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consejos para sentirse bien con uno mismo

Salud Bienestar10/14/2010


Instrucciones para sentirse bien

Serénese, aquiétese, relájese. Sonría levemente. Experimente asombro por estar vivo, por sentir, por pensar…

Mire, toque, escuche, asómbrese más y más. Respire ese aire de composición perfecta, que tanto necesita y que nunca le faltó. Mantenga encendida la gratitud alimentándola con esos incontables milagros cotidianos.

Recuerde: corrió por una playa, le regalaron un cachorro, recibió un primer beso. Piense en sus amigos, en sus amores, en sus mascotas. Piense en sus padres y en sus hijos…

Ahora no piense más.

Bien, esa es la emoción. Experimente esa serena alegría, reténgala, recuérdela. Mientras permanezca en ese estado el Universo celebrará con usted colmándolo de bendiciones.

El desafío es conservar la felicidad aún sin cachorro, sin besos y sin playa: ante todo descarte inmediatamente el dolor por lo que pasó y la preocupación por lo que vendrá. Y luego, para que nunca le falte, comparta su felicidad generosamente con todos los demás.

Estar bien con uno mismo, sentirse equilibrado, a gusto, en paz, desestrezado, a pesar de que todos lo deseamos, no siempre es tan sencillo de lograr.

En mi modesta experiencia, lo primero que puedo decir es que para lograr esa paz interior que para muchos es sinónimo de "felicidad", necesitamos tener una actitud proactiva.

Quizás muchos opinen que ser proactivos es promover y querer lograrlo TODO.

En esta oportunidad me refiero a una proactividad que no es nada fácil de conseguir, y es aceptarnos y querernos con nuestras fortalezas y debilidades. Esto no significa que no tratemos de ser mejores cada día, sino aceptarnos y querernos, sin desmedro de tratar de evolucionar positivamente como personas.Tampoco me refiero a tener una actitud pasiva ante todo, sino hacer siempre lo que está a nuestra alcance y poder comprender que muchas veces la clave de que se logren cosas que deseamos es siendo un eslavón de una cadena, o un granito de arena, en pro de algo que queremos conseguir o soñamos.

Si bien es verdad que somos seres únicos e irrepetibles, también es cierto que somos pequeñitos en medio del complejo sistema universo. Pienso que es bueno ser humildes y concientes de nuestra pequeñez en el universo; lo que no significa no tenernos confianza para aquellas cosas que con sacrificio sí podemos lograr.

Me refiero a una actitud proactiva con nosotros mismos, con nuestro interior, con nuestra autoestima; con nuestro equilibrio; en fin, con nuestra integridad de mente-cuerpo-espíritu.

Esta actitud a la que hago referencia implica muchas cosas, entre ellas:

- no pretender ser omnipotentes. Aceptar nuestras limitaciones y que en muchas situaciones solo podremos aportar "nuestra gota al vaso" y que la solución no depende de uno solamente. Es una carga muy pesada el pensar que uno tiene que solucionar siempre TODO;

- no vivir pensando en aquello que nos aqueja. Como dice el refrán: "no se preocupe, sino ocúpese". A esto le agregaría ocúpese hasta donde Ud. pueda hacerlo sin dañarse en ningún sentido;

- quererse siempre mucho. Aceptar que si nos enfermamos, vamos a agregar una complicación;

- tratar de no exagerar ni agrandar los problemas, sino por el contrario, tratar de minimizarlos o relativizarlos comparándolos con situaciones peores. Probablemente el 90% de los problemas si los relativizamos con otras cosas peores no son tan tremendos, y con el 10% restante, hacer lo que se pueda. En muchas oportunidades no es demasiado lo que se podrá hacer. En éstos casos, aceptarlo y dejarlo en manos de Dios;

- alimentarnos adecuadamente de acuerdo a nuestras necesidades y nuestro organismo.

- especialmente cuidar que nuestro sistema inmunològico esté bien fortificado. Cuando tenemos "la guardia baja" puede entrar cualquier cosa negativa en nuestro ser;

- ayudar todo lo que podamos al prójimo. Esto nos enriquece y fortifica espiritualmente;

- dormir suficiente. Que al levantarse día a día tu cuerpo sienta que realmente ha descansado;

- tratar que la jornada laboral no sea demasiado extensa;

- tratar de que nuestro trabajo sea placentero, que nos guste, que amemos realizarlo. A veces la vida nos hace elejir entre un trabajo mejor remunerado que no nos agrada y otro no tan bien pago pero que nos llena de gratificación realizarlo. En éstos casos, nadie mejor que uno conoce las necesidades personales y familiares que tiene. Pero siempre que no le sea desequilibrante en otros aspectos de su vida, trate de optar por el trabajo que le agrade más realizar. O al menos, tan pronto pueda, trate de desarrollar la actividad más placentera;

- fuera del horario de trabajo, tratar siempre de tener algunos minutos que le resulten placenteros;

- tratar de practicar algún método de relajación. Si Ud. prefiere, puede ser algún deporte y en lo posible también practicar por ejemplo yoga, tai chi, reiki; para que devuelvan el equilibrio energético a nuestro organismo.

Con respecto a estos sistemas que trabajan con el efecto de la energía en nuestro cuerpo, los mismos son muy valiosos; ya que logran que en nuestro organismo la energía fluya equilibrada y adecuadamente; fortaleciendo también nuestro sistema inmunológico. Esa energía es la Energía Universal; que para todos aquellos que creemos en un Dios, es ni más ni menos que energía Divina que se encuentra a disposción de todos los seres en el Universo, de todo aquel que la quiera y la necesite.







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