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David Berkowitz

David Berkowitz (1 de junio de 1953) es un asesino en serie estadounidense, conocido como "El hijo de Sam" o "El asesino del calibre .44".

Sus crímenes eran cometidos cuando repentinamente disparaba a víctimas con un revólver, causándoles a seis de ellas la muerte.

Poco después de su arresto en agosto de 1977, Berkowitz confesó haber asesinado a seis personas y haber herido a otras siete en el curso de 8 tiroteos en Nueva York entre 1976 y 1977; siendo encarcelado por estos crímenes en 1977. Berkowitz declaró que un demonio que poseyó al perro de su vecino le ordenó cometer los asesinatos.

Berkowitz cambió luego su declaración y afirmó que solamente fue el tirador en dos ocasiones, asesinando personalmente a tres personas e hiriendo a una cuarta. Las otras víctimas fueron asesinadas, según Berkowitz, por miembros de una violenta secta satánica de la cual él era miembro. Aún cuando permanece como la única persona culpada o procesada por los tiroteos, algunas autoridades discuten que la declaración de Berkowitz es creíble: de acuerdo con John Hockenberry antiguamente de MSNBC y NPR, muchos oficiales involucrados en el caso original del "Hijo de Sam" sospecharon que más de una persona cometió los homicidios. Hockenberry también informó que el caso fue reabierto en 1996 y que aún se lo considera abierto.

Ataques

29 de julio de 1976, Donna Lauria y Jody Valenti hablaban dentro de su coche, cuando un hombre disparó contra ellas, provocando la muerte instantánea de Donna e hiriendo a Jody.

23 de octubre de 1976, Carl Denaro y Rosemary Keenan charlaban dentro de su automóvil, cuando un hombre desconocido les disparó en cinco ocasiones, provocando heridas superficiales a Rose, mientras que Carl sufrió una grave lesión craneal.

26 de noviembre de 1976, Donna DeMasi y Joanne Lomino regresaban caminando del cine, cuando un hombre se acercó fingiendo hacerles una pregunta para luego dispararles, provocando graves heridas en Donna y Joanne, quien quedó parapléjica.

30 de enero de 1977, Christine Freund y John Diel, una pareja de novios, se preparaban para salir a bailar, cuando su atacante disparó en tres ocasiones contra su vehículo, provocando heridas leves en John y graves en Christine, quien murió al ser atendida en el hospital.

8 de marzo de 1977, Virginia Voskerichian. Su atacante se le acercó y disparó en la cara. Para tratar de protegerse, cubrió el rostro con sus libros, pero el escudo improvisado no impidió su muerte.

17 de abril de 1977, Alexander Esaú y Valentina Suriani, una pareja de novios que mientras se besaban en su automóvil, se acercó un hombre y les disparó en dos ocasiones a cada uno. Valentina murió en el lugar, mientras que Alexander murió en el hospital varias horas después.

26 de junio de 1977, Sal Lupo y Judy Placido salían de una discoteca y cuando se encontaban en su automóvil, fueron alcanzados por tres disparos. Sus heridas fueron menores y ambos sobrevivieron.

31 de julio de 1977, Stacy Moskowitz y Robert Violante, una pareja de novios, estaban dentro de un automóvil estacionado cerca de un parque, cuando un hombre se acercó y les disparó. Stacy murió horas después en el hospital, mientras que Robert perdió un ojo y sólo se pudo salvar el 20% de visiblidad en el otro.

Condena

El 12 de junio de 1978 fue sentenciado a seis cadenas perpetuas en prisión y cumple su condena en la penitenciaría de máxima seguridad de Attica.

Una de sus frases mas conocidas fue

"Yo no quería hacerles daño.solo quería matarlas"

Una vez dijo:

"Mis padres estaban constantemente preocupados por mi comportamiento extraño. Sabían que yo vivía en un mundo imaginario y no podían hacer nada contra los demonios que me atormentaban y controlaban mi mente..."

Historia Personal

1.- Perinatal: David Bercowitzs fue un hijo no deseado y su madre biológica lo dio en adopción al nacer. Un matrimonio Judío que no podía tener hijo, lo adopta.
2.- Niñez: Tuvo una infancia marcada por problemas; siendo un niño hiperactivo, tímido y con baja autoestima. Su comportamiento alternaba momentos de extrema timidez, complejo de inferioridad y fuertes depresiones con arrebatos de ira y violencia desmesurada. En forma secreta envenena al loro de su madre, para eliminar un rival de su afecto. Desde que cumplió los siete años sabía que era un niño adoptado. A la edad de 10 años, su madre consultó con un psicólogo, pero no pudieron ayudarlo, David era un niño con secretos que se aislaba en su mundo.
3.- Adolescencia: Lo que le marco emocionalmente en esta etapa fue la muerte de su madre adoptiva; noticia que lo tomo por sorpresa. Era la única persona importante para él y David lloró por días. Como textualmente manifiesta: “Cuando ella murió yo perdí todo”. Luego de la muerte de su madre, pasaba horas en bicicleta y visitaba su tumba en el cementerio. Le fascinaba observar las tumbas de aquellos que habían muerto jóvenes, se preguntaba si las chicas serían lindas. Posteriormente el padre lo abandona dejándolo solo y a su suerte.
4.- Juventud y Adultez: En 1971 el joven de 18 años se alistó en el ejército, con un gran fervor por el patriotismo y fantaseaba con morir de forma heroica en Vietnam. Es ahí donde aprende el manejo y mantenimiento de armas y escopetas; distinguiéndose por su buena puntería. Sirvió en Corea y EE.UU. También descubre que el ejército no es lugar para él, luego de tener serios problemas de disciplina fue despojado de su cargo y después de 3 años regresa a Nueva York (3). Al regresar de Corea empieza a provocar incendios por toda la ciudad, aproximadamente dos millares; cuyas descripciones recogía en su diario. Es también en esta etapa donde decide buscar a su madre biológica y durante corto tiempo la visita; pero al enterarse de los detalles de su concepción y nacimiento poco a poco se aleja de ella hasta romper todo contacto. De acuerdo a sus declaraciones, en una fiesta conoce a unos sujetos que lo introdujeron al culto satánico, manifiesta textualmente: “Al inicio era un simple participante pero muy pronto me convertí en un verdadero adorador del diablo, Mi cuerpo y mente le pertenecían y yo me estaba convirtiendo en una máquina de matar”. A los 23 años comienzan sus crímenes durando un año, entre 1976 y 1977, siendo 6 sus víctimas fatales, sobre todo mujeres y 7 sus víctimas heridas. A los 24 años es detenido por la policía de New York, dándole por sentencia 6 cadenas perpetuas. En Julio del 2006, le fue negada la libertad condicional; sin embargo no tiene deseos de salir porque sabe que no se merece su libertad. Actualmente es cristiano, ministro y consejero espiritual.
5.- Educación: Se sabe que perdió el interés por aprender y por estudiar. David odiaba la escuela y al salir siempre regresaba corriendo lo más rápido posible para estar con su madre. Así también en la escuela era tímido y sus compañeros le hostigaban, prefería jugar con niños más pequeños que el. Uno de sus amigos recordaría que David le propuso una vez unirse a un “Club de Odiadores de Mujeres”. Aprendió el manejo y el mantenimiento de armas y escopetas cuando estaba en el Ejército.
6.- Trabajo: Después de salir del ejecito adopta empleos menores sin enfocarse a nada en particular. Trabajo como agente de seguridad de la compañía IBI; pero dejo el empleo para convertirse en taxista. Cuando lo detuvieron tenía el oficio de cartero.
7.- Hábitos e Intereses: Era un ávido jugador de béisbol; así también le llamo la atención los temas relacionados a la brujería y ocultismo. Por último, era un aficionadito a las películas de terror
7.- Vida Psicosexual: Tenia muchas dificultades para entablar relaciones sociales y sexuales; especialmente con las mujeres. Sostenía que las mujeres lo calificaban de “FEO”. La única chica con la que salió en toda su vida fue una vecina de Co-op City, Iris Gerhardt. A ella le gustaba su carácter cálido y servicial, y decía de él que “Dave era un chico que haría cualquier cosa por ti”. Pero la relación se quedó en lo platónico. En Corea, tuvo su única relación sexual con una prostituta que le contagia de una enfermedad venérea. Se excitaba acechando, persiguiendo y disparando a las mujeres; muchas veces después de cometer sus crímenes se masturbaba en su automóvil. También obtenía gratificación sexual regresando al lugar de sus crímenes, viendo restos de sangre aún en el suelo y observando el dibujo de las siluetas de sus víctimas.
8.- Antecedentes Patológicos:
a.- Enfermedades: Tuvo una enfermedad venérea que le contagia una prostituta Coreana
b.- Accidentes: no se sabe
c.- Operaciones: no se sabe
9.- Antecedentes Judiciales: Es acusado por matar a 6 persona y herir a otras 7, recibiendo por sentencia 6 cadenas perpetuas.

Historia Familiar


Padre: Su padre biológico abandona a su madre después del nacimiento de su hermana. Con su padre adoptivo no tuvo una cercanía afectiva porque trabajaba mucho y apenas intercambiaban palabras. Así también su padre adoptivo después de la muerte de su esposa, se va a vivir a otro estado con su nueva pareja dejando solo y a su suerte a David.
Madre: Su madre llamada Betty Broder, hija de un matrimonio judío. Se caso con un italo-americano llamado Tony Falca, a la edad de diecinueve años. Su marido la abandonó seis años más tarde por otra mujer. En 1947 comenzó un romance con un hombre casado, Joseph KIeinnman, que se dedicaba al negocio inmobiliario. Al decirle que estaba embarazada, él contestó que si quería que se siguiesen viendo, debía deshacerse del niño. En vez de abortar, ella prefirió dar al bebé en adopción. Fue adoptado inmediatamente por un matrimonio judío que no tenía hijos. La madre biológica muere tras luchar varios años contra el cáncer de seno.
Hermanos: Tuvo hermana llamada Cecilia con la cual no tuvo una cercanía afectica ni física por lo que era criada por la madre biológica.
Pareja: No se le conoce pareja, salvo con una prostituta Coreana con quien tuvo su única experiencia sexual. David Bercowitzs presentaba dificultades para relacionarse adecuadamente con las mujeres, lo cual le impidió entablar relaciones de pareja estables y maduras.
Hijos: No se le conocen
Análisis de la Dinámica Familiar: Su dinámica familiar se caracteriza por ser disfuncional; con un padre que abandona a su familia y una madre que para evitar problemas con su nueva pareja decide darlo en adopción. Por lo tanto, careció de una cercanía emocional, afectiva y física con su familia de origen; produciéndole probablemente una personalidad tímida, cohibida, solitaria, con complejo de inferioridad y violenta. Los cuales se exacerban llegada a la adolescencia sumado a esto la muerte repentina de su madre adoptiva que lo marca emocionalmente, el abandono total de su padre y su gran dificultad para relacionarse con los demás. Sumergido en un profundo aislamiento y soledad le ayuda a comenzar a fantasear del tal modo que llego un momento en que sus fantasías superaban la realidad y pobló su mundo de demonios. Al verse solo, decide alistarse al Ejercito del cual se retira en 3 años; hecho que le ayuda a tener conocimientos de armas; que más adelante los utiliza para cometer sus crímenes. Al regresar de Corea empieza a buscar a su madre; tal vez para llenar ese apetito afectivo de sentirse querido o amado por una figura femenina; pero al enterarse de los detalles de su concepción y nacimiento decide alejarse de ella. El abandono de su madre biológica, la muerte repentina de su madre adoptiva y su escasa habilidad para entablar relaciones con el sexo opuesto; originó en él, sentimientos de odio y venganza contra el género opuesto; es así que empieza a cometer sus asesinatos en serie, siendo sus principales víctimas mujeres. Así también al presentar dificultades para relacionarse con el sexo opuesto, le imposibilito tener una relación de pareja estable y madura; esto le conllevó a buscar otra fuente de placer sexual hallándolo en asesinar mujeres, masturbándose después de asesinar y en visitar lugares donde cometió sus crímenes.
Actitud Personal: Su actitud personal fue negativa en todos los aspectos, especialmente tuvo una actitud vengativa y de odio a las figuras femeninas y a la sociedad que según sus palabras, era muy injusta con el.

Informe Psicólogo

Datos Personales, Biográficos y Familiares


En el verano de 1953, fue adoptado con 3 días de nacido, por Pearl y Nathan Bercowitzs. El pequeño David fue una bendición ya que la pareja no podía tener hijos. Sus padres le dijeron que era adoptado, y que su verdadera madre había muerto durante el parto. Su padre trabajaba 6 días a la semana en una tienda, su madre era ama de casa y amaba compartir su tiempo con su pequeño hijo. La niñez de David parecía bastante normal, ocasionalmente iba al estadio con su padre, pero algo pasaba, algo andaba mal con él, que no podía expresar. “Mis padres hacían lo mejor por mí, trataron de darme lo mejor que pudieron, me alimentaron, me cuidaron, y me dieron amor, pero había algo en mi que no respondía a ese amor, algo autodestructivo (4)”.

Cuando David se juntaba con otros niños en el barrio, le decían “tú no eres un niño real eres adoptado”. David odiaba la escuela y al salir siempre regresaba corriendo lo más rápido posible para estar con su madre, quien lo adoraba. A pesar de esto, en forma secreta envenenaba al loro de su madre, para eliminar un rival de su afecto.

Ella nunca sospechó sobre su rabia. A pesar de que adoraba a su madre, también solía ser muy cruel con ella. A la edad de 10 años, su madre consultó con un psicólogo, pero no pudieron ayudarlo, David era un niño con secretos que se aislaba en su mundo. David una noche llego a decirle a su madre algo que nunca podría olvidar por el resto de su vida, mientras su madre lo llamaba para cenar, el gritó “te odio, te odio, ojalá te mueras”, y esa fue la última vez que vio a su madre viva, ya que sufría de cáncer de seno y estaba avanzada la enfermedad, y fue esa misma noche que colapsó. La única persona importante para él se había ido, David lloró por días, “yo era tan cercano a mi madre, no con mi padre, el trabajaba mucho e intercambiamos unas palabras, pero no era su culpa” “comencé con problemas mentales, y cuando ella murió yo perdí todo”. Su soledad se intensificó, era extremadamente tímido, se sonrojaba con facilidad especialmente delante de chicas. Luego de la muerte de su madre, pasaba horas en bicicleta y visitaba su tumba en el cementerio. Le fascinaba observar las tumbas de aquellos que habían muerto jóvenes, se preguntaba si las chicas serían lindas. A pesar de esta realidad, David se graduó al finalizar la secundaria, en 1971, el joven de 18 años se alistó en el ejército, con un gran fervor por el patriotismo y fantaseando con morir de forma heroica en Vietnam, obtuvo habilidades en tiro. También descubre que el ejército no es lugar para él, luego de tener serios problemas de disciplina fue despojado de su cargo en 1974 y regresó a Nueva York. Frustrado y solo, ahora disfrutaba el encuentro con un culto satánico que se encontraban en la noche en el bosque, las drogas el alcohol, y la oportunidad de conocer chicas. Se conectó fácilmente con las fuerzas oscuras, e incluso hizo un pacto de sangre para servir al diablo. “Estaba fascinado con el nombre de Lucifer, lo llamaba ven aquí ahora, toma el control, yo sentía que estaba lleno con otra personalidad y que algo iba a suceder”. Con una infancia problemática (Klausner, 1981), adoptado por un hogar que muy pronto se vio fracturado para siempre, pasando una vida solitaria y carente de propósito, con una percepción de rechazo real o imaginario de las mujeres en contra de Bercowitzs, la tormenta homicida se desataría muy pronto. De acuerdo a sus propias declaraciones, en una fiesta conoció a unos sujetos que lo introdujeron al culto satánico. De hecho hay mucho material al respecto, ya sea informaciones del mismo Bercowitzs o de investigadores que han escudriñado el asunto y sus conexiones con algunos otros sucesos y crímenes de los Estados Unidos. Por otra parte, investigadores importantes como Robert Ressler opinan que la gran mayoría de estas historias no son más que eso, inventos del mismo inculpado que utiliza para hacerse de la atención del público. Los dos primeros atentados los propició con navaja, arma blanca, saliendo solamente heridas las víctimas y escapando de él; luego siguió el caso de Donna Lauria y Jody Valenti el 29 de Julio de 1976 cuando a eso de la 1 a.m. Donna Lauria de 18 y Jody Valenti de 19 conversaban dentro del auto de la primera, justo frente a su casa. Ya estaban despidiéndose cuando un sujeto se acercó al automóvil, sacó un arma de una bolsa que traía en la mano y disparó cinco tiros. Donna fue alcanzada en un brazo y el cuello. A pesar de que fue asistida por su padre Mike Lauria, llegó muerta al hospital. La acompañanate Joddy solo fue herida. El 23 de Octubre de 1976 le tocó el turno de ser atacada a la pareja integrada por Carl Denaro y Rosemary Keenan. Ambos habían salido de un bar a eso de las 2.30 a.m. y habían aparcado su VW rojo en una calle solitaria de Queens cuando Bercowitzs apareció y confundió a Denaro con una mujer pues este llevaba el cabello hasta el hombro. De los cinco tiros únicamente uno hizo blanco detrás de su cabeza. Ambos sobrevivieron. Las siguientes personas fueron las señoritas Donna DeMasi y Joanne Lomino. Ambas platicaban sentadas en el pórtico de la casa de Joanne cuando Bercowitzs cruzó la calle dirigiéndose hacia ellas. Al parecer el sujeto buscaba una dirección y así se acercó para acto seguido sacar un arma de entre sus ropas. Apenas alcanzaron a voltearse hacia la puerta de la casa cuando fueron alcanzadas por los balazos.

Ambas recibieron impactos en la espalda, sin embargo Joanne fue quien quedó gravemente herida en la médula espinal y a la postre quedó confinada a una silla de ruedas. Las heridas de Donna no fueron de gravedad. A pesar de que las descripciones del asesino no concordaron entre los diferentes testigos consultados, la policía creyó que el atacante pudo haber sido el mismo del episodio de Lauria y Valenti. El 29 de Enero de 1977 John Diel y Christine Freund acaban de salir de un bar a media noche y estaban dentro de su vehículo cuando fueron sorprendidos por un estruendo que rompió el cristal de la ventana. Al instante, Diel que no fue herido por la detonación, vio a su novia malherida con un balazo en la cabeza.

Freund murió horas más tarde en el hospital. Aunque la policía detectó la conexión entre los tiroteos recientes y el hecho de encontrar nuevamente balas calibre 44, el hecho de que las descripciones del asaltante difirieran los detuvo de declarar que se tenía un asesino serial acechando la ciudad. La siguiente en hallar su destino a manos de Bercowitzs fue la señorita Virginia Voskerichian. El 8 de Marzo de 1977 al regresar a casa se topó en la calle con Bercowitzs y al cruzarse y sin mediar palabra ni acto previo este sacó su pistola y le disparó en la cabeza matándola instantáneamente. Este ataque sin sentido, fue unido a la serie de anteriores episodios básicamente con la evidencia de las balas calibre 44, entonces la policía de Nueva York decidió armar una fuerza de tarea para atrapar al asesino. El siguiente golpe ocurrió el 17 de Abril de 1977 contra otra pareja. Ellos se llamaban Valentina Suriani y el Alexander Esau ambos muy jóvenes, de 18 y 20 años respectivamente. En la hora de su muerte, se encontraban sentados en su automóvil a las 3 de la mañana aparcados en la Av. Hutchinson River. Entonces otro auto se emparejó al de ellos y de ahí el conductor les disparo dos veces a ambos. Ella murió en el lugar y él poco después en el hospital. La policía que ya temía este golpe, encontró algo nuevo esta vez. El atacante había dejado una carta en la escena del crimen dirigida al capitán de la policía, el comandante Borelli.

Ahora las autoridades sabían que luchaban contra un psicópata peligroso, que se hacía llamar "El Hijo de Sam" a quien los psicólogos consultados detectaron se trataba de un esquizofrénico paranoico. Psicólogos forenses analizaron acuciosamente la carta y determinaron que el tirador era un esquizofrénico que consideraba estar poseído por una entidad demoníaca. Así mismo, se trataba de una persona extremadamente solitaria y que seguramente tenía mucha dificultad para establecer relaciones, más que nada con las mujeres. El 26 de junio de 1977 Judy Placido y Salvatore Lupo se iban a su casa cuando fueron atacados dentro de su automóvil por el Hijo de Sam. Para su fortuna sobrevivieron a sus heridas.

Minutos después los detectives llegaron al lugar pero no pudieron encontrar ninguna buena pista. Finalmente al cumplirse un aniversario del asalto del Hijo de Sam contra las parejas nocturnas de Nueva York, todos esperaban un asesinato conmemorativo. Tanto la policía como los medios estaban en la angustia total, máxime que ningún esfuerzo de la fuerza de tarea estaba dando frutos. Pasó el día 29 de Julio sin novedad alguna pero fue el 31 cuando la desgracia se hizo presente.

Ese día en la madrugada la pareja formada por Stacy Moscowitz y Robert Violante acababan de salir del cine y charlaban amenamente en un automóvil estacionado en Gravesend Bay en Brooklin. El recibió dos tiros en el rostro perdiendo un ojo y el 80% de visión en el restante. Ella a pesar de recibir atención médica de urgencia sucumbió a sus lesiones en el cráneo. David Richard Bercowitzs fue detenido el 10 de Agosto de 1977 por la policía de Nueva York. En 1979 fue entrevistando por Robert Ressler (Abrahamsen, 1992). Ressler, como parte de sus estudios acerca del crimen sexual entrevistó hasta en tres ocasiones a Bercowitzs en 1979 en la cárcel.

De principio Ressler dijo que el descreía acerca de la historia de los demonios y los perros. Según planteos del mismo, explicó que Bercowitzs tuvo que admitir que aquellas historias locas fueron un invento suyo para “curarse en salud”. El día que lo capturaran argumentó que estaba loco con el fin de ser visto como incapaz de afrontar su juicio. Según Ressler, David terminó por admitir que asesinaba por venganza contra las mujeres. Agregó que acecharlas y dispararles era motivo de excitación sexual. Muchas veces después de disparar se masturbaba dentro de su automóvil. Y las noches en que no encontraba una víctima propicia regresaba a los lugares de pasados ataques a revivir la fantasía. Excitándose al ver restos de sangre aún en el suelo, o el gris conque dibujan la silueta de una víctima, etc. Cualquier señal era motivo de regocijo para Bercowitzs. Incluso tenía ganas de asistir a los funerales de las víctimas, pero el muy cobarde no se animó por temor a ser identificado por la policía. Con casos como el aquí expuesto es que ahora se sabe que los asesinos regresan a la escena del crimen no por culpa o remordimiento sino para revivir la experiencia y obtener gratificación sexual (Ressler & Shachtman, 1993).

Perfil psicológico

Según las pericias caligráficas que se realizaron a David por medio de los manifiestos que este presentó a través de sus cartas, los peritos caligráficos constataron que en cuanto a sus aspectos intelectuales y según el análisis de la escritura, se determina que no se trata de una persona demasiado inteligente. A pesar de ello, todo su potencial intelectual está situado en la zona superior del grafismo. Sin embargo, este último aspecto nos podría estar indicando que el elemento bajo nivel de desempeño intelectual no hubiese sido para David un impedimento, desde la autoestima y su ego, para cometer los crímenes que cometió. Incluso, este punto podría ser el que explicara las conductas de impulsividad extremadamente violenta que aludía su madre desde que David era pequeño y que con el tiempo redundaron en un modus operandi acorde a dichos aspectos.

Aquí coincidimos con la perfiladora Quiñones (2009) en que es todo un “enigma” la mente de aquellos sujetos periciados como esquizofrénicos, que sin embargo actúan por medio de un modus operandi que devela ciertos indicios de capacidad para encubrirse y perdurizarse en el tiempo que transcurre su serialidad en silencio y en completo anonimato. Es cuando uno se pregunta de donde surgen los recursos que permiten que estos psicóticos padecientes de un cuadro tan empobrecido en algunos aspectos, puedan desplegar los actos oscuros que despliegan:

Lo que probablemente es difícil de comprender para la opinión pública, es cómo un esquizofrénico puede premeditar y guardar tan bien “ese secreto” durante tanto tiempo, Mark David Chapman, el asesino de John Lennon pudo, David Bercowitzs también, ambos fueron diagnosticados con esquizofrenia (Quiñones, 2009).

En los interrogatorios de la Corte relató: “algunas veces me escondía en el ropero, o debajo de la cama y pasaba muchas horas sin decir nada. Solía escaparme por la escalera de incendios, a las 3 o 4 de la mañana y caminaba algunas cuadras, no podía dormir. Era infeliz y estaba confundido, no podían controlarme. Era solitario, no tenía compañía.” (5)

David se manifiesta como un sujeto provisto de un lenguaje medianamente rico y expresivo, pero que no deja de exponer un desarrollo intelectual correspondiente a un nivel medio bajo. A pesar de ello se pueden observar aspectos que tienen que ver con cierto nivel, aunque muy disminuido, de “afectividad” en su discurso. Sin embargo, no debemos olvidar que dichos planteamientos fueron recabados de un juicio donde el reo ya se encontraba “vencido” por la fuerza policial y seguramente no descartaba posibles circunstancias de convencimiento del jurado (6).

No tenemos información acerca del rendimiento de David en pruebas que constatan los factores motrices y los de niveles de abstracción. Tampoco existe información acerca de cómo funcionaría ante pruebas que menoscaban la interpretación egocéntrica en desmedro de otras que esgriman la perspectiva social como sistema alternativo. Analizando las funciones psíquicas y en función de lo expresado en sus discursos, observamos que se encuentra orientado auto y alopsíquicamente, lúcido con comprensión respecto a la situación que atraviesa. Se puede observar lo antedicho en cierta medida, en las líneas que le escribe David a su madre biológica, ya en la cárcel: “…aquí estoy nunca debí de haber nacido, miserable, todo lo que hice para averiguar que no fui querido, un accidente después de todo” (7).

En David se puede observar una imaginación rica, escenifica un mundo nutrido por contenidos fantásticos con marcada idealización y omnipotencia. “Una noche mientras estaba en una discoteca, se me acercaron unos muchachos, me preguntaron si estaba buscando diversión, chicas, y me llevaron al bosque. Allí había una fogata y gente alrededor, estaban realizando una especie de ritual, y me uní a ellos para realizarlos, comencé a sentir el poder y la energía. Las cosas empezaban a cambiar……..estaba fascinado con el nombre de Lucifer, lo llamaba ven aquí ahora, toma el control, yo sentía que estaba lleno con otra personalidad y que algo iba a suceder”, “…sabia que había cruzado los limites…era como tomar el lugar de Dios, yo estaba ansioso, fascinado, y tenso. Fantaseaba con ser un héroe, ser un salvador, me imaginaba salvando vidas de mujeres y niños, rescatándolos de un edificio en llamas…” (8)

Dentro de los aspectos que mantienen de pensamiento organizado, presenta raptos con ideas sobrevaloradas y perseveraciones temáticas con contenidos de muerte, abandono, futilidad.

Dentro de los aspectos que mantienen de pensamiento organizado, presenta raptos con ideas sobrevaloradas y perseveraciones temáticas con contenidos de muerte, abandono, futilidad.

“Me convertí en una maquina de matar”… “Mis padres hacían lo mejor por mí, trataron de darme lo mejor que pudieron, me alimentaron, me cuidaron, y me dieron amor, pero había algo en mi que no respondía a ese amor, algo autodestructivo” “yo era tan cercano a mi madre, no con mi padre, el trabajaba mucho e intercambiamos pocas palabras, pero no era su culpa” “… comencé con problemas mentales, y cuando mi madre murió yo perdí todo”. (9)

En Noviembre de 1975, Bercowitzs escribe la siguiente carta a su padre adoptivo quien vivía ya en Florida: "Esta muy frío y melancólico acá en Nueva York pero esta bien, el clima esta igual que mi humor -- melancólico. Papa, el mundo se vuelve oscuro ahora. Lo puedo sentir cada vez más. La gente cada vez me odia más. No podrías creer lo mucho que me detestan. Muchos de ellos quisieran matarme. Ni siquiera conozco a esa gente, pero de todos modos me odia. La mayoría son jóvenes. Cuando voy por las calles ellos me molestan y escupen. Las chicas me llaman feo y son las que mas me molestan. Los muchachos solo se ríen. Como sea, las cosas pronto habrán de mejorar..." (Ressler, R., & Shachtman, T., 1993).

David denuncia la presencia en determinados momentos críticos de su historia vital de un proceso disociativo y/o proyectivo que se expresa entre otros por trastornos perceptivos visuales y/o auditivos. Recordemos las ideaciones delirantes acerca de ¿Quién era Sam? Si el Diablo o el perro del vecino; los planteos acerca de lo que le enviaba a “hacer” el perro rottweiler del vecino, etc. Más allá de que descrea de los planteamientos argumentados como posibles muletillas para atenuar la pena, el sujeto igualmente lo manifestaba.


La afectividad denota características de labilidad, impul-sividad donde la agresividad puede dirigirse tanto hacia sí mismo como hacia el exterior. Con planteos como este: “sé que debo amar y respetar a mis padres” , el sujeto se propone a modo de “mandato” el experimentar buenos sentimientos con sus seres queridos, lo cual nos podría estar hablando de que si no se lo proponía de esa manera emergía la hostilidad y violencia interior.


Conclusiones Finales


Pensamos que no queda de manera demasiado clara, el perfil psicológico de Esquizofrenia en dicho caso. Si se observa el caso a partir de los parámetros del profiling, se podría pensar que cualquier tipo de cuadro psicopatológico, desde el esquizofrénico hasta el psicópata mas hábil.

No tenemos conocimiento si David Bercowitz recibía o no medicación para tratar lo que el denominaba “sus problemas de salud mental”, pero es claro que la misma si era tenida en cuenta no era tomada como correspondía ya que el sujeto argumentó tener delirios e ideaciones delirantes auditivas y alo psíquicas. Por otra parte, en este aspectos encajaría parte de la hipótesis acerca de la desorganización de su modus operandi a medida que la “supuesta” enfermedad iba deteriorándolo al sujeto cada vez más en el transcurso del tiempo.

Justamente, las situaciones dejadas al azar que redundan en la rigidez geográfica del agresor, el dejar testigos oculares en varios casos, el tan solo herir a las víctimas y dejar tras de sí comprobaciones de su existencia, el manejarse en un escenario abierto e incluso llegar al punto de mostrarse de manera pública casi emulando un “spreen killer”; son todas pautas de que el sujeto constata la teoría de un coeficiente intelectual medio bajo donde el ingenio y la perspicacia no eran su fuerte. En este sentido, muchas veces se llegó a pensar en su deseo de ser visto para ser “reconocido” socialmente y “admirado” por temor por la sociedad. Varias de esas veces, no quedó claro si tales circunstancias eran elucubrada de ex profeso o tan solo por azar poco prevenido e inconsciente.

Sin embargo, tanto en las psicopatías como en las esquizofrenias asistimos a una falta de empatía vinculada a un fuerte desapego que impide al sujeto poder posicionarse en el lugar del otro y tener consideración por él. En ambos casos, es por ende que la culpa está fallante. Ante los más aberrantes actos la culpa ni siquiera existe como posibilidad lógica o consideración por remordimiento.

En ambos casos, el sujeto pasa a cosificarse a modo de objeto pronto para cumplir de manera indiscriminada con los deseos del agresor. Es así, como este tipo de agresor acecha ocularmente de manera latente siempre, hasta la llegada de su víctima ideal a la cual puede propiciarle todo tipo de torturas ya que ni siquiera considera como una individualidad que merece vivir; sino como un cuerpo estanco donde depositar su ira y furia homicida.

En el caso del Hijo de Sam, asistimos a un agresor que muy probablemente pase por momento de depresión anaclítica al decir de Melanie Klein, cuando se frustra ante aquel objeto que no puede alcanzar pero aún no ha pasado a odiar a razón de la causa de su incapacidad para dañarlo aún. Es así como observábamos que David pasaba a replegarse sobre sí, transitando periodos de “descanso” donde se replegaba a su mundo interior y solitario, pero de lo cual retornaba cada vez más feroz y peligroso para sus terceros. Esto último también alude a los grados comprometido es David referentes a sus condiciones de vinculación interpersonales y su bajo nivel de interacción intersubjetiva. Con relación a la peligrosidad del Hijo de Sam, podríamos decir en base a todo lo expuesto, que es muy elevada. Se trata de un sujeto que pudiendo acceder a la circunstancialidad para poder saciar sus impulsiones violentas y agresivas en otro, no dudaría en hacerlo nuevamente.

Según los planteamientos de Millon (1998) acerca de su hipótesis, el sujeto actuaría según dos dimensiones, una anclada biológicamente pero modulada a través del aprendizaje. Mientras que la Dimensión II define cinco categorías para caracterizar el tipo de vínculo que puede haber establecido el joven a través de su historia de vida con la fuente primaria a partir de la cual obtuvo u obtiene placer y satisfacción o intenta evitar el dolor y el sufrimiento. Según dichos parámetros en el Hijo de Sam encontramos la discordancia, que se suscita cuando en el joven se ha trastocado la naturaleza del vínculo interpersonal y vivencia lo negativo como positivo sustituyendo el dolor por el placer.

En dicho caso y en función del Perfil de peligrosidad y personalidad, es clara la presencia de aspectos que se encontrarían promoviendo la facticidad delictiva a razón de la presencia previa de peligrosidad por se del agresor. Pensamos que el Hijo de Sam se encuentra correctamente enjuiciado con 365 años de prisión que hoy purga.


David Berkowitz


asesinos


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