Nadie debe pensar que el Ferrari F50 es un coche ‘malo’, especialmente si tenemos en cuenta que monta un motor V12 de Fórmula 1.
Pero es que su antecesor, el Ferrari F40, es uno de los mayores iconos del mundo del automóvil.
El McLaren P1 es uno de los vehículos más vanguardistas de los últimos años, un modelo verdaderamente extraordinario.
Pero claro, el problema es que su antecesor se llama McLaren F1 y tiene un glorioso pasado en competición.
El Ford GT40, que dentro de poco tendrá un nuevo sucesor, enamoró con su lograda imagen retro.
Pero una ‘cara bonita’ no es suficiente para que supere al original, una verdadera leyenda de las carreras.
El Mazda RX-8 fue el último modelo de la marca equipado con un característico motor rotativo.
Reemplazó al Mazda RX-7, pero aunque mantuvo el motor Wankel, en el proceso perdió parte de la esencia de su antecesor.
El BMW M5 E60 montaba uno de los motores que mejor suenan del planeta y corría más que sus competidores.
Pero el BMW M5 E39, con su V8 de 400 CV y su caja de cambios manual, era una auténtica máquina de sensaciones.