
Ingredientes:
Para la base
125gr de galletitas de vainilla
75gr de manteca
Para el relleno
100gr de queso tipo Philadelphia
100ml de crema 0%
200gr de leche condensada
2 huevos medianos
1 sobre de gelatina sin sabor
120gr de frutillas en trocitos (más 2 enteras para la decoración)
4 cucharadas de mermelada de frutillas
Crema batida para decorarla
Preparación:
Para la base trituramos las galletitas. Podemos hacerlo con una procesadora, o introduciéndolas dentro de una bolsa pequeña de plástico transparente y pasándole el palote de cocina por encima presionando.
Una vez trituradas las vertemos en un bowl. Derretimos la manteca y la mezclamos con las galletitas.
Abrimos el molde 20cm desmontable y colocamos encima de la base un trozo de papel de hornear, lo cerramos de nuevo dejando el papel atrapado en medio.
Colocamos las galletitas dentro del molde formando la base, presionando un poco con el dorso de la cuchara para que nos quede compacta. Reservamos.
Ponemos a hidratar la gelatina en agua fría unos 6-7min.
Partimos los huevos separando las claras de las yemas.
Batimos las claras a punto de nieve con una batidora eléctrica.
Vertemos en un bowl la leche condensada, la crema y las yemas, mezclamos.
Ponemos la mezcla a calentar en una cacerolita a fuego lento sin dejar de remover para que no se nos pegue y espese un poco. Cuando esté a punto de comenzar a hervir retiramos del fuego e incorporamos la gelatina. Removemos para que se integre bien todo.
Vertemos el queso en un bowl y le incorporamos la crema poco a poco procurando que no se formen grumos.
Dejamos que enfríe un poco antes de incorporar los demás ingredientes.
Mientras se enfría la crema aprovecharemos para lavar y cortar las frutillas en trocitos pequeños. Cubrimos la base del molde con ellas.
Cuando la masa esté tan solo un poquito tibia le incorporamos las claras con un batidor manual y movimientos envolventes hasta que nos quede homogénea.
Vertemos la masa dentro del molde y lo introducimos en la heladera como mínimo unas 2-3 hs para que cuaje bien. Cuanto más tiempo esté mejor. Si es posible toda la noche.
Una vez que esté cuajada, la desmoldamos y colocamos en la bandeja donde la vayamos a presentar. Cubrimos con la mermelada de frutillas por encima y la podemos decorar con la crema batida o como más les guste.

Una vez trituradas las vertemos en un bowl. Derretimos la manteca y la mezclamos con las galletitas.
Abrimos el molde 20cm desmontable y colocamos encima de la base un trozo de papel de hornear, lo cerramos de nuevo dejando el papel atrapado en medio.
Colocamos las galletitas dentro del molde formando la base, presionando un poco con el dorso de la cuchara para que nos quede compacta. Reservamos.
Ponemos a hidratar la gelatina en agua fría unos 6-7min.
Partimos los huevos separando las claras de las yemas.
Batimos las claras a punto de nieve con una batidora eléctrica.
Vertemos en un bowl la leche condensada, la crema y las yemas, mezclamos.
Ponemos la mezcla a calentar en una cacerolita a fuego lento sin dejar de remover para que no se nos pegue y espese un poco. Cuando esté a punto de comenzar a hervir retiramos del fuego e incorporamos la gelatina. Removemos para que se integre bien todo.
Vertemos el queso en un bowl y le incorporamos la crema poco a poco procurando que no se formen grumos.
Dejamos que enfríe un poco antes de incorporar los demás ingredientes.
Mientras se enfría la crema aprovecharemos para lavar y cortar las frutillas en trocitos pequeños. Cubrimos la base del molde con ellas.
Cuando la masa esté tan solo un poquito tibia le incorporamos las claras con un batidor manual y movimientos envolventes hasta que nos quede homogénea.
Vertemos la masa dentro del molde y lo introducimos en la heladera como mínimo unas 2-3 hs para que cuaje bien. Cuanto más tiempo esté mejor. Si es posible toda la noche.
Una vez que esté cuajada, la desmoldamos y colocamos en la bandeja donde la vayamos a presentar. Cubrimos con la mermelada de frutillas por encima y la podemos decorar con la crema batida o como más les guste.
