Ella solía ser una chica normal, extravagante, divertida, ayudaba a las personas era una chica normal. Pero no olvidare el día en que se torno muy distinta, su alegría se cambio por sollozos y psicopatía, se había tornado muy agresiva, no quería que nadie se le acerque, había perdido los colores que la identificaban por el negro, verde y rojo, le gustaba estar en soledad. Se sentía bien consigo misma y con la tecnología.
De pequeña no había sufrido a comparación de su hermana, pero al entrar en la adolescencia las cosas empeoraron.
Todo con lo que ella se sentía bien, su familia se lo arrebataba por la escusa de "es por tu bien".
Las peleas continua con su padre la marcaban cada vez mas, los golpes, tanto físicos como psicológicos arruinaban su vivir.
Al fin y al cabo lo único que tenia era un medio de tecnología para comunicarse con su hermana, y una bella sonrisa que ocultaba sus demonios.
- Eres muy vaga. Deberías hacer algo bueno en tu vida mas que estar con ese aparatito todo el día.
- Que quieres que haga? Soy así y no tengo la intención de cambiar, mucho menos si es por ti.
- Soy tu padre y no debes faltarme el respeto.
El subía su tono, se enojaba fácilmente igual que ella.
- No tienes derecho sobre mi vida!
La cachetada que le dio casi hace volar sus dientes, sus brackets causaron que su labio se lastime y sea un charco de sangre.
- A DORMIR!
Cerro la puerta de un portazo.
Odiaba pero amaba cuando brotaba su sangre, la sangre era su adicción, su sangre era tan pura que no le importaba lastimarse para beber de ese elixir.
Saco el cuchillo que guardaba y se sentó en su cama, empezó a afilar sus uñas mientras reía psicopatamente, tenia ganas de asesinar... Era tan evidente.
- Voy a hacerles sentir el heaven y el hell.
Desprendió sus alas, eran extrañas y únicas. Cada ala con una diferencia peto ambas en color negro y blanco.
Volvió a su casa con su vestimenta con sangre, creo que nadie olvidara su tétrica sonrisa, sus ojos... Uno verde y uno rojo, sus labios de un color carmesí como la sangre.
Gritos, gritos y mas gritos, se producieron en el encuentro de ahora Sharp Nails y su padre. Sangre en la paredes y su tono de voz al pronunciar su "Your judgement has come"
Salio por su ventana corriendo en vez de usar sus alas para no llamar la atención hacia el bosque.
Pensó que estaría sola, que no tendría a nadie mas con ella.
Sintió que hablaron a su espalda.
- You are happy or just your smile?
Sabia quien se encontraba ahí, su complemento de oscuridad y de luz.
De pequeña no había sufrido a comparación de su hermana, pero al entrar en la adolescencia las cosas empeoraron.
Todo con lo que ella se sentía bien, su familia se lo arrebataba por la escusa de "es por tu bien".
Las peleas continua con su padre la marcaban cada vez mas, los golpes, tanto físicos como psicológicos arruinaban su vivir.
Al fin y al cabo lo único que tenia era un medio de tecnología para comunicarse con su hermana, y una bella sonrisa que ocultaba sus demonios.
- Eres muy vaga. Deberías hacer algo bueno en tu vida mas que estar con ese aparatito todo el día.
- Que quieres que haga? Soy así y no tengo la intención de cambiar, mucho menos si es por ti.
- Soy tu padre y no debes faltarme el respeto.
El subía su tono, se enojaba fácilmente igual que ella.
- No tienes derecho sobre mi vida!
La cachetada que le dio casi hace volar sus dientes, sus brackets causaron que su labio se lastime y sea un charco de sangre.
- A DORMIR!
Cerro la puerta de un portazo.
Odiaba pero amaba cuando brotaba su sangre, la sangre era su adicción, su sangre era tan pura que no le importaba lastimarse para beber de ese elixir.
Saco el cuchillo que guardaba y se sentó en su cama, empezó a afilar sus uñas mientras reía psicopatamente, tenia ganas de asesinar... Era tan evidente.
- Voy a hacerles sentir el heaven y el hell.
Desprendió sus alas, eran extrañas y únicas. Cada ala con una diferencia peto ambas en color negro y blanco.
Volvió a su casa con su vestimenta con sangre, creo que nadie olvidara su tétrica sonrisa, sus ojos... Uno verde y uno rojo, sus labios de un color carmesí como la sangre.
Gritos, gritos y mas gritos, se producieron en el encuentro de ahora Sharp Nails y su padre. Sangre en la paredes y su tono de voz al pronunciar su "Your judgement has come"
Salio por su ventana corriendo en vez de usar sus alas para no llamar la atención hacia el bosque.
Pensó que estaría sola, que no tendría a nadie mas con ella.
Sintió que hablaron a su espalda.
- You are happy or just your smile?
Sabia quien se encontraba ahí, su complemento de oscuridad y de luz.