"Farmscraper" un concepto de un rascacielos super-ecológico creado para Shenzhen, China.
Las poblaciones urbanas en las próximas décadas necesitarán más producción agrícola, usarán más el agua y el suelo. Una posible solución que ha estado muy de moda son granjas verticales, aunque es discutible si son sólo castillos en el aire o no hacen factibles los alimentos.
Sin dejarse intimidar por el debate, diseño de la francesa Vincent Callebaut Architects dio a conocer recientemente otro "farmscraper" (granja vertical) ecológico urbano, esta vez para la expansión de la ciudad de Shenzhen, China. El proyecto apodado como Asia Cairns consiste en seis torres con estructuras con forma de piedra que han sido apiladas juntas para crear el "farmscraper".
Hechas "piedras gigantes" de cristal y acero, cada farmscraper tendrá tres espirales entrelazadas de estas vainas con forma de piedras, unidas a la columna vertebral estructural central con vigas Vierendeel. Las vainas están llenas de jardines <<se pretende que no produzca alimentos, sino que mejore la calidad del aire de la región. Las torres se han organizado en una huella circular para maximizar su exposición a la luz solar, e incluyen zonas residenciales, de trabajo y zonas de ocio.
Las instalaciones incluyen espacios verdes, recolectores de agua de lluvia, y además un centro de procesamiento de aguas grises. La energía se realizará a través de paneles fotovoltaicos totalmente integrados y turbinas de viento.
En este contexto de crecimiento del urbanismo acelerado, el proyecto de Asia Cairns lucha por la construcción de una ciudad multifuncional, multicultural y urbana ecológica. Se trata de un proyecto claro para construir un prototipo de ciudad verde de muy alta densidad, conectado por los TIC [tecnologías de información y comunicación] y con diseño biotecnológico y ecológico.
El proyecto de Asia Cairns transforma las ciudades en ecosistemas, los sectores en bosques y los edificios en árboles maduros cambiando así cada obstáculo por una oportunidad y cada residuo en recursos naturales renovables.
Aunque la idea de rehacer los centros urbanos en los ecosistemas autosostenibles es ciertamente válida, aún queda por ver si las granjas verticales serán una gran parte de esta monumental, pero vital, futura transición.
Las poblaciones urbanas en las próximas décadas necesitarán más producción agrícola, usarán más el agua y el suelo. Una posible solución que ha estado muy de moda son granjas verticales, aunque es discutible si son sólo castillos en el aire o no hacen factibles los alimentos.
Sin dejarse intimidar por el debate, diseño de la francesa Vincent Callebaut Architects dio a conocer recientemente otro "farmscraper" (granja vertical) ecológico urbano, esta vez para la expansión de la ciudad de Shenzhen, China. El proyecto apodado como Asia Cairns consiste en seis torres con estructuras con forma de piedra que han sido apiladas juntas para crear el "farmscraper".
Hechas "piedras gigantes" de cristal y acero, cada farmscraper tendrá tres espirales entrelazadas de estas vainas con forma de piedras, unidas a la columna vertebral estructural central con vigas Vierendeel. Las vainas están llenas de jardines <<se pretende que no produzca alimentos, sino que mejore la calidad del aire de la región. Las torres se han organizado en una huella circular para maximizar su exposición a la luz solar, e incluyen zonas residenciales, de trabajo y zonas de ocio.
Las instalaciones incluyen espacios verdes, recolectores de agua de lluvia, y además un centro de procesamiento de aguas grises. La energía se realizará a través de paneles fotovoltaicos totalmente integrados y turbinas de viento.
En este contexto de crecimiento del urbanismo acelerado, el proyecto de Asia Cairns lucha por la construcción de una ciudad multifuncional, multicultural y urbana ecológica. Se trata de un proyecto claro para construir un prototipo de ciudad verde de muy alta densidad, conectado por los TIC [tecnologías de información y comunicación] y con diseño biotecnológico y ecológico.
El proyecto de Asia Cairns transforma las ciudades en ecosistemas, los sectores en bosques y los edificios en árboles maduros cambiando así cada obstáculo por una oportunidad y cada residuo en recursos naturales renovables.
Aunque la idea de rehacer los centros urbanos en los ecosistemas autosostenibles es ciertamente válida, aún queda por ver si las granjas verticales serán una gran parte de esta monumental, pero vital, futura transición.