InicioParanormalMi historia de zombis (XV parte) "Los antropofagos&

Mi historia de zombis (XV parte) "Los antropofagos&

Paranormal8/16/2013
LOS ANTROPOFAGOS

PRIMERA PARTE
SEGUNDA PARTE
TERCERA PARTE
CUARTA PARTE
QUINTA PARTE
SEXTA PARTE
SEPTIMA PARTE
OCTAVA PARTE
NOVENA PARTE
DECIMA PARTE
ONCEAVA PARTE
DOCEAVA PARTE
TRECEAVA PARTE


TRABAJO DURO

El plan era simple, aguantar lo necesario hasta que nos saquen de esta playa. Una vez de vuelta en la "civilización" desenmascarar a los responsables de toda esta porquería, la multinacional "Everest”. Tenía las pruebas y tenía la voluntad de poner fuera de circulación a los responsables. Yo era un antídoto andante, mi inmunidad contra la infección podía ser provechosa para hacer una vacuna. Había muchas posibilidades de salir bien parado.
Pero primero lo primero. Salir de aquí con vida. Últimamente malos presentimientos me invadían.me preguntaba si era el único aparte de Adam que se preocupaba por un eventual ataque al campamento.
Porque el Sgto. Parecía tan tranquilo, sabiendo lo que ocurría en el bosque. Cada vez más criaturas se juntaban allí, provenientes de whetstone. Era como una bomba de tiempo en nuestras manos y nadie tenía la certeza de cuando nos iba a hacer volar por los aires.
Había que hacer algo, tenía que hablar con el Sgto.
Deje las cosas en mi tienda y salí a buscarle. Alguien me dijo que le encontraría en donde guardaban las armas, una tienda grande, muy parecida a en la que había despertado; debían ser las carpas del ejército.
Mi historia de zombis (XV parte) "Los antropofagos&Estaba en el interior junto a dos hombres engrasando varios rifles. A un lado habían apiladas unas cuantas cajas de municiones. Y explosivos.
-Sgto. Necesito hablar con usted
-David, que tal te fue?
-relativamente bien, tengo que decirle algo
-dame un minuto-me respondió muy calmado mientras ensamblaba una de las varias escopetas a su alrededor-ves todas estas armas entre lo que dejaron los que estuvieron antes aquí y lo que trajeron los demás hemos juntado todo esto, es una buena cantidad.
-sí parece que es una buena cantidad.
-bien ya está, vamos a ver qué es eso tan importante.
Dejamos a los dos tipos en su trabajo, no dijeron una sola palabra, parecían poner mucho empeño en lo que hacían. Creo que ni siquiera notaron mi presencia. Afuera empezaba a oscurecer y con la noche llegaba también el frío.
-recuerda lo que contó Adam?-pregunte
-si lo recuerdo, que es lo que sucede.
-hoy hable con los centinelas en los coches, me dicen que ha habido últimamente mucho movimiento de infectados.
-seguramente fue John.
-algo va a pasar Sgto. No podemos ignorar lo que ocurre.
-vamos David, tenemos todo bajo control. Solo faltan cuatro días para irnos de aquí, nada va a pasar.
-no podemos dejarlo a la suerte.cree?que podríamos resistir un ataque.
-ya lo hemos hecho antes
-me refiero a un número mucho mayor.
-como sabes que hay tantos, crees que su número ha aumentado desde que despertaste.
-lo he visto, hace solo unas horas. Basta con entrar un poco en el bosque para verlos hay decenas.
-los cazadores te llevaron a el bosque?
-No, fui yo solo. Ahora estoy seguro que estas personas están en peligro, todos. Tenemos que hacer algo.
Pude notar la incomodidad del Sgto. Un muchacho aparecía de repente y le decía que había estado haciendo las cosas mal, que las personas que se suponía tenía que proteger estaban en peligro. Tenía la impresión de que era otra persona, no era ya el mismo que había visto de camino hacia aquí. Había perdido algo.me dio la espalda unos instantes parecía meditar y a punto de voltear y mandarme al diablo. Al fin dijo:
-bien y que propones que hagamos, irnos de aquí.
-no, solo hacer el sitio más seguro-conteste
-y como vamos a hacer eso.david.acaso no crees que tenemos las armas suficientes o los hombres suficientes.
-he visto la potencia de fuego, es buena pero no será suficiente para aguantarlos, usted sabe que aparecen casi de la nada, recuerda cuando cuando lo encontré.
Había tocado una herida al rojo vivo, Cohen había perdido a dos hombres allá, entre dyess y Foster valley y después en liberty.pude verlo en su expresión, era como si le hubiese lanzado un golpe, estaba molesto; pero alguien tenía que decir las cosas tal y como eran. Si el no hacía algo como líder volvería a fallar. Hubo un largo silencio, con mucha tensión
-recuerda el campamento de liberty?.-pregunte, el Sgto. Pareció recuperar la calma.
-sí. Yo estuve alli.ayude a construirlo.
-bien, tenemos que hacer algo similar aquí.se que allí hicieron buenas defensas por la proximidad de la ciudad. Y que aquí contamos con la ayuda de la montaña, pero no podemos fiarnos.
-necesitaremos todos los hombres que tengamos
-los tenemos, sus vidas dependen de ello. Las de sus familias.-inquirí
-es increíble, faltan solo unos días.-dijo el Sgto. Mirando el cielo, varias nubes se acumulaban sobre nuestras cabezas y el frío era más intenso.
-quizá estemos aquí mucho tiempo más.
-ellos vendrán.
Después de decir esto regreso a la tienda. La conversación lo había perturbado, sabía que pensaba en sus amigos. Sabía que algo estaba mal, pero no lo quería aceptar.
Me aleje para buscar a Andrew, tenía que hablar con él .tenia la seguridad de que me apoyaría para convencer a las personas de nuestra situación. Emily estaba en su tienda junto con Franz, le conté lo que había hecho hoy en el bosque, aunque le dije que a cada paso que daba estaba seguro. No quería preocuparla. Así que tampoco le dije lo que pensaba hacer respecto a todo el refugio. Tenía que hablar con Andrew sin que ella estuviese, me informo que hoy había estado desde muy temprano pescando y que debía seguir allá.me quede un poco más con ella antes de ir hacia donde se solía pescar, pues no quería separarse de mí y yo tampoco de ella.

Al día siguiente muy temprano estaba con Andrew junto a la empalizada. Habíamos conseguido palas para poder preparar una especie de trinchera alrededor de todo el campamento. Andrew acepto de buena gana mi propuesta, el también presentía que algo malo iba a ocurrir y yo lo confirme con lo que había visto el día anterior en el bosque.
apocalipsisPero por otra parte estaba el Sgto. No había hablado con él desde ayer por la tarde, parecía no estar dispuesto a colaborar, pedimos ayuda a varios hombres pero ninguno de ellos parecía dispuesto a cooperar; solo el francés amigo de Andrew dijo que vendría al mediodía después de pescar. Los demás se excusaban con que tenían trabajo que hacer, poco parecía importarles que su vida dependía de ello, todos pensaban que era innecesario preocuparse estando el barco solo a cuatro días de sacarlos.
Así sin más que dos hombres comenzamos, había que hacer un surco de más de metro y medio de ancho y de profundidad. A lo largo de toda la empalizada. Poco me importaba que nosotros dos hubiésemos acabado el trabajo en varias semanas. Empezarlo era ya algo.
Algunos hombres y mujeres que pasaban cerca de nosotros miraban de reojo muestro trabajo. No tardaron en llegar los niños para hacer cientos de preguntas. Andrew se divertía mucho haciéndoles bromas. Mientras la fosa se hacía cada vez más profunda. Los niños se fueron luego de unas horas pues ya se habían aburrido de vernos sacar tierra sin parar y porque los tres hombres que vigilaban la entrada los espantaban lejos del cerco. No falto un chiquillo que dijo que estábamos locos.
Mientras cavaba conversaba con Andrew, parecía otra persona cuando hablaba se veía tan diferente a lo que me imagine que era cuando lo vi allá en liberty.un tipo de casi dos metros y de más de cien kilos no parece ser alguien tan amable a primera vista, pero él lo era.
Sentía curiosidad por saber que había sido antes de todo esto y como había conocido a Emily, sobretodo saber más de ella. Aunque me hubiera gustado saberlo de ella misma, quizá prefería ahorrarle recordar algún hecho doloroso.
-antes de la epidemia, yo trabajaba para el padre de
Emily.-empezó a contarme. Trataba de prestar la mayor atención sin dejar de cavar.-el señor bloomberg, fue un hombre muy rico y una persona excelente. Yo era el guardaespaldas de la familia, me encargaba de cuidar a su esposa y a su única hija Emily. Siempre estaban asistiendo a reuniones sociales, fiestas a las que no faltaban las familias más poderosas del país, y los bloomberg lo eran. Tenían cientos de fábricas en el sur del pais y hasta minas de plata en Sudamérica.
Yo no lo podía creer, sin darme cuenta había dejado la pala a un lado y permanecía atento a cada palabra de Andrew, el tono de su voz era algo melancólico.
-eran una familia incuestionable, el dinero no los había alejado para nada, Emily adoraba a sus padres y ellos la adoraban a ella. Ya antes había yo trabajado para personas con dinero, famosos y créeme su vida era un desastre. Pero los bloomberg eran algo completamente diferente.
El padre era un hombre muy inteligente un gran filántropo y la madre bella como ninguna, muy parecida a su hija. Era la envidia de todas las mujeres que la conocían. Pero a ella poco le importaba todo ese mundo, vivía para su familia. Trabaje para ellos desde que Emily era apenas una niña; los conocía muy bien.
Cuando empezó la epidemia, nadie la tomo en serio. Todas las personas continuaron sus vidas como si se tratara solo de un nuevo tipo de gripe o de una guerra iniciada muy lejos de sus hogares y que nunca llegaría a alcanzarles. Pero nos alcanzo a todos.
Para entonces, la familia había decidido ir a vacacionar en un crucero. Tratando de tomarse un respiro de la nueva convulsión social que había, pero era más que eso. Nadie sabía lo que estaba ocurriendo, todos tenían la idea de que pronto acabaría, incluso yo. Pensé que una vez bajásemos de aquel barco de vuelta en América los problemas se habrían esfumado ya.
Y así se hizo, el padre de Emily, hizo una importante donación al gobierno para detener esta nueva enfermedad y partió con su familia esperando que a su regreso ya todo haya acabado. Fui con ellos, pero no hubo pasado más de una hora desde que el barco dejo la costa cuando corrió el rumor de que habían personas con la enfermedad a bordo. Otra hora después todo era una masacre, las personas se atacaban sin razón, después de ser mordidos. En menos de un par de horas todo el barco era una carnicería. Sangre por todas partes. La familia de Emily murió allí mismo. Ella lo vio todo. Entonces fue cuando ocurrió. No me percaté de que no podía hablar hasta que estuvimos en tierra. Pude sacarla en uno de los botes salvavidas con otras personas más. El barco estaba envuelto en llamas, no sobrevivieron más de 50 personas. Apareció en todas las noticias. Creo que fue eso lo que hizo despertar a la gente, en ese crucero iban las personas más importantes del país.
Después de eso, ya teníamos el caos encima, no había a donde ir. No pensaba separarme de Emily. Así que la lleve conmigo para encontrar un lugar seguro. Pasamos varias ciudades hasta llegar a liberty.fue muy duro, sobre todo para ella. Tratando de llegar a los refugios, íbamos en vagones de tren repletos, íbamos a pie, muchos de los que conocimos los vimos morir frente a nosotros. No imagino lo que debió ser para ella una muchacha rica, arrojada a un mundo como ese. Después de haber visto morir a sus padres.
Aquí Andrew se detuvo como meditando, había dejado
Hace rato de cavar y estaba recostado sobre la tierra removida. Yo estaba sorprendido, no podía hacerme imaginar todo ello, había sido tan rápido, tan súbito. No tenía ni idea de que Emily, había pasado por todo eso. Sentí que todo lo que yo había vivido no era nada en comparación.
-hemos avanzado algo no crees?-me pregunto, el sol empezaba a hacer el trabajo más dificultoso.
-si ya lo creo, crees que alguien venga.
-vendrán, ya verás; conozco al Sgto.
Yo seguía pensando en la historia de Andrew, quería estar con Emily, me preguntaba que estaría haciendo; antes de venir aquí dijo que nos traería algo que comer al mediodía, no debía faltar mucho para que llegue. Estuvimos en silencio unos minutos, el olor de la tierra removida y estar ya en un surco lo suficientemente grande daba algo de frescura.
-yo tenía una familia, una esposa y dos niñas.-dijo Andrew de repente
-que paso con ellos?-pregunte aunque ya imaginaba la respuesta.
-murieron.
-lo lamento.
-fue antes de la epidemia. En un accidente de auto. Estábamos yendo a visitar a los padres de mi mujer. Era de noche y llovía mucho. Estábamos en la carretera, cuando un auto se volcó delante de nosotros. Ellas dormían, hice lo que pude para evitar chocar pero todo el asfalto estaba mojado. Tuve suerte de salir con vida.-diciendo esto levanto su camisa y me mostró una gran cicatriz que empezaba debajo de sus costillas y descendía por la cadera.-pero ellas no corrieron la misma suerte. Por aquel entonces no trabajaba con la familia de Emily. Cuando los conocí vi en Emily todo lo que se había ido con mis niñas. Por eso quise cuidarla con mi vida. Además su familia fue muy buena conmigo. Estuve a punto de dejar mi trabajo. Antes tuve que matar a un hombre por mi trabajo, no podía imaginar que tendría que matar a alguien más otra vez. Después del accidente no podía pensar siquiera en sangre sin sentirme fatal, pero para defender a alguien que quería valía la pena matar o dar mi vida. Por eso no me he separado de ella. Ahora soy como su familia, como tú.
-la quiero
-lo sé, lo sé. Estoy seguro de que la vas a cuidar. Qué harías lo que sea por ella.me hace sentir seguro saber que alguien la cuidara, tienes que comprender que la vi crecer.
-lo comprendo.
-últimamente pienso que algo va a pasarme, es casi la misma sensación que tenía días antes del accidente.
-es normal, todos aquí deben sentir lo mismo, yo también siento lo mismo.-le dije tratando de animarle, lo notaba muy triste.
-debe ser la tensión, la ansiedad de vernos a salvo.
-dentro de cuatro días....-trate de esbozar una sonrisa pero solo conseguí una hacer una mueca
-sí, dentro de cuatro días estaremos lejos de aquí.
-y para eso preparamos todo esto, yo ya me siento más tranquilo haciendo algo.
-y yo-me respondió volviendo a sujetar su pala-volvamos a trabajar.
zombis
LOS PREPARATIVOS

Emily llego al mediodía junto con el francés amigo de Andrew. Ella traía nuestro almuerzo, apenas la vi salte de la zanja para abrazarla. A ella no le molesto que estuviese cubierto de tierra y nos besamos largo y tendido; se sentía bien tenerla entre mis brazos, renovaba mis fuerzas sentir sus pechos contra mi cuerpo, el solo poder verla me animaba.
Comimos mientras mirábamos nuestro trabajo. El señor charriere, se puso a trabajar apenas llego, a pesar de su edad se veía muy fuerte y hacia el trabajo con gran habilidad. Franz también había venido, por la mañana debió estar pescando con el señor chirriare.
Algunas personas nos veían desde lejos, con curiosidad. Los hombres con los que había ido a cazar nos saludaron al partir. Y los niños de la mañana regresaron, esta vez no fueron tan hostiles, estando allí su hermana mayor Emily.
Volvimos al trabajo. Emily se quedó un rato más y luego regreso al campamento junto a Franz. Trabajamos en silencio y sin descanso, de vez en cuando el francés se detenía a calcular el avance, observando la tierra que colocamos a un lado del surco o para ver si alguien por fin se decidía a venir. Pero nadie se acercó hasta más tarde.
Fue el muchacho de la guardia, John. Trajo consigo su propia pala.
-hubiera venido desde la mañana, si no hubiera sido por mi padre.-nos explico
-tu padre? El hace guardia contigo no es cierto.-pregunte.
-así es.
-así que hoy descansan. O dejaste la guardia.-pregunto el francés amenazante.
-hoy no hacemos guardia.
-bien, nos hacen falta todos los hombres posibles.
Así que ahora éramos cuatro, más tarde se nos unió otro hombre Harry, el jefe de cazadores. Nos contó que el Sgto. Estaba convenciendo a todos los hombres en el campamento para trabajar. Y que él estaba de acuerdo, a pesar de que muchos decían que era innecesario. Así que para dar el ejemplo vino hasta aquí.
El resto de cazadores no tardaron en llegar. La arena no dejaba de saltar sobre nuestras cabezas, así que el Sgto. Por fin había regresado.me sentía más animado para trabajar. Pronto todos los hombres estarían aquí, y aquellos que no estaban de acuerdo, tal vez también vendrían por evitar la vergüenza. Al fin y al cabo lo hacíamos para nosotros mismos.
Llego también el Sgto. Con un gran grupo de hombres.
Incluido el padre de John. Incluso tuvo la idea de usar varios de los autos para facilitar el trabajo. Para la noche, no había hombre que no trabajara en reforzar el cerco. Hacer el trabajo durante la noche era más fácil por la frescura.
dos días después el trabajo estaba terminado, varios metros de zanja ,lo suficientemente larga como para recorrer toda la empalizada y anchas como para evitar el paso de los infectados, cuyo número iba en aumento y seria solo cuestión de tiempo para que se lancen hasta donde nosotros.
Poco a poco la certeza de que tal ataque ocurriría se apodero de todos; mientras trabajábamos hubo varios disparos contra infectados que merodeaban por la llanura. Y en los dos días que nos tomó acabar ya se habían disparado contra varias docenas de criaturas.
Era un alivio saber que se estaba más seguro ahora, incluso se colocaron explosivos en varios puntos de la llanura. Por consejo del Sgto. Los colocamos todos. Al fin y al cabo todo ese material no serviría una vez el barco haya llegado. Por supuesto no faltaron muchos disconformes, quienes consideraban todo el trabajo hecho como una pérdida de tiempo. Que además restringía nuestra salida del campamento, pero las precauciones se habían tomado.se podía manejar a través de la llanura sin peligro de detonar los explosivos, siguiendo un camino libre.
Se colocó un mayor número de guardias, yo incluido para los dos días previos a la evacuación. El mismo día que todo estuvo dispuesto, hubo pequeños grupos de infectados que abatimos desde lejos, para no detonar las bombas.
Solo entonces todos estaban seguros de que algo malo pasaría.

El ataque ocurrió por la noche, y fue mucho peor de lo que nadie imagino, pero no fue lo más importante de aquel día previo a la llegada de la ayuda.
Por la mañana estaban todos a la expectativa de lo que había ocurrido, cerca de 15 hombres hacían guardias sobre los autos, dispuestos a lo largo de toda la empalizada. De vez en cuando, cada cuarto de hora alguno de los centinelas abría fuego; y a lo lejos con ayuda de binoculares se veía caer abatido a un infectado, desde muy temprano estuvieron saliendo desde el bosque.
Teníamos buena cantidad de armas de largo alcance listas para abrir fuego.
Yo estaba junto a John y su padre, siempre sobre el bus escolar. Al parecer el padre de este, había sido policía; ahora jubilado, pero seguía teniendo un aspecto duro en verdad.jhon me conto que había arrestado a cientos de delincuentes cuando aún trabajaba para el condado de Minnesota; siempre había vivido con su padre. Su madre se había divorciado de el cuándo tenía 10 años, pero a John parecía molestare muy poco, admiraba a su padre y parecía no necesitar a nadie más que a él para crecer.
Mientras esperábamos sobre el bus, llego a decirme incluso que pensaba ser policía como su padre, cuando todo esto acabara.
Yo escuchaba en silencio. Eran buenas personas pero yo estaba algo incómodo, sobre todo por la presencia de su padre; siempre con gesto adusto. Además que tenía mi cabeza ocupada en otros asuntos.
Solo empecé a prestar algo de interés cuando hablo de los prisioneros que teníamos y que el junto a su padre se habían encargado de vigilar.
A uno de ellos ya lo conocía, era osterman. Y por lo que John me dijo ya no representaba ningún peligro; pero aquel otro era diferente.
Ya me habían Hablado de el vagamente, pero ahora conocería los detalles. El nombre de este tipo hemlock Miller. Le trajo hasta aquí el padre de John. Después de haber estado a punto de matarlo a él y a todo el grupo con el que venían.
Cuando me dijo, que era un prófugo, rápidamente lo relacione con los tipos que había matado allá en Foster valle, quizá se conocían. Pero era poco probable. Aun así no podía dejar de pensar en eso.
-quiero verlo-le dije a John
-es muy peligroso, de verdad es muy peligroso.-me contesto tratando de añadir solemnidad al asunto
-he tratado con personas así ya, donde esta?
Me señalo una furgoneta no muy lejos de la que ocupaba osterman.
-acompáñalo Johnny-dijo el ex-policía mientras yo bajaba del techo del bus.
-sí.
-no es necesario-dije-estaré bien.
-vamos, Johnny acompáñalo.
No volví a insistir, después de todo no había problemas en ir acompañado. Llegamos hasta la furgoneta. Había una gran cadena alrededor de las manijas de acero de la portezuela. Mi compañero se acercó, llevaba una escopeta cargada y con la culata dio varios golpes en la puerta.
-vamos maldito, alguien quiere verte.
Habían unas rejillas en una de las puertas, nuevamente hubieron otros golpes. Al fin asomo la cabeza un hombre. A primera vista no parecía un criminal peligroso capaz de matar a un ex-policía y su hijo. Y no me resulto familiar. Tenía una barba más o menos larga y estaba demacrado.
-jajay a quien traes ahora chico.
-no me llames chico. Mi amigo quiere verte.-entonces este tal Miller dejo de mirar a John y poso su mirada sobre mi largo y tendido. Yo no aparte la mirada. Su rostro se me hizo familiar.me acerque unos pasos para verle mejor y lo recordé era aquel tipo que había visto en las grabaciones de Stanley y Quentin.el que había dejado de aparecer en cierta parte de las cintas. No había duda era él.
-me conoces acaso muchacho?
-no, pero conocí a algunos que sí.
-vaya, y puedes decirme quienes eran.
-los Hudson, Quentin y Stanley Hudson.
Por un momento John y Miller quedaron estupefactos, sobretodo jhonny.el rostro de Miller cambio del asombro a la ira. Al fin dijo:
-esos bastardos, y donde están ahora. Quiero verlos
-están muertos, los he matado.
-que!? Tú los has matado; dejate de bromas quiero verlos. Tráeme a esos hijos de puta necesito hablar con ellos.
-si quieres verlos tendrás que ir hasta Foster valley; están enterrados junto a una cabaña en la colina.
-maldición! No estas mintiendo, puedo olerlo. Así que muertos......ni modo, me ahorraste el trabajo. Yo mismo quería acabar con esos cerdos.
-creí que eran amigos.
-lo somos, pero me hicieron una perrada terrible. Maldita sea! Tenías que matarlos tú ahora voy a tener que matarte, si, voy a matarte muchacho.
-te deseo suerte, porque es muy probable que para mañana te ahorque el ejército.
-sácame de aquí, muchacho.se que ya no tendrás esa bocota cuando este afuera.voy a matarte. Y respecto a eso de los militares, dudo que ustedes salgan de aquí con ellos. Sácame para poder matarte maldito. Sácame cobarde!
-quieto allí o te hago papilla.-dijo John apuntándole con la escopeta.
-te juro que voy a matarte chico, te lo juro.
-primero vas a tener que salir de allí
-y después seguirán tú y el cerdo de tu padre.-dijo señalando a John
,este saco una llave de su bolsillo, luego se acercó al candado dispuesto a abrirlo.
-que haces? Piensas abrir.
-voy a darle una paliza a este tarado. Y me vas a ayudar.-me respondió John visiblemente alterado
-no, no lo harás.
-sí, ya lo he hecho antes, vamos vas ayudarme A enseñarle modales.
-no!-insistí y lo aparte de la cerradura. Miller parecía disfrutar la escena y soltaba sonoras carcajadas. John
Estaba sorprendido de mi reacción, sin decir nada regrese hacia el bus. Instantes después oí sus pasos tras de mí.
-vamos Johnny quita esta cadena que dentro de poco tengo una cita con la chica que trae la comida.-grito Miller. Al mediodía llegaría Emily trayendo la comida de él y de osterman; trate de ignorarlo pero imagine que le he hacía daño.
-vamos voy a darle algo bueno a esa chica, quizá ustedes aprendan algo niños. Está loca por mí en serio.
-será mejor que no digas más.
-ah sí y que harás, sé que tienes miedo. Niño, es que acaso no la han visto; no te imaginas lo que haría a esa cosita, mejor dicho lo que no le haría.
Diciendo eso hizo gestos obscenos con la boca a través de la rejilla de la furgoneta, quería provocarme y lo había logrado. Regresé y me puse frente a él.
-que pasa chico, pareces muy ofendido.me doy cuenta que conoces a esa belleza, quizá es tu hermana. O tú Novia. Si debe ser tu novia; jajaja deberías ver tu cara.
-bastardo.
-vamos sé que quieres darme una lección, porque no abres esta puerta de una vez chico. Anda hazlo.
-voy a estar muy cerca cuando te pongan la soga al cuello.
-si claro.jodete tú y tu noviecita; aunque a ella me encargo yo de joderla.jajaja.
Estuve a punto de dispararle a través de la puerta, faltó muy poco en verdad. Pero no valía la pena. Este sujeto hubiese estado muerto mucho tiempo antes, pero el hombre que lo trajo hasta aquí, el padre de jhon.se había tomado la molestia de cargarlo hasta ahora, para demostrar que el orden no se había perdido todavía en un mundo como este. Que incluso basura como esta merecía un juicio.me aleje sin decir nada más, parece que ignorar a esta especie de hombres es lo que les pone más furiosos, mientras me alejaba sus gritos y amenazas eran más ruidosas, parecía un condenado a muerte, luchando por su vida. En efecto era eso lo que era.
creada

PRIMERA PARTE
SEGUNDA PARTE
TERCERA PARTE
CUARTA PARTE
QUINTA PARTE
SEXTA PARTE
SEPTIMA PARTE
OCTAVA PARTE
NOVENA PARTE
DECIMA PARTE
ONCEAVA PARTE
DOCEAVA PARTE
TRECEAVA PARTE



si tienen alguna idea para mejorar la historia por favor haganmelo saber y gracias los que la lean.
historia.propia[/size]
Datos archivados del Taringa! original
26puntos
161visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

y
yugo09🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts22
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.