelognathus nitoi, A. patagonicus, A. praebasalticus agilis, A. praebasalticus dobeslawi, A. praebasalticus luisi, A. praebasalticus praebasalticus, A. reverberii, A. salai, A. solitarius, Eupsophus roseus, Hylorina silvatica, Limnomedusa macroglossa, Somuncuria sumuncurensis, Telmatobius atacamensis, T. ceiorum, T. contrerasi, T. hauthali, T. laticeps, T. marmoratus, T. oxycephalus, T. schreiteri, T. scrocchii, T. stephani, Batrachyla antartandica, B. leptopus, B. taeniata, Odontophrynus americanus, O. lavillai, O. cultripes, O. achalensis, O. barrioi, O. occidentalis, Proceratophrys bigibbosa, Eleutherodactylus cruralis y E. discoidalis; 6) Pseudidae con: Lysapsus limellium, L. mantidactylus, Pseudis paradoxus occidentalis y P. paradoxus platensis; 7) Hylidae con: Gastrotheca christiani, G. chrysosticta, G. gracilis, Aplastodiscus perviridis, Argenteohyla siemersi, Hyla faber, H. pardalis, H. albopunctata, H. raniceps, H. claresignata, H. pulchella andina, H. pulchella cordobae, H. pulchella pulchella, H. pulchella riojana, H. semiguttata, H. polytaenia, H. punctata rubrolineata, H. minuta, H. nana, H. samborni, Ololygon fuscovaria, O. berthae, O. nasica, O. scualirrostris, O. acuminata, O. x-signata eringeophila, Osteocephalus langsdorffii, Phrynohyas venulosa, Phyllomedusa iheringi, P. boliviana, P. sauvagei y P. hypochondrialis azurea; 8) Centrolenidae con: Centrolenella vanzolinii. El elenco batracofaunístico conocido para La Pampa, según se ha mencionado en distintos trabajos de larga data, presenta 16 taxa comprendidos en cinco familias (Berg 1896, Freiberg 1942, Cei 1956, 1980, 1987, Gallardo 1957, 1964, 1965, 1987, Orrego Aravena 1970, Barrio 1980, Viñas 1988, Siegenthaler et al. 1990a, 1990b, 1995a, 1995b, Williams 1992). Los Microhylidae con:.Elachistocleis bicolor. Los Bufonidae con: Bufo arenarum, B. d'orbignyi y B. fernandezae. Los Ceratophryidae con: Ceratophrys cranwelli y C. ornata. Los Leptodactylidae con: Leptodactylus gracilis, L. latinasus anceps, L. latinasus latinasus, L. mystacinus, L. ocellatus, Physalaemus biligonigerus, Plerodema nebulosa, Odontophrynus americanus y O. occidentalis. Los Hylidae con: Hyla pulchella pulchella. Algunos de los taxa mencionados para nuestra provincia no se conocen en todos los casos por registros de colección (material depositado en una colección de museo), como es el caso de Elachistocleis bicolor, Bufo d'orbignyi y Leptodactylus latinasus anceps; en cambio otros están representados por pocos ejemplares depositados como Bufo fernandezae, Leptodactylus latinasus latinasus y Leptodactylus gracilis; siendo el resto mejor documentados, entre los que se encuentran: Bufo arenarum, Ceratophrys cranwelli, Ceratophrys ornata, Leptodactylus mystacinus, Leptodactylus ocellatus, Physalaemus biligonigerus, Plerodema nebulosa, Odontophrynus americanus, Odontophrynus occidentalis e Hyla pulchella pulchella. Suborden Neobatrachia Reig, 1958 Superfamilia Microhyloidea Günther, 1858 Familia Microhylidae Günther, 1858 Anfibios de cabeza muy pequeña, puntiaguda, en contraste con el cuerpo redondo, casi globular; hocico muy prominente, aproximadamente una mitad de la longitud de la cabeza; boca muy pequeña y la punta anterior de la mandíbula apenas alcanzando el ojo o ligeramente sobresaliendo de su ángulo anterior. Larvas sin picos córneos ni dientes labiales, estos caracteres indican la condición primitiva de este grupo. Anfibios firmisternos (mitades derecha e izquierda del cinturón toráxico fijas, parcial o completamente fusionadas en una línea mediana). Género Elachistocleis Parker, 1927. Comprende un conjunto de especies de anfibios de tamaño mediano, nocturnos, de cabeza triangular, ojos pequeños con pupila circular, cuerpo oval, piel lisa y lubricada, dedos libres; de coloración dorsal uniforme. Tubérculo metatarsal muy pequeño. Clavícula y precoracoides muy reducidos, curvados. Sin omosternón. Esternón cartilaginoso. Dos pliegues bucales en el paladar frente a la faringe, el anterior más corto y curvo. Elachistocleis bicolor (Valenciennes, 1838) Sinónimos: Oxyrhynchus bicolor Valenciennes, 1838 Engystoma ovale Hensel, 1867 Engystoma ovale var. bicolor Boulenger, 1885 Engystoma ovalis Nieden, 1926 Elachistocleis ovalis Parker, 1927 Elachistocleis ovalis bicolor Freiberg, 1942 Elachistocleis bicolor Carvalho, 1954 Nombre vulgar: Ranita aceituna o sapo aceituna. Tamaño: 4 a 4,5 cm. Descripción: Cuerpo oval, delgado. Cabeza triangular, muy pequeña. Hocico acuminado. Patas delanteras cortas. Pata trasera más larga. Pupila redonda. Piel lisa, lubricada. Dorso amarronado o amarillento con línea vertebral clara. Vientre amarillento. Línea amarilla o blanca angosta en el dorso de muslos. Con pliegue nucal. Tímpano oculto. Con pliegue torácico. Mano con tres tubérculos metacarpales. Pie con tubérculo metatarsal interno notorio, el externo ausente. Tubérculos subarticulares fuertes. Hábitat y comportamiento: En lagunas temporarias rodeadas de matas de juncos y gramíneas. Se encuentran individuos aislados, debajo de troncos de árboles y piedras, en parajes sombríos o húmedos. Se reproducción a partir de septiembre. Ponen huevos que permanecen sumergidos o adheridos a la vegetación sumergida. Se alimentan predominantemente de insectos pequeño como termitas. Distribución: Chaqueña y litoral-mesopotámica. Santa Fe, Salta, Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires. Además sur de Brasil y Paraguay. En la provincia se La Pampa, debido a que es una de las especies no confirmadas fehacientemente, se desconoce su distribución. Abundancia: Indeterminada. Status: Indeterminada. Superfamilia Bufonoidea Fitzinguer, 1826 Familia BUFONIDAE Gray, 1825 Anfibios de tamaño grande a mediano, sin dientes maxilares, piel verrucosa, glándulas parótidas (parotoides) bien desarrolladas y con hocico no prominente. Larvas con picos córneos y dientes labiales. Anfibios arcíferos (mitades derecha e izquierda del cinturón toráxico movedizas, superponiéndose posteriormente sobre una línea ventral mediana). Sin cartílago intercalar entre las dos últimas falanges; sin bolsa incubadora en los machos; sin omosternón. Género Bufo Laurenti, 1768. Conjunto de especies de anfibios sin dientes en los adultos, de piel dorsal verrucosa, con crestas cefálicas de desarrollo variable, con grandes glándulas parotoides. Cintura escapular arcífera. Sin omosternón. Apófisis laterales dilatadas. Bufo arenarum Hensel, 1867. Sinónimos: Bufo arenarum Hensel, 1867 Bufo mendocinus Philippi, 1869 Bufo marinus var. platensis Jiménez de la Espada, 1875 Bufo arenarum mendocinus Gallardo, 1965 Bufo arenarum platensis Gallardo, 1965 Bufo arenarum chaguar Gallardo, 1965 Nombre vulgar: Sapo común. Tamaño: Machos, 8,8 a 10,8 cm y hembras, 9,3 a 11,2 cm. Descripción: Glándulas parotoides delgadas y seguidas por glándulas verrucosas. Cabeza levemente cóncava. Hocico redondeado. Crestas cefálicas. Ojos prominentes. Tímpano visible y redondo. Pie con membrana interdigital más de la mitad y con reborde cutáneo. Piel dorsal con verrugas pequeñas u obtusas con una o varias espinas córneas. Vientre granular y blancuzco. Macho con patas delanteras robustas, saco vocal externo azulado, callosidades nupciales en el ler., 2do. y 3er. dedos de la mano y con dorso amarronado o verdoso. Hembra con dorso grisáceo, marrón brillante y azulado con grandes manchas amarronadas. Tubérculo metatarsal interno en forma de azada, el externo redondeado; los subarticulares cónicos. Tubérculos metacarpales desarrollados, los subarticulares semidivididos. Según Gallardo (1965), hay varias subespecies: Bufo arenarum arenarum, en el sur de Brasil, con hocico corto y crestas cantales cortas y salientes; Bufo arenarum platensis, en la zona de influencia del Paraná y Río de la Plata, de hocico largo, cantales alargadas, romas y espacio interorbital ancho; Bufo arenarum mendocinus, en Cuyo hasta Neuquén, de hocico largo, espacio interorbital estrecho, con concavidad cantal e interocular muy marcadas y Bufo arenarum chaguar, en el norte de Santa Fe, Santiago del Estero y de La Rioja, de hocico corto, espacio interorbital ancho y crestas cefálicas bien definidas, las cantales de filos salientes y narinas delanteras. Pero actualmente se sigue el criterio empleado por Cei (1980 y 1987), quien considera un único taxón al nivel de especie, Bufo arenarum, con capacidad de adaptación para todos los ambientes mencionados. Hábitat y comportamiento: Habita ambientes litorales, pampeanos, chaqueños y subandinos. Ciclo sexual potencialmente continuo, es decir que tiene la capacidad de reproducirse durante todo el año. Canto oído desde agosto hasta abril en lagunas, lagos y ríos. Ponen huevos pequeños, negros, en ristras gelatinosas adheridas a las plantas sumergidas. En invierno se esconden. La alimentación de los adultos es muy variada conformandola, moluscos (caracoles pequeños), miriápodos (milpiés y cienpiés), arácnidos (arañas y escorpiones), crustáceos terrestres (bichos bolita) y principalmente insectos, con una predominancia de hormigas; las larvas comen vegetales sumergidos. Son presa de escuerzos, lagartos, culebras y aves rapaces; es común observar en la boca de las cuevas de la lechucita de las vizcacheras, los "cueros" de sapos predados por estas aves; ésto se debe a la presencia de las glándulas parótidas en el dorso del sapo, las cuales contienen sustancias tóxicas, por tanto el ave sólo come los órganos internos por la parte ventral. Es el anfibio más utilizado para experiencias de laboratorio. Recientemente se ha descubierto la presencia en esta especie, de Leptospira (género de bacterias responsables de los brotes de Leptospirosis), transformándola en un potencial reservario de esta bacteria. Renacuajo: Negros. Extremo de la cola redondeado; la aleta no se extiende sobre el dorso. Fórmula dentaria 1,1-1/3 o 1,1-1/1-1,2. Distribución: De origen brasílico, subtropical. Se la encuentra en gran parte del territorio argentino. Además está presente en Bolivia, Paraguay y Uruguay. Esta especie se encuentra en una gran diversidad de ambientes (naturales, agroecosistemas y urbanos), comprendidos en las tres provincias biogeográficas representadas en La Pampa (estepa pampeana, espinal y monte). En los meses de verano es abundante en espejos de agua temporarios, permanentes y a orillas de los ríos de esta provincia (Arroyo La Barda, Río Salado y Río Colorado). Abundancia: Muy abundante. Status: Fuera de peligro. Bufo d'orbignyi Duméril y Bibron, 1841 Sinónimos: Bufo d'orbignyi Duméril y Bibron, 1841 Chilophryne d'orbignyi Fitzinger, 1843 Bufo granulosus d'orbignyi Cochran, 1955 Nombre vulgar: Sapito de panza amarilla o sapito jardinero. Tamaño: Machos, 6 cm y hembras, 7 cm. Descripción: Cabeza ancha. Hocico corto, redondeado y poco estrangulado detrás de las narinas. Ojo grande con cresta supraocular muy reducida o ausente. Tímpano poco visible y oval. Parótidas pequeñas, subtriangulares, seguidas por una hilera de tubérculos puntiagudos. Pie con membrana interdigital hasta la mitad, con borde dentado y que se extiende hasta la punta del 4to. dedo. Piel dorsal con tubérculos grandes, unos cónicos y otros convexos, la mayoría con punta córnea. Espacio interorbital con pocos gránulos. Dorso verde amarillento con manchas entrelazadas con una línea dorsal amarillenta. Vientre granuloso y de color claro, a veces grisáceo en la parte posterior. Tibia y tarso veteados de oscuro. Macho con saco vocal externo oscuro y callosidades nupciales negruzcas. Tubérculo metacarpal interno alargado, el externo redondeado y más grande. Tubérculo metatarsal interno oval, el externo ancho. Afilada cresta supralabial. Crestas cefálicas muy desarrolladas, con bordes afilados y cornificados. Dedos de la mano con borde granulado y leve reborde cutáneo. Hábitat y comportamiento: En cuevas estrechas y bastante largas (40 a 60 cm), para cavarlas utiliza sus patas posteriores. Obturan el orificio de entrada con la cabeza (fragmosis), o se repliegan hacia el fondo de la cueva como protección. Su reproducción se produce de setiembre a marzo en lagunas temporarias. Pone huevos en cordones enrollados en espiral. Se alimenta de insectos. Es comido por la rana criolla, culebras, aguiluchos, alconcitos y lechucita de las vizcacheras. Distribución: De origen litoral-mesopotámico. En Buenos Aires en la cuenca del Río Salado hasta el partido de Coronel Suárez al sudoeste y Mar del Plata hacia el este y no pasa más allá de la mitad de esa provincia hacia el norte. Además Uruguay y sur de Brasil. En la provincia de La Pampa, si bien se ha mencionado en repetidas oportunidades por varios autores, no se tiene la certeza de su presencia en este territorio; de encontrarse realmente debería estar acotada su distribución al este, en el límite con la provincia de Buenos Aires. Abundancia: Indeterminada. Status: Indeterminada. Bufo fernandezae Gallardo, 1957 Sinónimos: Bufo d'orbignyi Burmeister, 1861 Bufo granulosus Boulenger, 1889 Bufo granulosus d'orbignyi Cei y Pierotti, 1955 Bufo granulosus fernandezae Gallardo, 1957 Nombre vulgar: Sapito panza amarilla o sapito de las cuevas. Tamaño: Machos, 5,6 a 7,3 cm y hembras, 6,5 a 8 cm. Descripción: Cabeza ancha. Hocico corto. Ojo prominente. Tímpano redondo y poco visible. Parótidas pequeñas, alargadas y con verrugas achatadas. Patas traseras cortas. Pie con membrana interdigital hasta la mitad, en el 4to. dedo, hasta la punta y con borde dentado. Piel dorsal con tubérculos cónicos espinosos. Dorso verdoso o marrón amarillento con manchas irregulares oscuras difusas con una línea dorsal amarillenta, desde el hocico hasta la cloaca, con un ensanchamiento interescapular. Vientre granuloso y de color amarillo negruzco, más oscuro en el arranque de las extremidades. Macho con saco vocal externo y callosidades nupciales oscuras Crestas cefálicas medianamente desarrolladas. Afilada cresta suborbital. Dedos de la mano con verrugas y leve reborde cutáneo; tubérculo metacarpal interno alargado, el externo grande y redondeado. Tubérculos metatarsales fuertes y redondeados. Hábitat y comportamiento: Se reproducen desde primavera tardía hasta marzo, en pantanos temporarios. Depositan los huevos en forma de cordones gelatinosos colocados en espiral, enredados en tallos de pastos semisumergidos. Se ocultan en cuevas cavadas con sus patas posteriores en el barro. Los adultos se alimentan de insectos, principalmente termitas. Las larvas comen restos de plantas sumergidas y algas. Es presa de la rana criolla, culebras y aguilucho común. Los renacuajos son comidos por benteveos y por diversos insectos acuáticos. Renacuajo: Pardusco. Cola casi transparente, de extremo romo. Ojos dorsales. Hocico agudo. Fórmula dentaria 1,1-1/2. Distribución: De la cuenca del Paraguay-Paraná-Plata desde el norte de Paraguay hasta la mitad norte de Buenos Aires, pasando por Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Delta del Paraná, isla Martín García y La Pampa. Además en Uruguay. Esta especie cuenta con un único registro para La Pampa depositado en la colección herpetológica del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia", proveniente de la localidad de General Pico, departamento Maracó (Gallardo 1965). Abundancia: Indeterminada. Status: Indeterminada.
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